ROSARIO ESPINAL

VENTANAS EN EL ESPACIO

No es bomba de fabricación casera marzo 22, 2017

Filed under: Artículos periodísticos de los miércoles — rosarioespinal @ 8:30 am

Rosario Espinal

Artículo publicado el miércoles 22 de marzo de 2017 en el periódico HOY 

Ya comenzaron las delaciones. Habló Felucho Jiménez. Ha sido la gran noticia política de los últimos días. Fue claro y enfático. ¿Por qué gran noticia? Es miembro del todopoderoso Comité Político.

Para muchos, lo que dijo Felucho ya era verdad. Que los sobornos son una parte del problema, que ha habido sobrevaluaciones, que hay funcionarios del PLD involucrados, y que los miembros del Comité Político sabían lo acontecido.

Fue gran noticia por el mensajero, no por el mensaje. El escándalo comienza a producir clivajes públicos en el peledeísmo.

Queda todavía por ver quién hará las investigaciones judiciales con credibilidad, y si irán al banquillo de los acusados los culpables.

El Procurador ha sido cuestionado por ser un dependiente del Presidente y carecer de experiencia en asuntos penales. La justicia no tiene autonomía ni credibilidad, es la creencia popular. Ni con lupa aparecerían figuras independientes que puedan ser fiscales neutrales; y si aparecieran, ipso facto serían descalificados en esta cultura de engaños y difamaciones.

Así andan las cosas. Se pide justicia y no hay quien la imparta con credibilidad. ¿Y entonces? Para que haya justicia se necesita cierta legitimidad.

En la coyuntura actual de incredulidad y hartazgo, fomentada por una historia de fechorías gubernamentales, hay dos posibles caminos. Uno, que la sociedad obligue al presidente Danilo Medina a tomar el toro por los cuernos y se haga justicia. Dos, que prosiga la pérdida de confianza en los políticos y en las instituciones y representantes del Estado.

El camino dependerá de cuán enlodado esté el presidente Danilo Medina. A mayor lodo, menor capacidad para avanzar en las investigaciones.

El Presidente tiene dos naves en comando: el partido y el Gobierno. Para salvar el partido de los juicios de corrupción, el Presidente tendría que intentar otro gran borrón y cuenta nueva, que incluya 17 años de gobiernos peledeístas. ¡Nada fácil! Para salvar el Gobierno actual, el Presidente tendría que mostrar evidencias de pulcritud a partir de 2012, no sólo en el Poder Ejecutivo, sino también en el Congreso, donde los legisladores son conocidos por los maletines. ¡Vaya desafíos!

Para los corruptos dominicanos, el problema es que Odebrecht no es bomba de fabricación casera. Si lo fuera, la hubieran desactivado hace tiempo, y todos los delincuentes estuvieran disfrutando su fortuna en tranquilidad. La información viene de fuera y mantiene en alto voltaje el cuerpo político.

En Brasil ha sido una explosión tan grande, que los brasileños no saben cómo parar la hemorragia. Los congresistas quieren ahora aprobar una amnistía general, porque el efecto dominó apunta con destronar  a los gobernantes actuales que antes destronaron al Partido de los Trabajadores (PT).

En la República Dominicana, donde nadie ha caído y hay muchos en la lista de corruptos, el Gobierno sigue haciendo peripecias para que nadie caiga. Pero es muy difícil imponer otro borrón y cuenta nueva ante revelaciones que llegan de fuera.

El efecto dominó es claro: hay muchos países involucrados, en otros países se han llevado procesos judiciales, Odebrecht ha creado un ambiente favorable para denunciar otros fraudes de hechura dominicana, y los argumentos jurídicos de presunción de inocencia son un hazme reír.

El pueblo emitió su sentencia: hay corrupción, fin a la impunidad, culpables a la cárcel.

Faltan los juicios legales, pero ¡ah!, la mayoría del pueblo no cree en fiscales ni jueces. Piensan que son sobornables. La complicidad ha sido un mecanismo útil para mantener viva la corrupción y la impunidad. La incredulidad y el cinismo son la contraparte.

¿Explotará la bomba en las manos del Gobierno? Guerra avisada sí mata soldados.

Enlace al periódico HOY: http://hoy.com.do/no-es-bomba-de-fabricacion-casera/

 

Hartos, jartos, jaitos marzo 15, 2017

Filed under: Artículos periodísticos de los miércoles — rosarioespinal @ 10:28 am

Rosario Espinal

Articulo publicado el miércoles 15 de marzo de 2017 en el periódico HOY 

Mucha gente está harta de una cosa o de otra. Unos no encuentran trabajo. A otros no les alcanza el dinero. Las aspiraciones varían en función de la clase, pero la media va por camino empinado y estrecho.

Los apagones y el déficit de agua afectan muchos barrios; ahí golpean a los pobres, que a veces usan aire acondicionados de antaño por tener energía altamente subsidiada. Los ricos siempre se quejan aunque vivan de maravillas. La clase media se ajusta y a veces explota.

El tráfico vehicular es un caos. Hasta en los pueblos hay tapones e imprudencias. Los policías y militares son buscavida, y junto a los delincuentes civiles viven de la marrulla. Ni siquiera los cementerios respetan.

Los maestros de escuelas públicas y la UASD siempre tienen algún motivo para hacer huelga, como si el derecho a la protesta fuera más importante que la educación de los estudiantes.

La situación en los hospitales públicos es patética. Médicos que trabajan a su antojo y amenazan con paros, emergencias abarrotadas, carencias de todo. En las clínicas privadas hasta respirar cuesta, y las ARS siguen ganando fortunas.

Para coronar una larga lista de hartazgos (aún en un país tan bochinchoso), llegó el escándalo de la inefable Odebrecht.

Solo a una empresa latinoamericana, de mano de un gobierno latinoamericano, podía ocurrírsele en estos tiempos de internet y delaciones premiadas, montar una operación de corrupción tan vasta. Olvidaron que el capitalismo es fraude, pero manteniendo la apariencia de legalidad y competitividad.

El combo de Odebrecht era tentador. Pago de sobornos, contraparte local y financiamiento del Banco de Desarrollo de Brasil. Así pretendía el gigante del sur convertirse en una potencia mundial, y el Partido de los Trabajadores (PT) seguir en el poder. Pero ¡ah!, olvidaron que los más fuertes saben cómo arruinar. Odebrecht fue acusada y procesada en Estados Unidos.

En la República Dominicana, donde muchos políticos siempre han cobrado comisión (también conocida como corrupción), sin la menor sanción, los escándalos de Odebrecht, narrados en cortes y cárceles del extranjero, quizás sirvan para delatar con nombres precisos a muchos corruptos nativos.

Sin duda, Odebrecht ha elevado el hartazgo en la clase media. ¡He ahí el movimiento verde! Y antes de que el escándalo se supere, la República Dominicana va a experimentar incertidumbre e inestabilidad política. ¿Cuánta? Dependerá de lo que hagan otros actores.

Si los sectores populares se unen a las movilizaciones porque se deteriore la situación económica, las protestas asumirán características violentas. A diferencia de la clase media que la Policía respeta, a los pobres golpea, y eso aumenta la inestabilidad.

Si la mayoría de los empresarios se acobarda ante las movilizaciones, preferirán mantener el estatus quo, del cual ellos son grandes beneficiarios, aunque en público critiquen a los corruptos.

Lo que sí hay, y persistirá, es hartazgo político.

El PLD lleva muchos años en el poder y no puede ya fácilmente recrear encantos aunque mantenga relativa estabilidad. El PRD y el PRSC se convirtieron en partidos-negocios. El PRM no avanza porque arrastra los mismos problemas que le dio origen. Los partidos minoritarios de derecha son empresas familiares. Y los llamados partidos alternativos son proyectos sin base social que no dan muestras de avanzar ni siquiera ante el evidente hartazgo en la sociedad.

Ante las protestas, el presidente Danilo Medina ha prometido que se hará justicia. ¡Tengan paciencia, dijo, todo se aclarará! Pero el escepticismo abunda con justa razón en este país de eterna impunidad.

¿Realmente se hará justicia? Es la pregunta del millón. Espere la lotería.

Enlace a periódico HOY: http://hoy.com.do/hartos-jartos-jaitos/

 

Al PLD: ¡Injusticia y vergüenza! marzo 8, 2017

Filed under: Artículos periodísticos de los miércoles — rosarioespinal @ 10:13 am

Rosario Espinal

Artículo publicado el miércoles 8 de marzo de 2017 en el periódico HOY

Una de las transformaciones sociales más importantes de fines del siglo XX y principios del XXI ha sido la mayor incorporación de las mujeres a la política.

La lucha ha sido larga y difícil, y persisten muchísimas desigualdades de género. Pero en años recientes hay mayor aceptación en la opinión pública mundial y dominicana de que las mujeres deben participar igual que los hombres en la política.

Este cambio de opinión, sin embargo, no se ha acompañado de mejoras significativas en la representación de las mujeres en los puestos públicos en muchos países, incluida la República Dominicana.

En las posiciones electivas, las mujeres siguen siendo pocas en la dirección de los partidos, en el congreso, en los municipios; y también en la administración pública en puestos no electivos.

En la República Dominicana, en los años noventa, se hizo un gran esfuerzo para motivar un cambio de opinión sobre la importancia de la participación y representación política de las mujeres. También se modificó la legislación.

En 1997 se aprobó una nueva Ley Electoral que estableció la cuota femenina de candidaturas a diputaciones y regidurías en un 25%, y posteriormente se aumentó a 33%. Pero el posible efecto positivo de la cuota encontró un nuevo obstáculo en 2002: el voto preferencial, que aunque daba más opciones a los votantes, aniquiló la posibilidad de colocar algunas mujeres en las primeras posiciones de la boleta electoral para poder ser electas.

Cuando se creó la posición de vice-síndico en la pequeña reforma electoral del año 2000, la idea fue distribuir de manera más equitativa por género las posiciones de síndico y vice-síndico (ahora alcaldes y vice-alcaldes). Sin embargo, lo que ha ocurrido es que la casi totalidad de los nominados a alcaldes son hombres y las mujeres a vice.

Mejorar la representación de las mujeres en las posiciones electivas requiere un gran esfuerzo de los partidos políticos por apoyar candidaturas femeninas. De no existir el efecto combinado de cuotas femeninas y esa determinación partidaria de ayudar a impulsar la participación de las mujeres, es difícil lograr avances significativos.

El PLD, que ha obtenido la mayor representación electiva en la última década, se ha quedado muy corto con las mujeres.

En la alta administración pública, donde los presidentes tienen un amplio margen de acción para demostrar su compromiso (o no) con la integración de las mujeres al poder político, el PLD también se ha quedado muy corto. Leonel Fernández y Danilo Medina han nombrado poquísimas mujeres en los cargos ministeriales o en comisiones importantes.

Que quede claro, la representación política de las mujeres no es una cuestión de favoritismo ni de condescendencia con las mujeres. Es un derecho. Las mujeres han sido excluidas por largo tiempo debido a los prejuicios sociales que se fundamentan en erradas concepciones biológicas, religiosas y culturales, que han otorgado muchísimas ventajas a los hombres en distintas áreas de la actividad humana, incluida la política.

No hay garantías de que las mujeres desempeñarán las funciones públicas mejor que los hombres. Simplemente es injusto que por una discriminación histórica se mantenga a las mujeres en pleno siglo XXI tan alejadas de las posiciones de poder político, donde se deciden tantos asuntos importantes que afectan a la mitad de la población.

Los dirigentes peledeístas parecen ignorar o no valorar que, desde el año 2004, las mujeres han votado en una proporción mayor que los hombres por los candidatos del PLD. Y ni siquiera así las toman en cuenta como deberían para ocupar cargos públicos importantes. Es una injusticia y una vergüenza. ¡Corrijan!

Enlace al periódico HOY: http://hoy.com.do/al-pld-injusticia-y-verguenza/

 

Eterno borrón marzo 1, 2017

Filed under: Artículos periodísticos de los miércoles — rosarioespinal @ 5:30 am

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Artículo publicado el miércoles 1 de marzo de 2017 en el periódico HOY

En su discurso de los primeros 100 días en noviembre de 2012, el presidente Danilo Medina hizo un llamado a no lanzar piedras hacia atrás ante las demandas de justicia por la corrupción que enarbolaban los jóvenes en las calles. Pero como sucede en cada cambio de Gobierno, en la República Dominicana hubo un nuevo borrón.

A Trujillo lo ajusticiaron y así pagó por ser ladrón y matón, pero los torturadores y violadores salieron ilesos en la transición. La familia Trujillo se marchó al exilio, pero la mayoría del círculo permaneció en el país. Se engancharon en el Gobierno bajo la tutela del cortesano de la Era, Joaquín Balaguer.

“Viva el jefe” genera todavía controversia porque no se sabe si es una adicción, una afección, una provocación o una confusión. A la lista de maldades de la dictadura se contraponen los méritos, y aunque creo que el pueblo dominicano no es tan trujillista como a veces se pinta, nadie sabe con certeza cuánto autoritarismo hay todavía en los tuétanos de los dominicanos.

Balaguer no fue un tirano y tuvo mejor suerte; murió de vejez no ajusticiado; pero dedicó su vida a enriquecer una casta a cambio de apoyo político. El poder era su obsesión. En aquellos turbulentos 12 Años, los contratos grado a grado proliferaron, las empresas de CORDE las despilfarraron, y sus hermanas completaron el reparto con la Cruzada del Amor. La corrupción se detenía, según el otrora caudillo, en las puertas de su despacho. ¡Vaya consolación!

Cuando Balaguer fue desplazado por el PRD en 1978, tampoco hubo comisión de justicia. Los crímenes de los 12 Años quedaron impunes. El aura de presidente civil de Balaguer lo liberó de presión, y el pueblo dominicano se conformó con que Antonio Guzmán destutanó las cabezas militares. Esa fue la gran hazaña de la transición democrática dominicana.

Balaguer retornó al poder en 1986 y encarceló a Salvador Jorge Blanco en medio de escándalos y desencantos, no para combatir la corrupción, sino para mantener el PRD subyugado. Fueron 10 años más de desfalcos en el Estado.

Pasada la era de represión, la corrupción se convirtió en el gran crimen público. Hipólito Mejía amagó con enjuiciar los cabecillas de la gestión peledeísta de 1996-2000, unos cuantos estuvieron presos por el PEME (el programa de pacificar los barrios), y san se acabó. Mejía declaró libre de pecado a los ex presidentes.

En el 2004, cuanto la gente pedía la cabeza de los perredeístas y votó masivamente por el PLD, el entonces presidente Leonel Fernández ni siquiera hizo allante de justicia. El PRD salió ileso con un nuevo borrón, y el PLD inauguró su gran Era de acumulación.

El combate a la corrupción desplazó  el combate a la represión, pero al igual que antes, se convirtió en un cuento ficción. Siempre ha interesado más encubrir que develar para que la maquinaria de acumulación siga a todo vapor.

Al llegar al poder en el 2012, Danilo Medina decidió no tirar piedras para atrás, ni tampoco hacia adelante. Por eso los embrollos de ahora. Hasta CORDE y el CEA siguen generando escándalos con reventas de tierras.

Y también llegó el escándalo Odebrecht. El presidente Medina no quiso hablar del tema hasta el 27 de febrero. En su discurso no dijo nada nuevo.  Buscó la reafirmación de su presidencia. En el clímax mencionó las vacas sagradas y que caiga quien caiga, y al oír el grito hasta algunas vacas aplaudieron.

Lo que suceda dependerá de los datos que ofrezca Brasil, porque en tierra dominicana, hay adicción ancestral al eterno borrón.

Enlace al periodico HOY: http://hoy.com.do/eterno-borron/

 

¿Y si llegan las vacas flacas? febrero 22, 2017

Filed under: Artículos periodísticos de los miércoles — rosarioespinal @ 6:36 am

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Articulo publicado el miércoles 22 de febrero de 2017 en el periódico HOY 

El gobierno quiere más dinero. Dicen algunos economistas locales y extranjeros que los impuestos son bajos en República Dominicana como porcentaje del Producto Interno Bruto (PIB). Pero ¡ah! pregúntele al que paga y verá lo que piensa.

Pepe Mujica pasó por el país hace un tiempecito, y el mayor revuelo lo causó cuando dijo que la presión fiscal dominicana era baja. A nadie, excepto al Gobierno, le gustó ese comentario.

Hace cuatro años hubo un gran aumento de impuestos, fue tan grande que ha sido escalonado, año por año. El hoyo fiscal de la campaña electoral de 2012 fue inmenso. Era la primera elección de Danilo Medina, y Leonel Fernández echaba la zapata para una nueva reelección en el 2016. Dos campañas en una.

La culpa de aquellos impuestos recayó sobre Fernández. Hasta frente a las películas de FUNGLODE se sentaron los jóvenes en protesta.  A partir de ahí, Fernández no volvió a levantar cabeza y se frustraron sus planes de volver rápido al poder. Medina salió ileso y fue reelecto.

La necesidad de un pacto fiscal está plasmada en la ley llamada Estrategia Nacional de Desarrollo de 2010, pero nadita de nada. Nadie quiere pagar más impuestos.

Si el Gobierno los impone, caería estrepitosamente su aprobación, que ya ha bajado por los escándalos de corrupción. Por eso el Gobierno se contiene, aunque necesita más dinero para sostener el Estado corrupto, clientelar y asistencial dominicano. Casi medio país vive del Gobierno, y casi la otra mitad aspira a tal privilegio.

Ante la creciente deuda externa, el Fondo Monetario Internacional (FMI) tocó la primera alerta, y cuando eso sucede, no tardan en tocar nuevamente.

En realidad, el impuesto al consumo (ITIBS) no aguanta más aumentos, y extenderlo a otros productos es grabar más a los pobres. A la Barrick Gold ya le hicieron pagar más desde el 2013, y el precio del oro bajó después que pasó el ventarrón de la gran recesión.

El Gobierno dice ahora que no establecerá más impuestos hasta que no cobre los que hay. ¡Muy bien! La pregunta es: ¿y quiénes no pagan?

Los principales evasores son los empresarios y los empleados por cuenta propia con ingresos por encima de la cantidad exenta. Cobrarle a esos grupos no es fácil. El Gobierno intenta, sabiendo como sabe que necesita más dinero.

En su afán por evitar una eventual intervención del FMI, el Gobierno también ha comenzado a reducir o eliminar subsidios; y empezó con el poderoso sector transporte; esos que llaman los “dueños del país”. Si la eliminación de subsidios se extiende, vendrán grandes confrontaciones con los empresarios. Todos se creen meritorios de incentivos y privilegios.

El déficit fiscal dominicano y la deuda externa han aumentado en estos años de vacas gordas, cuando la economía ha crecido por encima del 5%, según los datos oficiales. ¿Qué sucederá entonces cuando lleguen los años de vacas flacas, cuando baje el crecimiento económico y las facilidades de endeudamiento externo sean menores?

He planteado en diversas ocasiones que la corrupción es un factor de movilización secundario. Es decir, el encono del pueblo con la corrupción toma impulso cuando hay factores primarios de descontento en el escenario como son las dificultades económicas.

La lucha contra la corrupción y la impunidad que comienza a desarrollarse en el país ante el caso Odebrecht se profundizará si la situación económica se torna más adversa. De ocurrir eso, habrían dos posibles escenarios políticos: un desplome del Gobierno, o que el Presidente tome el toro por los cuernos y produzca cambios importantes. Ya veremos.

Enlace al periódico HOY: http://hoy.com.do/y-si-llegan-las-vacas-flacas/

 

Confesiones del fin del mundo febrero 15, 2017

Filed under: Artículos periodísticos de los miércoles — rosarioespinal @ 10:14 am

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 Articulo publicado el miércoles 15 de febrero de 2017 en el periódico HOY

Así llaman en Brasil al destape del escándalo más grande de corrupción en ese país y la región: las confesiones del fin del mundo.

En Brasil, el gobierno y la oposición se enfrentaron, Estados Unidos y Brasil tenían desavenencias, Odebrecht con ventaja regional por sobornos, los brasileños hartos con el declive económico, y el desgaste del cuarto período de gobierno del Partido de los Trabajadores (PT) era evidente. Así explotó el escándalo Lava Jato con Petrobrás y Odebrecht a la cabeza.

Preso un grupo (Marcelo Odebrecht incluido), el martirio de la cárcel motivó las confesiones premiadas. Y para ganarse la reducción de pena, había que decir la verdad. De ahí los nombres. Ummm, ¿aquí quiénes serán?

Son muchos países involucrados, la mayoría latinoamericanos, con pirámides de corrupción: presidentes y expresidentes, ministros y peones, bancos y lavado. Todo un entramado de realismo mágico político.

Odebrecht es la representación más nítida de la corrupción latinoamericana, de derecha e izquierda.

En la República Dominicana, donde la corrupción y la impunidad vienen de lejos, no sucediera nada si la información no fluyera de fuera.

Lo que Brasil sabe, va a compartirlo. Eso, junto a las demandas sociales, mantendrá el Gobierno Dominicano al salto de la pulga, bajo presión para hacer algo, ¿pero qué y cuánto?

Las dirigencias de los partidos políticos dominicanos son la esencia del problema. Todos los partidos que han gobernado (grandes y pequeños) son compromisarios de la corrupción. Ellos no son solución. Un segmento importante de la clase empresarial ha sido también gran beneficiaria de la corrupción. Ellos tampoco son solución, aunque a veces hagan declaraciones graciosas.

¿Y entonces? Para que las confesiones del fin del mundo brasileño produzcan castigo en suelo dominicano tiene que armarse un titingó, como ocurrió en Brasil. Una guerra de todos contra todos. Si caen unos, caen otros, y otros. Y para que eso suceda, tiene que darse una gran confrontación entre los partidos políticos y entre los grupos empresariales. La calle ayuda pero no determina.

Cuando la corrupción está en los tuétanos del sistema político y social, como en la República Dominicana, no hay forma de hacer justicia con dos o tres presitos. Tiene que producirse un efecto dominó. Y cuando eso ocurre, se desmorona la estructura política establecida.

Dos o tres presos pueden servir de detonantes, pero tienen que ser presos con mucha información y mucho encono para contar; en disposición de que si cayeron ellos, caigan todos. Si no, la corrupción y la impunidad siguen campantes.

Con la corrupción sistémica sucede lo que con las dictaduras: caen o no caen. La caída nunca es pactada ni consensuada. Es ruptura. Y para que haya ruptura, tiene que aumentar la confrontación entre los grupos de poder político y económico. Hasta ahora, los principales están callados.

En la República Dominicana nunca ha habido ruptura, ni siquiera con el ajusticiamiento de Trujillo. No se enjuició a nadie. Los Trujillo se fueron al exilio con su riqueza robada, y todavía hay dominicanos que desean su regreso.

En el balaguerismo se robó y se mató, y Joaquín Balaguer dejó cínicamente en sus memorias una página en blanco por atrocidades que no contó. La corrupción, supuestamente, se detenía en la puerta de su despacho. Los gobiernos del PRD y del PLD ampliaron la corrupción con presupuestos más grandes.

En unos meses veremos si el caso Odebrecht, con sus confesiones del fin del mundo, pone fin a la corrupción sistémica dominicana; o si la corrupción sistémica se impone descaradamente una vez más. Cuántos y quiénes serán apresados dirá.

Enlace al periódico HOY: http://hoy.com.do/confesiones-del-fin-del-mundo/

 

 

La clase obrera: ¿estúpida o masoquista? febrero 8, 2017

Filed under: Artículos periodísticos de los miércoles — rosarioespinal @ 12:09 pm

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Articulo publicado el miércoles 8 de febrero de 2017 en el periódico HOY

Quizás el marxismo no pudo seguir avanzando por ser una teoría basada en la idea de que, a partir de su opresión, la clase obrera tomaría conciencia de la explotación y se rebelaría contra el sistema capitalista. Eso que llaman conciencia de clase.

Han pasado más de 100 años de la publicación de los libros de Carlos Marx, con la más devastadora crítica del capitalismo. Y en este 2017 se cumplen 100 años de la Revolución rusa, un cúmulo de fracasos para ser breve.

Cierto, el capitalismo está en crisis; siempre ha vivido en crisis. Pero hoy hay más países bajo las garras del sistema capitalista; la burguesía ha mostrado ser mucho más hábil que los obreros, o muchos obreros han preferido la explotación capitalista a la prometida liberación comunista.

El tema viene al caso porque, para entender por qué la clase obrera blanca de Estados Unidos votó mayoritariamente por Donald Trump y los republicanos, hay que recurrir a la estupidez o al masoquismo, no a la conciencia de clase.

Trump movilizó las huestes obreras blancas bajo el argumento de que las élites económicas habían traicionado su sueño; específicamente, la élite económica globalizada, apoyada por los Clinton, que dirige Goldman Sachs y otras compañías de rapiña financiera e industrial.

Ya electo presidente, Trump ha llenado su administración con esos mismos personajes, y anunció que procederá a desmantelar los controles a las instituciones financieras que impuso Barack Obama para evitar otra catástrofe al estilo 2008.

O sea, la clase obrera blanca ha llevado al Gobierno de Estados Unidos a los políticos más comprometidos con el bienestar de los ricos, con los bajos salarios para la clase trabajadora, con la desigualdad social, y con la desregulación de las empresas; empresas que dejadas a su libre albedrío, crean las burbujas económicas que benefician únicamente a los ricos.

Al momento, no hay ningún obrero blanco de Michigan o Wisconsin dirigiendo una oficina económica del Gobierno. A la cabeza están los empresarios de la quiebra de bancos. Ellos son los encargados de traer empleos a los sufridos obreros blancos.

En éctasis de triunfo, esos obreros parecen no entender, una vez más, que sus verdugos nunca serán sus salvadores.

El capitalismo ha tenido muchas vidas, y seguirá teniendo otras, porque ha perfeccionado la técnica más efectiva para ejercer poder: el engaño deseado. Y además, ha perfeccionado la técnica de engañar repetidamente, presentado cada engaño como una nueva verdad (la posverdad hace tiempo existe).

La mentira óptima del capitalismo es disfrazar a los ricos de abanderados del bienestar de los trabajadores. Son sujetos a imitar, benefactores.

El comunismo, por el contrario, ha sido burdo en sus mentiras. A falta de perfeccionar la técnica del engaño, ha reprimido y silenciado demasiado. No es paradigma a imitar, no es objeto de deseo. Ni siquiera alimentos suficientes produce. ¿Cuántos quieren emigrar a Rusia? ¿Cuántos a Cuba? Más vienen a la República Dominicana de Haití, Cuba y Venezuela.

La burguesía ha tenido momentos de grandes fracasos (la Gran Depresión, la Gran Recesión), pero se reconfigura rápidamente para lograr siempre su gran hazaña: convencer a la clase obrera que el capitalismo es su mejor destino.

Cada vez que la clase obrera vota mayoritariamente por una grotesca propuesta burguesa (algunas no son tan grotescas), se inicia rápidamente una nueva golpiza económica.  Y a falta de la prosperidad material deseada, se alberga sexismo, racismo, xenofobia y homofobia. Siempre hay alguien a quien culpar, a quien odiar. Ahí coinciden ahora el comunismo y el capitalismo, Putin y Trump.

¿Será estúpida o masoquista la clase obrera?

Enlace al periódico HOY: http://hoy.com.do/la-clase-obrera-estupida-o-masoquista/

 

 
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