ROSARIO ESPINAL

VENTANAS EN EL ESPACIO

PRM, dos grandes pruebas enero 17, 2018

Filed under: Artículos periodísticos de los miércoles — rosarioespinal @ 8:04 am

Rosario Espinal

Artículo publicado el miércoles 17 de enero de 2018 en el periódico HOY 

Al comenzar el año 2018, el Partido Revolucionario Moderno (PRM) inicia el período más importante de su corta historia. Surgió para aglutinar el sector que salió del Partido Revolucionario Dominicano (PRD), y en las elecciones del 2016 demostró representar la mayoría del voto perredeísta. Como estreno, esa masa votante es un gran legado que ahora le toca preservar y aumentar para poder ser competitivo en futuras contiendas electorales.

Hacia el 2020, el PRM enfrenta dos pruebas cruciales: la selección de sus autoridades y la selección de las candidaturas.

La primera prueba ya se inició; es la selección de sus nuevos directivos programada para mediados del mes de febrero. Actualmente predomina el debate de quiénes serán los candidatos a ocupar puestos de dirección, y si estos deben contar o no con el apoyo de los principales líderes. Lo fundamental es que se celebren elecciones con el padrón establecido, que los votos sean fidedignos y se cuenten bien.

Es perfectamente normal que los principales líderes del partido apoyen candidatos específicos, y es cierto que tales apoyos pueden beneficiar esos candidatos (las elecciones nunca son totalmente equitativas). Lo que no pueden hacer los principales líderes es suplantar las votaciones por acuerdos previos. Los miembros del PRM deben tener la oportunidad de emitir sus votos con libertad por los candidatos de su preferencia para dirigir el partido.

El otro punto central en esta fase de selección de autoridades es que los elegidos traigan aires frescos al PRM. Para crecer y proyectarse como un partido con real potencial de triunfo en las elecciones del año 2020, el PRM tiene que abandonar la herencia divisionista y derrotista del PRD, y para ello, los líderes y las ideas deben renovarse. De lograrlo, el PRM habrá pasado con éxito su primera prueba de fuego.

La segunda prueba se presentará con la selección de candidatos a las elecciones del año 2020. Esa será la tarea compleja del 2019. Para ello, el PRM tiene como lección la experiencia del 2016. Sus posibilidades de triunfo aumentan exponencialmente cuando llevan candidatos con legitimidad en la sociedad.

Un partido en la oposición, que arrastra por herencia una historia de desaciertos políticos de sus dirigentes, no puede darse el lujo de ignorar ni engañar a la sociedad. Para avanzar electoralmente, el PRM necesita generar mucho entusiasmo y reales esperanzas; si no, se le hará muy difícil ganar las elecciones del 2020, por más hartazgo que haya en el electorado con el PLD.

La selección de la candidatura presidencial será crucial. Debe haber una competencia democrática, pero no puede haber traición ni en el proceso de precampaña ni después de la selección. El PRM no está en condiciones sólidas para darse el lujo de escenificar pleitos de tendencias ni boicoteos.

Para caminar hacia una victoria electoral necesita gestar competencia, por un lado, y capacidad de unidad por otro. En la democracia, la competencia es fundamental porque permite generar opciones, pero una vez concluido el proceso de competencia, los partidos tienen que lograr la unidad de dirección y propósitos. Si no, la competencia se vuelve riña, y las riñas terminan produciendo autodestrucción. He ahí las experiencias autodestructivas del PRSC y del PRD, que sirven como muestra de cómo hundir partidos que en una época concitaron gran apoyo electoral.

El sistema de partidos en la República Dominicana está muy debilitado y se encuentra en su peor momento. El crecimiento y fortalecimiento del PRM serviría para detener el progresivo deterioro del sistema de partidos.

Enlace al periódico HOY: http://hoy.com.do/prm-dos-grandes-pruebas/

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Cartelera política dominicana enero 10, 2018

Filed under: Artículos periodísticos de los miércoles — rosarioespinal @ 8:23 am

Rosario Espinal

Articulo publicado el miércoles 10 de enero de 2018 en el periódico HOY

A partir de ahora, el país podrá ver varias telenovelas políticas que entretendrán a los fans. Las dos principales son: “El PLD al rojo vivo” y “El PRM en la cuerda floja”.

El danilismo y el leonelismo se tornarán más irreconciliables, aunque el Comité Político todavía funcione. Hacia adelante, el danilismo no querrá soltar las riendas, y tiene un gran dominio del partido y del gobierno. El leonelismo, por su parte, no se rendirá sin echar más peleas. El danilismo no tiene aún un sucesor identificado para reemplazar a Danilo Medina en la candidatura presidencial. El leonelismo está enfocado en Leonel Fernández, ni siquiera en su esposa que goza de mayor simpatía. Pinta conflictos al rojo vivo.

La magnitud de los conflictos será mayor o menor en función del nivel de aprobación de la gestión del presidente. Si repunta la aprobación, Danilo podrá sofocar los conflictos intra-partidarios. Si sigue bajando, aumentarán inmediatamente los niveles de conflictividad en el PLD y en la política dominicana en general. Se abriría entonces una ventana de oportunidad para la oposición.

El PRM, formado al vapor para competir en las pasadas elecciones, tiene el reto de construir el partido y armonizar las diferencias entre las tendencias de Hipólito Mejía y Luis Abinader.

Asuntos a dilucidar: ¿Quién tendrá el control del partido: Hipólito o Abinader? ¿Se enfrentarán o armonizarán? ¿Crecerá el partido? ¿Quién será el líder a encabezar la candidatura presidencial? ¿Se reorganizará la dirección? ¿Dominará la vieja guardia o se abrirán espacios de dirección a los jóvenes electos? ¿Logrará el PRM proyectar una imagen y visión de partido moderno, o sucumbirá ante el predominio de las viejas prácticas del perredeísmo?

Si el PRM logra articularse y crecer, entonces habrá un partido de oposición con posibilidades de llegar al poder en el 2020. Si fracasa en el intento, eso se traducirá en ventaja para el PLD. No hay que olvidar que el PLD lleva 20 años creciendo a expensas del PRD y del PRSC, y el PRM podría servir el mismo propósito si no administra bien sus conquistas electorales. Está en la cuerda floja.

En el PRD, aunque disminuido, se librarán también batallas. Los disidentes internos seguirán intentando despojar a Miguel Vargas de la jefatura, aunque no será fácil. Controlar la franquicia es fundamental para negociar con el PLD, o con cualquier otro partido, y lograr beneficios pírricos es lo único que puede hacer el PRD en estos momentos. No es posible desarrollar membresía ni simpatías propias en la condición de socio en una alianza donde otro partido es dominante. Si el PRD sigue siendo lo que es hoy, recorrerá el mismo camino que el PRSC. Ambos tienen dirigencias hábiles para buscar ventajas, pero han perdido el arraigo electoral.

Del PRSC hay poco que esperar. Es un partido electoralmente colapsado por múltiples divisiones. Sus dirigentes usan la franquicia para agenciarse posiciones electivas o designadas. Aliarse al PRM fue un golpe de suerte para asegurar el 5% de los votos que necesitaba en el 2016 para recibir muchos millones del financiamiento público de partidos hasta el 2020.

Muchos de los llamados partidos minoritarios seguirán haciendo negocios con el PLD; son parte del bloque gubernamental. Y los que abandonaron la alianza peledeísta (FNP, PQDC, PUN y APD), esperan que resurja Leonel para reintegrarse a la coalición peledeísta de la que tanto usufructuaron.

En todo este tejemaneje hay una evidencia clara: el Estado sigue siendo el gran botín de reparto y los políticos luchan por ser los agraciados. Falta una real esperanza.

Enlace al periódico HOY: http://hoy.com.do/cartelera-politica-dominicana/

 

2018: ¿Qué esperan? enero 3, 2018

Filed under: Artículos periodísticos de los miércoles — rosarioespinal @ 8:18 am

Rosario Espinal

Artículo publicado el miércoles 3 de enero de 2018 en el periódico HOY 

No son novatos, gobernaron de 1996 al 2000. No son incapaces, se formaron con Juan Bosch, hombre de aguda inteligencia. Volvieron al poder en agosto de 2004 con un amplio apoyo electoral, en medio de una crisis económica e institucional. Prometieron la modernidad, pero no han sido capaces de dar el salto para guiar la nación hacia el progreso real que se mide con desarrollo social.

¿Qué esperan los peledeístas para cambiar el rumbo del país? ¿O piensan ordeñar la vaca hasta secarla? No falta mucho; el endeudamiento va alto y cada día los problemas se agudizan.

Comencemos con uno medular: el crecimiento poblacional. De 1970 a la fecha, la población dominicana se ha más que duplicado; pasó de unos 4.5 millones a alrededor de 10 millones en la actualidad. Solo eso significa un inmenso desafío.

En un país muy desigual y de geografía pequeña, un aumento poblacional de esta magnitud debería motivar una política coherente de reducción de la natalidad y control migratorio. ¡Pero no! Se hace poco. Aumenta la población. La tarea es apremiante y requiere acción conjunta de diversas instituciones públicas como educación, salud, migración y fuerzas armadas. Todas ineficientes en lograr sus metas.

Las precariedades de vida de la población, producto de los bajos salarios, la baja calidad de los servicios sociales y los procesos inflacionarios cíclicos, debería ser foco de atención. ¡Pero no! La economía dominicana se ha caracterizado históricamente por la abundancia de mano de obra barata no calificada, y por los extensos beneficios fiscales otorgados al empresariado para que tenga grandes ganancias sin mejorar sustancialmente su productividad ni su competitividad.

No por casualidad el país ha registrado en las últimas décadas alto crecimiento económico acompañado de pobreza y desigualdad. Y no por casualidad, la estabilidad macroeconómica actual no se traduce en una mejoría real en las condiciones de vida de la mayoría.

La política económica, poco redistributiva, se ha acompañado históricamente de una baja y deficiente inversión social. Ofrecer mejor educación y salud a la población, retórica aparte, no ha estado entre los grandes objetivos de los gobiernos ni de los empresarios dominicanos. El 4% del PIB para la educación fue el mayor giro positivo, pero, aun así, la calidad es todavía muy deficiente.

Los políticos toman en cuenta a la gente fundamentalmente para facturar apoyo político a través de alguna modalidad clientelar. Por eso la democracia dominicana es de tan baja calidad.

En una economía de alto desempleo y bajos salarios como la dominicana, la delincuencia callejera seguirá aumentando. Y delincuencia es también corrupción pública y privada, tráfico de drogas, trata humana, prostitución infantil y los juegos de azar no regulados.

Con una economía de la delincuencia enraizada en el sector público y privado, civil y militar, cualquier plan de seguridad ciudadana se quedará muy corto si no se decide con determinación sanear, disciplinar y adiestrar los cuerpos del orden público y el sistema judicial.

Ante tantos servicios incompetentes (agua, luz, recogida de basura, salud, educación, transporte), la pregunta es obvia: ¿qué espera el gobierno para batear jonrones y no conformarse con ganar bases con bolas, o simplemente poncharse? ¿Se atreverán las autoridades actuales a dejar de pactar la inequidad, la ineficiencia y la impunidad para que el país pueda dar un salto al bienestar?

Gobierno: asuman su slogan, ¡Manos a la obra! La gente está harta de esperar viendo y viviendo el deterioro en las condiciones de vida. ¿Terminará el 2018 peor de lo que comienza? ¿Qué esperan para cambiar de rumbo?

Enlace al periódico HOY: http://hoy.com.do/2018-que-esperan/

 

Cada líder con su combito diciembre 27, 2017

Filed under: Artículos periodísticos de los miércoles — rosarioespinal @ 8:34 pm

Rosario Espinal

Articulo publicado el miércoles 27 de diciembre de 2017 en el periódico HOY 

Un señor ebanista que conozco desde hace muchos años ha sido siempre aficionado de la política. Varias veces me dijo que no criticara el clientelismo porque lo que más alegra un barrio dominicano, según él, son las navidades y las elecciones. Los políticos llevan música, regalos y romo.

Este señor se enganchó a político, y pasó a ser empleado de la alcaldía de su pueblo el año pasado. Cuando me enteré, precisamente porque necesitaba un ebanista, le pregunté:” ¿y por qué dejaste tu taller para ser empleado de la alcaldía?” Su respuesta: “para embullarme”.

Esta explicación, si es que su respuesta alcanza ese rango, podría tomarse como indicación de que, a pesar de que muchas personas entran a la política en busca de beneficios materiales y poder, la política es también una fuente de entretenimiento.

La política es pasional y envuelve a las personas en un activismo constante. Es también adictiva. Para los pocos que tienen la política como misión en busca del bien colectivo, el objetivo es ético y loable. Para los muchos que buscan riqueza, poder y placer, el objetivo es instrumental.

Si no fuera porque la política es el vehículo para llegar al Gobierno, desde donde se toman las decisiones fundamentales que afectan la colectividad, la diversión fuera sabrosa. Pero el embulle político tiene un alto costo para la sociedad.

En un país menos bochinchoso, es más fácil poner presión a los políticos para que realmente resuelvan los problemas. En la República Dominicana es difícil, porque con música, regalos y romo se tranquiliza un gran segmento del pueblo.

No creo que sea simplemente ignorancia de la gente. Los dominicanos no son estúpidos. Es la inclinación cultural al bonche que diluye los posibles esfuerzos para presionar por cambios.

Solo en un país bochinchoso, donde el placer inmediato sobrepasa la capacidad de cambio y raciocinio, sucede que, a pesar de 50 años de crecimiento económico casi continuo, tanta gente viva en la pobreza, prevalezcan los apagones, el agua llegue a chorritos, el tránsito sea un caos, la corrupción abunde, la impunidad sea regla, y la delincuencia prospere sin un plan efectivo para combatirla.

Para vivir en el bonche, el cambio se declara imposible. Ante su imposibilidad, solo queda la queja y la risa. Y así vive el pueblo dominicano: entre quejas y risas. La risa puede ser genuina o sarcástica; dependerá del tema, la persona y la situación.

Solo en un país bochinchoso hay 26 partidos registrados legalmente, con cerca de 20 que no atraen electores, y hay más aspirantes en fila para registrar nuevos partidos. Es por el bonche que no se agrupan; todos los jefes quieren ser candidatos a presidente a menos que saquen más beneficios de una alianza ganadora. Hasta para sus intereses materiales y alcanzar real poder político, unirse en bloques sería más rentable para los opositores. ¡Pero no! Cada líder con su combito.

El PLD ha gobernado tanto tiempo, en parte, porque ha comprendido la cultura del bonche dominicano. Los peledeístas tienen fama de ser agrios, y sus figuras históricas proyectan una cara vetusta. Pero han distribuido efectivamente, para sus fines, los recursos del Estado. La mejor tajada para ellos; al resto, fiesta y mañana gallos. Ojo: en la repartición han estado incluidos muchos políticos de los que hoy conforman la oposición.

Al igual que para el señor ebanista, la política en este país es un embulle; los temas van y vienen. Hasta Odebrecht pasó ya de moda y aún no ha terminado el 2017.

Enlace al periódico HOY: http://hoy.com.do/cada-lider-con-su-combito/

 

 

Marcha Verde: pasado, presente y futuro diciembre 20, 2017

Filed under: Artículos periodísticos de los miércoles — rosarioespinal @ 9:27 pm

Rosario Espinal

Articulo publicado el miércoles 20 de diciembre de 2017 en el periódico HOY 

EL movimiento Marcha Verde, que se inició oficialmente con la gran marcha celebrada en la ciudad de Santo Domingo el 22 de enero de 2017, mostró desde su inicio una gran capacidad de convocatoria social. Miles desfilaron por las calles contra la corrupción y la impunidad. El escándalo Odebrecht había cobrado notoriedad internacional, y aquí le precedía el escándalo en OISOE y las protestas de la cadena humana.

Desde el inicio, los voceros de Marcha Verde indicaron que era un movimiento social, no político. Eso facilitó que distintos sectores partidarios y no partidarios convergieran en el movimiento. La acción era de todos y no debía monopolizarla nadie. Se proclamó una estructura de organización horizontal sin una vocería única, y no se permitió a ningún partido político asumir la dirección del movimiento o su encabezamiento visual.

La magnitud del escándalo Odebrecht a nivel nacional e internacional y la aparición de nuevos casos de corrupción en la República Dominicana sirvieron de trasfondo al crecimiento del movimiento. Por primera vez la sociedad dominicana se movilizaba en contra de la corrupción y la impunidad; y en sí mismo, ese era un gran logro.

Luego llegaron los sometimientos a 14 encartados en el caso Odebrecht. La interpretación y el desenlace de esos sometimientos impactó a Marcha Verde. ¿Se enfocaba el movimiento en que los sometimientos se llevaran a término, o los definía como un show mediático del Gobierno?

En la última gran marcha verde en Santo Domingo el 16 de julio, el manifiesto se enfocó en el sometimiento al presidente Danilo Medina y la investigación de los expresidentes Leonel Fernández e Hipólito Mejía. Los encartados pasaron a un segundo plano.

Mientras tanto, en el país se montó una campaña mediática a favor de que los encartados presos fueran liberados porque no constituían peligro de fuga. En las narices de todo el mundo los encartados fueron excarcelados sin mayor protesta social.

Posteriormente, Marcha Verde anunció un proceso de reflexión y consulta para definir el curso a seguir.

Por su lado, algunas personas afines a Marcha Verde, aunque no en nombre de Marcha Verde, publicaron manifiestos donde planteaban la renuncia de todo el Gobierno y la celebración de una constituyente para elegir nuevos representantes. En todo momento, los voceros oficiales de Marcha Verde insistieron en que era un movimiento social, no político.

En la segunda parte de 2017, los principales partidos políticos (PLD y PRM) entraron en una dinámica electoral al introducir temas como la modalidad de primarias para elegir las candidaturas. En el 2018 se intensificará la política partidaria, que regularmente en este país tiende a subordinar los movimientos sociales.

Hacia adelante, Marcha Verde tiene a su favor el mayor desencanto y desvinculación de un amplio segmento de la sociedad con los partidos políticos existentes. Pero la magnitud del clientelismo y la alta dependencia de muchas personas del Gobierno tiende a inclinar la balanza hacia la política partidaria tradicional, a menos que se presente una crisis económica profunda.

Si Marcha Verde tiene como objetivo ser solo un movimiento social, debe volver a mostrar músculo con grandes manifestaciones a principios de 2018 y enfocarse en conquistas específicas para mostrar logros. Si, por el contrario, Marcha Verde buscara convertirse en una plataforma político-electoral tiene también que comenzar a forjar un liderazgo político con capacidad de reemplazar a los partidos de oposición para ser opción de poder. Otra posibilidad es que transfiera su energía política a un partido o coalición opositora.

Sobre cuál de estos objetivos escoger no hay acuerdo ni dentro ni fuera de Marcha Verde.

Enlace al periódico HOY: http://hoy.com.do/marcha-verde-pasado-presente-y-futuro/

 

La delincuencia no es un embuste diciembre 13, 2017

Filed under: Artículos periodísticos de los miércoles — rosarioespinal @ 9:05 am

Rosario Espinal

Artículo publicado el miércoles 13 de diciembre de 2017 en el periódico HOY 

Cuando en este país se presentan datos de encuestas que muestran a la población dominicana asustada por la delincuencia, diversos funcionarios reaccionan diciendo que es una “percepción”. Al usar ese término quieren decir que es un invento, un embuste. Citan como maravilla que ha bajado la tasa de homicidios. ¡Craso error! La gente no es estúpida, y mucho menos, cuando hay tantas víctimas directas de la delincuencia.

La mayoría de los homicidios se comenten en riñas personales o en enfrentamientos entre policías y ciudadanos. Por tanto, los homicidios no son el referente fundamental del problema que atemoriza a la sociedad dominicana. Y sí, es verdad, según las estadísticas oficiales, los homicidios bajaron de 26.3 por 100 mil habitantes en 2011 a 16.0 en el 2016.

Son otras formas de criminalidad que asustan más a la población, entre ellas, asaltos en la calle o robos en los hogares. Sobre estas formas de delincuencia, a diferencia de los homicidios, las autoridades tienen poca información confiable.

Para poder captar la magnitud de la delincuencia común, como robos directos de objetos a la ciudadanía, es necesario utilizar datos de encuestas (la victimización auto-reportada), porque la mayoría de la gente en la República Dominicana no reporta los robos menores a la Policía ya que no confía en ella. Lo perdido, perdido se queda. La rabia y el miedo echan raíces. Las historias se cuentan a familiares, vecinos y amigos, o se reproducen en los medios; y así se propaga el miedo con hechos concretos, no inventos.

Por eso la percepción de inseguridad no es un embuste, es una sensación real que se produce a partir de experiencias propias o de otros.

La Encuesta Nacional de Hogares de Propósitos Múltiples, ENHOGAR-2015, que realiza la Oficina Nacional de Estadística (ONE) en la República Dominicana, hizo diversas preguntas para captar el sentir de la población sobre el tema de la delincuencia, y encontró que, de las personas encuestadas, el 72.2% dijo que el tema de la delincuencia había estado presente en conversaciones con familiares, amigos o colegas en las últimas dos semanas antes de realizarse la entrevista. El tema fue más prevalente entre las personas que viven en las zonas urbanas. Además, el 74.6% de los encuestados identificó la delincuencia como el principal problema del país.

El Barómetro de las Américas 2016/17 recién publicado reporta que de 2010 a 2016 se ha producido un aumento constante en el porcentaje de la población dominicana que indicó haber sido víctima de por lo menos un acto delincuencial en los 12 meses anteriores a la entrevista. La victimización auto-reportada por delincuencia aumentó en la República Dominicana de 16.6% en 2010 a 26.2% en 2016. Este aumento de casi 10% es lo que se llama estadísticamente significativo, es decir, no fue un aumento casual.

Entre los 29 países encuestados en la región en 2016/17, la República Dominicana se coloca en la sexta posición con mayor porcentaje de víctimas de actos delincuenciales ocurridos durante el año anterior a la entrevista.

Estas experiencias directas con la delincuencia no son un embuste de los encuestados, son realidades que afectan su psiquis y su vida material; y son experiencias que fomentan el temor y la sensación de inseguridad más allá de las personas directamente afectadas, porque mucha gente se ve como víctima potencial. Así se generaliza la percepción de inseguridad, que tampoco es un embuste, porque se basa en la realidad de las víctimas.

Ojo: la delincuencia y la percepción de inseguridad destruyen la posibilidad de bienestar en la sociedad.

Enlace al periódico HOY: http://hoy.com.do/la-delincuencia-no-es-un-embuste/

 

PLD: ¿quién se impondrá? diciembre 6, 2017

Filed under: Artículos periodísticos de los miércoles — rosarioespinal @ 2:28 pm

Rosario Espinal

Artículo publicado el miércoles 6 de diciembre de 2017 en el periódico HOY 

El PLD, a través de su historia, no ha estado exento de conflictos, ni siquiera cuando Juan Bosch reinaba, pero siempre ha mantenido sus estructuras de dirección intactas, y ese es un componente explicativo importante de su longevidad en el poder.

Ahora, por primera vez, la situación se pone muy difícil para la operatividad del partido. Se ha estructurado un bi-caudillismo con Leonel Fernández y Danilo Medina que se muestra irreconciliable por la intención continuista de ambos.

En la República Dominicana no hay actualmente una crisis política sistémica porque la economía aún no se ha resquebrajado; y es muy difícil que en el país se produzca una crisis política de magnitud sin una fuerte crisis económica.

Del lado de los partidos, solo el PLD mantiene cierta organicidad; los demás se han desarticulado o muestran incapacidad de avanzar.

El Gobierno, por su parte, permanece relativamente estable, aún con fuertes vientos en contra (hartazgo, corrupción, protestas), ante una oposición que no ha logrado generar amplias adhesiones.

Leonel Fernández cambió la Constitución para eliminar el “nunca jamás” que le impedía volver a postularse después de completar el período 2008-2012. Restableció la reelección intermitente con cuatro años de receso, y asumió que volvería a ser presidente en el 2016. Danilo Medina se lo impidió con un cambio constitucional para restablecer un segundo período consecutivo y nunca jamás.

Actualmente, la situación constitucional es favorable a Fernández y desfavorable a Medina, pero Medina registra mayores niveles de aprobación en la ciudadanía que Fernández. De ahí que las primarias cerradas o abiertas sean el cuadrilátero de la lucha libre entre las dos facciones. El asunto no tiene solución constitucional por más que opinen los abogados sino política.

Para Fernández es vital que las primarias sean cerradas porque en unas internas le ganaría a un delfín de Medina. En unas primarias abiertas, por el contrario, Medina podría favorecer a su precandidato, si es que Medina no encuentra una fórmula para postularse nuevamente.

Cual sea la situación, el punto central es que Fernández no parece será favorecido por Medina ni viceversa. Por lo tanto, ambos, y sus respectivos seguidores, están en una lucha feroz por proyectar control de la nominación presidencial del PLD para el 2020.

Si Medina se impone, él o un candidato escogido, Fernández enfrentará la difícil situación de decidir si se va del PLD. Tendrá franquicias electorales dispuestas a ofrecerle la candidatura presidencial. Por ejemplo, el nuevo proyecto tricolor que conforman el Partido Reformista (PRSC), la Fuerza Nacional Progresista (FNP) y el Partido Quisqueyano Demócrata Cristiano (PQDC) sería una opción. Son viejos aliados de Fernández y se distanciaron del PLD durante el gobierno de Medina.

Mientras algunos dirigentes del PLD se dedican a decir que no habrá división en el partido, la realidad es que constantemente se muestran las tensiones entre las dos facciones, y según avance el tiempo, las tensiones se agudizarán, complicando el escenario para una reconciliación, o por lo menos, para un acuerdo táctico entre Fernández y Medina que mantenga el partido unido.

El PLD lleva muchos años frisado para evitar el desgarre. Sus estructuras de dirigentes no se renuevan desde hace mucho tiempo, y para las elecciones de 2016, se garantizó la repostulación a todos los legisladores a cambio de que aprobaran la reforma constitucional para la reelección.

La pregunta está ya planteada: ¿quién se impondrá en la selección de la candidatura presidencial, Danilo o Leonel, y qué hará el perdedor? No es una simple pregunta coyuntural o de intriga, es crucial para lo que queda del sistema de partidos.

Enlace al periódico HOY: http://hoy.com.do/pld-quien-se-impondra/

 

 

 
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