ROSARIO ESPINAL

VENTANAS EN EL ESPACIO

¿Y si llegan las vacas flacas? febrero 22, 2017

Filed under: Artículos periodísticos de los miércoles — rosarioespinal @ 6:36 am

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Articulo publicado el miércoles 22 de febrero de 2017 en el periódico HOY 

El gobierno quiere más dinero. Dicen algunos economistas locales y extranjeros que los impuestos son bajos en República Dominicana como porcentaje del Producto Interno Bruto (PIB). Pero ¡ah! pregúntele al que paga y verá lo que piensa.

Pepe Mujica pasó por el país hace un tiempecito, y el mayor revuelo lo causó cuando dijo que la presión fiscal dominicana era baja. A nadie, excepto al Gobierno, le gustó ese comentario.

Hace cuatro años hubo un gran aumento de impuestos, fue tan grande que ha sido escalonado, año por año. El hoyo fiscal de la campaña electoral de 2012 fue inmenso. Era la primera elección de Danilo Medina, y Leonel Fernández echaba la zapata para una nueva reelección en el 2016. Dos campañas en una.

La culpa de aquellos impuestos recayó sobre Fernández. Hasta frente a las películas de FUNGLODE se sentaron los jóvenes en protesta.  A partir de ahí, Fernández no volvió a levantar cabeza y se frustraron sus planes de volver rápido al poder. Medina salió ileso y fue reelecto.

La necesidad de un pacto fiscal está plasmada en la ley llamada Estrategia Nacional de Desarrollo de 2010, pero nadita de nada. Nadie quiere pagar más impuestos.

Si el Gobierno los impone, caería estrepitosamente su aprobación, que ya ha bajado por los escándalos de corrupción. Por eso el Gobierno se contiene, aunque necesita más dinero para sostener el Estado corrupto, clientelar y asistencial dominicano. Casi medio país vive del Gobierno, y casi la otra mitad aspira a tal privilegio.

Ante la creciente deuda externa, el Fondo Monetario Internacional (FMI) tocó la primera alerta, y cuando eso sucede, no tardan en tocar nuevamente.

En realidad, el impuesto al consumo (ITIBS) no aguanta más aumentos, y extenderlo a otros productos es grabar más a los pobres. A la Barrick Gold ya le hicieron pagar más desde el 2013, y el precio del oro bajó después que pasó el ventarrón de la gran recesión.

El Gobierno dice ahora que no establecerá más impuestos hasta que no cobre los que hay. ¡Muy bien! La pregunta es: ¿y quiénes no pagan?

Los principales evasores son los empresarios y los empleados por cuenta propia con ingresos por encima de la cantidad exenta. Cobrarle a esos grupos no es fácil. El Gobierno intenta, sabiendo como sabe que necesita más dinero.

En su afán por evitar una eventual intervención del FMI, el Gobierno también ha comenzado a reducir o eliminar subsidios; y empezó con el poderoso sector transporte; esos que llaman los “dueños del país”. Si la eliminación de subsidios se extiende, vendrán grandes confrontaciones con los empresarios. Todos se creen meritorios de incentivos y privilegios.

El déficit fiscal dominicano y la deuda externa han aumentado en estos años de vacas gordas, cuando la economía ha crecido por encima del 5%, según los datos oficiales. ¿Qué sucederá entonces cuando lleguen los años de vacas flacas, cuando baje el crecimiento económico y las facilidades de endeudamiento externo sean menores?

He planteado en diversas ocasiones que la corrupción es un factor de movilización secundario. Es decir, el encono del pueblo con la corrupción toma impulso cuando hay factores primarios de descontento en el escenario como son las dificultades económicas.

La lucha contra la corrupción y la impunidad que comienza a desarrollarse en el país ante el caso Odebrecht se profundizará si la situación económica se torna más adversa. De ocurrir eso, habrían dos posibles escenarios políticos: un desplome del Gobierno, o que el Presidente tome el toro por los cuernos y produzca cambios importantes. Ya veremos.

Enlace al periódico HOY: http://hoy.com.do/y-si-llegan-las-vacas-flacas/

 

Confesiones del fin del mundo febrero 15, 2017

Filed under: Artículos periodísticos de los miércoles — rosarioespinal @ 10:14 am

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 Articulo publicado el miércoles 15 de febrero de 2017 en el periódico HOY

Así llaman en Brasil al destape del escándalo más grande de corrupción en ese país y la región: las confesiones del fin del mundo.

En Brasil, el gobierno y la oposición se enfrentaron, Estados Unidos y Brasil tenían desavenencias, Odebrecht con ventaja regional por sobornos, los brasileños hartos con el declive económico, y el desgaste del cuarto período de gobierno del Partido de los Trabajadores (PT) era evidente. Así explotó el escándalo Lava Jato con Petrobrás y Odebrecht a la cabeza.

Preso un grupo (Marcelo Odebrecht incluido), el martirio de la cárcel motivó las confesiones premiadas. Y para ganarse la reducción de pena, había que decir la verdad. De ahí los nombres. Ummm, ¿aquí quiénes serán?

Son muchos países involucrados, la mayoría latinoamericanos, con pirámides de corrupción: presidentes y expresidentes, ministros y peones, bancos y lavado. Todo un entramado de realismo mágico político.

Odebrecht es la representación más nítida de la corrupción latinoamericana, de derecha e izquierda.

En la República Dominicana, donde la corrupción y la impunidad vienen de lejos, no sucediera nada si la información no fluyera de fuera.

Lo que Brasil sabe, va a compartirlo. Eso, junto a las demandas sociales, mantendrá el Gobierno Dominicano al salto de la pulga, bajo presión para hacer algo, ¿pero qué y cuánto?

Las dirigencias de los partidos políticos dominicanos son la esencia del problema. Todos los partidos que han gobernado (grandes y pequeños) son compromisarios de la corrupción. Ellos no son solución. Un segmento importante de la clase empresarial ha sido también gran beneficiaria de la corrupción. Ellos tampoco son solución, aunque a veces hagan declaraciones graciosas.

¿Y entonces? Para que las confesiones del fin del mundo brasileño produzcan castigo en suelo dominicano tiene que armarse un titingó, como ocurrió en Brasil. Una guerra de todos contra todos. Si caen unos, caen otros, y otros. Y para que eso suceda, tiene que darse una gran confrontación entre los partidos políticos y entre los grupos empresariales. La calle ayuda pero no determina.

Cuando la corrupción está en los tuétanos del sistema político y social, como en la República Dominicana, no hay forma de hacer justicia con dos o tres presitos. Tiene que producirse un efecto dominó. Y cuando eso ocurre, se desmorona la estructura política establecida.

Dos o tres presos pueden servir de detonantes, pero tienen que ser presos con mucha información y mucho encono para contar; en disposición de que si cayeron ellos, caigan todos. Si no, la corrupción y la impunidad siguen campantes.

Con la corrupción sistémica sucede lo que con las dictaduras: caen o no caen. La caída nunca es pactada ni consensuada. Es ruptura. Y para que haya ruptura, tiene que aumentar la confrontación entre los grupos de poder político y económico. Hasta ahora, los principales están callados.

En la República Dominicana nunca ha habido ruptura, ni siquiera con el ajusticiamiento de Trujillo. No se enjuició a nadie. Los Trujillo se fueron al exilio con su riqueza robada, y todavía hay dominicanos que desean su regreso.

En el balaguerismo se robó y se mató, y Joaquín Balaguer dejó cínicamente en sus memorias una página en blanco por atrocidades que no contó. La corrupción, supuestamente, se detenía en la puerta de su despacho. Los gobiernos del PRD y del PLD ampliaron la corrupción con presupuestos más grandes.

En unos meses veremos si el caso Odebrecht, con sus confesiones del fin del mundo, pone fin a la corrupción sistémica dominicana; o si la corrupción sistémica se impone descaradamente una vez más. Cuántos y quiénes serán apresados dirá.

Enlace al periódico HOY: http://hoy.com.do/confesiones-del-fin-del-mundo/

 

 

La clase obrera: ¿estúpida o masoquista? febrero 8, 2017

Filed under: Artículos periodísticos de los miércoles — rosarioespinal @ 12:09 pm

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Articulo publicado el miércoles 8 de febrero de 2017 en el periódico HOY

Quizás el marxismo no pudo seguir avanzando por ser una teoría basada en la idea de que, a partir de su opresión, la clase obrera tomaría conciencia de la explotación y se rebelaría contra el sistema capitalista. Eso que llaman conciencia de clase.

Han pasado más de 100 años de la publicación de los libros de Carlos Marx, con la más devastadora crítica del capitalismo. Y en este 2017 se cumplen 100 años de la Revolución rusa, un cúmulo de fracasos para ser breve.

Cierto, el capitalismo está en crisis; siempre ha vivido en crisis. Pero hoy hay más países bajo las garras del sistema capitalista; la burguesía ha mostrado ser mucho más hábil que los obreros, o muchos obreros han preferido la explotación capitalista a la prometida liberación comunista.

El tema viene al caso porque, para entender por qué la clase obrera blanca de Estados Unidos votó mayoritariamente por Donald Trump y los republicanos, hay que recurrir a la estupidez o al masoquismo, no a la conciencia de clase.

Trump movilizó las huestes obreras blancas bajo el argumento de que las élites económicas habían traicionado su sueño; específicamente, la élite económica globalizada, apoyada por los Clinton, que dirige Goldman Sachs y otras compañías de rapiña financiera e industrial.

Ya electo presidente, Trump ha llenado su administración con esos mismos personajes, y anunció que procederá a desmantelar los controles a las instituciones financieras que impuso Barack Obama para evitar otra catástrofe al estilo 2008.

O sea, la clase obrera blanca ha llevado al Gobierno de Estados Unidos a los políticos más comprometidos con el bienestar de los ricos, con los bajos salarios para la clase trabajadora, con la desigualdad social, y con la desregulación de las empresas; empresas que dejadas a su libre albedrío, crean las burbujas económicas que benefician únicamente a los ricos.

Al momento, no hay ningún obrero blanco de Michigan o Wisconsin dirigiendo una oficina económica del Gobierno. A la cabeza están los empresarios de la quiebra de bancos. Ellos son los encargados de traer empleos a los sufridos obreros blancos.

En éctasis de triunfo, esos obreros parecen no entender, una vez más, que sus verdugos nunca serán sus salvadores.

El capitalismo ha tenido muchas vidas, y seguirá teniendo otras, porque ha perfeccionado la técnica más efectiva para ejercer poder: el engaño deseado. Y además, ha perfeccionado la técnica de engañar repetidamente, presentado cada engaño como una nueva verdad (la posverdad hace tiempo existe).

La mentira óptima del capitalismo es disfrazar a los ricos de abanderados del bienestar de los trabajadores. Son sujetos a imitar, benefactores.

El comunismo, por el contrario, ha sido burdo en sus mentiras. A falta de perfeccionar la técnica del engaño, ha reprimido y silenciado demasiado. No es paradigma a imitar, no es objeto de deseo. Ni siquiera alimentos suficientes produce. ¿Cuántos quieren emigrar a Rusia? ¿Cuántos a Cuba? Más vienen a la República Dominicana de Haití, Cuba y Venezuela.

La burguesía ha tenido momentos de grandes fracasos (la Gran Depresión, la Gran Recesión), pero se reconfigura rápidamente para lograr siempre su gran hazaña: convencer a la clase obrera que el capitalismo es su mejor destino.

Cada vez que la clase obrera vota mayoritariamente por una grotesca propuesta burguesa (algunas no son tan grotescas), se inicia rápidamente una nueva golpiza económica.  Y a falta de la prosperidad material deseada, se alberga sexismo, racismo, xenofobia y homofobia. Siempre hay alguien a quien culpar, a quien odiar. Ahí coinciden ahora el comunismo y el capitalismo, Putin y Trump.

¿Será estúpida o masoquista la clase obrera?

Enlace al periódico HOY: http://hoy.com.do/la-clase-obrera-estupida-o-masoquista/

 

Legisladores, la perversa violación de las mujeres febrero 1, 2017

Filed under: Artículos periodísticos de los miércoles — rosarioespinal @ 8:46 am

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Artículo publicado el míercoles 1 de febrero de 2017 en el periódico HOY 

La mayoría de los legisladores de todos los partidos políticos con representación importante en el Congreso Dominicano (PLD, PRSC, PRD y PRM) nunca han asumido con responsabilidad los derechos de las mujeres. En varias ocasiones han aprobado un Código Penal que castiga todo tipo de aborto, sin considerar las condiciones especiales en que un embarazo debe interrumpirse porque se expone la vida de la madre, o porque se ha producido una desgracia física y sicológica, como en el caso de violación sexual.

Una mujer tiene derecho a continuar un embarazo aún en riesgo de morir, si así lo desea. ¡Es su derecho! Una mujer tiene derecho a continuar un embarazo producto de una violación, si así lo desea. ¡Es su derecho!

Un hombre puede pedirle a su esposa que continúe con un embarazo aún a riesgo de morir, si así lo desea. ¡Es su derecho! Un hombre puede pedirle a su hija violada que continúe con el embarazo, si así lo desea. ¡Es su derecho!

Los curas y los pastores pueden decirles a sus feligreses que no se hagan un aborto aún muera la madre. ¡Es su derecho! Pueden decirles a sus feligreses que no se hagan un aborto producto de una violación sexual. ¡Es su derecho!

A lo que no hay derecho es a que los legisladores dominicanos aprueben un Código Penal que obliga a toda mujer, y en toda circunstancia, incluso aquellas con riesgo de muerte, a no interrumpir un embarazo. ¡No es su derecho! ¡No!

A lo que no hay derecho es a que los legisladores de este país aprueben un Código Penal que obliga a toda mujer embarazada por una violación sexual a continuar con ese embarazo. ¡No es su derecho! ¡No!

Los legisladores no tienen derecho a aprobar la tortura de las mujeres embarazadas. Su responsabilidad es velar por los derechos de toda la sociedad, incluidos los derechos reproductivos.

Por eso, una mujer embarazada con riesgo de muerte debe tener el derecho a interrumpir su embarazo sin consecuencias penales para ella o para el personal médico que la asiste.

Por eso, una mujer embarazada producto de una violación sexual debe tener derecho a interrumpir el embarazo producto del crimen de su verdugo sexual.

Es increíble, inconcebible, perverso y criminal que el Congreso Dominicano, a estas alturas de la historia, en el año 2017, esté considerando la posibilidad de aprobar un Código Penal que castiga todo tipo de aborto.

Esos son los mismos legisladores que han aprobado muchísimos préstamos para enriquecerse con sobornos; préstamos que deberán pagar los niños y jóvenes de este país por muchos años venideros.

Esos son los mismos legisladores que importan carros de lujo cada dos años libres de impuestos, y viajan por el mundo con los recursos del pueblo.

Esos son los mismos legisladores que solo exhiben puritanismo cuando se trata de legislar en contra de los derechos reproductivos de las mujeres.

Casi todos los países del mundo, hasta los países con regímenes teocráticos islámicos, permiten el aborto legal por lo menos en condiciones especiales, como es el riesgo de muerte para la madre o en los casos de violación sexual.

En la República Dominicana, por el contrario, un grupo de legisladores pretende, en complicidad con los sectores ultra-conservadores de la política y de las iglesias, cometer el abuso de prohibir todo tipo de aborto.

Recapaciten legisladores. Entiendan que su función es legislar por los derechos de toda la población. Basta ya de jugar con los derechos de las mujeres.

Enlace al periódico HOY: http://hoy.com.do/legisladores-la-perversa-violacion-de-las-mujeres/

 

La marcha, los desafíos enero 25, 2017

Filed under: Artículos periodísticos de los miércoles — rosarioespinal @ 6:31 pm

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Artículo publicado el miércoles 25 de enero de 2017 en el periódico HOY

La marcha del pasado domingo 22 de enero contra la corrupción y la impunidad fue un acto de movilización social importante. Las razones son diversas, y este es solo un listado general para poner en contexto el evento y su temática.

Primero, la corrupción y la impunidad son problemas ancestrales en la República Dominicana que privan la sociedad de justicia e igualdad. Segundo, la sociedad dominicana es conservadora y quietista, lo que otorga a la clase política un inmenso poder para mantener el sistema de corrupción, clientelismo e impunidad. Tercero, la corrupción no había sido tema importante de movilización social en el país. Cuarto, la marcha contó con buena participación de la clase media, con capacidad de ampliación mediática a través de la prensa tradicional y las redes sociales.

En el momento actual hay tres factores que facilitan la movilización social en torno a la corrupción. Uno, varios casos de corrupción importantes han sido muy publicitados pero no investigados adecuadamente (Odebrecht, Super Tucanos, OISOE, etc.). Dos, la dimensión internacional del escándalo Odebrecht, con evidencias y acciones en otros países, hace que el tema se mantenga sobre el tapete por razones externas. Tres, en sentido más general, las protestas sociales aumentan en el país cuando no hay elecciones cercanas, porque la movilización social reemplaza la partidaria.

Para los organizadores de la marcha, los desafíos principales son mantener las demandas enfocadas en los principales casos de corrupción y evitar la partidización del movimiento. Hacer muchas demandas simultáneas diluye las luchas sociales porque el Gobierno se esquiva en la dificultad para no dar respuesta, y la población pierde el sentido del propósito. Sobre los partidos políticos, es de esperar que los de oposición quieran levantar cabeza con las protestas, y el partido en el poder busque deslegitimarlas. Ojo: en la República Dominicana, los partidos políticos han sido históricamente destructores de los movimientos sociales.

Explico: en las democracias que funcionan mejor, los movimientos sociales se vinculan a los partidos a través de sus posiciones ideológicas, y los partidos se convierten en representantes de las demandas de esos movimientos desde el poder. En la República Dominicana, por el contrario, hay una historia de divisionismo en el movimiento social que refleja el divisionismo manipulador de los partidos políticos; y esos partidos, cuando llegan al poder, no avanzan las causas de los movimientos sociales. Por ejemplo, el movimiento sindical dominicano se dividió en varias centrales obreras que expresaban, cada una, particiones políticas; lo mismo puede decirse del divisionismo en el movimiento estudiantil. Y las organizaciones profesionales han sido históricamente controladas por algún partido a través de sus directivos.

Para el Gobierno, el desafío de enfrentar la corrupción y la impunidad es inmenso. En el país nunca se han procesado casos importantes de corrupción política, aunque muchos políticos se hayan enriquecido ante los ojos de todos. Ponerle el cascabel al gato sería una gran novedad. La presión para la acción es mayor ahora porque el caso Odebrecht es internacional y no va a desaparecer rápidamente por las informaciones que salen en otros países.

El dilema del Gobierno Dominicano radica en que si apuesta a que el tiempo diluya el escándalo Odebrecht, se arriesga a una pérdida de apoyo político significativo; pero si actúa judicialmente, tendrá que procesar peledeístas, porque ellos han gobernado la mayor parte del período en cuestión.

Leonel Fernández perdió mucho apoyo en el 2010-2012 por oponerse a la lucha por el 4% del PIB para la educación. ¿Se arriesgará Danilo Medina a transitar ese camino de deterioro ante la emergente lucha contra la corrupción y la impunidad?

Enlace al periódico HOY: http://hoy.com.do/la-marcha-los-desafios/

 

Estado corrupto, clientelar y asistencial enero 18, 2017

Filed under: Artículos periodísticos de los miércoles — rosarioespinal @ 10:04 am

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 Articulo publicado el miércoles 18 de enero de 2017 en el periódico HOY

Desde siempre, el Estado dominicano ha sido corrupto; un grupo ha usurpado de manera burda recursos públicos. En las dictaduras, un pequeñísimo grupo tenía el monopolio del robo público, y después de la apertura política que se inició en 1978, la corrupción se amplió. A más políticos, más corrupción. A más empresarios híper-explotadores, más corrupción. A mayor deseo de movilidad social, mayor corrupción.

Si usted cuenta las torres, yipetas y centros comerciales en Santo Domingo, se dará cuenta que en la República Dominicana no hay suficientes sueldos altos para sustentar tanto lujo y consumo. Tampoco hay tanto dinero privado para sostener tantas estaciones de radio y televisión. El Estado es el gran anunciador y el gran empleador. Unos empleados públicos son necesarios, muchos otros no.

Un Estado eficiente reduciría la corrupción, mejoraría los servicios sociales y gastaría menos en publicidad. Pero todos los partidos que han gobernado han preferido mantener la corrupción, el dispendio ineficaz y la publicidad excesiva para tener medios de comunicación complacientes. Los comunicadores, a su vez, viven del pluriempleo.

En el abanico de financiamiento inapropiado, están las llamadas ONG de legisladores y otros políticos, así como el vasto financiamiento público a los partidos políticos; un financiamiento sin controles adecuados. Los partidos reciben grandes sumas y los dirigentes se apropian de buena parte.  Por eso hay tantos partidos.

Los partidos políticos son feudos clientelares que se nutren de recursos públicos, y la lucha intra-partidaria e inter-partidaria refleja la competencia entre clanes políticos por el control y manejo de recursos públicos. No hay diferencia ideológica porque todos tienen como objetivo central gobernar para apropiarse de recursos.

En el Estado corrupto-clientelar, los programas sociales son muy limitados en cobertura y calidad. Por eso hay una gran deuda social heredada, por eso los servicios sociales son de baja calidad, y por eso aunque la República Dominicana haya crecido mucho en las últimas décadas, no muestra buenos índices de desarrollo social.

A diferencia del pasado, cuando la corrupción y el clientelismo selectivo eran suficientes para gobernar (así lo hizo Balaguer), ahora hay mayor demanda de redistribución de recursos de diversos sectores. De ahí que el Estado corrupto-clientelar haya devenido  también en Estado asistencial.

El gobierno ha ampliado la cobertura social a través de programas como las tarjetas de solidaridad, SeNaSa, viviendas públicas y estancias infantiles, entre otros. Muchos de estos programas son necesarios, pero para asegurar su eficiencia y sostenibilidad, hay que desmontar el Estado corrupto-clientelar. Si no, los gastos del gobierno generan tarde o temprano una crisis fiscal que da al traste con muchos de esos programas sociales.

Más aún, dada la complicidad de prácticamente toda la clase política dominicana en el manejo y beneficio del Estado corrupto-clientelar, una gran crisis fiscal podría generar un colapso de lo que queda del sistema partidario. Es ahí entonces cuando se presentan los “outsiders” que cautivan la población.

Este fenómeno es bien conocido en América Latina, donde figuras fuera del sistema partidario se erigieron en líderes políticos ante la crisis del Estado corrupto-clientelar en la década de 1990. Los casos paradigmáticos son Venezuela con Hugo Chávez, Bolivia con Evo Morales, y Ecuador con Rafael Correa. Son las típicas respuestas populistas-caudillistas que llenan los espacios políticos cuando los partidos del sistema colapsan al agotar los recursos públicos con un manejo corrupto-clientelar.

En el esquema fiscal actual, el PLD no tiene mucha posibilidad de expandir el Estado asistencial sin comenzar a desmontar el Estado corrupto-clientelar. Quizás el escandaloso caso Odebrecht y la marcha anunciada del domingo 22 ayuden a iniciar esta tarea siempre pendiente.

Enlace al periódico HOY: http://hoy.com.do/estado-corrupto-clientelar-y-asistencial/

 

¿Ley de partidos? Comiencen por la electoral enero 12, 2017

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 Artículo publicado el miércoles 11 de enero de 2017 en el periódico HOY

Todos sabemos la cantidad de años que llevamos esperando para actualizar la Ley Electoral que data de 1997, y además, aprobar una Ley de Partidos Políticos. Pero nadita de nada.

La realidad es que ningún partido, ni grande ni chiquito, está realmente interesado en aprobar una Ley de Partidos. La razón es simple: los partidos políticos en este país no quieren someterse a reglas. Les gusta beneficiarse del caos y pescar en río revuelto. Menciono cuatro ejemplos.

Primero, los partidos no quieren fuertes regulaciones sobre el financiamiento. Obvio, los partidos, junto a las iglesias, son las organizaciones más subsidiadas de la sociedad dominicana, y quieren seguir así.

A los partidos los subsidia el pueblo con un porcentaje que se asigna en el Presupuesto Nacional. Los subsidia el pueblo a través de nóminas, nominillas y contratos del gobierno central y municipal para activistas. Los subsidia el empresariado a través de donaciones directas. Además, se dice que reciben dinero de fuentes ilícitas. Hay una inmensa clase política que se beneficia de todos estos subsidios.

La Ley Electoral actual establece pocos controles al financiamiento de los partidos. Una nueva ley podría incluir un poco más de controles, pero no muchos, para lograr que los legisladores la aprueben. Los dirigentes y activistas políticos son muchos y gustan de vivir bien, además, necesitan recursos para mantener sus clientelas políticas. Esa es la realidad que no debería ser.

Segundo, los partidos políticos, grandes y chiquitos, no quieren reglas exigentes para frenar la proliferación de partidos. Hasta los pequeños son negocios rentables para sus directivos y miembros. Se opondrán, en nombre de la democracia, si aumentan los requisitos para obtener y mantener reconocimiento legal. Pero ojo: la democracia dominicana no necesita 30 partidos; son sus dirigentes.

Para los partidos grandes, ha sido rentable tener muchos partidos pequeños de apoyo. Ayudan a captar votos, y permiten al partido en el poder dispensar beneficios directos a muchos activistas políticos.

Tercero, el transfuguismo se ha hecho endémico en la República Dominicana. Una Ley de Partidos buscaría restringir esa práctica, pero el transfuguismo ha sido beneficioso para muchos políticos. Dirigentes y activistas buscan mejor suerte cuando en un partido no encuentran satisfechas sus demandas. El principal beneficiario del transfuguismo es el partido en el poder porque tiene más recursos para dispendiar.

Cuarto, cuándo y cómo celebrar las primarias ha sido manzanas de discordia. Las hay simultáneas o no, por postulación de candidaturas o no. Los políticos están divididos en sus preferencias respecto a la selección de candidaturas y ha sido imposible armonizar posiciones.

Una Ley Electoral puede referirse a esos cuatros temas, pero no tiene que ser exhaustiva en sus disposiciones al respecto, como sí una Ley de Partidos.

Por tal motivo, debería aprobarse primero una Ley Electoral para que no llegue mayo del 2020 en total anomía.

Proponer la aprobación de un Código Electoral con un conjunto de leyes como ha sugerido el Partido Reformista suena interesante, pero es una táctica dilatoria. Querer llevar 30 partidos a una mesa de negociación es otra táctica dilatoria.

Demandar desde la sociedad civil la aprobación de una Ley de Partidos es buen ejercicio democrático, pero tiene escaso impacto político, porque los partidos están siempre bien artillados para enfrentarse a la sociedad civil, y sólo la toman en cuenta cuando les conviene sus luchas.

Aprobar una Ley Electoral ahora es lo prioritario, y también lo más viable, dada la resistencia de los partidos políticos a tener leyes que los regulen.

Legisladores, comiencen por la Ley Electoral. Es mejor algo que nada.

Enlace al periódico HOY: http://hoy.com.do/ley-de-partidos-comiencen-por-la-electoral

 

 
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