Ventanas en el Espacio

VENTANAS EN EL ESPACIO

Cuba: longevidad del régimen julio 21, 2021

Filed under: Artículos periodísticos de los miércoles — rosarioespinal @ 3:21 pm

Rosario Espinal

Artículo publicado el miércoles 21 de julio de 2021 en el periódico HOY

En las décadas de 1960 y 1970, los Estados Unidos promovía la caída del régimen comunista cubano. No lo logró. En aquellos años, la revolución cubana encarnaba el espíritu antiimperialista, y en el contexto de la Guerra Fría, la Unión Soviética apoyaba materialmente a Cuba.

Después de la caída del Muro de Berlín, derrocar el gobierno cubano dejó de ser un objetivo de la política exterior de Estados Unidos. Desde entonces, los gobiernos de ambos países han compartido un mismo objetivo: que se mantenga el régimen. Para Estados Unidos sería muy complicado y costoso un cambio en Cuba, y ni decir para el gobierno cubano. Un cambio de régimen supone mucha inestabilidad que puede prolongarse y derivar en migraciones masivas.

Sin duda, el embargo económico es una expresión de dominio de Estados Unidos sobre Cuba y la mantiene muy restringida en su accionar económico. Además, tiene utilidad electoral para los partidos republicano y demócrata con los cubanos en la Florida que desean mayor presión sobre Cuba para que caiga el régimen.

Para el gobierno cubano, a pesar del altísimo costo económico, el embargo es una fuente de legitimación: la causa identificada de los males.

Con estos linderos establecidos, el debate académico o político sobre Cuba es prácticamente imposible. El apoyo al régimen cubano significará siempre la posición de solidaridad con el pueblo oprimido por el imperio, mientras la crítica al régimen será siempre definida como una postura proimperialista. Con esta narrativa será difícil avanzar, independientemente de lo que quiera la mayoría del pueblo cubano.

La democracia electoral está llena de fallos y deficiencias, pero asumir que la mayoría de un pueblo apoya una dinastía familiar o de partido único en el poder por más de 60 años es ingenuo en el mejor de los casos. La longevidad de un régimen sin alternativas no deriva usualmente de apoyos, sino de controles.

Cuba ya no encarna una utopía revolucionaria como en sus inicios. La sociedad enfrenta grandes precariedades, en parte por el embargo, y en parte por el mismo sistema económico que se ha enfocado en la producción y distribución manejada por el Estado, con poco espacio para la iniciativa privada.

La evidencia mundial muestra que, las sociedades más desarrolladas e inclusivas son las que han logrado combinar de manera efectiva la producción privada con mecanismos de redistribución social de la riqueza en contextos de democracia electoral. De esos tres elementos, Cuba carece de dos: hay poca producción privada y no hay competitividad política en el marco de una democracia electoral.

A pesar del éxito en la educación y las garantías de salud, los cubanos enfrentan constantemente escasez en una diversidad de productos de consumo que son de alcance cotidiano para muchas personas en países que incluso no son altamente desarrollados como la República Dominicana. En 60 años de revolución, Cuba debería tener producción agrícola y de industria ligera accesible a su población.

La pandemia ha agravado las condiciones de vida en muchos países y Cuba no cuenta en estos momentos con un país protector dispuesto a hacer muchos aportes. Para oxigenarse, el régimen cubano necesitaría promover algún nivel de reforma económica y negociar con los Estados Unidos facilidades para el flujo nuevamente de remesas familiares. Biden debe eliminar ya los mecanismos de control que impuso Trump.

En medio de esta pandemia, las remesas han sido la tabla de salvación para muchos países de la región, incluida la República Dominicana.

Enlace al periódico HOY: https://hoy.com.do/cuba-longevidad-del-regimen/

 

Haití: sin ruta ni rumbo julio 14, 2021

Filed under: Artículos periodísticos de los miércoles — rosarioespinal @ 11:01 am

Rosario Espinal

Artículo publicado el miércoles 14 de julio de 2021 en el periódico HOY

En el mundo moderno, el Estado requiere dos elementos básicos para lograr un mínimo de estabilidad en la sociedad: una estructura productiva para satisfacer las necesidades fundamentales de la población y la articulación del poder para gobernar. Esa articulación puede ser autoritaria o democrática.

En América Latina, incluyendo Haití, prevaleció el Estado autoritario durante la mayor parte de la historia. Pero, de distintas maneras y a diferentes pasos, cada país fue forjando instituciones y experiencias democráticas.

Para fines de la década de 1980, después de múltiples intentos fallidos de apertura, habían caído muchas dictaduras y surgieron distintas modalidades de democracia electoral en la región.

La caída del dictador Jean Claude Duvalier en 1986 encontró a Haití sin una estructura productiva para satisfacer las necesidades básicas de su población, sin un mínimo de institucionalidad democrática, y sin una figura potente para impulsar una clase empresarial en condiciones cuasi autoritarias. Además, la Constitución barroca aprobada en referendo en 1987, que incluye presidente y primer ministro, tampoco ayudaría a forjar una transición con cierta estabilidad.

El período 1987-1990 estuvo marcado por intentos electorales fallidos y enfrentamientos. En 1990 ascendió a la presidencia Jean-Bertrand Aristide con 67% de los votos. Ocho meses después fue derrocado, luego repuesto en 1994 para completar su mandato. Gobernó nuevamente de 2001 a 2004 y otra vez fue derrocado. El populismo social no funcionó.

En el 2004 hubo un giro internacional: de Estados Unidos, Haití pasó a manos de la Misión de Estabilización de Naciones Unidas (MINUSTAH) en una ocupación que se prolongó hasta el 2017. Fue un tiempo de contención política desaprovechado. Al salir las tropas, Haití estaba peor: sin base económica, sin clase media importante, sin partidos fuertes, sin liderazgo político, y con la devastación del terremoto de 2010. El vacío de poder lo han llenado las bandas armadas sin sujeción a la autoridad estatal.

Los presidentes Michel Martelly y Jovenel Moïse danzaron políticamente en ese angosto político durante la última década, creando la sensación de que en Haití había gobiernos electos. Pero ambas presidencias fueron precarias. Moïse ganó las elecciones de 2015 y no pudo asumir el poder. Se celebraron nuevas elecciones en el 2016, y ganó el 55% de los votos con la participación de solo alrededor del 20% del padrón.

Para mediados de 2018, el gobierno de Moïse había entrado en una crisis severa. El aumento de precio de la gasolina generó protestas violentas y el descontento creció en las calles en medio de acusaciones de corrupción al gobierno por malversación de fondos de Petrocaribe.

La inestabilidad escaló, al punto que, a principios de 2021, Moïse denunció que había planes para derrocarlo o matarlo. En la medida que su gobierno se debilitaba, diversos sectores convergían en su contra (empresarios, iglesias, jóvenes manifestantes) y aumentaban las bandas armadas. Moïse cerró el parlamento y se fue quedando solo, a tal punto que fue asesinado en su propia casa.

Haití enfrenta hoy un profundo vacío de poder: no cuenta con un Estado mínimamente organizado, carece de una estructura productiva sólida (importa mucho más de lo que exporta), no tiene una clase empresarial articulada ni una clase media pujante, la pobreza es extrema, y no hay un sistema de partidos políticos funcional. Está sin ruta y sin rumbo. Además, hay poca esperanza de que alguna fuerza internacional esté dispuesta en medio de esta pandemia a aportar recursos y asumir el liderazgo.

Culpables de estos males hay varios. Dispuestos con capacidad de superarlos no hay. Desafortunadamente el realismo no me deja brecha para ser optimista ni pretenderlo.

Enlace al periódico HOY: https://hoy.com.do/haiti-sin-ruta-ni-rumbo/

 

Geopolítica de la tercera dosis julio 7, 2021

Filed under: Artículos periodísticos de los miércoles — rosarioespinal @ 11:52 am

Rosario Espinal

Artículo publicado el miércoles 7 de julio de 2021 en el periódico HOY

La pandemia del COVID-19 llevó a la producción de vacunas a celeridad. Han sido aprobadas en la categoría de emergencia, o sea, sin que existan todos los estudios pertinentes para conocer su eficacia, duración de la protección o efectos secundarios.

Mientras las vacunas se preparaban, surgieron diversas teorías conspirativas que se alimentaban, en parte, del limitado conocimiento sobre ellas. Pero, ante tantas muertes y encierros, poco a poco, mucha gente aceptó vacunarse.

Los dos grandes productores de vacunas son Estados Unidos y China. En los primeros meses del año, Estados Unidos decidió utilizar gran parte de su producción para inmunizar su propia población. China, en competencia con Estados Unidos, aprovechó para vender vacunas a países como la República Dominicana, tradicionalmente vinculados a Estados Unidos, con la esperanza de consolidar relaciones. Así llegaron muchas Sinovac a suelo dominicano.

Los deseosos de vacunarse asistieron de inmediato a ponerse la “vacuna china”, seguidos por una parte de los renuentes. Luego, con algunas campañas, se amplió la cobertura.

La resistencia a la vacuna persiste, por lo cual, el avance del programa de vacunación entra en su etapa más difícil: llegar a quienes a pesar de la disponibilidad de vacunas todavía no acuden.

La OPS/OMS estima que en la República Dominicana al 28 de junio se había puesto una dosis alrededor del 55% de la población, y dos dosis el 25%. El objetivo internacional para lograr la llamada inmunidad de rebaño es vacunar alrededor del 75%. O sea, en la República Dominicana falta mucha gente por recibir la primera o la segunda dosis.

Llegar a los que no han recibido ninguna dosis requiere de un gran esfuerzo de las autoridades de salud. Hay vacunas, pero muchos no vacunados no irán por motivación propia. Esta realidad no pude ignorarse porque si no se vacunan no habrá forma de conseguir la inmunidad de rebaño, esencial para superar los problemas de salud, económicos y sociales que ha traído la pandemia.

Promover la tercera dosis en estos momentos presenta problemas que se han indicado en distintos medios en los últimos días. Primero, no hay estudios científicos acabados que indiquen con precisión en qué tiempo sería necesario un refuerzo, o si se pueden aplicar vacunas de diferentes marcas a una misma persona. Segundo, promover la tercera dosis cuando todavía faltan tantas personas por recibir la primera o segunda distrae la atención, o puede generar controversias que aumente la resistencia a vacunarse.

Ya la OPS/OMS lo dijo: no hay estudios disponibles todavía para avalar la tercera dosis. El gobierno no escuchó y procedió con su plan de tercera dosis con vacuna diferente. Ya tiene la Pfizer y la geopolítica indica que hay que promoverla hasta el punto de mezclarla en coctel con Sinovac (ojalá en el organismo de los dominicanos se resuelva, para bien de todos, la tensión entre Estados Unidos y China).

Aún todo marche bien con la tercera dosis, sin repercusiones de salud negativas para los tres veces vacunados, el desafío en este momento es llegar al segmento que todavía no tiene una dosis o debe completar la segunda.

Sobre vacunar con tercera dosis un grupo de clase media alta que confía en Estados Unidos más que en China, y se había puesto en la premura la Sinovac, no es camino efectivo para enfrentar la pandemia.

La geopolítica favoreció a la República Dominicana y hay vacunas. Llegar a todo el territorio nacional, incluidos los renuentes, es tarea local.

Enlace al periódico HOY: https://hoy.com.do/geopolitica-de-la-tercera-dosis/

 

Pobreza y programas de asistencia en la pandemia junio 30, 2021

Filed under: Artículos periodísticos de los miércoles — rosarioespinal @ 10:23 am

Rosario Espinal

Artículo publicado el miércoles 30 de junio de 2021 en el periódico HOY

El reciente informe Panorama Social de América Latina 2020 de la Comisión Económica para América Latina (CEPAL) muestra las precariedades de la estructura social latinoamericana, caracterizada por el alto porcentaje de la población que vive con bajos ingresos.

En las últimas dos décadas permaneció prácticamente invariable el porcentaje de personas que vive en extrema pobreza, pasó de 12.2% a 11.3% de 2002 a 2019. Disminuyó significativamente el segmento en pobreza no extrema de 33.2% a 19.1% (buena noticia), pero el grupo de ingresos bajos por encima de la pobreza se mantuvo prácticamente igual en ese período, alrededor de 25%. El segmento con ingreso medio-bajo aumentó de 14.4% a 20.4% y con ingreso medio-intermedio de 9.5% a 16.2% (también buena noticia); sin embargo, el segmento con ingreso medio-alto solo aumentó de 3.1% a 4.6% y de ingreso alto de 2.2% a 3.1% (p.65).

Esto significa que para el 2019, alrededor del 55% de la población latinoamericana vivía en algún nivel de pobreza o solo ligeramente por encima de la pobreza, mientras apenas un 7.7% correspondía a los estratos de ingresos medio-alto y alto.

Al dividir la población por quintiles para el 2019, el 20% más rico de la población captó la mitad del ingreso total, tanto en la región en su conjunto como en la República Dominicana, mientras el 40% más pobre captó menos del 20% del ingreso (p.70).

En esta estructura social, la pandemia se hizo sentir rápidamente con aumento en los niveles de pobreza de 2019 a 2020.

Para la región, se estima que la pobreza no extrema aumentó de 30.5% a 37.2% de 2019 a 2020, aunque los programas de asistencia monetarios instituidos en la pandemia lograron contener el aumento y bajarlo a 33.7%. La pobreza extrema aumentó de 11.3% a 15.8%, y los programas de asistencia lograron bajarlo a 12.5% (p.73). O sea, los programas de asistencia monetarios instituidos en la pandemia contribuyeron a contener el desborde de la pobreza.

El retiro de esos programas plantea ahora el dilema de subsistencia para los sectores más pobres y deja abierta la interrogante del destino de las capas medias más vulnerables que, aunque no reciban asistencia pública directa, se nutren del bienestar general de la sociedad.

El supuesto optimista es que la recuperación económica restablecerá el relativo bienestar de la prepandemia, pero, como muestran los datos, aunque la pobreza se había reducido en los años previos y los grupos de ingresos medios habían crecido, quedaban sumidos en la vulnerabilidad.

Esa pobreza y vulnerabilidad persistente han limitado el bienestar económico de mucha gente desde antes de la pandemia y han venido erosionando la confianza en el sistema democrático. El mismo informe Panorama Social de América Latina 2020 dedica un capítulo al análisis del malestar social en la región y muestra algunos datos.

El porcentaje de personas que considera que la distribución del ingreso es injusta o muy injusta creció para toda la región de 73% a 83% de 2013 a 2018. En Venezuela y Ecuador se registraron los mayores aumentos, y en la República Dominicana subió de 73% a 82% (p.230).

El apoyo a la idea de que la democracia, aunque tiene problemas es el mejor sistema de gobierno ha disminuido en toda la región, pasando de 79% a 63% de 2013 a 2018, y en la República Dominicana de 83% a 62% (p.236).

Vivimos en tiempos difíciles y fluidos, y es temprano para saber el efecto completo de la pandemia en la economía y la política de América Latina.

 

La pobreza de oportunidades junio 23, 2021

Filed under: Artículos periodísticos de los miércoles — rosarioespinal @ 12:47 pm

Rosario Espinal

Artículo publicado el miércoles 23 de junio de 2021 en el periódico HOY

Hace unos días vi en un chat de WhatsApp el anuncio de una empresa que buscaba un licenciado en contabilidad con experiencia mínima de dos años y varios requisitos más. Después de leerlos todos vi la oferta de salario: de 30 a 35 mil pesos mensuales. Poco para todo lo que pedían.

Antes había leído un artículo periodístico sobre los bajos salarios en la República Dominicana. En el sector formal de la economía, solo el 11% de los trabajadores gana más de 50,000 pesos mensuales, la mayoría de esos en el sector público, y alrededor del 48% gana menos de 15,000 pesos (Lilian Tejeda, Listín Diario, 6 de junio 2021). A esa precaria estructura salarial hay que agregar el estimado de que alrededor del 55% de los trabajadores dominicanos se encuentra en la informalidad.

Estos datos evidencian la pobreza de oportunidades económicas para la mayoría en la República Dominicana.

Los efectos de una precaria estructura salarial son diversos, entre ellos, baja capacidad de consumo, escasa movilidad social, deseo de emigrar y dependencia del Estado para obtener mejores empleos y beneficios. Son todas expresiones de un capitalismo subdesarrollado fundamentado en la sobreexplotación de la mano de obra.

El aumento de la clase media en tiempos de crecimiento económico y los flujos migratorios de dominicanos han servido para moderar los constreñimientos que resultan de una economía de bajos salarios. Muchos hogares dominicanos complementan su precario ingreso con subsidios que envían los familiares del exterior.

La República Dominicana se caracteriza también por las vastas desigualdades. Para ilustrar, en el 2019, el 20% más rico de los dominicanos (pertenecientes a lo que se llama el quintil V) captó el 49% del ingreso total del país, mientras el 40% más pobre (quintiles I y II) solo captó el 16% del ingreso (Panorama Social de América Latina, CEPAL, 2020, p.70).

La riqueza que produce un país se distribuye fundamentalmente de dos maneras: a través del salario y beneficios conexos que paga el empleador, y a través de la inversión social del gobierno.

Ya vimos que la estructura salarial es precaria en la República Dominicana: la inmensa mayoría de los empleados en el sector formal gana menos de 50,000 pesos mensuales, y más de la mitad de la fuerza laboral se encuentra en la informalidad.

La inversión social del gobierno dominicano, siempre precaria, aumentó en la última década, sobre todo por el 4% del PIB que se destina a la educación desde 2013, pero se ha mantenido por debajo de los países de la región. En el 2019, los países con mayor inversión social del gobierno central en la región, como porciento del PIB, fueron Uruguay (17.7%), Brasil (17.6%) y Chile (17.1%), y con menor Guatemala (7.9%), Honduras (7.8%) y República Dominicana (7.7%) (Panorama Social de América Latina. CEPAL, 2020, p.162).

Desde antes de la pandemia, iba en aumento la opinión de la ciudadanía en muchos países latinoamericanos de que la distribución del ingreso es injusta. Ahora, con las precariedades que ha profundizado la pandemia, ha de esperarse mayor descontento.

La República Dominicana vivió un largo período de crecimiento económico con escasa redistribución de la riqueza por los bajos salarios y la baja inversión social que prevalecieron. Ahora la pandemia impone nuevos retos para solventar déficits acumulados en medio de mayores precariedades económicas.

En pocos meses el Gobierno tendrá que definir con hechos su política económica y sabremos mejor hacia dónde irán los niveles de pobreza y las desigualdades.

Enlace al periódico HOY: https://hoy.com.do/la-pobreza-de-oportunidades/

 

Populismo caudillista en América Latina junio 16, 2021

Filed under: Artículos periodísticos de los miércoles — rosarioespinal @ 3:40 pm

Rosario Espinal

Artículo publicado el miércoles 16 de enero de 2021 en el periódico HOY

La transición política en la República Dominicana de 1978 marcó el inicio de la ola de transiciones a la democracia electoral que vivió América Latina en la década de 1980. El caso dominicano fue especial porque la transición no conllevó el derrocamiento de una dictadura militar, sino la derrota electoral de un presidente civil autoritario (Joaquín Balaguer). En el resto de la región las transiciones fueron de gobiernos militares a civiles.

A la transición dominicana le siguió la de Ecuador en 1979 y Perú en 1980, y así sucesivamente hasta que finalmente cayó Pinochet en Chile en 1989 y terminaron las guerras centroamericanas. Entre temores y aprehensiones, se abrió la esperanza de que a la región le esperaban tiempos mejores de democracia y desarrollo económico.

Mientras eso ocurría, en Venezuela, uno de los pocos países donde había prevalecido la democracia electoral desde la década de 1960, comenzaron a quebrarse las bases del sistema político. El bipartidismo colapsó y Hugo Chávez ascendió al poder en 1999. O sea, mientras las dictaduras militares de derecha cayeron una tras otra en los años 80, en Venezuela surgió vía electoral un gobierno encabezado por un ex militar que se proclamó representante del socialismo del Siglo XXI.

Chávez inauguró una nueva etapa del populismo caudillista en América Latina y utilizó ampliamente el electoralismo plebiscitario para afianzar su poder. En una sociedad de grandes riquezas y desigualdades, usó amplios recursos para gestar apoyo de los sectores populares con programas de vivienda, salud y educación, y con su excéntrica retórica demarcó los linderos de su proyecto político. Al ser exmilitar, articuló además un fuerte apoyo de las fuerzas militares que, al presente, son un sostén clave del chavismo.

El populismo caudillista no se detuvo en Venezuela. Otras figuras destacadas fueron Evo Morales en Bolivia y Rafael Correa en Ecuador, también alineados con el llamado socialismo del Siglo XXI. En común tuvieron no solo la fuerza del liderazgo carismático, sino también la movilización de los sectores populares para gestar bases electorales que sustentaran sus proyectos políticos.

Los Kirshner y Lula son también parte en esta corriente, aunque sin trastocar profundamente las bases del poder económico tradicional como sí hicieron Chávez, Evo y Correa. Más tarde llegó en México Andrés Manuel López Obrador con una retórica similar, pero agenda de transformación más limitada y el ícono del fenómeno en Centroamérica: Nayib Bukele en El Salvador. Pedro Castillo en Perú es la última revelación.

Vale aclarar que populismo no es sinónimo de programas sociales, tampoco de promesas electorales populares. El populismo es una articulación política que interpela y moviliza a los sectores populares en contraposición a las élites dominantes. Por eso generalmente se asocia a políticos con un discurso de izquierda o socialista, aunque no es exclusivo de ellos. Existe también el populismo de derecha o conservador que interpela al pueblo con un discurso de ley, orden y tradición contra las élites liberales (el caso de Jair Bolsonaro en Brasil).

Todos los países de América Latina donde ha surgido el populismo caudillista, sea de izquierda o derecha (o como se quiera llamar porque no son productos ideológicos puros) carecen de un sistema de partidos políticos sólido. Y es que, ante la falta de partidos sustanciosos, el caudillo carismático se convierte en el ente articulador del poder y necesita movilizar votantes.

La República Dominicana nunca ha vivido la experiencia del populismo caudillista, pero la debilidad actual del sistema de partidos abre esa posibilidad a futuro si no se produce un refortalecimiento partidario en los próximos años.

Enlace al periódico HOY: https://hoy.com.do/populismo-caudillista-en-america-latina/

 

Delincuencia y toque de queda junio 9, 2021

Filed under: Artículos periodísticos de los miércoles — rosarioespinal @ 1:26 pm

Rosario Espinal

Artículo publicado el miércoles 9 de junio de 2021 en el periódico HOY

La magnitud de los problemas que trajo el COVID-19 y la presencia policial y militar en las calles para hacer cumplir el toque de queda, hizo que, en el 2020, el problema de la delincuencia callejera pasara a un segundo plano en la atención nacional y gubernamental.

La política oficial de mantener el toque de queda durante lo que va de 2021 ha permitido también ciertos controles, porque, aunque la delincuencia no solo opera de noche, el toque de queda saca de circulación en horas nocturnas a los delincuentes. Y si hay agentes policiales vinculados a la delincuencia quedan inhabilitados; de actuar, serían los principales sospechosos durante horas de restricción.

Pero el toque de queda no podrá mantenerse indefinidamente. En algún momento la pandemia cederá y habrá que volver a la normalidad sin restricciones de horarios para los negocios y la circulación.

En la República Dominicana siempre ha habido escasez de datos sobre la magnitud de la delincuencia callejera; muchas personas no reportan los incidentes a la Policía por la desconfianza en los agentes.

Para tener una idea aproximada de la magnitud del problema y captar el sentir de la ciudadanía se han utilizado fundamentalmente encuestas de opinión pública que indagan sobre experiencias directas con actos delincuenciales y la percepción al respecto.  

Los datos del Barómetro de las Américas muestran que de 2010 a 2019 se produjo un aumento significativo de 17% a 26% de personas que dijeron haber sido víctima de un acto delincuencial en los 12 meses anteriores a la encuesta. En este indicador, la República Dominicana se colocó en 2019 en una posición intermedia en la región.

Las personas más propensas a indicar que fueron víctimas de un acto delincuencial fueron las de mayor riqueza, las más jóvenes y residentes de las zonas urbanas.

Esa realidad vivida, junto a la difusión en los medios y redes sobre actos delincuenciales, se tradujo en un aumento en la percepción de inseguridad. En 2010, el 18% de los entrevistados en la mencionada encuesta dijo sentirse muy inseguro en el barrio donde vivía, mientras para el 2019 así lo consideró el 33%. Además, la República Dominicana registró el porcentaje más alto de la región en ese indicador en el 2019.

Para 2020, y lo que va de 2021, no contamos con datos de encuestas comparativas que muestren la situación específica en medio de la pandemia, pero ha de esperarse que tan pronto se elimine completamente el toque de queda y desaparezca el patrullaje policial con ese propósito, se producirá un rebrote de la criminalidad por el retorno de los delincuentes al mercado de trabajo delincuencial, agravado por el aumento de la pobreza que ha traído la pandemia.

Y es que un gran flujo de personas en las calles en horas nocturnas, en medio de mayor desempleo y empobrecimiento, es terreno fértil para actividades delincuenciales.

Subir salarios a policías y militares no es camino seguro para combatir la delincuencia; ellos son parte del problema y no dejarán de serlo solo por tener mayores salarios. Tampoco es efectivo el llamado a entrega voluntaria de armas porque los delincuentes no las entregan. Esto deben tenerlo en cuenta las autoridades que inician ahora el nuevo programa “Mi País Seguro”.

Las medidas más efectivas para combatir la delincuencia callejera son: la iluminación adecuada de las calles, buen patrullaje y control de los sobornos a los policías, educación técnica efectiva y oportunidades de empleos juveniles.

Enlace al periódico HOY: https://hoy.com.do/delincuencia-y-toque-de-queda/

 

Relativa baja mortalidad por COVID-19 junio 2, 2021

Filed under: Artículos periodísticos de los miércoles — rosarioespinal @ 7:53 am

Rosario Espinal

Artículo publicado el miércoles 2 de junio de 2021 en el periódico HOY

Desde el inicio de la pandemia ha preocupado la letalidad del COVID-19 por las complicaciones pulmonares que produce. Eso llevó a medidas de confinamiento extremas para controlar el contagio en Wuhan, China. Luego, la gran cantidad de muertos en Italia y España afianzó la idea de que el virus era mortal. El pánico cundió y gran parte del mundo entró en cuarentena.

Sin duda, el virus ha afectado muchos países, pero los datos reflejan un impacto diferenciado por país en el número de muertes que ha causado.

Inicialmente, las cifras que ofrecían diariamente los gobiernos eran el número de contagiados, el número de muertos y la tasa de letalidad calculada en función de las muertes por contagiados. Esta tasa de letalidad no muestra toda la historia porque el universo real de contagiados es siempre desconocido, ya que no es posible hacer pruebas a toda la población.

Un dato importante al que originalmente se prestó menos atención fue el número de muertes en relación con la población de cada país (tasa de mortalidad). A fin de cuentas, la gente teme más a la muerte que al contagio si es benigno; además, mientras más bajo sea el número de muertes en relación con la población, menos catastrófica es la pandemia.

No es mi intención aquí minimizar el impacto del virus, pero al comparar la tasa de mortalidad por COVID-19, la República Dominicana registra una tasa menor que otros países desde los inicios de la pandemia.

Según datos del Johns Hopkins Coronavirus Center a principios de mayo 2020, la cantidad de muertes por 100 mil habitantes en la República Dominicana era 3.0, mientras en Brasil era 3.2, Ecuador 8.0, Estados Unidos 20.2, Italia 47.5 y España 53.7 (para mencionar solo algunos países). A fines de mayo 2021, era 33.7 en la República Dominicana, 117.1 Ecuador, 169.7 España, 180.7 Estados Unidos, 208.6 Italia y 216.3 Brasil.

¿Por qué estas diferencias notorias en la tasa de mortalidad? Como en la República Dominicana no hay vocación de investigación ni recursos destinados para eso, no se sabe con certeza las causas de este comportamiento del virus en tierra dominicana.

Hay varios argumentos posibles cuando se hacen comparaciones, entre ellos: el subregistro de muertes, las prácticas culturales de distanciamiento, la calidad del sistema de salud, edad de la población, variantes del virus, efectividad de los tratamientos utilizados, características inmunológicas y condiciones climáticas.

Un subregistro masivo de muertes no explica el caso dominicano porque sería imposible esconder muchas muertes. El distanciamiento social tampoco porque en la cultura dominicana prevalece la cercanía física. La calidad del sistema de salud no puede ser porque países con mejores servicios de salud han registrado muchas muertes.

Una ventaja para la República Dominicana es la población más joven. Por ejemplo, mientras en la República Dominicana la edad media de la población es 28.8 años, en España es 42.7 y en Italia 45.5. Pero en otros países de América Latina con mucha población joven como Brasil el virus ha hecho estragos.

Según datos oficiales, en la República Dominicana hay presencia de distintas variantes del virus, así que por ahí tampoco parece estar la respuesta.

Se podría aludir a tratamientos utilizados en los contagiados, y aquí hay una tarea de investigación pendiente. Igual con las características inmunológicas de la población dominicana debido al paso de otros virus o a condiciones climáticas.

Ojalá el Gobierno dominicano destine fondos para que médicos y biólogos investiguen las posibles causas de la relativa baja mortalidad registrada hasta ahora, aunque la pandemia y sus estragos no hayan terminado.

Enlace al periódico HOY: https://hoy.com.do/relativa-baja-mortalidad-por-covid-19/

 

¿Otro ministerio? ¡Oh no! mayo 26, 2021

Filed under: Artículos periodísticos de los miércoles — rosarioespinal @ 10:49 pm

Rosario Espinal

Artículo publicado el miércoles 26 de mayo de 2021 en el periódico HOY

El Gobierno va camino a aprobar otro ministerio: ahora el de viviendas. Cierto que en el país se necesita construir muchas viviendas, pero no crear otro ministerio. Ya existe el Instituto Nacional de la Vivienda, ¡qué opere!

Si el PRM está realmente interesado en reestructurar el Estado y reducir costos, debe comenzar por eliminar todo lo que sea superfluo, incluidas instituciones y puestos de trabajo.

Eliminar la OISOE para crear un Ministerio de Viviendas no genera ningún ahorro, al contrario, podría aumentar gastos. Eliminar una institución y reubicar los empleados en otra tampoco representa ahorro. Es espectáculo mediático.

En el Gobierno Central hay 23 ministerios. ¡Demasiados! Varios de ellos agotan gran parte de su presupuesto en pago de nómina, O sea, no queda mucho dinero para impulsar programas a favor del pueblo. Los ministerios están llenos de dirigentes, activistas, militantes de los partidos en el poder y allegados, también de vinculados a partidos de oposición; porque el reparto es grande.

La Constitución se ha cambiado muchas veces, pero a ningún gobernante propiciador de los cambios se le ha ocurrido eliminar el Senado; institución totalmente inútil en un país pequeño que no es una república federal.

Por ejemplo, ningún país de Centroamérica tiene Senado y no hace falta. El Senado dominicano es una inutilidad que cuesta muchos millones al pueblo. Peor aún, se han creado nuevas provincias con el principal objetivo de tener más funcionarios públicos electivos y nombrados.

La República Dominicana tiene más provincias que cualquier país de la región del Caribe y Centroamérica. Incluso Argentina, que es un país suramericano territorialmente grande, tiene 23 provincias; la República Dominicana tiene 31 más el Distrito Nacional. Y todavía quieren seguir creando.

La mitad, por lo menos, de las provincias dominicanas no generan riqueza, ni tienen mucha población. Viven sumidas en la pobreza a pesar de tener flamantes senadores y gobernadores. Quince provincias serían más que suficientes para un país de 48 mil kilómetros cuadrados y unos 10 millones de habitantes. Que cada provincia elija su gobernador sin tener senadores.

Hay 155 municipios y 235 distritos municipales. ¡Demasiados! Ciudades grandes del mundo, con una población cercana al total dominicano como Nueva York, tienen un solo alcalde.

Todos estos municipios y distritos municipales se han creado, al igual que tantas provincias, para generar más puestos electivos y administrativos que ocupan los políticos y allegados; no para descentralizar ni hacer más efectiva la gestión pública como se ha cacareado.

En fin, un país pequeño como éste podría perfectamente administrarse con mucho menos personal en todas las instancias gubernamentales, y también con menos recursos. Pero se hace lo contrario, y las demandas para emplear más personas es inagotable.

Los contribuyentes deberían sentirse indignados de que sus impuestos sirvan para mantener tanta gente dependiente del Estado.

Para fines de este año 2021, si el PRM realmente quiere avanzar en una reforma del Estado, debe mostrar números concretos de en cuánto redujo la nómina pública y en cuánto los gastos en salarios y otros beneficios, por lo menos del Gobierno Central. No pueden hacer escaramuzas de ahorros porque al final la verdad de los números asoma.

Antes de imponerle al pueblo más impuestos como es la intención con el llamado “Pacto Fiscal”, el Gobierno tiene que hacer una profilaxis de la empleomanía pública y del gasto público para gestar un Estado más eficiente y eficaz. No es tarea fácil, pero sin eso tendremos mucho bla, bla, bla.

Enlace al periódico HOY: https://hoy.com.do/otro-ministerio-oh-no/

 

Dilema del prisionero mayo 19, 2021

Filed under: Artículos periodísticos de los miércoles — rosarioespinal @ 10:07 am

Rosario Espinal

Artículo publicado el miércoles 19 de mayo de 2021 en el periódico HOY

En la teoría de juegos que se utiliza en distintas ciencias de la conducta humana para analizar estrategias en la toma de decisiones, se desarrolló un concepto llamado “dilema del prisionero”. Esto refiere a que, ante una situación de complicidad por un delito, dos personas capturadas enfrentan el siguiente dilema: ambas pueden negar haber cometido el delito, ambas pueden declarar haber cometido el delito, o una de las dos personas delata la otra. Las consecuencias serían diferentes en cada caso.

Si ambas personas niegan haber cometido el delito, dificultan la búsqueda de pruebas a los investigadores (fiscales, por ejemplo), y, por tanto, los cómplices tendrían mayor posibilidad de salir de un juicio sin condena o con una condena menor. Si ambos confiesan culpabilidad, aligeran el juicio y podrían recibir una pena reducida por haber cooperado. Si una persona delata la otra, el delator recibirá una recompensa de reducción de pena por la cooperación, mientras la otra persona recibirá una pena mayor. Las mismas situaciones pueden presentarse si hay más de dos personas involucradas en la complicidad.

Este dilema se hace más real cuando los cómplices de un hecho no han tenido la oportunidad de dilucidar sus estrategias en conjunto porque han sido capturados sin tiempo para comunicarse, o porque un delator decidió independientemente adelantarse, estimando que era su mejor estrategia para liberarse de una condena peor.

Dos casos de corrupción muy sonados en la República Dominicana en los últimos tiempos ilustran estas distintas estrategias.

En el caso Odebrecht, todos los encartados han decidido por decisión grupal o coincidencia de decisión individual, declarar su inocencia; es decir, ningún encartado ha delatado a otro, aunque Odebrecht declarara en Nueva York el pago de sobornos en la República Dominicana. Esta estrategia de los encartados ha sido una de las razones que ha dificultado la labor del Ministerio Público.

Todos los encartados en el caso Odebrecht apuestan a la no condena y enfilan sus cañones precisamente hacia el Ministerio Público o argumentan la politización del caso. Por su parte, aunque un gran segmento de la sociedad asume que hay culpables, y así quedará grabado en el imaginario político dominicano, es más difícil asignar culpabilidades sin delaciones.

En el caso Coral hay un delator público que hizo su confesión en una audiencia pública transmitida a toda la ciudadanía. Operando bajo el llamado dilema del prisionero, ese delator calculó que, para evitar una condena mayor, le era más beneficioso identificar culpables y describir cómo operaba el esquema de corrupción.

Sin duda, esa delación facilita el trabajo del Ministerio Público, y, además, ofrece a una ciudadanía ávida de narraciones, detalles sobre el entramado de corrupción en cuestión. Así, un posible villano busca convertirse en héroe.

En el caso Pulpo no hay un delator público como en el Coral, pero eso no descarta que la estrategia investigativa se base en utilizar un delator para facilitar el proceso de obtención de pruebas.

El Ministerio Público tiene un presupuesto y un personal limitado, en un país donde la corrupción es ancestral y sistémica, y también hay otros problemas. Por eso, las delaciones premiadas son un camino expedito, ya sea para encontrar pruebas que eventualmente lleven a un juicio exitoso, o para asignar culpabilidad ipso facto ante los ojos de la sociedad, independientemente del curso del juicio.

Lo que motiva la decisión del prisionero es el cálculo racional del beneficio individual. A veces se enmarca en el individualismo y delata, y a veces en la solidaridad con los cómplices en una mala acción y no inculpa.

 

Del 4% a Miriam Germán mayo 12, 2021

Filed under: Artículos periodísticos de los miércoles — rosarioespinal @ 2:21 pm

Rosario Espinal

Artículo publicado el miércoles 12 de mayo de 2021 en el periódico HOY

Muchos presidentes cometen errores que se revierten contra ellos y no se corresponden con la inteligencia que han necesitado para llegar al poder. Me refiero aquí a los casos de Leonel Fernández y Danilo Medina.

En el 2010-2011, la República Dominicana registró uno de los movimientos sociales más innovadores y efectivos: la lucha por el 4% del PIB para la educación. Ese monto se había consignado en la Ley General de Educación de 1997, pero no se había asignado nunca.

Leonel Fernández se resistió a reconocer los méritos de la demanda por el 4%, a pesar de haber sido el presidente que más había hablado de la importancia de la educación para el desarrollo del país. Su negatividad contribuyó a desgastar su gobierno en el último tramo.

Al llegar las elecciones presidenciales de 2012, los candidatos firmaron un pacto por la Educación Digna, donde se comprometieron a destinar el 4% del PIB a la educación. Danilo Medina, candidato del PLD, firmó el pacto, y, después de ganar las elecciones, destinó esa cantidad al Ministerio de Educación en su primer presupuesto.

Esa acción contribuyó a elevar los niveles de aprobación de Medina durante su primera gestión (2012-2016), junto a la renegociación del contrato con la Barrick Gold, las visitas sorpresas, y la recuperación de los terrenos de Bahía de las Águilas.

En aquel momento me referí a todas esas medidas como “recursos populistas”, mediante los cuales, Medina concitó una alta aprobación que permitió su reelección en el 2016 con 62% de los votos. Así, lo que Leonel no quiso hacer, lo hizo Danilo, y le sirvió para gobernar con amplia aprobación en sus primeros años.

En el segundo período (2016-2020), Medina olvidó el recetario que le había sido efectivo en el primero. Nunca pudo dar respuesta efectiva a las demandas del movimiento Marcha Verde contra la corrupción y la impunidad, que surgió en enero de 2017 en reacción al escándalo Odebrecht.

Luego, en marzo 2019, Medina permitió ante sus ojos la vejación por parte del ex Procurador General, Jean Alain Rodríguez, a la jueza Miriam Germán en su entrevista en el Consejo Nacional de la Magistratura. Aquella acción dejó el país tan indignado como Odebrecht.

Ante el reprochable acto, Danilo Medina tenía una sola opción honorable: pedir excusas a la magistrada y cancelar al Procurador. No lo hizo, y su destino quedó sellado por ese grave error de omisión o asociación.

En perspectiva, así como Medina utilizó el 4% del PIB para elevarse sobre Leonel Fernández, Luis Abinader se montó en el movimiento anticorrupción para llegar al poder y elevarse sobre Danilo Medina con una Procuradora General de gran estima que, de no haber sido por aquella vejación, difícilmente hubiese sido nombrada por no ser un cuadro partidario.

La persecución de la corrupción pública que lleva a cabo actualmente la Procuraduría General muestra el uso de una metodología que, de persistir, tendrá gran impacto: las delaciones premiadas. Es una forma expedita de identificar evidencias y desmoronar complicidades con narrativas excitantes para una ciudadanía ávida de historias sobre los desvaríos del poder.

Como se ha visto en otros países, los fiscales y jueces realizan la primera intervención en el develamiento de los entramados de corrupción, la ciudadanía observa y comenta con alegría o indignación, y los políticos bregan con las consecuencias adversas o favorables.

Hasta dónde llegará el Ministerio Público pinchando pus en un país de corrupción ancestral y sistémica es una de las principales interrogantes de la política actual dominicana.

Enlace al periódico HOY: https://hoy.com.do/del-4-a-miriam-german/

 

Conservadurismo social mayo 5, 2021

Filed under: Artículos periodísticos de los miércoles — rosarioespinal @ 11:57 am

Rosario Espinal

Artículo publicado el miércoles 5 de mayo de 2021 en el periódico HOY

Desde 1980, se han impuesto en el mundo las tendencias conservadoras que emanaron de Estados Unidos en el gobierno de Ronald Reagan. El proceso no ha sido homogéneo, pero tiene algunas coordenadas compartidas.

Lo primero a señalar es que el conservadurismo social es parte de un entramado de conservadurismos.

A nivel económico se ha expresado en lo que se acuño como neoliberalismo: la idea de que una económica funciona mejor si el Estado tiene un papel limitado y la empresa privada opera sin obstrucciones gubernamentales. Se postula que, en esas condiciones, las sociedades prosperan más.

Bajo esa ideología se promovieron en los países del capitalismo desarrollado menores tasas impositivas, supuestamente para toda la ciudadanía, pero, en la realidad, ha sido para beneficiar a los que más tienen. De ahí que en las últimas décadas aumentaran considerablemente las desigualdades económicas con su secuela de males sociales.

El conservadurismo político ha consistido en poner trabas a la expansión de la participación ciudadana en la política, porque el proyecto conservador de fines del Siglo 20 surgió en respuesta a los movimientos sociales de las décadas de 1960 y 1970, entre ellos, el movimiento por los derechos civiles, el movimiento feminista, el movimiento LGBT y el ambientalista.

El conservadurismo social se ha centrado en la campaña de las jerarquías de las iglesias por contraponer la Biblia a los derechos de las mujeres y de la comunidad LGBT. Más recientemente, el conservadurismo social también ha adoptado un discurso antinmigrante.

En los Estados Unidos, este movimiento conservador ha tenido como vanguardia al Partido Republicano, que apoya mayoritariamente la población blanca evangélica. En Europa han surgido diversos partidos de ultraderecha, como Vox en España.

En los países subdesarrollados, el conservadurismo contemporáneo se manifiesta de distintas maneras, aunque hay directrices compartidas.

En la República Dominicana, el neoliberalismo se expresó en la privatización de muchas empresas estales durante el gobierno de Leonel Fernández de 1996-2000. El gasto social se mantuvo contenido y se impulsó un gran programa de obras públicas que permitió el enriquecimiento de políticos y constructores. El Estado dominicano está anclado en una amplia estructura clientelar por el subdesarrollo del capitalismo.

El conservadurismo político contemporáneo tomó cuerpo en 1996 con la formación del Frente Patriótico, mediante el cual, Balaguer dio apoyo electoral al PLD, y el PLD se configuró desde el poder a imagen y semejanza de su aliado Balaguer, no de su progenitor Bosch. Así recibió el apoyo de la derecha rancia durante la mayor parte de su mandato.

El conservadurismo social dominicano se ha articulado en tiempos recientes en contra de los derechos reproductivos de las mujeres, de la comunidad LGBT y de los inmigrantes y sus descendientes. Las tres causales son ahora el foco de ataque de las huestes conservadoras.

Un gobierno con sentido claro de la separación institucional entre el Estado y las iglesias aprobaría las tres causales. No lo hizo el PLD, aunque sus dos presidentes vetaran el Código Penal que no las incluía. En su temprana presidencia, Luis Abinader rehúye la aprobación de las causales para congraciarse con las jerarquías de las iglesias, a pesar de haber expresado apoyo en la campaña.

Una retranca fundamental para el avance del progresismo en la República Dominicana es que no hay diferenciación ideológica entre los partidos políticos: todos convergen hacia el conservadurismo, aun cuando en la oposición se definan progresistas. Así sucedió con el PRD, con el PLD, y ahora con el PRM. La segunda es que no hay un segmento del empresariado comprometido realmente con la modernización del capitalismo. Y la tercera es el bajo nivel educativo.

Enlace al periódico HOY: https://hoy.com.do/conservadurismo-social/

 

Capitalismo extractivista y corrupción sistémica abril 28, 2021

Filed under: Artículos periodísticos de los miércoles — rosarioespinal @ 1:38 pm

Rosario Espinal

Artículo publicado el miércoles 28 de abril de 2021 en el periódico HOY

Desde tiempos remotos, pensadores diversos han desarrollado ideas para promover el bienestar humano. Al transcurrir la modernidad, se afianzaron dos carriles diferentes de pensamiento: el religioso que provenía de la premodernidad y el científico.

Desde la perspectiva religiosa, los seres humanos, y por ende las sociedades, fracasan fundamentalmente por sus propias flaquezas. De ahí que toda religión tenga como objetivo fortalecer las virtudes humanas en nombre de Dios. El mundo se ve lleno de pecadores que los predicadores buscan salvar.

Desde las ciencias, las interpretaciones abundan en todas las disciplinas. Unas enfatizan las explicaciones culturales y otras las institucionales o estructurales que limitan el desarrollo y el bienestar.

En el libro, “Por qué fracasan las naciones”, publicado hace ya varios años, Daron Acemoglu y James Robinson, proponen una interesante explicación institucional del fracaso en el desarrollo de las naciones.

Según ellos, la geografía, el clima, los recursos naturales y la cultura tienen un impacto en las posibilidades de progreso, pero lo fundamental es el tipo de instituciones económicas y políticas que se forjan a través del tiempo.

El argumento central es que las naciones exitosas tienen instituciones inclusivas, mientras las que fracasan tienen instituciones extractivas.

Las sociedades con instituciones inclusivas son pluralistas, el poder se distribuye mejor, crean incentivos, y las personas se motivan a dar lo mejor de sí. Las sociedades con instituciones extractivas se inclinan al autoritarismo y no hay suficientes incentivos ni recursos para lograr el bienestar de la mayoría.

Cuando la política es extractiva también lo es la economía; y viceversa. Es decir, política y economía van de la mano.

La República Dominicana, en su precario desarrollo capitalista, forjó instituciones económicas y políticas extractivas. Por eso en cada gobierno hay un grupo que busca usurpar los recursos públicos, sea alrededor de un dictador o de un partido. Lo que ha cambiado con la democracia electoral de los últimos 40 años es la cantidad de personas que se benefician de la corrupción.

Y es que la corrupción y el clientelismo son mecanismos esenciales de distribución de recursos en las sociedades extractivas. El sector privado es poco innovador y paga bajos salarios, y se genera una sobre dependencia del Estado en empleos y acceso a la riqueza. Partidos y candidatos consolidan sus apoyos con promesas de beneficios, de ahí la proclividad de todas las fuerzas políticas al continuismo.

Las instituciones extractivas son dañinas porque limitan el desarrollo económico, fomentan la desigualdad, obstaculizan la cohesión social, y reducen las posibilidades de alcanzar el bienestar social.

Todos los gobiernos de la República Dominicana se han montado en un sistema político y económico extractivista. Para lograr desarrollo, el país tendría que trascender la lógica del sistema imperante. Por ejemplo, impulsar políticas públicas de beneficios colectivos como mejorar las escuelas y los hospitales, y promover incentivos para la creación de más y mejores empleos privados. Además, y esto es lo más difícil, redistribuir mejor la riqueza con un sistema impositivo más eficiente y equitativo.

Sin eso no habrá ningún cambio y la República Dominicana seguirá siendo una nación incapaz de aportar a la mayoría de su población las condiciones necesarias para alcanzar bienestar personal y colectivo.

Cada gobierno asciende ofreciendo villas y castillos y termina con su autodestrucción. Noten que todos los gobiernos dominicanos terminan hundidos en escándalos de corrupción: Balaguer, Guzmán, Jorge Blanco, Mejía, Fernández y Medina, para solo mencionar los últimos seis. Es un problema estructural que atañe al sector público y privado y no se resuelve solo con pesquisas selectivas.

Enlace al periódico HOY: https://hoy.com.do/capitalismo-extractivista-y-corrupcion-sistemica/

 

No nos van a amedrentar, ¡las causales van! abril 21, 2021

Filed under: Artículos periodísticos de los miércoles — rosarioespinal @ 11:44 am

Rosario Espinal

Artículo publicado el miércoles 21 de abril de 2021 en el periódico HOY

La esclavitud dominó el mundo por mucho tiempo. Era la búsqueda de riqueza con la subyugación total y se justificaba con creencias religiosas: los “creyentes civilizados” oprimieron a los “bárbaros incivilizados”.

Si bien las religiones sirven de consolación y regocijo a mucha gente, no es menos cierto que las religiones han sido fuentes de opresión, conflictos y guerras, por una sencilla razón: los fundamentalismos basados en dogmas inventados por hombres.

La República Dominicana es uno de los pocos países del mundo donde la clase política, incluido el presidente Luis Abinader, no ha comprendido que hay una separación entre la función pública de Estado y las creencias religiosas.

Cada religión tiene como oficio convencer a los feligreses de sus doctrinas, y eso se respeta en democracia. Lo que no puede aceptarse en democracia es que las religiones quieran imponer a toda la sociedad sus ideas a través de leyes del Estado.

Las jerarquías de las iglesias católica y evangélicas se oponen ofuscadamente a que se aprueben las tres causales del aborto en el Código Penal, bajo el argumento de que la vida comienza desde la concepción, dejando así desprovistas a las mujeres de derechos a la vida y la salud.

El argumento a favor de las causales parte de que las mujeres tienen derecho a decidir sobre el embarazo en un marco legal de circunstancias.

En la República Dominicana se lucha porque a la mujer pueda decidir si continua o no con un embarazo en solo tres circunstancias: 1) en caso de riesgo de salud y vida para la madre, 2) de malformación del feto incompatible con la vida, y 3) en caso de violación o incesto. Eso existe en la mayoría de los países del mundo. Es un asunto de derechos y salud pública, no de religión; tampoco de referendo.

Si las iglesias desean oponerse, que lo hagan con sus feligreses. Pero los políticos dominicanos no pueden legislar en contra de las mujeres, independientemente de las creencias religiosas que tengan. Su función es legislar para garantizar derechos a la ciudadanía, y las mujeres no son ciudadanas de tercera categoría.

En su vida privada, los legisladores y el presidente tienen derecho a las creencias que deseen, pero al legislar y gobernar, tienen que velar por los derechos de toda la sociedad. El padrón electoral no distingue ni excluye por creencias religiosas.

Los derechos no son productos de caprichos personales, son conquistas colectivas, y la democracia es un sistema de garantías de derechos, no de imposición de creencias en detrimento de segmentos poblacionales.

Desde hace más de un mes, el campamento a favor de las tres causales en las inmediaciones del Palacio Nacional ha tenido un impacto significativo en la sociedad dominicana. Ha contribuido a llevar conciencia de la necesidad de que se aprueben las tres causales en el Código Penal, y ha motivado a distintos sectores a expresarse favorablemente al respecto.

El domingo pasado, lamentablemente, para amedrentar, alguien envió brownies envenenados al campamento y varias personas sufrieron los efectos nocivos al ingerirlos. Fue un acto delincuencial típico de aquellos que en la historia se colocan contra los derechos democráticos. Que se investigue.

Luego, el martes en la madrugada, un grupo de policías desbarataron a cuchillazos las tiendas de campaña de un grupo de mujeres apostadas frente al Congreso. El Estado opresor en acción.

La lucha por las tres causales la mueve la convicción de que merecemos una vida digna y en salud. Los que intentan amedrentar no triunfarán. ¡Las causales van!

Enlace al periódico HOY: https://hoy.com.do/no-nos-van-a-amedrentar-las-causales-van/

 

Reformar la Policía Nacional, ¿en serio? abril 14, 2021

Filed under: Artículos periodísticos de los miércoles — rosarioespinal @ 12:34 pm

Rosario Espinal

Artículo publicado el miércoles 14 de abril de 2021 en el periódico HOY

Los problemas de la Policía Nacional son producto de la decisión por décadas de mantener y ampliar el sistema de corrupción y represión policial que instaló Joaquín Balaguer.

Cuando Balaguer llegó al poder en 1966 conocía la precariedad política que enfrentaba su gobierno, a pesar de contar con el apoyo de los Estados Unidos y los militares.

Sabía que Trujillo, militar al fin, había mantenido un control férreo de los oficiales, pero él, siendo un civil, no contaba con el garrote de su antecesor para domarlos. También sabía que carecía de los recursos económicos para modernizar la Policía y las Fuerzas Armadas, y que los necesitaba para reprimir las fuerzas opositoras.

Su decisión, por tanto, fue entregarle el pastel del soborno, del tráfico ilegal de mercancías y trata humana, y no fiscalizar su presupuesto ni desmanes. Así permitía que la cúpula policial y militar se enriqueciera, y que los oficiales de bajo rango consiguieran boronas para la supervivencia. Los salarios nominales eran de importancia secundaria.

Al pasar los años, la economía de la ilegalidad creció en la República Dominicana. Se incorporó el narcotráfico y el microtráfico, aumentó el comercio ilegal y la migración indocumentada desde Haití. El negocio de policías y militares se diversificó y amplió. Eso trajo también un aumento de las confrontaciones entre pandillas y los llamados “intercambios de disparos”, ya no por razones políticas, sino económicas.

Conjuntamente, la sociedad dominicana creció en tamaño, la criminalidad aumentó, y las instituciones del orden público se hicieron cada vez menos efectivas en su misión de proteger la ciudadanía.

Por eso, en la última década, la Policía Nacional ha sido mal evaluada.

En la medición del Barómetro de las Américas de 2918-2019, la confianza en la Policía Nacional dominicana fue la cuarta más baja de la región, con un promedio de 39 puntos. Esa confianza registró promedios aún más bajos en las personas que habían sido víctimas de la corrupción o la delincuencia, las que se sienten más inseguras y las de mayor nivel educativo.

Ante la pregunta de si la Policía protege la ciudadanía o es parte del problema de la delincuencia, un 62% dijo que la Policía es parte del problema.

El asesinato reciente de dos evangélicos por una patrulla de la Policía, mientras se desplazaban en una yipeta en la zona de Villa Altagracia, generó indignación y trajo a la palestra pública nuevamente el tema de la reforma policial.

Al respecto hago tres breves comentarios:

Primero, si los asesinados hubiesen sido criminales, hoy la Policía fuera “orgullo nacional”. Se equivocaron de objetivo, y eso provocó la reacción social. Esto significa que no hay conciencia ciudadana de lo que debe ser y hacer la Policía. Su deber es prevenir o captar delincuentes, no asesinar personas, a menos que sea en defensa propia.

Segundo, se sabe lo que hay que hacer para alcanzar una gestión policial adecuada. Hay que desmontar los esquemas de corrupción que van desde pequeños sobornos hasta la complicidad en el tráfico ilegal de drogas, y entrenar mejor.

Tercero, la comisión recientemente nombrada por el presidente Abinader le quita presión ante la opinión pública para que actúe ya, pero no resuelve el problema, aunque al final los comisionados ofrezcan buenas sugerencias.

Los problemas de la Policía no se resuelven con simple aumentos salariales, ni comisiones de notables, ni discursos altisonantes, sino con acciones contundentes y sistemáticas que emanen del presidente vía el Ministerio de Interior y Policía y la Dirección de la Policía. Ya veremos si la reforma va en serio o de relajo.

Enlace al periódico HOY: https://hoy.com.do/reformar-la-policia-nacional-en-serio/

 

Tres mentiras que propagan los opositores de las causales abril 7, 2021

Filed under: Artículos periodísticos de los miércoles — rosarioespinal @ 6:47 pm

Rosario Espinal

Artículo publicado el miércoles 7 de abril de 2021 en el periódico HOY

En un video de reciente circulación en las redes, una mujer cuenta sus angustias con un embarazo incompatible con la vida. Los médicos recomendaban terminarlo, pero ninguno asumía la responsabilidad de hacerlo por la prohibición absoluta del aborto en el país. En su narración, dice ella: “no deberíamos estar hablando de esto”, como señal de obviedad, de que debería existir la posibilidad legal de hacerlo.

En las Siete Palabras del Viernes Santo, uno de los sacerdotes indicó que, si no existieran mujeres dispuestas a abortar, no estaríamos discutiendo sobre las tres causales. No sé qué quiso decir exactamente el sacerdote, pero suena acusatoria la expresión hacia las mujeres.

Lamentablemente seguimos hablamos de este tema no por capricho o maldad, sino porque hay circunstancias en que debe permitirse legalmente el aborto para que la mujer en necesidad pueda tomar una decisión en condiciones seguras.

Sabemos que la mayoría de las iglesias están ofuscadamente opuestas a las tres causales. Quieren que se mantenga la prohibición absoluta del aborto. Con ese objetivo, las iglesias hacen lobby constantemente para presionar a los legisladores.

Pero ojo: las iglesias no representan a toda la sociedad, ni siquiera a la totalidad de sus feligreses en este tema. Muchos católicos y evangélicos están de acuerdo con las causales.

Por otra parte, los legisladores se eligen para que representen a toda la sociedad, no para legislar en función de sus creencias religiosas personales, y mucho menos, si esas creencias limitan o vulneran derechos.

La prohibición absoluta del aborto impone a todas las mujeres la obligación de continuar con un embarazo independientemente de las adversidades. No hay opción, hay imposición.

Las tres causales, por el contrario, no imponen una decisión a nadie. La ley solo daría la posibilidad de interrupción a quienes lo consideren necesario en tres condiciones específicas: cuando corre peligro la vida de la madre, cuando hay malformación del feto incompatible con la vida, y en caso de violación o incesto.

Los opositores a las tres causales engañan a la ciudadanía con tres argumentos falsos.

Uno, cuando dicen que la causal sobre riesgo de vida está contemplada en el Proyecto de Código Penal. ¡No es cierto! Lo que contempla ese Proyecto es que el médico decida después de intentar por todos los medios salvar las dos vidas. Pero sucede que en la espera la salud de la mujer puede deteriorarse y correr riesgo su vida. Además, todo el poder de decisión lo tiene el médico, nada la mujer.

Dos, cuando dicen que se quiere matar una criatura porque le falta una pierna, un brazo o tiene Síndrome de Down. ¡No es cierto! La causal de incompatibilidad con la vida se refiere a malformaciones graves por las que el feto muere en el vientre o poco después de nacer.

Tres, cuando dicen que aprobar las causales es camino al aborto libre. ¡No es cierto! En ningún país del mundo hay aborto libre. En todos se regula legalmente.

Las legislaciones son de tres tipos: 1) prohibición total del aborto (como en la República Dominicana y muy pocos países), 2) con causales permitidas (por lo que se lucha actualmente en la República Dominicana) y 3) por período de varias semanas en que se permite el aborto sin aludir razón, o se aplican causales a períodos más largos (esto existe en todos los países desarrollados).

En casi todo el mundo hay causales para terminar legalmente un embarazo. En la República Dominicana deben ser aprobadas ya.

Artículo publicado en el periódico HOY: https://hoy.com.do/tres-mentiras-que-propagan-los-opositores-de-las-causales/

 

Cada Semana Santa marzo 31, 2021

Filed under: Uncategorized — rosarioespinal @ 2:51 pm

Rosario Espinal

Artículo publicado el miércoles 31 de marzo de 2021 en el periódico HOY

Hasta el inicio oficial de la pandemia del COVID-19 en marzo de 2020, en cada Semana Santa se esperaba una estadística catastrófica: el número de muertos y heridos por accidentes de tránsito para comparar con el año anterior.

Esperamos que, en esta Semana Santa, las restricciones que se mantienen por la pandemia ayuden a contrarrestar ese desastre humano dominicano.

La República Dominicana tiene el lamentable deshonor de colocarse entre los primeros países del mundo por el número de muertes por accidentes de tránsito. Ya para el 2013, la tasa de muertes por accidentes era de 29.4 por 100 mil habitantes, solo superada por unos pocos países africanos.

Para ilustrar la magnitud del problema en el pasado más reciente, en el año 2019 murieron 3,204 personas en accidentes de tránsito, con 112, 177 lesionados. O sea, en el 2019 murieron más personas por accidentes de tránsito que en el 2020 por COVID-19.

Este problema expresa la incapacidad del Gobierno de poner reglas claras, de hacerlas cumplir a todos por igual, y de sancionar a quienes no cumplan. Por eso hay un desorden en el tránsito.

En las calles, carreteras y autopistas circulan vehículos a altísima velocidad (en las últimas semanas se han producido varias muertes por ese motivo) y otros van por el carril equivocado. Muchos motoristas circulan con dos personas más, incluidos niños en la cola. Por doquier hay intercepciones atascadas por el afán de rebasar, y oficiales de AMET (o como se llamen ahora), violentan la lógica de los semáforos.

También hay calles y carreteras sin señalización adecuada y las curvas son mortíferas, sobre todo, en las carreteras donde el Gobierno paga el altísimo “peaje sombra” (que de sombra no tiene nada), y la ciudadanía un peaje cantante y sonante.

Por su lado, mucha gente abusa del alcohol, una de las principales causas de accidentes de tránsito en el mundo.

No se debe seguir a espaldas de esta realidad. El costo humano, social y económico de los accidentes de tránsito es muy alto: familias rotas, personas discapacitadas, reducción del rendimiento laboral y gastos médicos excesivos.

Se sabe lo que hay que hacer, pero hay una incapacidad de ejecución. Solo queda insistir en las sugerencias.

Primero, entrenar bien las autoridades del tránsito y no darle funciones imposibles de cumplir, como el manejo de las intersecciones con semáforos. Ningún ser humano puede dirigir al ojo el tránsito en grandes avenidas como la 27, la Kennedy, la Lincoln o la Churchill.

Segundo, hacer una campaña masiva de educación por los medios televisivos, radial, y redes sociales, para que la población tome conciencia del problema y entienda las medidas de control que ejercerá el Gobierno. Los ministerios, que tienen la mala costumbre de anunciarse como si fueran empresas que venden vehículos, deben utilizar sus spots publicitarios para un propósito ciudadano. Que hagan publicidad útil.

Tercero, el tránsito de motores tiene que ser mejor regulado. Requerir registro de motores, uso de equipo de protección a todos los usuarios, regulación de la velocidad y de la cantidad de personas.

Se requiere un Estado comprometido con la ley y el orden, y una ciudadanía con intención de respetar la ley, aun sea por miedo a las consecuencias.

Mejorar sustancialmente el tránsito equivale a un seguro de vida para toda la población.

Ojalá el Gobierno se anime a enfrentar este problema estableciendo metas por año hasta reducir al mínimo los accidentes de tránsito.

Mientras eso llega, tenga usted mucho cuidado.

Artículo publicado en el periódico HOY: https://hoy.com.do/cada-semana-santa/

 

Ni el Gobierno ni las iglesias quieren referendo sobre las causales marzo 24, 2021

Filed under: Artículos periodísticos de los miércoles — rosarioespinal @ 3:35 pm

Rosario Espinal

Artículo publicado el miércoles 24 de marzo de 2021 en el periódico HOY 

El referendo, dormido en la Constitución Dominicana desde el 2010, se ha puesto de moda repentinamente porque el Poder Ejecutivo sometió al Congreso un proyecto de ley al respecto; y, además, porque algunas figuras públicas, entre ellas, el presidente Luis Abinader, han expresado que las tres causales del aborto vayan a un referendo para que el público decida sobre su aprobación o no en la legislación dominicana.

Ya varios juristas han explicado por qué las causales no deben llevarse a un referendo, en resumen: 1) porque los derechos humanos, como es el derecho a la vida de las mujeres, no se someten a consulta popular, se garantizan; y 2) porque la Constitución Dominicana garantiza el derecho a la vida, la dignidad y la salud de las mujeres.

No me concentro aquí en esos planteamientos, que comparto, sino en aspectos estrictamente políticos de por qué considero que ni el Gobierno ni las iglesias quieren un referendo sobre las causales, aunque algunos lo propongan ahora.

Primero, en la República Dominicana no hay tradición de celebración de referendo y todavía no hay ni siquiera una ley que lo regule.

Segundo, los referendos tienden a polarizar aún más la sociedad porque la decisión se presenta en un esquema de suma cero: sí o no.  Además, para que la ciudadanía vaya a votar tiene que ser motivada con argumentos fuertes de ambos lados de la controversia. De lo contrario, la gente se abstiene y no se alcanza el porcentaje mínimo de participación para que un referendo tenga legalidad y legitimidad.

Tercero, en la situación de fragilidad política y económica que vive el país actualmente, es difícil que el Gobierno se embarque en una acción que polarice aún más la sociedad.

Cuarto, en un referendo sobre las causales, los partidos políticos tendrían que tomar posición en un sentido u otro; y si los partidos principales defienden mayoritariamente el mismo sector, no tendría sentido hacer un referendo; el Congreso legisla.

Quinto, en un referendo, la mayoría de las iglesias estarían impulsando con virulencia su rechazo a las causales, y, por tanto, se convertirían en blanco de ataque por su historial de eventos nefastos desde la Inquisición hasta la pederastia. Además, en las religiones no prima la democracia, prima el dogma con el cual siempre pretenden tener la verdad y ganar toda contienda.

Sexto, si se hiciera un referendo sobre las causales, el pueblo podría pedir referendo sobre otros temas, incluido el Concordato que data de la Era de Trujillo y otorga inmensos beneficios económicos a la Iglesia Católica. Utilizarlo para un tema abre la compuerta.

Séptimo, a pesar del inmenso poder que tienen las iglesias sobre sus feligreses, y de inmensa ayuda económica que reciben del Estado, los referendos a veces dan sorpresas porque más personas se enteran de la controversia que los ha generado. Por ejemplo, en 1988 el dictador Pinochet accedió a celebrar un referendo en Chile para extender su mandato y perdió.

Los dominicanos no han tenido el referendo como forma de decisión política y podría gustarle la idea de utilizarlo. Pero ojo: la realidad de un referendo es mucho más compleja que la apariencia, y la manipulación con frecuencia pesa más que la racionalidad y la justicia.

Al sugerir el referendo para definir el curso de las tres causales, el presidente Luis Abinader da una respuesta demagógica a la legítima demanda de vida, salud y dignidad para las mujeres, niñas y adolescentes que consagra la Constitución Dominicana.

Enlace al periódico HOY: https://hoy.com.do/ni-el-gobierno-ni-las-iglesias-quieren-referendo-sobre-las-causales/

 

Las tres causales: la única solución marzo 17, 2021

Filed under: Artículos periodísticos de los miércoles — rosarioespinal @ 3:56 pm

Rosario Espinal

Artículo publicado el miércoles 17 de marzo de 2021 en el periódico HOY 

Dirigentes importantes del PRM, entre ellos el presidente Luis Abinader, expresaron posiciones a favor de las tres causales del aborto cuando estaban en la oposición. En el poder, la situación cambió. Sorpresivamente, el mismo 17 de agosto de 2020, el presidente de la Cámara de Diputados, Alfredo Pacheco, anunció que sacarían las causales del Código Penal para tratarlas en una ley especial.

Esto es engaño por una sencilla razón: si no aprueban las causales en el Código, tampoco lo harán en una ley. No es asunto de forma, es de fondo.

Ese giro del PRM ha renovado los bríos de la lucha a favor de las tres causales, etiquetada ahora en #lascausalesvan.

La lucha no es nueva en la República Dominicana, lleva unos 20 años. El tema desata controversias en muchos países, pero solo prevalece en la palestra pública donde es herramienta política para articular votantes como en los Estados Unidos, o donde reina la incompetencia para gobernar como en la República Dominicana.

Repasemos aquí algunos puntos.

Primero, en ningún país del mundo existe el aborto libre; en todos hay leyes y regulaciones al respecto.

Segundo, poquísimos países prohíben totalmente el aborto (la República Dominicana es uno de los pocos). La mayoría lo permite legalmente en determinadas circunstancias.

Tercero, donde se permite el aborto, las regulaciones difieren y pueden clasificarse en tres tipos: 1) restringido a pocas circunstancias, 2) ampliado a diversas circunstancias, y 3) sin aludir circunstancias durante las primeras 12 o 14 semanas del embarazo, y posteriormente, solo en determinadas circunstancias como el peligro de muerte para la embarazada.

Cuarto, algunos opinantes identifican como problema la existencia de dos sectores radicales enfrentados: las feministas por un lado y las iglesias por otro, y proclaman que se necesita un enfoque más objetivo.

Quinto, lamento decirles que no hay punto medio, son posiciones irreconciliables. Del lado religioso se argumenta que la concepción es obra de Dios y ningún ser humano tiene derecho a interrumpir el embarazo. Del lado secular se argumenta que en determinadas circunstancias la mujer debe tener el derecho a decidir.

Sexto, en la República Dominicana la lucha por el derecho a decidir se concentra en solo tres circunstancias: 1) cuando peligra la vida de la madre, 2) cuando hay malformación incompatible con la vida, y 3) en casos de violación sexual o incesto. Es una lista mínima.

Séptimo, ¿cómo se soluciona el conflicto? Separando los espacios Estado-iglesias. Las iglesias predican a su feligresía que nunca se hagan un aborto, sin interferir en las leyes que atañen a toda la sociedad.

Octavo, si las iglesias insisten en imponer su visión a toda la sociedad, y los legisladores se alían con ellas, estamos ante un Estado teocrático-absolutista. Por el contrario, si los legisladores gobiernan para garantizar derechos a toda la ciudadanía, mostrarán compromiso con la democracia.

Piense usted lector o lectora si quiere vivir en un Estado teocrático-absolutista o en un Estado democrático que garantice derechos en un marco legal.

Piense usted lector o lectora si desea que exista el derecho a decidir ante las tres causales para proteger la vida de las embarazadas.

Piense usted lector o lectora qué haría si enfrenta en su familia una de esas tres circunstancias de riesgo que se discuten actualmente en la República Dominicana.

Piense usted mujer qué haría si enfrenta una de esas situaciones.

Aprobar las tres causales no significa obligar a nadie a hacerse un aborto. Prohibirlo en todas las circunstancias implica obligar a todas las embarazadas a correr riesgos de salud y vida.

Enlace al periódico HOY: https://hoy.com.do/las-tres-causales-la-unica-solucion/

 

El muro: de Montecristi a Pedernales marzo 10, 2021

Filed under: Artículos periodísticos de los miércoles — rosarioespinal @ 12:45 pm

Rosario Espinal

Artículo publicado el miércoles 10 de marzo de 2021 en el periódico HOY 

Todo país tiene derecho a establecer controles fronterizos, la República Dominicana también. Todo país tiene el deber de establecer cruces de frontera eficaces, la República Dominicana también.

La historia de la migración es tan antigua como la humanidad. Los seres humanos siempre han fluido desde donde están peor hacia donde piensan que estarán mejor, y esa migración genera con frecuencia resistencias y disputas.

Muchos haitianos emigran a la República Dominicana, y muchos dominicanos emigran a los Estados Unidos.

A diferencia de muchos mexicanos o centroamericanos que han cruzado la frontera terrestre de manera irregular, los dominicanos tienen alta tasa de legalidad en los Estados Unidos porque: 1) después de la ocupación militar de 1965, el consulado aumentó el número de visas de residencia a los dominicanos como forma de reducir las tensiones políticas en el país, 2) la ley de migración de los Estados Unidos vigente desde 1965 favorece la reunificación familiar, por lo cual, los residentes legales y ciudadanos pueden pedir a sus familiares cercanos, y 3) en las décadas de 1960, 1970 y 1980, los dominicanos indocumentados en Estados Unidos pudieron casarse con otros dominicanos con estatus legal, con puertorriqueños o cubanos.

La historia de la migración haitiana a la República Dominicana, por el contrario, registra una alta tasa de ilegalidad porque la República Dominicana escogió ese modelo migratorio para sus vecinos.

En la Era de Trujillo, los haitianos eran traídos al país como braceros por el propio Gobierno dominicano, en acuerdos con el de Haití (otra dictadura) para trabajar en los ingenios azucareros. Muchos de esos haitianos se quedaron la vida entera en los bateyes, donde procrearon hijos, y sus hijos nietos, etc., y muchos de ellos nunca obtuvieron documentación.

Por su parte, la Constitución de 2010 y la Sentencia TC 168-13 de 2013 se encargaron de cerrar toda posibilidad de que los descendientes de inmigrantes indocumentados tengan la posibilidad de ser dominicanos.

El modelo de importación de braceros continuó hasta principios de la década de 1980 y con la caída de la dictadura de Duvalier en 1986, la migración haitiana hacia la República Dominicana siguió su agitado curso sin regulación. No porque no hubiera un muro en la frontera, sino porque los empresarios en la agricultura (no solo azucareros) y la construcción encontraron en la mano de obra haitiana un baratillo.

De hecho, en la República Dominicana, la tasa de ocupación de los haitianos es mayor que la de dominicanos porque muchos empleadores los prefieren, ya sea porque no encuentran dominicanos para realizar los trabajos más duros bajo el sol, o porque pueden explotarlos más.

Por su parte, en la frontera, los militares y oficiales de migración encontraron su negocio corrupto con el tráfico ilegal de haitianos.

La mayoría de los dominicanos no quiere a los haitianos en territorio dominicano: son pobres, son negros, tienen un idioma y cultura diferente, y ocuparon una vez el lado dominicano.

Por eso, muchos dominicanos se expresan a favor de la construcción de un muro. Luis Abinader ha ofrecido ahora una verja perimetral en segmentos de la frontera. Usa un recurso populista que trae aplausos en medio de una crisis sanitaria y económica que dificulta gobernar.

Pero ojo: aún se construya un muro desde Montecristi a Pedernales, los haitianos seguirán en la República Dominicana porque muchos empresarios y el Gobierno los emplean, y porque los oficiales de frontera cobran peaje para que lleguen.

Sin documentación, los haitianos son súper-explotados, y ellos lo aceptan porque son muy pobres y su país está destrozado.

Enlace al periódico HOY: https://hoy.com.do/el-muro-de-monte-cristi-a-pedernales/

 

 
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