ROSARIO ESPINAL

VENTANAS EN EL ESPACIO

PLD: Estado asistencial y el poder electoral septiembre 19, 2018

Filed under: Artículos periodísticos de los miércoles — rosarioespinal @ 12:56 pm

Rosario Espinal

Artículo publicado el miércoles 19 de septiembre de 2018 en el periódico HOY 

Con frecuencia se escucha decir que el nivel de aprobación de la gestión gubernamental es producto de una estrategia mediática de anuncios y bocinas. Quienes así piensa asumen que al decirlo la población mediáticamente engañada se dará cuenta del cuento.

Ese argumento tomó mayor relevancia en el primer cuatrienio de la gestión de Danilo Medina por los altos niveles de aprobación que registró, y a la fecha, a pesar del impacto negativo de los escándalos de corrupción, la aprobación del Gobierno, aunque ha bajado significativamente con relación al período 2012-2016, no se ha desplomado, según muestran las encuestas.

El planteamiento de que la aprobación depende de una estrategia mediática asume que el pueblo es fácilmente engañado y manipulado.

Si así fuera, el trabajo de la oposición hacia el 2020 sería fácil. Solo tendrían que buscar muchas “bocinas” para criticar el Gobierno y convencer al pueblo.

La situación es, sin embargo, más compleja; y si la oposición no lo entiende, va a desperdiciar otra oportunidad.

El anclaje del PLD en el poder se debe fundamentalmente a dos factores: la relativa estabilidad macroeconómica que ha tenido el país post-2004, y la expansión del Estado asistencial.

La relativa estabilidad macroeconómica se refiere, en términos sencillos, a que los precios aumentan, pero no de manera estrepitosa, y la devaluación del peso se produce, pero no de manera vertiginosa. No quiere decir que la mayoría de las familias dominicanas estén boyando en dinero, ¡No! Lo que quiere decir es que no hay un ambiente de caos económico.

Por otro lado, desde que el PLD volvió al poder en el 2004, impulsó la expansión de un conjunto de programas sociales y subsidios; y con el ascenso de Danilo Medina a la presidencia, se aceleró. En el Estado asistencial hay un aumento en la inversión pública destinada a servicios sociales y programas de apoyo en infraestructura.

El buque insignia es la asignación del 4% del Producto Interno Bruto (PIB) a la educación, lo que ha permitido la construcción de muchas escuelas y la tanda extendida que ofrece desayuno, merienda y almuerzo a los estudiantes que permanecen en las escuelas hasta las 4:00 p.m. Es un subsidio significativo a las familias de escasos recursos que envían sus hijos a las escuelas públicas.

Los programas de Solidaridad son diversos y se han ampliado en los últimos años, abarcan unas 800 mil familias: comer es primero, bono gas, bono luz, tarjeta estudiantil, etc. SeNaSa actualmente tiene unos 3.5 millones de personas en el seguro de salud subsidiado (los pobres). El Estado tiene una empleomanía supernumeraria para satisfacer las amplias clientelas de diferentes estratos sociales. Muchos de estos beneficiarios tienden a votar por el partido que ellos piensan los benefició.

Hay un aparataje mediático, ¡Sí! Pero la relativa estabilidad macroeconómica y el Estado asistencial lo sustentan.

Eventualmente, el Estado asistencial enfrentará dificultades, probablemente, por una crisis de deuda externa. Cuando eso suceda, no sabemos cuándo, el PLD, e’ pa’ fuera que va.

Mientras esa crisis llega, la tarea principal de los partidos de oposición es encontrar formas innovadoras de enfrentarse a un PLD que ha gestado amplios apoyos electorales en los sectores populares con el Estado asistencial.

Si no, la mayoría de la oposición seguirá siendo, como ha sido, socio minoritario de la llamada corporación PLD. Ojo: la mayoría de los partidos registrados en la Junta Central Electoral están o han estado en las alianzas con el PLD de 2004 a 2018.

Enlace al periódico HOY: http://hoy.com.do/pld-estado-asistencial-y-el-poder-electoral/

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No es un Estado teocrático, ¡aprueben las causales ya! septiembre 12, 2018

Filed under: Artículos periodísticos de los miércoles — rosarioespinal @ 8:06 am

Rosario Espinal

Artículo publicado el miércoloes 12 de septiembre de 2018 en el periódico HOY 

Debería avergonzar a los legisladores dominicanos, que siendo el año 2018, sigan barajando la aprobación del nuevo Código Penal por las tres causales del aborto, disque amedrentados por las iglesias. Porque estemos claros, puritanismo religioso no es.

En América Latina solo quedan cuatro países donde se prohíbe totalmente el aborto: Honduras, El Salvador, Nicaragua y la República Dominicana. En buena compañía no anda este país.

Honduras y El Salvador han sido gobernados, la mayor parte de su historia, por militares y ultraderechistas. Nicaragua tenía despenalizado el aborto por causales, hasta que el izquierdista Daniel Ortega negoció con las iglesias penalizar el aborto para que lo dejaran implantar su mini dictadura.

En la República Dominicana, donde supuestamente existe una democracia, parece que muchos legisladores no se han percatado. Siguen en sintonía con Trujillo y Balaguer.

Aprobar las causales no significa que se obligue a nadie a hacerse un aborto. Significa que se podrá hacer sin riesgo de ir a la cárcel para el personal médico y la mujer embarazada, en tres situaciones específicas: 1) cuando peligra la salud o vida de la madre, 2) en caso de violación e incesto, o 3) cuando el embarazo sea científicamente inviable.

¡Es sensato! ¿O no? Solo mentes arcaicas, entronadas en el poder masculino feudal pueden argumentar en contra de que se pueda interrumpir un embarazo en esas situaciones.

En un artículo anterior plantee lo siguiente, que repito.

Desde la Edad Media, las sociedades que han intentado acercarse a la modernidad y alcanzar algún tipo de democracia protectora de derechos, han tenido que contener el poder de las religiones.

¿Por qué? Se supone que las religiones existen para hacer el bien, para acompañar en momentos de dificultad, para comprender. El problema es que, con frecuencia, su propósito es imponer un dogma, y los dogmas son rígidos, atan, obligan.

El cristianismo y el judaísmo, al emigrar a Europa, tuvieron que hacer algunas adaptaciones en las democracias emergentes; dejar que los parlamentos, presionados por los pueblos, otorgaran derechos. Estados Unidos tuvo que declararse acogedor de todas las religiones, sin que ninguna predominara, para desarrollar un Estado moderno. Los países musulmanes no salen de un tollo por el poder omnímodo de la religión y las teocracias; pero hasta en esos países se han aprobado las causales.

Los seres humanos han vivido a expensas de las religiones por razones entendibles. Las religiones prometen la salvación en el más allá, ilusión potente. Todos queremos redención, creer que hay otra vida. Nos cuesta aceptar que somos finitos, que moriremos.

Pero en la República Dominicana, se supone, no hay un Estado teocrático. En eso tienen que enfocarse los legisladores para que entiendan que su función no es legislar a favor de los jerarcas de las iglesias, sino a favor de los derechos de la población.

Repito, aprobar las causales no significa que nadie tenga que hacerse un aborto. Significa que, en las tres situaciones indicadas, cuando la mujer lo necesite, puede hacerlo.

He dicho reiteradas veces, en distintos contextos, que en política no hay consenso. Se libran batallas. El tema del aborto no se puede conciliar con los jefes masculinos de las iglesias porque ellos no tienen interés en otorgar derechos a las mujeres, aunque las iglesias están llenas de mujeres.

Los legisladores dominicanos enfrentan otra vez la disyuntiva: legislan para complacer a los jerarcas de las iglesias, o legislan a favor de los derechos de las mujeres. Así de simple. ¡Elijan ya!

Enlace al periódico HOY: http://hoy.com.do/no-es-un-estado-teocratico-aprueben-las-causales-ya/

 

Septiembre 2018: y la oposición, ¿dónde está? septiembre 5, 2018

Filed under: Uncategorized — rosarioespinal @ 3:51 pm

Rosario Espinal

Artículo publicado el miércoles 5 de septiembre de 2018 en el periódico HOY 

Al comenzar el mes de agosto escribí un artículo con el mismo título, y una diferencia: el mes. Comencé ese artículo diciendo: “Estamos a menos de dos años de las elecciones municipales, legislativas y presidenciales de 2020. El calendario sería razón suficiente para que existiera ya una alternativa de oposición bien posicionada. ¡Pero no! La oposición sigue en su atolladero”.

Es cierto que al PLD le conviene proclamar que la oposición es débil. Pero asumir que no es débil sería catastrófico para la misma oposición. Por eso, mejor comprender su debilidad que negarla o evadirla.

Al llegar septiembre hay una novedad: en agosto se aprobó la Ley de Partidos. Las principales fuerzas partidarias votaron en el Congreso a favor de ese viejo objetivo. Solo se opusieron los leonelistas y varios partidos minoritarios. En la opinión pública, llevaron la voz cantante en contra los políticos afines a Leonel Fernández, que esperan su retorno como candidato del PLD para volver a la alianza peledeísta (son opositores circunstanciales).

La idea de que el PRM encabezará una gran alianza opositora luce en septiembre más distante que en agosto, no solo porque se quebró el llamado “bloque opositor” por las disputas sobre la Ley de Partidos, sino también porque el PRM no ha logrado aún proyectar una imagen de partido unificado. Hipólito Mejía y Luis Abinader andan cada uno por su lado, un lujo que no pueden darse. Hay un gran trillo por delante.

Una alianza opositora necesita por lo menos tres elementos que la viabilice: 1) el imán de un partido o movimiento que la motive y articule, 2) la renuncia de los posibles aliados al protagonismo de la candidatura presidencial, y 3) un programa político con algunos ejes en común que cautive un segmento importante de la ciudadanía.

Si hay tanto descontento con el Gobierno y el PLD, como se dice, ¿por qué no se concreta esa alianza opositora ya?

Pienso que la explicación radica en que la instalación del Estado asistencial durante las presidencias del PLD, y la expansión de los tentáculos del Estado en los últimos 15 años, han convertido incluso a la oposición en clientes del Estado. La hegemonía del PLD, en un país como la República Dominicana, sin grandes fuerzas sociales de choque y de larga tradición clientelar, ha disminuido los contrarios.

Muchos no se dan cuenta y asumen que la política dominicana actual es similar a la de décadas anteriores. Pero no. Hay cambios importantes.

Primero, más de la mitad de la población se beneficia de programas sociales como la tanta escolar extendida, Solidaridad, SeNaSa, circuitos modernos de transporte con el Metro y el teleférico, y viviendas subsidiadas. Esos programas garantizan un colchón de apoyos al PLD en los sectores populares, que solo se desfondará con una crisis económica que obligue a la austeridad gubernamental.

Segundo, la clase política en general, depende del Estado a través de empleos, asesorías, negocios, obras públicas, pensiones, etc. El PLD comesolo de fines de la década de 1990 se convirtió en el PLD cafetería. Hasta para ganar elecciones, algunos candidatos de la oposición cuentan con el apoyo del Gobierno.

Esa oposición contaminada, por más que se queje y cacaree, no genera encantos ni esperanzas en amplios segmentos de la población; y el PLD, aunque harte e indigne, es el proveedor de muchos votantes y de muchos políticos.

Por eso el desencanto de la ciudadanía no produce un realineamiento electoral de un partido a otro, sino un aumento de la desafección partidaria.

Enlace al periódico HOY: http://hoy.com.do/septiembre-2018-y-la-oposicion-donde-esta/

 

A correr se ha dicho agosto 29, 2018

Filed under: Artículos periodísticos de los miércoles — rosarioespinal @ 10:54 am

Rosario Espinal

Artículo publicado el miércoles 29 de agosto de 2018 en el periódico HOY 

Aún con Ley de Partidos, que establece períodos específicos, la precampaña electoral ha comenzado a destiempo. En el PLD, Carlos Amarante Baret y Leonel Fernández han realizado actos públicos equivalentes a una proclamación de precandidatura. Si los otros no salen rápido, quedarán detrás. Danilo Medina no tiene que anunciar nada, pospone hasta marzo (o más tarde), porque está concentrado en su principal campaña: la acción gubernamental. Y si su intención es impulsar un pupilo, quizás se le haga tarde para ablandar habichuelas.

El PRM ya está tirado a la calle, sea apoyando movimientos sociales o convocando encuentros. No ha tenido un hit mediático como la entrevista de Jatnna Tavárez con Danilo Medina o el video del Explorador Leonel Fernández, pero pronto buscarán algún éxito en las redes.

La política en este país es una empresa multimillonaria. Los financiadores apuestan al triunfo de sus preferidos y sueltan pesos en fundas sin importar el origen del dinero. Las precampañas y campañas dan empleo a muchos activistas y benefician grandemente a los medios de comunicación. De paso, las boronas llegan a los barrios, que, aunque pensemos que sufren con las caravanas, son actividades recreativas de fin de semana. Que los más pudientes no lo entiendan, es parte de la desconexión de clase con los sectores populares.

Las elecciones son contiendas por el poder, y al poder desean llegar muchos. A eso está dedicada a tiempo completo toda la clase política dominicana, cortesía del Presupuesto Nacional y los financiadores privados; y un gran segmento de la población quisiera saber ya no solo quienes serán los candidatos del 2020, sino también, quien va a ganar. Es la pregunta más insistente que me hacen en los programas y en la calle. Y me pregunto: ¿por qué tanto apuro en saber?

Sin duda, la nueva Ley de Partidos ayudará a contener un poco la carrera electoral desbocada; pero no logrará impedir que cada día, de ahora en adelante, se realicen más y más actividades electorales. La política en este país es el principal vehículo de movilidad social. No de empleo, porque hay sectores que absorben más mano de obra, pero sí de rápido ascenso económico y social.

La política es también el ingrediente principal de la comunicación. Hay muchos canales de televisión y estaciones de radio que no pueden entretener simplemente con música y farándula. La política ocupa horas y horas en los medios. Y en la región latinoamericana, la República Dominicana ocupa uno de los primeros lugares en el nivel de interés político que muestra la ciudadanía, sin diferencia entre mujeres y hombres. Es toda la población.

Así pues, con los precandidatos listos para correr, se apresuran las apuestas. Porque ¡ah!, además del gran interés en la política, este es un país adicto a las apuestas, y la política electoral cae en ese renglón.

Las elecciones de 2020 se proyectan altamente conflictivas. Todos contra todos.

Hay fuerte tensión en el PLD: ¿Qué harán finalmente Danilo y Leonel? ¿Compondrán su viejo matrimonio o se divorciarán por completo? ¿Qué tipo de primarias utilizarán?

Hay tensión también en el PRM: ¿Qué harán Hipólito y Luis? ¿Cederá uno la nominación al otro o se enfrentarán? ¿Surgirá una tercera opción?

Los partidos pequeños, según la nueva Ley de Partidos, tendrán que anunciar sus alianzas antes de las primarias, con lo cual, sus cálculos y apuestas sobre el mejor postor tendrán que hacerlas con más anticipación. ¡Qué dilema tan grande!

¡A correr se ha dicho!

Enlace al periódico HOY: http://hoy.com.do/a-correr-se-ha-dicho/

 

Reelección: en solo 18 años agosto 22, 2018

Filed under: Artículos periodísticos de los miércoles — rosarioespinal @ 10:20 am

Rosario Espinal

Articulo publicado el miércoles 22 de agosto de 2018 en el periódico HOY 

En los 18 años que lleva este siglo 21, los tres presidentes que han gobernado la República Dominicana (Hipólito Mejía, Leonel Fernández y Danilo Medina) han cambiado la Constitución durante sus mandatos para beneficiarse con una futura repostulación. ¡Qué récord! No estamos hablando del siglo 19 ni del 20, plagados de caudillismo, ¡Oh no! Más aún, esos tres políticos mueven ahora sus fichas para volver a ser candidatos en el 2020. O sea que, ¡el caudillismo sigue vivito y coleando!

Repetiré aquí lo que he dicho y escrito en diversas ocasiones: no hay sistema de repostulación perfecto; todos tienen ventajas y desventajas.

En la República Dominicana se han utilizado tres tipos diferentes de repostulación presidencial desde la transición de 1978: 1) repostulación indefinida consecutiva, 2) indefinida no consecutiva, y 3) definida por dos períodos consecutivos.

La Constitución Dominicana de 1966, vigente en el 1978, estableció la repostulación indefinida y consecutiva. Este sistema tiene la ventaja de que siempre deja en manos del electorado la decisión de la elección, pero facilita el uso y abuso de los recursos públicos y reduce la alternabilidad. Antonio Guzmán y Salvador Jorge Blanco no pudieron repostularse porque no eran líderes de sus partidos. José F. Peña Gómez, que era el líder sin posibilidad de ser candidato por negro y de origen haitiano, mandaba en el PRD y no lo permitió.

La Constitución de 1994 estableció la repostulación indefinida no consecutiva con un período de receso. El propósito fue impedir que Joaquín Balaguer se repostulara en 1996, después de 10 años en el poder (1986-1996). Este sistema tiene la ventaja de romper el ciclo consecutivo; y la desventaja de que, al ser indefinida, limita el surgimiento de nuevos liderazgos y la alternancia.

La Constitución de 2002 en el Gobierno de Hipólito Mejía estableció la repostulación definida por dos períodos y nunca más. Este sistema tiene la ventaja de que la ciudadanía pueda reelegir por un período inmediato a un presidente popular; pero, además, contribuye a erosionar el caudillismo al permitirse solo una repostulación. La principal desventaja es que impide que un presidente con buena gestión pueda repostularse luego de agotar dos períodos.

La Constitución de 2010 en el Gobierno de Leonel Fernández estableció nuevamente la repostulación indefinida no consecutiva. Después de agotar dos períodos consecutivos (2004-2008 y 2008-2012), Fernández quedaba inhabilitado para volver a ser candidato presidencial. Con la reforma de 2010 se rehabilitó para ser candidato presidencial nuevamente; y de paso, rehabilitó a Hipólito Mejía.

La Constitución de 2015 en el Gobierno de Danilo Medina estableció nuevamente la repostulación definida para dos períodos y nunca más, de manera que Medina pudiera repostularse en el 2016.

Los argumentos para justificar un sistema u otro de repostulación no tienen resolución objetiva; dependen del interés y las posibilidades de los políticos en una coyuntura específica.

En la República Dominicana, el tema de la reelección se ha convertido en un relajo constitucional en estos primeros 18 años del siglo, y muestra el arraigado sentido caudillista que tienen los líderes políticos. Porque ojo, en los partidos chiquitos también hay caudillitos.

Las reglas del sistema político no pueden estar sujetas a los intereses particulares ni a los vaivenes del momento político. Los partidos no se van a institucionalizar si las mismas figuras se creen poseedoras del divino tesoro de gobernar.

Hay que escoger un sistema de repostulación, con sus ventajas y desventajas, y permitir que perdure en el tiempo. La institucionalidad política no debe ser un capricho ni un relajo del presidente de turno.

Enlace al periódico HOY: http://hoy.com.do/reeleccion-en-solo-18-anos/

 

¡Qué se vayan ya! agosto 15, 2018

Filed under: Artículos periodísticos de los miércoles — rosarioespinal @ 9:17 am

Rosario Espinal

Artículo publicado el miércoles 15 de agosto de 2018 en el periódico HOY

Dice el refrán que hasta la belleza cansa; y si los peledeístas no lo han notado, aun los que piensan que todo es belleza, sépanlo: ¡hasta la belleza cansa!

De ahora en adelante el país entra en onda electoral. La política dominicana se estructurará en dos polos: los que buscarán la continuidad del PLD en el poder, y los que buscarán el fin del largo gobierno peledeísta.

Pero ¡ah!, ¿tiene eso algo de extraño? No, excepto que, a diferencia del pasado, hay algunos ingredientes nuevos.

Uno, los escándalos de corrupción han tenido un impacto negativo en los gobiernos del PLD, y por más que muestren obras, y hagan obras, hay un segmento de la población, sobre todo de capas medias, que se hartó de la corrupción y del PLD. ¡He ahí Marcha Verde!

Dos, el PLD llega a este período preelectoral con una fuerte tensión interna. Aunque el danilismo se haya impuesto al leonelismo en la Ley de Partidos, dos secretarías partidarias, y en los bufetes de las cámaras, queda por verse qué hará Leonel Fernández. Es el presidente del partido, pero no tiene ni Gobierno ni control del partido ahora mismo. ¿Luchará internamente? ¿Con quién? ¿Renunciará a sus aspiraciones del 2020? Son todas preguntas sin respuestas en este momento, pero que, cuando haya respuestas, tendrán un impacto en la correlación de fuerzas políticas dentro y fuera del PLD.

Tres, en la oposición hay mucho apetito por volver al poder. En el 2020 serán 16 años que el PRD salió, y la mayoría de los ex perredeistas están en el PRM. También están deseosos de volver los partidos pequeños que abandonaron la alianza con el PLD y aún no encuentran cobija ni dentro ni fuera del peledeísmo.

En el modelo socioeconómico que ha impulsado el PLD se perfila lo siguiente:

Por un lado, mayores niveles de descontento de las capas medias que desean no solo estabilidad económica, sino también un sentido de orden y organización que el PLD no logra instaurar. Desean seguridad ciudadana, eficiencia en la administración pública, menos caos en el tránsito y limpieza urbana. La indignación se manifiesta de múltiples maneras.

Por el otro, opera el apaciguamiento de los sectores más pobres mediante una diversidad de programas sociales que atienden algunas necesidades básicas. La tanda extendida con desayuno, almuerzo y merienda es el buque insignia, pero también está SeNaSa, Solidaridad (comer es primero, bono gas, bono luz, etc.), el nuevo sistema de transporte con teleférico y metro, y una parte de la inmensa empleomanía pública. Para beneficio del PLD, los sectores populares constituyen la mayoría del electorado.

Por eso he dicho muchas veces, que, para que el PLD se vaya del poder, para que se ¡vaya ya!, tiene que producirse una crisis económica que pare la maquinaria de subsidios gubernamentales a los pobres.

Un amplio segmento de la clase media desea un cambio ya. Los que no están en sintonía son los pobres, beneficiarios principales del Estado asistencial que instauró Leonel Fernández después del 2004, y expandió Danilo Medina después del 2012.

En los partidos de oposición no hay actualmente un líder que hable a los sectores populares, que enganche con ellos, a pesar de ser el grupo de mayor cantidad de votantes en el país. Cuando esos sectores asuman el slogan ¡qué se vayan ya!, entonces habrá cambio de partido en el poder.

Las masas desposeídas se articulan electoralmente de dos maneras: con subsidios o con una fuerte dosis de carisma movilizador, o ambas cosas.

Enlace al periodico: http://hoy.com.do/que-se-vayan-ya/

 

Partidos políticos: en ruta crítica hacia el 2020 agosto 8, 2018

Filed under: Artículos periodísticos de los miércoles — rosarioespinal @ 8:41 am

Rosario Espinal

Articulo publicado el miércoles 8 de agosto de 2018 en el periódico HOY 

Los partidos políticos entran todos en una ruta crítica hacia las elecciones municipales, legislativas y presidenciales del año 2020.

De aprobarse esta semana, o en la próxima legislatura, la cacareada y controvertida Ley de Partidos, las direcciones en cada organización tendrán que decidir qué tipo de primarias realizarán y con qué padrón. La situación será particularmente difícil para el PLD, donde se han dado las mayores confrontaciones al respecto.

El proceso de selección de la candidatura presidencial del PLD será el centro del conflicto, aunque muchas dificultades también surgen en la selección de otras candidaturas. La fórmula de repostular a tantos candidatos en el 2016 dejó un sabor amargo en muchos aspirantes, y para el 2020, los que están quieren quedarse.

Para el nivel presidencial, está pendiente si se impone el caudillismo, ya sea con un retorno de Leonel Fernández, que fue presidente tres veces, o con una nueva repostulación de Danilo Medina, que buscaría un tercer mandato para equilibrarse con su antecesor. O si, por el contrario, el PLD escoge un nuevo candidato o candidata, y, sobre todo, instaura un mecanismo de selección de candidatura presidencial que despeje el mal caudillista. ¡Un gran reto! Pendiente está además si por la controversia con las primarias el PLD se mantendrá unido o no.

Es pues mucho lo que está en juego para los peledeístas, después de una larga estadía en el poder y con gran interés de mantenerse.

Para el PRM, las dificultades principales pasan por construir un partido unificado en dirección y propósitos, con una propuesta que conecte con la sociedad, y un candidato o candidata presidencial capaz de atraer muchos votantes. Para crecer, requiere de candidatos con carisma; el partido no basta para hacer el trabajo.

A menos que la gestión de gobierno del PLD colapsara, lo que ayudaría indiscutiblemente al PRM, los perremeístas tienen en menos de dos años que cerrar la gran brecha electoral con el PLD. En función de los resultados de las elecciones de 2016, esa brecha es de 27 puntos. O sea, redondeando los números, si el PLD obtuvo 62% de los votos y el PRM 35%, la diferencia fue de 27%. Tienen que llegar por lo menos al 50+1 desde el 35%. ¡Un largo camino por recorrer!

Entre los partidos pequeños hay tres grupos. 1) Los que buscarán alianzas con uno de los dos partidos principales. Su interés es ganar algunas posiciones y mantener el registro electoral que por sí mismos no pueden. 2) Los que buscarán hacer alianza con otros partidos pequeños con quienes tengan algún tipo de afinidad. 3) Los que llevarán candidaturas presidenciales propias, ya sea porque creen que serán los beneficiados de un posible colapso de los partidos mayoritarios, o porque buscan proyectar a su líder principal, aunque sepan que van a la derrota.

Es cierto que en las encuestas desde fines de 2016 se viene observando un cierto abandono de la simpatía partidaria, y eso alimenta las esperanzas de los pequeños (nuevos o viejos pequeños) que aspiran a crecer. Pero ojo, los votantes dominicanos, desde hace muchos años, e influenciados por el sistema clientelar, muestran que, al emitir su voto, lo hacen fundamentalmente por un partido con posibilidad de ganar. Desde las elecciones de 2004, esa tendencia se ha consolidado. Alrededor de un 95% de los electores deposita su voto por uno de dos partidos principales.

De ahora en adelante habrá fuego partidario. La industria electoral se activará, y con ello, los militantes, activistas y negocios afiliados en medio de las controversias.

Enlace al periódico HOY: http://hoy.com.do/partidos-politicos-en-ruta-critica-hacia-el-2020/

 

 
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