ROSARIO ESPINAL

VENTANAS EN EL ESPACIO

Pacto de impunidad: ¿se romperá ahora? diciembre 2, 2020

Filed under: Artículos periodísticos de los miércoles — rosarioespinal @ 12:04 pm

Rosario Espinal

Artículo publicado el miércoles 2 de diciembre de 2020 en el periódico HOY 

La característica más antigua del Estado dominicano es la corrupción. Podemos remontarnos al Siglo 19 y la encontramos en los gobiernos de Santana, Báez y Lilís. En el Siglo 20 marcó la pauta Trujillo: solo él y sus cercanos colaboradores podían robar. Cayó la dictadura y nadie fue juzgado ni por corrupción ni por represión; el castigo fue el exilio de los familiares cercanos al dictador. En el post-trujillismo los escándalos de corrupción han proliferado.

Durante el gobierno de los 12 años de Joaquín Balaguer (1966-1978) la corrupción fue legendaria. Según el mismo Balaguer, la corrupción solo se detenía en la puerta de su despacho. Concluido ese gobierno, el PRD utilizó escaramuzas de acusación, pero aplicó el borrón y cuenta nueva.

En el gobierno de Antonio Guzmán (1978-1982) se propagó que la hija del presidente, el yerno y otros altos funcionarios eran corruptos. Dicen que, agobiado por el acoso, Guzmán decidió suicidarse antes de entregar el poder a su archirrival perredeísta.

El gobierno de Salvador Jorge Blanco (1982-1986) enfrentó la crisis económica de deuda externa, protestas populares y escándalos de corrupción. En esta ocasión, al iniciar su nuevo gobierno en 1986, Balaguer se concentró en disminuir la figura de Jorge Blanco con acusaciones de corrupción para debilitar aún más al PRD. Eso, junto a los fraudes electorales, aseguraron a Balaguer 10 años más de gobierno. Los reformistas volvieron a servirse con cuchara grande en el Estado.

En el primer gobierno del PLD (1996-2000) no faltaron los escándalos de corrupción. Al concluir el gobierno algunos funcionarios fueron apresados, pero Hipólito Mejía declaró que los presidentes no se tocaban (su versión de borrón y cuenta nueva). Al pasar el tiempo comenzaron a aflorar los escándalos de corrupción de funcionarios de Mejía, pero el hoyo de Baninter se llevó el gobierno perredeísta. El PLD aplicó borrón y cuenta nueva.

Durante los siguientes ocho años de Leonel Fernández (2004-2012) afloraron también los escándalos de corrupción, algunos connotados fueron la Sun Land y los Súper Tucanos. Pocos pasaron por la justicia.

En los ocho años de gobierno de Danilo Medina (2012-2020) tampoco faltaron los escándalos de corrupción y se conoció el mega escándalo de Odebrecht. Al ser los episodios más recientes, generan ahora la mayor indignación.

Con la proliferación de escándalos por tanto tiempo, la ciudadanía sedimentó la idea de que en la República Dominicana hay mucha corrupción, mientras la clase política y empresarial mantuvo siempre complicidad para que la impunidad prevaleciera.

Ahora, la promesa de cambio que hizo el PRM en el convulso proceso electoral 2020 lleva a la interrogante de si realmente se romperá el pacto de impunidad que ha prevalecido en la clase dominante dominicana, y que ha sido clave para el enriquecimiento de segmentos políticos, militares, empresariales y eclesiales en el post-trujillismo (antes se beneficiaban solo los dictadores y secuaces).

Por su parte, el Ministerio Público tiene ante sí el grave dilema de si instrumenta expedientes exclusivamente para funcionarios del gobierno saliente, o si lo hace para todos los gobiernos donde hubo corrupción con impunidad.

O sea, ¿hará el Ministerio Público justicia selectiva solo contra un grupo, o hará justicia extensiva a los corruptos de todos los gobiernos de las últimas décadas? De lo primero hay muchos casos en el mundo, de lo segundo ninguno. La razón es que la reducción sustancial de la corrupción en un país está más relacionada con el desarrollo económico sostenido e inclusivo y el fortalecimiento institucional que con la acción punitiva del sistema de justicia.

Enlace al periódico HOY: https://hoy.com.do/pacto-de-impunidad-se-rompera-ahora/

 

60 años después noviembre 25, 2020

Filed under: Artículos periodísticos de los miércoles — rosarioespinal @ 1:25 pm

Rosario Espinal

Artículo publicado el miércoles 25 de noviembre de 2020 en el periódico HOY 

El asesinato de las hermanas Mirabal marcó el comienzo del fin de la dictadura de Trujillo. Acto aberrante de un régimen que llevaba 30 años oprimiendo en una pequeña isla del Caribe y no permitía más justificaciones ni apuestas a su favor.

Trujillo era temible como son todos los dictadores. Por suerte, y es el único consuelo, toda dictadura eventualmente termina. La opresión no es eterna. Hay mártires, héroes y heroínas, y eso fueron ellas, las mariposas que auguraron libertad.

La historia no la hacen los pueblos, las viven; unos pocos marcan realmente el curso de la historia. Ellas lucharon y las mataron; hicieron lo que correspondía bajo el terror y las deshicieron. Así son las dictaduras.

Cuando escucho a alguien decir que el país necesita un Trujillo solo sé que quien lo dice no vivió los horrores de la Era, ni se imagina remotamente lo que es vivir bajo el yugo de un dictador.

Las asesinaron el 25 de noviembre de 1960 en la Cumbre junto al conductor Rufino de la Cruz, cuando regresaban de la cárcel de Puerto Plata, y ya el 30 de mayo de 1961 caía también Trujillo, precisamente mientras viajaba en su vehículo. La forma fue similar. El legado todo lo contrario. Ellas lucharon contra un régimen opresor y en todo el mundo inspiran la no violencia y la libertad. El, un macho violento y perverso, aplastó a sus opositores y ultrajó a muchas mujeres.

Ni siquiera Mario Vargas Llosa, con la maestría de la prosa que le caracteriza, ha escudriñado lo suficiente en el sadismo de Trujillo, en su ejercicio del poder a partir de silenciar un pueblo, de ultrajarlo, de acribillarlo.

Lo ajusticiaron, eso sí. Loor a los valientes que lo lograron. A ellos los encarcelaron y los fusilaron, pero nunca se hizo un ajuste de cuentas. No con más muertos, sino con la justicia en manos. Cobardes, como al final son todos los dictadores y secuaces, el séquito inmediato se fue del país. Nunca juzgados.

Los matones, operadores de un régimen opresivo, se reintegraron a la sociedad dominicana como si nada hubiese sucedido. Surgieron los disturbios propios de la caída de un régimen dictatorial y la incertidumbre se extendió.

La más rudimentaria democracia no fue posible porque todos los “poderes fácticos” se sintieron amenazados por las campanas de libertad. Volvió a gobernar Joaquín Balaguer, después de un receso en el extranjero. Fueron 22 largos años, 12 sangrientos y 10 en la ancianidad, como si 31 años de Trujillato no hubiesen sido suficientes para atragantar al pueblo dominicano.

Cierto, el país fue cambiando lentamente y Balaguer no fue exactamente Trujillo. Su sadismo político era más moderado y ultrajar mujeres no era una de sus obsesiones. Pero el poder como ejercicio de la arbitrariedad siguió marcando la vida política y social dominicana entre lloros y sarcasmos.

A pesar de los cambios socioeconómicos y políticos desde 1978, la dificultad de la sociedad dominicana para aceptar que la democracia implica derechos y responsabilidades ciudadanas sigue marcando la vida política.

No deja de sorprender el reciclaje en el poder de las fuerzas conservadoras que se forjaron durante el balaguerismo en medio de corrupción y opresión. En el ocaso biológico-político de Balaguer coparon el PLD, alianza sellada con el Frente Patriótico de 1996, y ahora se abren camino también con el PRM. Mientras así sea, será muy difícil forjar la democracia en la República Dominicana. Sin progresismo, el cambio democrático seguirá siendo una ilusión torpedeada en cada ocasión.

Enlace al periódico HOY: https://hoy.com.do/60-anos-despues/

 

Toque de queda: ¿qué hacer? noviembre 18, 2020

Filed under: Artículos periodísticos de los miércoles — rosarioespinal @ 11:25 am

Rosario Espinal

Artículo publicado el miércoles 18 de noviembre de 2020 en el periódico HOY 

Es entendible, las limitaciones de horarios molestan a mucha gente. Es debatible, el virus circula las 24 horas del día, no solo de noche. Es preocupante, las restricciones de horarios afectan la vida económica nocturna. Por una razón u otra hay un constante cuestionamiento al toque de queda.

Pero hay una realidad: desde el principio de la pandemia se sabe que para evitar la mega propagación del virus Covid-19 hay que protegerse: usar mascarilla, mantener distanciamiento físico y aplicar medidas de higiene. Esto es fundamental para no saturar los centros de salud ni fatigar al personal médico.

La pandemia ha evidenciado que no todas las sociedades tienen el mismo nivel de autodisciplina, ni todos los gobiernos el mismo nivel de fuerza o legitimidad para imponer restricciones a la población.

En la República Dominicana, durante los primeros meses de la pandemia, el control fue arduo porque el manejo estuvo contaminado por la confrontación electoral. Luego, con la llegada del PRM al poder, las medidas restrictivas han sido menos polémicas, aunque en cada extensión del toque de queda se renueva el debate de si es necesario o no. Ahora vuelve de nuevo por la Navidad y fin de año.

Es cierto que el virus no se propaga solo de noche. Lo que se ha buscado con el toque de queda nocturno es reducir los contactos humanos en las horas de menor impacto económico. Pero también es cierto que el contagio puede producirse en el hogar, si alguien salió y se contagió. Por eso el dilema de cuánto abrir o cerrar no es sencillo.

Se ha dicho mucho que las decisiones deben tomarse en base a medidas cuantitativas de progresión del virus. ¡Tiene sentido! Excepto que, cuando el nivel de contagio declina, si se flexibilizan las restricciones puede producirse un repunte como ocurre actualmente en varios países europeos, donde en los primeros meses se establecieron fuertes controles. En Estados Unidos, por el contrario, las medidas de control han sido tenues en muchos estados y hay un alto nivel de contagio y muertes.

En la República Dominicana ha prevalecido un híbrido: la movilidad se ha restringido por el toque de queda nocturno. Por tanto, el sector más afectado ha sido el del entretenimiento (bares, restaurantes, estadios, etc.) Son actividades de alta densidad y no esenciales. Pero ese sector emplea mano de obra y registra muchas pequeñas y medianas empresas.

Como la tasa de mortalidad por Covid-19 en la República Dominicana no ha sido tan alta (21 por 100 mil habitantes, comparado con 87 en España y 75 en Estados Unidos) y en los hospitales hay actualmente capacidad de atención, considero que a partir del 10 de diciembre podría eliminarse el toque de queda, o establecerse de 11:00 p.m. a 5:00 a.m., sin imponerlo el 24 ni el 31 de diciembre. La situación se evaluaría nuevamente a principios de enero.

Es entendible el temor de las autoridades a un fuerte rebrote si se levanta el toque de queda, pero en algún momento hay que hacerlo. Levantarlo no significa eliminar todos los controles de horarios de los negocios que impliquen aglomeración de personas. Tampoco que se permitirán todas las actividades que quisiera la gente.

Con un clima fresco del invierno tropical, es posible facilitar que los restaurantes habiliten espacios al aire libre para operar con mayor distanciamiento. En países con inviernos crudos lo están haciendo.

Lo importante es que en los próximos días se evalúen todas las opciones para conjugar de la mejor manera las restricciones con las facilidades.

Enlace al periódico HOY: https://hoy.com.do/toque-de-queda-que-hacer/

 

Elecciones en Estados Unidos: la socio-demografía y la pandemia noviembre 11, 2020

Filed under: Artículos periodísticos de los miércoles — rosarioespinal @ 11:54 am

Rosario Espinal

Artículo publicado el miércoles 11 de noviembre 2020 en el periódico HOY 

En Estados Unidos, diversos medios de comunicación realizan encuestas después de las votaciones para conocer las características de los electores. Esta información es de importancia sociológica y también para los partidos en la definición de sus estrategias.

Cinco variables sociales impactan de manera determinante el comportamiento electoral: etnia-raza, género, clase social, edad y religión. Utilizo aquí los datos de la cadena ABC News para ilustrar.

La mayoría de la población blanca votó por el Partido Republicano y la mayoría en los otros grupos étnico-raciales por el Partido Demócrata. Por el Partido Republicano votó el 57% de los blancos, el 12% de los negros, el 32% de los latinos, el 31% de los asiáticos, y el 40% de los demás grupos. Por el Partido Demócrata votó el 42% de los blancos, el 87% de los negros, el 66% de los latinos, el 63% de los asiáticos y el 58% de los otros grupos.

Las mujeres se inclinaron más que los hombres a votar por el Partido Demócrata. Los datos muestran que, entre los hombres, el 49% dijo haber votado por el Partido Republicano y el 48% por el Partido Demócrata, mientras el 56% de las mujeres votó por el Partido Demócrata y 43% por el Republicano.

Cuando se combinan raza y género se encuentra que el voto republicano es mucho mayor entre los hombres blancos y el voto demócrata entre las mujeres no blancas.

La clase social puede analizarse con distintos indicadores, pero el nivel educativo es el dato más confiable en encuestas. Las personas con nivel universitario avanzado votaron mucho más por el Partido Demócrata (62%) que quienes nunca asistieron a la universidad (48%). Cuando se combina la raza con la educación, el grupo que más votó republicano fue el de blancos que no asistieron a la universidad (64%).

Los datos muestran una fuerte correlación entre edad y voto: los electores más jóvenes tienden a votar más por el Partido Demócrata. Por ejemplo, mientras el 67% de las personas de 18 a 24 de edad dijeron haber votado demócrata, solo lo hizo el 48% de las personas con 50 años o más.

El otro factor que incide de manera importante en el voto es la religión. Los cristianos no católicos constituyen el principal bastión electoral del Partido Republicano: 62% de ellos dijo haber votado republicano, comparado con 47% de los católicos o 30% de los que no profesan ninguna religión. Y cuando se incorporan raza y religión simultáneamente, se encuentra que el apoyo electoral al Partido Republicano fue aún mayor entre los blancos cristianos (73%) que entre los blancos católicos (56%) o los que no profesan ninguna religión (33%).

Esas características sociales y los patrones de votación se manifiestan en el espacio geográfico. Las grandes ciudades son habitadas por una diversidad de personas que se inclinan por el Partido Demócrata, mientras en los suburbios y pueblos pequeños se concentra la población blanca que se inclina más por el Partido Republicano.

Aunque siempre se producen algunas diferencias que determinan el ganador, el impacto de la estructura sociodemográfica en las elecciones de 2020 fue similar a la de 2016 y años anteriores.

Ahora ayudó al triunfo del Partido Demócrata, la mayor participación electoral de los jóvenes, el voto de las mujeres negras y latinas, y de los hombres blancos de mayor nivel educativo. El detonante fue el mal manejo de la pandemia de Trump que realineó el voto en estados claves.

Enlace al periódico HOY: https://hoy.com.do/elecciones-en-estados-unidos-la-socio-demografia-y-la-pandemia/

 

Un país no es una marca noviembre 4, 2020

Filed under: Artículos periodísticos de los miércoles — rosarioespinal @ 11:22 am

Rosario Espinal

Artículo publicado el miércoles 4 de noviembre de 2020 en el periódico HOY 

El desarrollo del capitalismo, del mercadeo y la publicidad ha llevado a creer que todo puede convertirse en una mercancía con éxito definida o eficazmente falseada para atraer consumidores o inversionistas Así se llegó en décadas recientes a popularizar la idea de que un país puede mercadearse; presentarse como una marca para ser apetecido en distintos tipos de negocios.

¡No!, un país no es una marca, y no lo es porque un país no tiene un conjunto de características claramente definidas para ser mercadeables. Pero, sobre todo, porque un país es una sociedad humana con virtudes y defectos, con diferencias y contradicciones. No es unívoco.

¿Qué puede mercadearse como país dominicano? ¿El legado español? ¿El legado africano? ¿El indigenismo exterminado? ¿El mulataje? ¿La hospitalidad? ¿La sociabilidad? ¿La música rítmica? ¿El machismo? ¿El racismo? ¿La pobreza? ¿la riqueza? ¿La desigualdad social? ¿La corrupción? ¿Algún producto orgánico?, etc.

¡Sí!, se puede mercadear la imagen del mar azul para atraer turistas, se puede mercadear también que hay montañas, que hay una zona colonial de impronta española, que hay ritos afro-dominicanos, que se produce cacao y banano orgánico, que es la tierra del merengue y la bachata, etc. Esas son cosas específicas que existen en este país.

Pero poner trazos de la bandera dominicana a un logo no es marca país. Eso apela más al sentimiento patriótico de los dominicanos que a la búsqueda de negocios en el extranjero, que es, a fin de cuentas, lo que hay detrás de eso que se llama marca país.

Los extranjeros no tienen sentimientos patrióticos hacia la República Dominicana ni los tendrán. Les interesa algo específico y transaccional: playas, exportar, importar, invertir, etc. Y en la medida que lo ofrecido en transacciones es de buena calidad, se aseguran mejores negocios.

El nuevo logo de la marca país es problemático no solo por el supuesto plagio, sino porque lo más importante en un logo es que perdure en el tiempo, que concite a través del tiempo una asociación positiva. Eso hace un logo importante. Lo demás es sensacionalismo publicitario y gastadera innecesaria de dinero.

¿Tenía la República Dominicana un logo anteriormente? No lo sé, nunca lo noté, y si no lo noté, es probable que mucha gente tampoco lo notara. El nuevo logo ha sobresalido por la controversia suscitada del supuesto plagio. Si no, hubiera pasado sin penas ni glorias. Ahora, si van a comenzar de cero, lo mejor es tener un logo menos controversial que se añeje.

El lema “La república del mundo” es malísimo porque resalta precisamente la palabra que constituye la piedra en el zapato del nombre de este país. Muchos países tienen la palabra república en su nombre formal, pero la quitan para hacerlo más corto, fácil e impactante.

El nombre República Dominicana es muy largo, da trabajo pronunciarlo en español y en otros idiomas, y nunca se acuño solo Dominicana, aunque en algunos países latinoamericanos, para simplificar, dicen Dominicana sin mencionar la palabra república, o se refieren al país como Santo Domingo obviando así el término república (igual hacen muchos dominicanos).

Los países desarrollan una identidad no por un logo o un lema, sino porque a través del tiempo se les identifica con características y experiencias positivas o negativas, aspirando siempre a que prevalezcan las positivas.

La República Dominicana no es “La república del mundo” ni lo será. Por eso, no vale la pena malgastar dinero del pueblo en publicidad promoviendo esa idea.

Enlace al periódico HOY: https://hoy.com.do/un-pais-no-es-una-marca/

 

Junta Central Electoral: el mismito debate octubre 28, 2020

Filed under: Artículos periodísticos de los miércoles — rosarioespinal @ 9:18 am

Rosario Espinal

Artículo publicado el miércoles 28 de octubre de 2020 en el periódico HOY 

En cada ocasión de elegir los miembros de la Junta Central Electoral (JCE) se presenta el mismito debate: ¿políticos partidistas o independientes? Es un falso debate en la República Dominicana porque las juntas han estado conformadas por ambos. Además, no importa lo que sean, una vez en sus funciones, con frecuencia, los miembros de la JCE son desacreditados por los mismos políticos que los escogen.

Por ejemplo, la JCE anterior estuvo presidida por Roberto Rosario que provenía del PLD. La JCE actual está presidida por Julio César Castaños que no provenía de un partido político. Ambas JCE fueron muy criticadas por sus supuestas inclinaciones a favor del PLD.

Desde la década de 1980, la composición de la JCE ha tenido cambios en su estructura y composición por disputas políticas. Ante coyunturas difíciles le agregaron miembros y luego establecieron la separación de lo administrativo y contencioso, creándose eventualmente el Tribunal Superior Electoral.

Aunque muchos crean lo contrario, en la República Dominicana no hay serios problemas administrando elecciones desde 1996. Hay un registro electoral bastante confiable, una maquinaria de administración electoral con experiencia, pocas posibilidades de cambiar los resultados a menos que sea con la complicidad de los delegados partidarios que observan el conteo, y la compra de votos fuera de los recintos electorales no es controlable por la JCE.

Cierto, se produjo la debacle del sistema automatizado en las elecciones municipales de febrero pasado, un asunto que quizás quede para siempre en nebulosa a pesar del informe de la Organización de Estados Americanos (OEA). Pero ese evento, paradójicamente, a quien más perjudicó electoralmente fue al partido que más poder tenía: el PLD.

El debate otra vez de si los nuevos miembros de la JCE pueden o no haber tenido militancia partidaria no es, en mi opinión, lo principal para escogerlos.

Lo esencial para la selección es que conozcan el tema electoral, que por lo menos una parte de los cinco miembros tenga experiencia probada en la administración electoral, y que tengan capacidad de gestión política.

Las elecciones son procesos políticos. La competencia entre los partidos es siempre fuerte, y quien administra el proceso debe contar con el diseño administrativo adecuado y la autoridad para compaginar los intereses de las fuerzas políticas, de manera que se sientan representadas y ninguna se imponga arbitrariamente (tarea nada fácil).

En general, los políticos dominicanos no saben perder y por eso difaman las autoridades electorales. Siempre atribuyen su derrota a una causa externa y han acostumbrado la ciudadanía a hacer lo mismo. Ese es un agravante para la selección.

Es cierto que en décadas anteriores hubo fraudes electorales, pero ya se han realizado muchos procesos electorales técnicamente confiables porque la crisis política de 1994 llevó a una gran inversión de recursos y esfuerzos para modernizar el sistema de administración electoral dominicano.

Lo que el Senado tiene ahora ante sí no es un dilema sobre si los nuevos integrantes de la JCE pueden tener o no militancia partidaria reciente. Ese es el discurso del ruido. Lo que harán es acomodar las peticiones de los partidos con mayor fuerza para imponer nombres. Ese es el tejemaneje real, lamentablemente.

Ojalá, dentro de todo, escojan personas con el conocimiento y las capacidades necesarias en la administración electoral, con reciedumbre ética y destrezas políticas. Y ojalá que una vez en sus funciones, los políticos dominicanos entiendan que desacreditar la JCE como muchas veces hacen no es el camino democrático.

Enlace al periódico HOY: https://hoy.com.do/junta-central-electoral-el-mismito-debate/

 

Exportaciones dominicanas y la gente octubre 21, 2020

Filed under: Artículos periodísticos de los miércoles — rosarioespinal @ 1:54 pm

Rosario Espinal

Artículo publicado el miércoles 21 de octubre de 2020 en el periódico HOY 

Para ser un país pequeño y de limitado desarrollo, la economía dominicana logró crecer por muchos años, justo hasta comenzar la pandemia. En el proceso, el país desarrolló un sector exportador diverso que genera divisas.

Primero, la República Dominicana exporta productos agrícolas y agroindustriales. Por ejemplo, es líder en la exportación de cacao y banano orgánico, sobre todo a Europa. A Haití exporta muchos productos de manera formal e informal. A Estados Unidos exporta una diversidad de productos para la venta general o en enclaves dominicanos.

Segundo, la República Dominicana exporta productos ensamblados en las zonas francas. Este proceso adquirió importancia con la Iniciativa de la Cuenca del Caribe de Estados Unidos en la década de 1980, pero el desplazamiento de la producción norteamericana a China por la inmensa reserva de mano de obra barata impactó negativamente las zonas francas de nuestra región. En años recientes se ha producido un renacer del sector y podría ser que, en el futuro, los Estados Unidos disminuyan la producción en China y utilicen aún más los territorios cercanos. En el marco de zonas francas también se han desarrollado los call centers para compañías extranjeras.

Tercero, la República Dominicana exporta productos mineros, con el oro que actualmente registra altos precios por la crisis económica. Tanto en el 2013 como ahora, el Gobierno dominicano ha recurrido a la Barrick Gold para enfrentar problemas fiscales.

Cuarto, la República Dominicana “exporta” servicios turísticos. Escribo exporta entre comillas porque esos servicios no se envían al exterior, los extranjeros vienen. El turismo genera divisas al igual que las exportaciones de bienes agrícolas, industriales, de servicios o mineros.

Quinto, la República Dominicana también “exporta” población que emigra en busca de mejores condiciones de vida. Escribo exporta entre comillas porque la migración es una salida de personas (no de productos) que buscan mejor vida fuera del país. Esos migrantes envían remesas.

En los primeros cuatro tipos de exportaciones las ganancias se concentran en los dueños de las empresas. Por ejemplo, el trabajo agrícola es en gran medida realizado por inmigrantes haitianos indocumentados dispuestos a trabajar por bajos salarios dadas las precarias condiciones en Haití. Las zonas francas utilizan mano de obra dominicana, y muchas mujeres, por salarios mínimos bajo el argumento de ser competitivos, si no, los empresarios amenazan con establecerse en otros países. El sector minero emplea relativamente poca mano de obra y los salarios también son bajos. El sector turístico opera bajo la misma lógica de que para ser competitivos internacionalmente los salarios deben ser bajos.

Es decir, en todos esos sectores generadores de divisas, la riqueza se concentra arriba por los bajos salarios que pagan y los incentivos fiscales que reciben.

Para muchos dominicanos las remesas operan como un seguro social, en tanto los recursos fluyen directamente para cubrir necesidades familiares de manera regular o en situaciones de necesidad especial.

En medio de la crisis económica que impera actualmente producto de la pandemia, el Banco Central anunció la semana pasada que las remesas subieron 37.1% en septiembre 2020 con relación a septiembre 2019. Esto muestra un decidido apoyo de los inmigrantes dominicanos a sus familiares en la República Dominicana, sobre todo, de aquellos radicados en los Estados Unidos, desde donde procedió la mayor cantidad de remesas.

Así que, mientras el turismo está mal porque los extranjeros no están viniendo, las remesas están fluyendo por la solidaridad familiar. Ojalá que las condiciones de vida de los dominicanos en el exterior no empeoren en los próximos meses.

Enlace: https://hoy.com.do/exportaciones-dominicanas-y-la-gente/

 

¿Pacto fiscal? Del dicho al hecho hay un gran trecho octubre 14, 2020

Filed under: Artículos periodísticos de los miércoles — rosarioespinal @ 11:18 am

Rosario Espinal

Artículo publicado el miércoles 14 de octubre de 2020 en el periódico HOY 

En agosto de 2016 escribí sobre este asunto y ahora estamos de nuevo ante el mismo tema, aunque en una situación más adversa por la crisis económica de la pandemia.

La Estrategia Nacional de Desarrollo, promulgada como Ley 1-12, estableció la necesidad de firmar tres pactos: educativo, eléctrico y fiscal. Sólo se ha firmado el educativo (de chepa).

Después de una larga lucha social para asignar el 4% del PIB a la educación, Danilo Medina encontró ahí un mecanismo de amplia aceptación para su proyecto presidencial. De candidato en el 2012 firmó con la Coalición por la Educación Digna destinar el 4%, y luego llegó el Pacto Educativo.

El Pacto Eléctrico no tuvo la misma suerte: se discutió y no se firmó, y con el Pacto Fiscal ni siquiera se comenzó.

En la República Dominicana existe la falsa creencia de que para resolver los temas conflictivos se necesita un pacto, un consenso. Como no se logran fácilmente por la confrontación de intereses antagónicos, al final, el gobierno de turno impone la agenda.

¿Cuál es el problema con la fiscalidad?

El gobierno necesita más dinero para subsidiar el Estado corrupto, clientelar, y en tiempos recientes también asistencial. Eso sale caro y es ineficiente. Para ampliar el Estado asistencial hay que ir desmontando el Estado corrupto y clientelar, pero ningún gobierno dominicano, hasta la fecha, lo ha hecho. Por el contrario, cada gobierno aumenta el presupuesto y tiene una cantidad de políticos, activistas y seguidores que demandan bienestar.

Muchas personas viven total o parcialmente del Estado, y también son muchos los que esperan entrar al reparto. Ahí están ahora las demandas de los perremeístas por empleos, con justa razón; han estado fuera del poder mucho tiempo.

En época de crecimiento económico como le tocó gobernar al PLD, es más fácil proseguir con gastos sin hacer reformas dolorosas. En tiempos de estrechez económica, como la actual, la fiscalidad se complica más porque las recaudaciones bajan sustancialmente.

Una verdadera reforma fiscal implica no sólo disminuir o subir impuestos, sino también establecer o desmantelar incentivos a diversos sectores empresariales y eficientizar el gasto público.

Pero ningún sector quiere ajustarse. Ni ricos, ni pobres ni clase media quieren aumento de impuestos. Y el gobierno tiene tanta gente en empleos, contratos y subsidios que está bajo presión para no quitar beneficios.

Por estas razones un Pacto Fiscal es inviable, no importa que lo establezca por ley la Estrategia Nacional de Desarrollo o que el presidente lo promueva.

Los pactos de buena voluntad no existen en política. La política es lucha de poder por intereses contrapuestos. Sólo a veces hay coyunturas favorables al pactismo y ésta no es una de ellas para aumentar impuestos o quitar subsidios. Ahora nadie quiere eso.

Es cierto que el Gobierno Dominicano se ha endeudado y tendrá que endeudarse más por la crisis económica. Es cierto también que si no recauda más para detener la espiral de endeudamiento la bomba explotará eventualmente.

Será entonces cuando el gobierno establecerá impuestos con o sin pacto, y ahí se generará el gran descontento social.

El ojo recaudador ya está puesto en la clase media y los pobres. ¿Cómo? Mediante nuevos gravámenes como se intentaron colar en el Presupuesto de 2021, con el aumento de impuestos al consumo, o con la ampliación de impuestos a productos de la canasta familiar aun exentos.

Así que, se hablará mucho de pacto fiscal consensuado, pero del dicho al hecho hay un gran trecho.

Enlace al periódico HOY: https://hoy.com.do/pacto-fiscal-del-dicho-al-hecho-hay-un-gran-trecho/

 

¿Por quién votó más la clase media el 5 de julio? octubre 7, 2020

Filed under: Artículos periodísticos de los miércoles,Uncategorized — rosarioespinal @ 10:42 am

Rosario Espinal

Artículo publicado el miércoles 7 de octubre de 2020 en el periódico HOY

En la República Dominicana no hay datos rápidos y confiables sobre el comportamiento electoral de la ciudadanía. Se publican muchas encuestas pre-electorales pero no hay encuestas disponibles a boca de urna. Toma entonces tiempo saber cómo vota la ciudadanía por estratos sociales.

Mucho antes de las elecciones del 5 de julio de 2020 comencé a plantear que el PLD había perdido apoyo en la clase media urbana, segmento social que le había permitido ganar elecciones desde el 2004 hasta el 2016; y poco antes de las elecciones enfaticé en artículos y entrevistas que el voto de la clase media iría mayoritariamente al PRM.

Aquí utilizo diversos datos que muestran apoyo empírico a esos planteamientos.

Comienzo con datos pre-electorales de la última encuesta Gallup-Hoy, la que más acertó en la proyección de quién ganaría.

Según dicha encuesta, el 61% de la población encuestada dijo estar segura de que iría a votar, aunque en la realidad lo hizo solo el 55%. Los hombres sobrepasaron a las mujeres en su intención firme de acudir a las urnas: 69% contra 53%.

¿Qué incidió en esa menor intención de votar en las mujeres? Parece que el COVID-19. Un 32% de los encuestados dijo que dejaría de ir a votar por miedo al contagio, pero al desagregar por sexo, esta es la diferencia: 23% de los hombres y 41% de las mujeres.

En la preferencia electoral, la encuesta mostró que 57% de los hombres prefería a Luis Abinader sobre 50% de las mujeres, mientras para Gonzalo Castillo la intención de voto era 31% los hombres y 41% las mujeres. Por tanto, una mayor votación de hombres que de mujeres beneficiaba al PRM. Las mujeres tienden a ser más pobres, encabezan muchos hogares pobres y se han inclinado más a votar por el PLD.

Sobre la votación por estrato socioeconómico, el investigador Gustavo Caffaro de la Universidad de Nueva York ha ofrecido datos importantes para abordar este tema.

En el Distrito Nacional, donde se registra la mayor diversidad de estratos sociales, Caffaro clasificó los barrios por el valor de la tierra y encontró que en aquellos de mayor nivel socioeconómico como Naco, la Esperilla y el Viejo Arroyo Hondo, los votantes se inclinaron más a votar por el PRM, mientras en los de menor nivel socioeconómico como la Zurza y Domingo Savio, los votantes se inclinaron más por el PLD (ver en la web su artículo: “¿Cómo votaron los barrios del DN en las elecciones presidenciales del pasado julio?”, pascalanalytics.com).

Caffaro también analizó las votaciones en los barrios del D.N. por la cantidad de escuelas públicas y privadas, y encontró que en los barrios con más escuelas privadas el PRM obtuvo mayor porcentaje de votos, mientras en los barrios con más escuelas públicas al PLD le fue mejor (ver “El voto por barrio en el D.N., versión estadística”, pascalanalytics.com).

En otro artículo titulado “Frontera e interior: contraste de colores”, Caffaro muestra que al PRM le fue mejor en las provincias más prósperas del Gran Santo Domingo y el Cibao, y al PLD en las fronterizas y del sur profundo. A saber, en las provincias más prósperas se concentra más población y más clase media.

Para gobernar con efectividad, el PRM tiene que dar respuesta a las expectativas de bienestar de esa clase media que lo eligió sin hundir a los pobres y sin favorecer excesivamente a los ricos. Es un inmenso desafío en medio de una crisis económica.

 

SENASA: una bomba de tiempo septiembre 30, 2020

Filed under: Artículos periodísticos de los miércoles — rosarioespinal @ 10:06 pm

Rosario Espinal

Artículo publicado el miércoles 30 de septiembre de 2020 en el periódico HOY 

El sistema de salud dominicano siempre ha sido deficiente y peor aún en el sector público. Cuando la población del país era pequeña, las clínicas privadas atendían a la diminuta clase media y alta, y los hospitales públicos aliviaban a la masa pobre.

Actualmente, con una población de alrededor de 10 millones de habitantes, los hospitales públicos no tienen los recursos ni el personal suficiente ni adecuado para dar respuesta a las demandas de servicios. La remodelación reciente de muchos hospitales fue un paso importante, pero caótico e insuficiente. La inversión en salud todavía no alcanza el 2% del PIB.

La Ley de Seguridad Social 87-01 muestra que las buenas intenciones no necesariamente llevan a buenas políticas públicas.

En el 2001 se anunció la promulgación de la Ley que estableció diversos derechos a la población dominicana, entre ellos, el Seguro Familiar de Salud en tres categorías: el contributivo donde cotiza el empleador y el empleado, el subsidiado costeado totalmente por el Estado para los pobres, y el contributivo-subsidiado esencialmente para los informales con capacidad de hacer un aporte.

En este sistema, típico de la ola de privatización que se produjo en la década de 1990 y principios de este siglo, las Administradoras de Riesgos de Salud (ARS) son las intermediarias entre cotizantes y proveedores; es decir, fungen de aseguradoras.

Tener una instancia intermedia para el lucro como son las ARS privadas encarece los servicios de salud, y de existir, debió dejarse al sector empresarial negociar directamente sus planes de seguros privados con esas entidades, y el Estado tener solo un papel regulador.

Paralelamente, el gobierno creó el Seguro Nacional de Salud (SENASA), la ARS pública, donde están asegurados muchos pobres.

Algunas preguntas ante la situación actual: ¿cuál es la razón de asegurar a los pobres en una aseguradora pública? Una entidad burocrática como SENASA encarece más los servicios de salud para el Estado. ¿Cuál es la razón de que SENASA asegure los pobres para que vayan a hospitales públicos? Con servicios públicos de salud bien gestionados sería suficiente sin intermediación de ninguna aseguradora. Y si SENASA cubre servicios privados a los asegurados subsidiados, ¿por qué no ofrecerlos en la red pública?

La única forma de ofrecer servicios de salud de calidad a la inmensa población de escasos recursos en la República Dominicana es teniendo una buena red nacional de unidades de atención primaria para la prevención y atención básica, hospitales municipales generales para intervenciones esenciales, y centros de salud regionales especializados.

A todos esos centros de salud la gente debe acudir sin ninguna tarjeta. La cédula podría bastar, pero ni siquiera, porque hay muchos pobres que no tienen cédula y hay que atender.

Supuestamente, SENASA compensaría los gastos en asegurados subsidiados con los beneficios que dejan los contributivos, pero los contributivos nunca serán suficiente para cubrir el déficit por la gran cantidad de asegurados subsidiados.

La salud es un derecho fundamental de la ciudadanía como lo es la educación y debe ser de buena calidad al menor costo posible para el Estado.

El Gobierno no tiene que carnetizar a nadie para acceder a la salud y menos indiscriminadamente. Eso encarecerá más los servicios de salud al Estado. La carnetización es para las aseguradoras privadas que cobran una cuota, incluida SENASA en la parte que opera como aseguradora privada. Para el resto de la población, los servicios de salud deben ser de libre acceso y de calidad sin requerir tarjeta.

Enlace al periódico HOY: https://hoy.com.do/senasa-una-bomba-de-tiempo/

 

Las banderitas septiembre 23, 2020

Filed under: Artículos periodísticos de los miércoles — rosarioespinal @ 11:46 am

Rosario Espinal

Artículo publicado el miércoles 23 de septiembre de 2020 en el periódico HOY 

La semana pasada se armó un reperpero mediático porque la viceministra administrativa de la presidencia, Dilia Leticia Jorge Mera, colocó en su escritorio dos banderitas que representan la comunidad LGTB y emitió un breve mensaje de apoyo al respecto. Eso fue suficiente para desatar los demonios de la discriminación que habitan en muchas personas.

Que quede claro de entrada: los homosexuales, lesbianas, transgénero y bisexuales tienen los mismos derechos humanos que el resto de la humanidad (no solo en sus hogares). ¿Cuál es la diferencia? Que son discriminados. ¿Por qué? Dizque porque son contra natura, enfermos mentales, perversos, etc., etc.

Los que así piensan usan con frecuencia a Dios para justificar sus posturas; ese Dios que tanto han manipulado los opresores a través de la historia. ¿Recuerdan la exterminación de los indígenas cruz en manos? ¿Recuerdan la esclavitud de los negros cruz en manos?

No me gusta entrar en controversias sobre Dios porque utilizar la racionalidad humana para descodificar los enredos dogmáticos de las religiones es imposible. Pero, de las interpretaciones humanas de Dios, prefiero quedarme con una: Dios es amor, no un verdugo. Y si Dios es amor, ¿por qué rechazaría personas cuyo “pecado” es tratar de ser consecuentes con sus emotividades junto a otras personas adultas que sienten igual?

Imagine usted que a personas heterosexuales las obligaran a establecer relaciones íntimas con personas de su mismo sexo, ¿cómo se sentirían?

Imagine usted que a personas heterosexuales las discriminaran desde la infancia con burlas, boches y represión, ¿cómo se sentirían?

Imagine usted que a personas heterosexuales las enviaran a terapia de conversión para que fueran homosexuales, ¿cómo se sentirían?

Lo que ocurre diariamente a los gais es que están sometidos a un sistema de represión sicológica y social constante a través de múltiples mensajes en la familia, las iglesias, los medios de comunicación, etc., mediante los cuales les remachan que son anormales, que deben ser heterosexuales; o, en el mejor de los casos, que la homosexualidad es solo para el espacio privado, que no pueden mostrar públicamente nada porque sus acciones constituyen un atentado a la decencia.

Las banderitas que colocó Dilia Leticia en su oficina del Palacio Nacional generaron un reperpero en las redes porque los homofóbicos profesionales quieren mantener toda expresión de validación LGTB excluida del radar social para que prevalezca siempre en el espacio público el discurso de rechazo, discriminación y exclusión.

Que muchas personas sean homofóbicas no valida la homofobia. Que las iglesias promuevan y reproduzcan la homofobia no las hace más santas, las mancha. Que los gobiernos establezcan leyes para perpetuar la homofobia los hace excluyentes y anti-derechos.

Ojo: si las personas homosexuales pudieran ser heterosexuales lo fueran; es siempre más fácil vivir como quieren los demás para ser aceptado. El asunto es que la homosexualidad no es una opción como escoger entre un helado de chocolate o de fresa, ni es una simple expresión de rebeldía o de confusión. Es una condición existencial nada fácil de retorcer.

Las opciones reales son reprimir esa condición con el alto costo sicológico que eso conlleva, o asumirla con el rechazo que provocan los prejuicios tan enraizados en la sociedad, y que promueven las diversas instituciones sociales: familia, gobiernos, religiones, escuelas y medios de comunicación.

Las banderitas LGTB con sus colorcitos descuadran el sistema de opresión que a rajatablas quieren siempre imponer los que dominan y oprimen. Ante eso hay que reclamar derechos.

Enlace al periódico HOY: https://hoy.com.do/las-banderitas/

 

Santiago: ¿se harán ahora las grandes obras? septiembre 16, 2020

Filed under: Artículos periodísticos de los miércoles — rosarioespinal @ 11:46 am

Rosario Espinal

Artículo publicado el miércoles 16 de septiembre de 2020 en el periódico HOY

El síndrome de segunda ciudad es siempre difícil de superar, pero con su rico historial, Santiago no estaba condenada al deterioro en que cayó en las últimas décadas.

En los años 60, el renacer de la ciudad no produjo un magnetismo que sostuviera espacios diversos de desarrollo cultural ni el empuje económico necesario. La ciudad creció en tamaño por el flujo migratorio desde pueblos y campos aledaños, pero la élite intelectual emigró o se aisló. Joaquín Balaguer integró la élite económica tradicional santiaguera a su Consejo de Desarrollo y la escuchó, pero muchos también emigraron a la capital.

En los años 70 surgió el modelo de zona franca industrial que desplazó a la vieja agroindustria santiaguera. Se crearon nuevos puestos de trabajo, en su mayoría de bajos salarios, y hubo poca cabida para emplear una creciente clase media profesional. Por su parte, la nueva élite económica santiaguera que comenzó a forjarse en los años 80 se enfocó más en enriquecerse que en gestionar el desarrollo de la ciudad con el Gobierno Central.

Así, Santiago fue creciendo acéfalo, agravado por el hecho de que el PLD, que gobernó 20 de los últimos 24 años, nunca tuvo raíces fuertes en la ciudad. Santiago fue siempre una ciudad de balagueristas y perredeístas. Joaquín Balaguer hizo las principales obras públicas de la ciudad, y los tres presidentes del PRD, todos de Santiago (Antonio Guzmán, Salvador Jorge Blanco e Hipólito Mejía) invirtieron poco en grandes obras.

Con escasa incidencia política en los gobiernos peledeístas, la ciudad quedó en manos de alcaldes de la oposición, hasta que llegó Abel Martínez, aupado por la ola de votos a favor del PLD en las elecciones de 2016.

En su gestión ha enfrentado adecuadamente algunos de los problemas que perturbaban a los santiagueros: la recogida de basura, el ordenamiento municipal, y el embellecimiento de los barrios con murales que reaniman la vida cultural y económica. Por eso pudo reelegirse en el 2020 a pesar de la ola electoral en contra del PLD.

Pero los problemas que enfrenta Santiago trascienden la gestión municipal y ameritan de una intervención significativa del Gobierno Central. Me referiré a dos en particular para que no suene como una lista de atosigamiento: la infraestructura vial y la salud.

Santiago ha tenido un importante crecimiento poblacional en las últimas décadas, pero el crecimiento urbano ha sido impulsado por el sector privado sin la planificación vial adecuada. Hay pocas vías expresas, pocos túneles y elevados, y muchas calles pequeñas para el flujo vehicular. Por ejemplo, hace 20 o 25 años debió construirse una gran avenida por la calle Bartolomé Colón que conectara Gurabo y la Av. Estrella Sadhalá con el centro de la ciudad. Nunca se hizo.

Santiago necesita ya una estructura vial en consonancia con su crecimiento y un servicio eficiente de transporte urbano de autobuses.

Santiago necesita también una gran plaza sanitaria pública fuera del centro de la ciudad. El Hospital José María Cabral y Báez es pequeño para las necesidades de la ciudad y la región.

El presidente Luis Abinader clama su origen santiaguero y la vicepresidenta es santiaguera. Ojalá lleguen ahora las grandes obras en este tiempo en que no abunda el dinero y la competencia por recursos será mayor.

Antes de construir la Autopista del Ámbar, hay que invertir en el Gran Santiago para que tenga la infraestructura vial y de servicios públicos que demanda una población que sobrepasa el millón de habitantes.

Enlace al periódico HOY: https://hoy.com.do/santiago-se-haran-ahora-las-grandes-obras/

 

El país necesita expresidentes septiembre 9, 2020

Filed under: Artículos periodísticos de los miércoles — rosarioespinal @ 1:10 pm

Rosario Espinal

Artículo publicado el miércoles 9 de septiembre de 2020 en el periódico HOY

Rafael Trujillo llegó al poder en 1930 y dominó el país hasta que lo ajusticiaron en 1961. En ese largo período utilizó presidentes títeres, pero él era el poder en el trono y detrás del trono.

Joaquín Balaguer, uno de los presidentes títere de Trujillo, se postuló en 1966. Gobernó 12 años corridos, hasta que perdió en 1978 cuando no pudo hacer un fraude electoral completo.

Antonio Guzmán llegó al poder en 1978 y se suicidó en julio de 1982, acosado por denuncias de corrupción de sectores en su propio partido.

Salvador Jorge Blanco gobernó de 1982 a 1986. En el PRD de aquel entonces era impensable repostularse, aunque la Constitución lo permitía. Entregó y fue perseguido por Balaguer. Quedó en el ostracismo político.

Después de la debacle electoral del PRD de 1986, José F. Peña Gómez se hizo cargo del partido: se postuló en 1990, 1994 y 1996. No pudo llegar al poder por la brutal oposición de Balaguer. Murió en 1998 sin llegar a la presidencia, a pesar de haber sido el principal líder de masas del país.

Juan Bosch inició su presidencia en 1962 y lo derrocaron en 1963. Pasó muchos años intentando volver a ser presidente. Su último intento fue, ya en edad avanzada. en 1994.

Balaguer nunca tiró la toalla. El declive electoral del PRD en 1986 abrió las puertas para volver al poder. Ahí estuvo hasta 1996. En el interín, hubo escándalos de fraude electoral en 1990 y en 1994. Bajo fuerte presión internacional tuvo que salir del ring en 1996. Volvió a postularse sin éxito en el 2000 y falleció en el 2002.

Hipólito Mejía gobernó del 2000 al 2004. Modificó la Constitución para repostularse, pero las dificultades económicas de 2003-2004 impidieron su reelección. A pesar de haber salido del poder con bajos números, volvió como candidato presidencial en el 2012 y perdió; también perdió la nominación del PRM en el 2016 y 2020.

Leonel Fernández llegó a la presidencia en 1996. La suerte le favoreció nuevamente en el 2004 ante la crisis económica de aquel año. También le favoreció que Hipólito había modificado la Constitución en 2002 para postularse consecutivamente en el 2008. Así, Fernández gobernó hasta el 2012. Cambió la Constitución en el 2010 y estableció nuevamente la reelección no consecutiva para poder repostularse en el futuro. Lo intentó sin éxitos para las elecciones de 2016, y luego, en el 2019 salió del PLD disgustado por el conflicto en las primarias. En el 2020 presentó su candidatura en su nuevo partido.

Danilo Medina llegó al poder en el 2012. Modificó la Constitución para repostularse de manera consecutiva en el 2016. Consideró modificarla nuevamente para repostularse en el 2020, pero no lo hizo por la razón que fuera (Pompeo, falta de votos en el congreso, etc.). Ahora está constitucionalmente inhabilitado para volver; por eso, al momento, es el único expresidente real. Tanto Hipólito Mejía como Leonel Fernández están habilitados para intentarlo de nuevo, aunque por edad, Mejía probablemente no lo haga más.

La República Dominicana necesita expresidentes que se dediquen a colaborar con el país y con sus partidos sin intención de competir nueva vez electoralmente; expresidentes que entiendan que hay otras formas de participar y contribuir.

Una condición para la renovación democrática de los partidos políticos dominicanos es enfrentar y superar el caudillismo. Los partidos no deben ser propiedad de nadie, ni perpetuar aspiraciones de nadie. Los partidos son espacios para la articulación de propuestas políticas que conciten apoyo popular.

Enlace al periódico HOY: https://hoy.com.do/el-pais-necesita-expresidentes/

 

Declive de los partidos políticos septiembre 2, 2020

Filed under: Artículos periodísticos de los miércoles — rosarioespinal @ 3:41 pm

Rosario Espinal

Artículo publicado el miércoles 2 de septiembre de 2020 en el periódico HOY

La transición democrática que se produjo en la República Dominicana en 1978 inició la ola de aperturas políticas que se expandió por toda América Latina en la década de 1980. En el contexto regional, fue una transición discreta, porque, a diferencia de las otras transiciones latinoamericanas, la dominicana se produjo desde un gobierno civil autoritario, no militar (el de los 12 años de Joaquín Balaguer de 1966-1978).

A pesar de la escasa atención que recibió la transición dominicana de 1978 a nivel internacional, vale resaltar que la República Dominicana registra la democracia electoral más antigua de la última ola de aperturas en la región, y es de las pocas donde el sistema de partidos aún no ha colapsado totalmente. Este logro no es desdeñable en una región caracterizada por tantos vaivenes políticos. La democracia electoral dominicana se ha mantenido por 42 años en medio de limitaciones.

Su durabilidad es positiva, aunque muchos así no lo crean, porque la inestabilidad política extrema genera, con frecuencia, más pérdidas que ganancias.

No obstante, la democracia electoral dominicana enfrenta actualmente serios problemas y riesgos que derivan de tres fenómenos que han plagado históricamente la política dominicana: el caudillismo, el clientelismo y la corrupción.

La transición pactada por la clase política en 1978, sin firma ni ceremonia, puso un sello a la modalidad politica que ha caracterizado en las décadas subsiguientes las relaciones políticas: la corrupción e impunidad con algunas escaramuzas que prueben lo contrario, porque, al final, muchos villanos se convierten en víctimas en el debate mediático.

Hasta el año 2000, la democracia electoral dominicana descansó en un sistema de partidos estable, con un fuerte liderazgo, forjado en torno a sus tres líderes históricos (Balaguer, Bosch y Peña Gómez). Primero, el sistema operó como bipartidista, luego, en la década de 1990, como tripartidista, y ya en el Siglo 21, con un partido dominante (el PLD hasta las elecciones de 2020).

A diferencia del pasado, cuando la corrupción y el clientelismo selectivo eran suficientes para gobernar (así lo hizo Balaguer), en las últimas dos décadas ha habido mayores demandas de redistribución de recursos a diversos sectores. De ahí que el Estado Dominicano, siempre corrupto y clientelar, haya devenido también en asistencial.

En la actualidad, el sistema de partidos ha entrado en una fase crítica de declive con el colapso electoral del PRSC y del PRD, el desgaste y división del PLD desde el poder, y la escasa articulación del PRM como organización partidaria ahora en el poder.

Las encuestas de cultura política realizadas en los últimos años muestran una caída significativa en los niveles de simpatía partidaria y de confianza de la ciudadanía en las instituciones públicas y los partidos políticos. Agregado ahora que en las elecciones de 2020 se registró una participación electoral mucho menor que en años anteriores. Queda pendiente saber si fue producto exclusivamente de la pandemia, o si refleja la desidentificación de la ciudadanía con los partidos.

Hoy, el adelgazamiento del sistema partidario presenta serios retos al sistema político dominicano. No hay una crisis sistémica, pero hay elementos claves para producirla: a la debilidad actual del sistema de partidos se une la crisis sanitaria y económica que restringe la actividad productiva, y, por tanto, las posibilidades de bienestar de la población.

Los partidos políticos dominicanos, grandes y pequeños, son feudos clientelares que se nutren de recursos públicos, y la lucha intra- e inter-partidaria refleja la competencia entre grupos políticos y económicos por el control y manejo de esos recursos. No hay siquiera matices ideológicos.

Enlace al periódico HOY: https://hoy.com.do/declive-de-los-partidos-politicos/

 

El poder del pene agosto 26, 2020

Filed under: Artículos periodísticos de los miércoles — rosarioespinal @ 12:06 pm

Rosario Espinal

Artículo publicado el miércoles 26 de agosto de 2020 en el periódico HOY 

Muchas mujeres quedamos estupefactas con los “decretuits” del presidente Luis Abinader designando funcionarios. A duras penas nombró tres mujeres en el gabinete, la misma cantidad que había, y volvió a nombrar mujeres en dos ministerios de bajo presupuesto: Mujer (obvio) y Juventud. Igualito que en los gobiernos del PLD. ¿Y el cambio?

Una parte de los opinantes arguyeron distintas razones para justificar los pocos nombramientos de mujeres en el gabinete. Aquí resumo.

1) Las mujeres no participan mucho en política, por tanto, no pueden aspirar a puestos si no se fajaron. ¡Falso! Las mujeres sí participan en los partidos. Lo que sucede es que hacen el trabajo de base porque las posiciones de dirección partidaria las acaparan los hombres.

2) Las mujeres no participan en los grupos extra partidos gestores de candidaturas presidenciales, de donde salen importantes nombramientos. ¡Es cierto! Ahí se juntan hombres que recaudan dinero; a las mujeres no se les confiere ese don.

3) Las mujeres esperan llegar a las posiciones por cuota. ¡Falso! Las mujeres han sido históricamente excluidas del poder por los hombres, y solo la cuota ha permitido aumentar la representación. ¡Pero ni siquiera así se avanza! Para el período 2020-2024 habrá menos diputadas y menos regidoras que en el período 2016-2020.

4) Las mujeres no tienen suficiente experiencia política para aspirar a cargos altos. ¡Quizás! Han sido excluidas del poder. ¿Cómo van a ganar experiencia?

5) Nombraron muchas mujeres, ¿qué más quieren? ¡Falso! El presidente Abinader anunció temprano el nombramiento de 31 gobernadoras porque sabía que llenaría su gabinete de hombres. Igual hizo Balaguer en 1966. ¿Es eso cambio?

Se podría decir, para apaciguar la crítica, que Abinader nombró una Procuradora General de la República. ¡Cierto! Lo hizo porque ante el abuso de Jean Alain Rodríguez a Miriam Germán en el Consejo Nacional de la Magistratura, ella adquirió un capital político que ahora resulta útil al Gobierno. Si no, difícilmente la hubieran nombrado, aunque méritos profesionales tiene la magistrada Germán para el cargo independientemente de aquel lamentable acontecimiento.

En su discurso de toma de posesión, Abinader no hizo referencia a las mujeres, a pesar de que la mayor carga de la pandemia y la recesión económica la llevan las mujeres. Tienen trabajos más vulnerables, mayores responsabilidades en el cuidado de la familia, en la educación de los hijos, y muchos hogares están encabezados por mujeres.

Para colmo, el presidente de la Cámara de Diputados, Alfredo Pacheco, anunció el lunes 17 de agosto, primer día del nuevo gobierno, que sometería el Código Penal sin las tres causales del aborto (la Ley Especial es un engaño).

Pongan mucha atención: mayormente hombres decidirán ahora sobre el destino de las tres causales de la despenalización del aborto, aunque quienes sufren los efectos de los embarazos riesgosos, las violaciones e incestos son las mujeres.

¿Por qué tienen tanto poder los hombres? ¿Son más inteligentes que las mujeres? No creo, en las escuelas y universidades las estudiantes se llevan muchos premios. ¿Por su fuerza física? Ni los ministros ni los presidentes cargan ladrillos.

¿Será porque tienen pene? Piense usted: ¿Ha escuchado alguna vez que una mujer violó un hombre? ¿Ha escuchado que un hombre violó una mujer? Si suenan biologicistas estas preguntas las hago porque basta ya de tanto discriminar y subordinar a las mujeres con tantos argumentos espurios: si no esto, es aquello.

Finalmente, si le ha molestado el uso de la palabra pene en este artículo, vaya al diccionario anatómico y busque la acepción científica del término.

Enlace al periódico HOY: https://hoy.com.do/el-poder-del-pene/

 

 

¡Mujeres, prepárense! agosto 19, 2020

Filed under: Artículos periodísticos de los miércoles — rosarioespinal @ 3:20 pm

Rosario Espinal

Artículo publicado el miércoles 19 de agosto de 2020 en el periódico HOY 

Muchos hombres se sienten incómodos con el ascenso social de las mujeres. La competencia los atormenta. Por su parte, muchas mujeres consideran (junto a muchos hombres) que ya está bueno de cambios, que los hombres están molestos, que las mujeres piden demasiado.

Concomitantemente, diversas iglesias promueven ideas y movimientos para detener los cambios sociales a favor de las mujeres. Y es entendible: las religiones son el último bastión de dominio absolutista de los hombres en el mundo.

La guerra contra las mujeres siempre tiene motivaciones económicas y políticas.

El ascenso de las mujeres en el mundo laboral presenta desafíos a los hombres que, históricamente, ocuparon todas las posiciones de poder. Si las mujeres ascienden, aspirarán a las primeras posiciones en las empresas y la política.

Además, si las mujeres reducen la cantidad de horas que laboran en el hogar, los hombres tendrán que ayudar a cocinar, lavar, limpiar, cuidar los hijos y los envejecientes.

Para que el sistema de exclusión de las mujeres en el mercado laboral y en la política funcione, las mujeres han tenido que aceptar la subordinación, les guste o no.

El movimiento feminista de la llamada segunda ola que inició a principios de la década de 1960 fue el motor de los cambios que se extendieron por el mundo y facilitaron el ingreso de las mujeres al mercado laboral y a la política, una lucha que sigue en pie.

La contraofensiva actual para frenar el avance de los derechos de las mujeres tiene un ancla teórica (el esencialismo) y otra social (las religiones).

El esencialismo plantea que el sexo de nacimiento determina nuestras características biológicas y culturales, y, por ende, nuestras principales funciones sociales. Se nace hombre, por tanto, se es hombre; se nace mujer, por tanto, se es mujer, y cada cual tiene sus responsabilidades.

Al esencialismo se opusieron diversas teorías que se engloban en el llamado construccionismo social. De diferentes maneras, estas teorías han argumentado que el género se construye socialmente; que no hay determinantes absolutistas biológicos para restringir o subordinar a las mujeres.

Sin duda, las distintas versiones del construccionismo social abrieron la posibilidad de cambios en los roles de género. No se nace mujer, se hace, dijo Simone de Beauvoir; el género es performativo, dijo Judith Butler.

Desde la década de 1980, las fuerzas políticas conservadoras a nivel mundial hacen grandes esfuerzos por promover el esencialismo en las concepciones de género. Incluso rechazan el término “género” porque lo asocian con el construccionismo social que critican.

Fomentan la idea de que la biología (el nacer varón o hembra) determina nuestras funciones sociales, que es lo aceptable por ser lo “natural” y producto de la creación divina.

En distintos países, actualmente, los políticos conservadores, aupados por diversas iglesias, asumen la agenda esencialista, y buscan confundir a la ciudadanía cuestionando o degradando los derechos de las mujeres. A esto le llaman “ideología de género”, enemiga, según ellos, de la humanidad.

El objetivo conservador en todos lados es claro: contener la lucha por los derechos humanos de las mujeres y de otros grupos tradicionalmente subordinados para que, los de arriba sigan siempre mandando.

¡Mujeres, prepárense a luchar! Ya el presidente de la Cámara de Diputados, en su primer día de gobierno, declaró que someterá un proyecto de Código Penal con el aborto totalmente penalizado, aun en casos de riesgo de vida para la mujer, o de violación e incesto.

Ojo: si se penaliza totalmente el aborto en el Código no se podrá establecer causales legales en una ley.

Enlace al periódico HOY: https://hoy.com.do/mujeres-preparense/

 

Cascabel al gato agosto 12, 2020

Filed under: Artículos periodísticos de los miércoles — rosarioespinal @ 10:46 am

Rosario Espinal

Artículo publicado el miércoles 12 de agosto de 2020 en el periódico HOY

El Estado Dominicano se ha transformado de manera notable en los últimos 100 años, pero algunas características han sido testarudas.

En la Era de Trujillo, el Estado era represivo y monopolísticamente corrupto. Los opositores eran eliminados o atemorizados y solo el Generalísimo podía apropiarse de la riqueza, o aquellos que contaban con su aprobación. Dentro de las precariedades de la época, Trujillo continuó impulsando un limitado proceso de modernización.

Entre 1961 y 1965, el Estado no pudo articular ningún proyecto de desarrollo. La inestabilidad predominó en medio de la desarticulación de la dictadura y la Guerra Fría. Hubo gobiernos breves de transición y ocupación.

El régimen que inauguró Joaquín Balaguer en 1966 forjó un Estado que siguió siendo corrupto y represor, pero, como era una dictablanda, introdujo el clientelismo, sistema mediante el cual muchos adeptos políticos se forjan con prebendas. El modelo de desarrollo consistió en un entramado de empresas públicas heredadas del trujillismo y amplios incentivos para el crecimiento del empresariado privado.

Con el uso de la fuerza, Balaguer dominó los sectores populares, los sindicatos, las izquierdas y al propio PRD. Logró una importante base de apoyo en los sectores conservadores rurales y de capas medias.

Durante los 12 años de Balaguer, la República Dominicana comenzó a sedimentar la compactación de sus élites económica, política, militar y eclesial, que ha perdurado hasta el presente.

Con la transición política de 1978 llegó el PRD al poder, se iniciaron procesos electorales más competitivos, y se puso fin a la represión como elemento fundamental de control político. El Estado se hizo menos represivo y más clientelar.

La década de 1980 fue marcada por la crisis económica, las grandes protestas de sectores populares empobrecidos, escándalos de corrupción, el colapso del gobierno del PRD, el retorno de Balaguer al poder en 1986 y mayor fragmentación del sistema de partidos.

En la década de 1990 se produjo la estabilización de la economía y reformas políticas para sacar a Balaguer del poder. En 1996, Balaguer dio paso al PLD en medio de un pacto que demostró la compactación de las élites dominicanas.

Con estabilidad económica y relativa paz social en el país, murieron los tres grandes caudillos del post-trujillismo: Peña Gómez, Bosch y Balaguer.

Cuando el PRD volvió al poder en el 2000 parecía que perduraría. Balaguer estaba en el ocaso de su vida y el PLD había perdido su primer intento de mantenerse en el poder. Pero la crisis económica de 2003-2004 se lo llevó de nuevo.

Durante todo ese período de 1978 al 2004, el Estado Dominicano siguió siendo corrupto y clientelar. La corrupción permitía la acumulación de arriba y el clientelismo cierta distribución abajo.

A partir de 2004, el Estado Dominicano se agrandó: además de corrupto y clientelar, incorporó el asistencialismo, expresado en un conjunto de programas sociales dirigidos a los sectores de menores recursos.

El período 2004-2020 se caracterizó por un continuo crecimiento económico, relativa estabilidad macroeconómica, crecimiento de distintos segmentos de la clase media, ampliación del pequeño y mediano empresariado, y programas de compensación social para sacar gente de la pobreza. Pero se mantuvieron viejas prácticas del Estado Dominicano: corrupción y clientelismo.

La República Dominicana llega a agosto de 2020 con un nuevo gobierno que inicia en unos días, una crisis sanitaria inesperada, una crisis económica de magnitud aún desconocida porque no ha terminado la pandemia, y expectativas de cambios en el Estado (combate a la corrupción en particular).

¿Pondrán finalmente el cascabel al gato en un contexto de inmensas restricciones económicas?

Enlace al periódico HOY: https://hoy.com.do/cascabel-al-gato/

 

La anticorrupción: cómo los poderosos reorganizan la corrupción agosto 5, 2020

Filed under: Artículos periodísticos de los miércoles — rosarioespinal @ 8:41 am

Rosario Espinal

Artículo publicado el miércoles 5 de agosto de 2020 en el periódico HOY 

En este momento hay esperanzas de que se haga justicia y se combata con efectividad la corrupción; dicho en lenguaje coloquial, que no haya otro borrón y cuenta nueva. Sin embargo, vale resaltar algunos puntos molestosos en medio de la algarabía.

Primero: la corrupción no es solo un mal de los políticos. Hay políticos corruptos porque también hay un sistema económico extractivista y corrupto basado en la desigualdad y la concentración de riqueza. El Estado se convierte en la instancia primordial de enriquecimiento donde empresarios, políticos, parte del funcionariado, militares, contratistas, medios, iglesias y otros agentes se apropian de recursos públicos.

Segundo: en la medida que el PLD se afianzó en el poder los beneficiarios de la corrupción aumentaron. De 1986 al 2020, el PRSC gobernó 10 años (1986-1996), el PRD cuatro (2000-2004) y el PLD 20 (1996-2000 y 2004-2020).

Tercero: el PLD siempre gobernó en períodos de crecimiento económico, con muchos recursos disponibles para la acumulación originaria (como llama el marxismo a la corrupción). Así es que, cuando muchos comunicadores dramatizan públicamente la inmensa corrupción peledeísta, saben que no es un mal genético; es que gobernaron mucho tiempo con muchos recursos (Bosch solo gobernó siete meses).

Cuarto: en estos tiempos en que no hay ideología política enfocada en la transformación socioeconómica, porque el mercado reina como legítimo productor y distribuidor de riqueza, la corrupción de los políticos (no la privada) es la que genera indignación. Así, la anticorrupción se convierte en articuladora de la protesta social y del voto contra quienes gobiernan, a veces al punto de mandar al zafacón a toda la clase política, como ha ocurrido en varios países latinoamericanos.

Quinto: una vez la sociedad se agita políticamente y se articula el movimiento anticorrupción, aparece un partido del sistema reciclado que encarna el llamado cambio (caso del PRM ahora), o colapsa el sistema de partidos y aparece una figura carismática-populista que levanta la bandera anticorrupción (el caso de Bolsonaro en Brasil o Bukele en El Salvador).

Sexto: si el tema central que ha articulado el triunfo de un partido o candidato es la anticorrupción, tendrá que llevar a la justicia algunas figuras del antiguo gobierno; si no, corre el riesgo de que se desplome su legitimidad.

Séptimo: ¿cuán extensiva es entonces la justicia? He aquí un dilema. ¿Se procesan los tantos casos conocidos de corrupción del sector público y privado, o se hace justicia selectiva solo contra algunos exfuncionarios?

Octavo: la razón por la cual en la República Dominicana se recurre al borrón y cuenta nueva es porque el sistema ha sido siempre corrupto y relativamente estable. Para que sea menos corrupto habría que producir grandes cambios socioeconómicos que reduzcan las desigualdades y generen mejor nivel de vida en amplios segmentos de la sociedad. Pero, eso engendra inestabilidad política y pone en riesgo el capital.

Noveno: la anticorrupción llevada a expresión política se ha convertido en un mecanismo para obviar las grandes transformaciones socioeconómicas por las que hay que luchar en países del capitalismo rentista y atrasado como la República Dominicana.

Décimo: mientras un amplio segmento de la sociedad se ilusiona con que se hará justicia para devolver al pueblo lo robado, y se entretiene con sometimientos judiciales, los que suben al poder arman nuevos tinglados de corrupción que mantienen encubiertos el mayor tiempo posible.

Al final, cada gobierno termina señalado de corrupto. Ahí están el PRSC, el PRD y el PLD (aliados minoritarios incluidos). Todos con el mismo veredicto: corruptos. Veremos cómo termina el PRM en cuatro, ocho o más años.

Enlace al periódico HOY: https://hoy.com.do/la-anticorrupcion-como-los-poderosos-reorganizan-la-corrupcion/

 

¡Ay, la revolución! julio 29, 2020

Filed under: Artículos periodísticos de los miércoles — rosarioespinal @ 9:52 am

Rosario Espinal

Artículo publicado el miércoles 29 de julio de 2020 en el periódico HOY 

En el año 1980 todavía un segmento de la izquierda dominicana anunciaba la llegada inminente de la revolución. Era extraño porque apenas en 1978 se había producido la transición hacia la democracia electoral.

En aquel momento, los sindicatos comenzaban a reorganizarse y los empresarios se mostraban atormentados sin Balaguer para reprimirlos.

Había esperanzas de un cambio democrático; y quizás por eso, la idea de la revolución parecía descabellada. Era el momento del PRD, de la socialdemocracia de Peña Gómez.

Mientras la izquierda languidecía en contradicciones teóricas y prácticas, el PRD se instaló en el poder. Pero, al pasar el tiempo, fue evidente que ni Antonio Guzmán ni Salvador Jorge Blanco impulsarían la socialdemocracia.

En 1982 explotó la crisis de deuda externa en América Latina y se borraron las esperanzas de bienestar. Fue la llamada “década perdida”. Agobiados por los ajustes económicos, los sectores populares se lanzaron a las calles en toda la región, y la República Dominicana no fue excepción.

A partir de 1984, la República Dominicana vivió un intenso período de movilización social con pobladas, paros y huelgas generales bajo la coordinación del Colectivo de Organizaciones Populares.

En 1986, el PRD salió del poder abatido y Balaguer volvió a administrar una profunda crisis. Esperó que el movimiento popular se agotara, mientras pactó con los empresarios y el Fondo Monetario Internacional para el retorno a la “normalidad”. Ese orden solo lo perturbó la insistencia de Balaguer de quedarse en el poder en 1994. Presionado, tuvo que pactar su salida para 1996.

El ascenso del PLD al poder en 1996 no trajo esperanzas de cambio radical porque nació con el apoyo de Balaguer. La constelación de partidos de ultraderecha en alianza neutralizó cualquier potencial de liberación grabado en su nombre.

Durante los últimos años del Siglo 20 y principios del 21 se registraron muchas protestas barriales, pero nunca tan articuladas como en los años 80.

Después de 2005, comenzó a desarrollarse un movimiento social de demandas diversas ante los gobiernos del PLD: ambientales, de mujeres, la lucha por el 4% del PIB para la educación (2010-2011), las cadenas humanas y la Marcha Verde contra la corrupción (2017-2018). Todo eso culminó con las protestas en la Plaza de Bandera y los cacerolazos por elecciones limpias (2020).

A diferencia de las protestas en las décadas de 1980 y 1990, que tuvieron como protagonistas a los sectores populares, las principales protestas de este Siglo 21 han tenido como protagonista a la clase media que creció significativamente en los últimos 15 años.

Algunas de esas luchas triunfaron en sus demandas, otras no. Así llegamos a las elecciones de 2020 y al Cambio que promete el PRM.

La más reciente encuesta Gallup-HOY preguntó a los encuestados sobre el tipo de cambio que necesita el país. Una de las opciones de respuesta fue: “Se necesita un cambio radical, tal vez hasta revolucionario”. Con esa opción se identificó el 49% de toda la población encuestada, el 66% de los jóvenes de 18 a 24 años, y el 63% de los simpatizantes del PRM.

Como la revolución dominicana siempre ha quedado en el tintero, y ahora hay euforia con la rebelión de la clase media, cabe preguntar: ¿A quién beneficiarán las principales medidas económicas del nuevo gobierno? ¿A los empresarios, bien representados en las alturas? ¿A la clase media revoloteada? ¿O a los pobres que hace 20 años no protestan? Las respuestas serán vitales en medio de una pandemia que golpea la salud, la vida y la economía.

Enlace al periódico HOY: https://hoy.com.do/ay-la-revolucion/

 

El PLD se va: mi explicación julio 22, 2020

Filed under: Artículos periodísticos de los miércoles — rosarioespinal @ 12:35 pm

Rosario Espinal

Artículo publicado el miércoles 22 de julio de 2020 en el periódico HOY 

Por mucho tiempo se hablará de los aciertos y desaciertos de los gobiernos del PLD y su derrota en el 2020. Aquí señalo ocho factores que me parecen claves para entender el resultado electoral: 1) el desgaste, 2) la rebelión de la clase media, 3) la división del PLD, 4) la suspensión de las elecciones municipales, 5) el factor externo, 6) la oposición de grupos empresariales, 7) el fortalecimiento del PRM, y 8) la pandemia con su crisis económica.

1) El desgaste. El PLD gobernó 20 de los últimos 24 años, incluidos los últimos 16 consecutivamente porque coincidieron: crecimiento económico, estabilidad macroeconómica, las divisiones del PRSC y PRD, y la unidad del PLD hasta las primarias de octubre 2019. Pero la buena suerte acaba porque los gobiernos siempre comenten errores que generan desencanto y desgaste.

2) La rebelión de la clase media. Desde principios de 2017, a partir del escándalo de corrupción Odebrecht, el PLD comenzó a perder apoyo en la clase media, sobre todo del Gran Santo Domingo, donde, por muchos años dominó electoralmente.

De hecho, en el 2016, la alta votación que recibió Danilo Medina (61.7%) se debió a que el PLD aún mantenía fuerte apoyo en la clase media (renovado por su victoria en la lucha por el 4% del PIB para la educación), y aumentó el caudal de votos de los sectores populares por la inversión pública en programas sociales.

Pero en enero de 2017, poco después de iniciar su segundo mandato, Danilo Medina se encontró con el escándalo Odebrecht, detonante para que la clase media volcara su indignación contra el PLD en las grandes manifestaciones de Marcha Verde. El Gobierno nunca respondió adecuadamente a las demandas de transparencia.

3) La división. El PLD fue el último partido importante del sistema en dividirse por la perenne lucha caudillista que ha debilitado todos los partidos políticos dominicanos. La salida de Leonel Fernández elevó al máximo la narrativa de oposición al PLD.

4) La suspensión de las elecciones municipales. A partir de enero de 2017, el PLD fue perdiendo la capacidad de convencer a la clase media de que era el instrumento de progreso, y tomó cuerpo la narrativa de que el PLD era el instrumento de fraudes y enriquecimiento ilícito. Eso adquirió mayor relevancia con la suspensión de las elecciones municipales, que mucha gente atribuyó a una maniobra del Gobierno en el voto automatizado. Con ese estigma era muy difícil que el PLD ganara en el 2020. El #sevan de la Plaza de la Bandera se fusionó perfectamente con la campaña del PRM.

5) El factor externo. Tres asuntos han molestado en años recientes a Estados Unidos: la participación dominicana en el escándalo Odebrecht, la apertura de las relaciones diplomáticas con China, y la longevidad del PLD en el poder.

6) La oposición empresarial. Conocedores de todo lo antes señalado, más empresarios decidieron apoyar el cambio con financiamiento y sus plataformas mediáticas. ¿Qué buscan? Renegociar sus beneficios con el Estado.

7) Fortalecimiento del PRM. Con seis años de constituido, caras jóvenes, y derrotada la facción de Hipólito Mejía en las primarias, el PRM se posicionó favorablemente para ser la opción de cambio.

8) La pandemia y la crisis económica. El 5 de julio se registró una alta abstención (45%) que afectó, sobre todo, al PLD: a nivel presidencial perdió alrededor de 1,300,000 votos con relación al 2016, mientras el PRM aumentó su votación en alrededor de 540,000.

Hay más factores responsables de la derrota del PLD, pero, considero, esos ocho son los principales.

Enlace al periódico HOY: https://hoy.com.do/el-pld-se-va-mi-explicacion/

 

 
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