ROSARIO ESPINAL

VENTANAS EN EL ESPACIO

No desesperéis, son tres períodos mayo 22, 2019

Filed under: Artículos periodísticos de los miércoles — rosarioespinal @ 9:00 am

Rosario Espinal

Artículo publicado el miércoles 22 de mayo de 2019 en el periódico HOY 

Con frecuencia me preguntan: ¿quién va a ganar en el 2020? Mi respuesta: no lo sé; ni siquiera se han elegido los candidatos. Entiendo: la gente quiere saber desde ya quién gobernará el país y comienza a desesperarse. Pero ¡calma!, son tres períodos de incertidumbre.

Estamos en el primero: ¿habrá o no modificación constitucional que permita la repostulación del presidente Danilo Medina?

Las concentraciones que se realizan en estos días buscan posicionar a Leonel Fernández y a Danilo Medina, uno habilitado para presentarse y el otro con impedimento constitucional. Por tanto, quedan varias semanas de espera para saber qué posición se impondrá, aunque cada día es más evidente que el danilismo está en reelección. Las concentraciones celebradas en los últimos domingos lo demuestran.

En su ya característico pragmatismo, el Comité Político decidirá en función de quién garantice con mayor facilidad el triunfo del PLD en el 2020. Una vez tomada esa decisión, los peledeístas se alinearán. Muy pocos querrán dejar camino real por vereda. Esta es la razón por la cual contar ahora los votos de los legisladores es tarea inútil. El centralismo, no la democracia, caracteriza la estructura de dirección y decisión del PLD, y en función de ese mandato actuarán sus legisladores que no quieran apearse del barco. ¡Hay que ver para creer!

El segundo período de incertidumbre será el de las primarias que comienzan a principios de julio y terminan en octubre. En este tiempo se escogerán todos los candidatos que competirán en las elecciones de 2020 por más de cuatro mil puestos electivos.

Este período será de mucha movilización política por la alta cantidad de precandidatos que competirán por las nominaciones. Para dar una idea, en las elecciones de 2016 participaron alrededor de veinticuatro mil candidatos; o sea que, en las primarias de los partidos este año participarán mucho más.

Aunque las primarias solo duran tres meses, el intenso activismo político de este período presenta el riesgo de cansar a la ciudadanía. Ojo: la inmensa mayoría de los votantes no participa en las primarias en ningún país.

El tercer período de incertidumbre se inicia al concluir las primarias, cuando se hayan escogido los candidatos de todos los partidos o coalición a las distintas posiciones. Ahí comienza propiamente la campaña electoral.

La nueva Ley de Partidos estaba supuesta a contener la campaña a destiempo, pero la realidad va indicando que los políticos no tienen interés de auto regularse, ni la Junta Central Electoral (JCE) tiene mecanismos efectivos para impedir que los partidos y aspirantes realicen sus actividades proselitistas. Una procuraduría especializada en asuntos electorales tampoco contará con las garras para domar a los políticos que se creen leones y tigres de la selva.

Dado que el proselitismo electoral será largo, todo un año, lo que debe regularse estrictamente son las manifestaciones en las vías públicas para no incomodar mucho a la ciudadanía.

La oposición, que cuenta con mucho menos recursos económicos y organizativos que el PLD, tiene que guardar sus municiones para las primarias y las elecciones. Su reto es pasar del 35% al 50+1 de los votos para ganar.

Este primer período de la contienda ha tenido mayor importancia por la tensión entre Leonel y Danilo sobre la candidatura presidencial, y la prohibición constitucional de repostulación del presidente. Sin este factor, hubiese sido más factible dilatar los actos de campaña hasta principios de julio, cuando se inician las primarias.

De todas maneras, no desesperéis, será un largo año cargado de proselitismo, incertidumbres y confrontaciones.

Enlace al periódico HOY: http://hoy.com.do/no-desespereis-son-tres-periodos/

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Mucha gente está harta del PLD mayo 15, 2019

Filed under: Artículos periodísticos de los miércoles — rosarioespinal @ 10:52 am

Rosario Espinal

Artículo publicado el miércoles 15 de mayo de 2019 en el periódico HOY 

Todas las encuestas muestran que la mayoría de la población considera que el país va por mal camino, pero otorgan al PLD como partido, o a sus posibles candidatos, una ventaja sobre la oposición. A partir de ahí podría concluirse que la mayoría de la población no está harta del PLD. Entonces: ¿por qué titulo yo este artículo como lo hago?

Porque mucha gente está harta del PLD, pero no encuentra una alternativa encantadora donde depositar sus esperanzas. Esa es la razón principal de porqué ningún partido de oposición avanza significativamente en favorabilidad, según distintas encuestas.

La gente está harta del PLD por muchas razones.

Primero, el PLD lleva muchos años en el poder y, como dice la expresión, hasta la belleza cansa; y no se trata de salón de belleza.

Segundo, el PLD ha gobernado repitiendo muchas de las figuras prominentes del partido. Las principales posiciones las ocupan fundamentalmente los miembros del comité político y del comité central. Así ha sucedido gobierno tras gobierno, y éste es el quinto del PLD.

Tercero, la disputa Leonel-Danilo por la candidatura presidencial es vieja. Están en ese pugilato desde el 2007. Mientras ellos dominen las aspiraciones presidenciales, no hay forma de renovar el liderazgo presidencial en el PLD, aunque Leonel Fernández haya hablado de una fábrica de presidentes.

Cuarto, la inmensa mayoría de los senadores, diputados, alcaldes, regidores, etc., quieren también repostularse. La mayoría lleva por lo menos dos períodos en sus cargos. Son las mismas caras de arriba a abajo. Y van por más.

Quinto, antes de Odebrecht, los escándalos de corrupción se diluían entre no ha lugar y expediente archivado. Odebrecht consagró al PLD como un partido corrupto y la corrupción produce desgano o rechazo.

Sexto, el aumento de la delincuencia mantiene a la población en vilo, y todos los programas de seguridad ciudadana han fracasado. Eso exaspera y desespera.

Séptimo, ¡es verdad!, la inflación es moderada, pero, para la mayoría de la población la canasta familiar se lleva casi todos los ingresos. No hay dinero dice con razón mucha gente. Y eso, que hay un alto crecimiento.

Octavo, mientras unos malpasan, los antiguos enchancletados del PLD se ven ahora rojos y rellenos, en lujosos vehículos, en bares y restaurantes. Eso irrita a muchos que están fuera del reparto.

Para no seguir numerando, quedémonos con ese listado.

Sigue siendo relevante la pregunta inicial: ¿por qué, según todas las encuestas, no se mueve la aguja electoral de manera determinante a favor de la oposición?

Mi respuesta: porque a pesar del hartazgo, la situación no es desesperante; y, la oposición, a pesar de los ruidos, no genera suficiente encanto.

Para que el hartazgo sea desesperante, se necesita una crisis económica. Pero eso nadie quiere eso, ni es de desearse.

Para que la oposición genere encanto, necesita ideas nuevas y figuras con gran empatía política.

Si el PLD ofrece cansancio, el PRM debería ofrecer encanto. La política no es solo racionalidad, es también emotividad; y cuando falta emotividad, el pragmatismo se impone.

Para ganar las elecciones del año 2020, el PLD cuenta con mucho dinero y con el pragmatismo para superar el hartazgo ciudadano.

El voto pragmático es aquel que, ante la imposibilidad percibida de cambiar, busca afirmar lo que hay, asumiendo que es menos malo.

El desafío del PRM es encantar a la ciudadanía para ganar muchos votantes. El desafío del PLD es aplacar el hartazgo para conservar muchos votantes. En eso radica la campaña electoral iniciada ya sin proclama.

Enlace al periódico HOY: http://hoy.com.do/mucha-gente-esta-harta-del-pld/

 

En el 2020 no será mayo 8, 2019

Filed under: Artículos periodísticos de los miércoles — rosarioespinal @ 7:09 pm

Rosario Espinal 

Artículo publicado el miércoles 8 de mayo de 2019 en el periódico HOY

En las últimas décadas, una de las preguntas que más me han hecho en los medios de comunicación y de manera informal, es cuándo surgirá en la República Dominicana una fuerza electoral alternativa fuera de los partidos tradicionales. Mi respuesta ha sido y sigue siendo: cuando colapse el sistema de partidos tradicional; es decir, cuando ninguno de los partidos que han sido o son mayoritarios, conciten apoyo suficiente para ganar elecciones.

¿Cuándo ocurre eso? Generalmente, cuando los partidos del sistema se van debilitando a través del tiempo por divisiones, y surge una crisis económica. En la República Dominicana se va dando lo primero, pero no se ha producido todavía lo segundo.

El conflicto interno del PLD y la debilidad que muestra la oposición política, representada fundamentalmente por el PRM, alienta la idea de que se está en un momento de ruptura con el sistema de partidos tradicional.

Desde ya, sin embargo, me atrevo a decir que el surgimiento de una nueva fuerza electoral no se vislumbra para el 2020. Aquí tres razones.

Primero, a pesar de las contradicciones que muestran las encuestas realizadas en las últimas semanas, todas coinciden en que, en todos los escenarios de candidaturas presidenciales presentadas a los encuestados, la mayoría se inclina a votar por el candidato presidencial del PLD o del PRM.

La encuesta Gallup-HOY, por ejemplo, al preguntar por qué partido votarían los encuestados si las elecciones fueran hoy, encontró que el 38.2% indicó al PLD, el 25.3% al PRM, el 4.3% al PRD y el 2% al PRSC. Esto significa que ya el 69.8% del electorado tiene una inclinación a votar por uno de los partidos tradicionales del sistema (el PRM es un partido relativamente nuevo, pero es producto de una división del PRD).

Segundo, dado que el PRD y el PRSC irán muy probablemente aliados al PLD o al PRM, ese 69.8% votará por uno de ellos.

Tercero, si no ocurre un imprevisto importante en la política dominicana, podemos asumir que la tendencia histórica a votar por los partidos grandes se afianzará en la medida que se acerquen las elecciones. La razón es que, en la recta final, muchos de los electores que ahora dicen no saber por quién votar, optan por concentrar el voto en las dos opciones con potencial de victoria (así ha sucedido en la República Dominicana desde 1978, incluso desde antes).

Este panorama electoral presenta un desafío inmediato a los partidos pequeños, ya que, las fechas para establecer alianzas se aproxima. Los partidos pequeños que tengan como agenda central sacar al PLD del poder, tendrán que aliarse al PRM, único partido de oposición con una base electoral significativa. Si no, tendrán que forjar una alianza de partidos minoritarios con una candidatura presidencial sumamente atractiva, que pueda acumular votos suficientes para forzar una segunda vuelta y negociar.

Pero ojo: sólo en 1996 se produjo una segunda vuelta, durante el breve interregno tripartidista por el ocaso de Joaquín Balaguer.

Actualmente, la única posibilidad de que se produzca un realineamiento de las fuerzas electorales para el 2020 es que el PLD se divida, y Leonel Fernández sea el candidato presidencial de varios partidos minoritarios. Eso, sin embargo, no representaría una nueva fuerza electoral, sino un fraccionamiento del voto peledeísta.

Ningún país latinoamericano mantiene intacto su sistema de partidos tradicional, y en varios ha colapsado. En la República Dominicana, el sistema de partidos ha sido, hasta la fecha, resistente al colapso y también al cambio.

Enlace al periódico HOY: http://hoy.com.do/en-el-2020-no-sera/

 

¿Y la oposición? mayo 1, 2019

Filed under: Artículos periodísticos de los miércoles — rosarioespinal @ 9:51 am

Rosario Espinal

Artículo publicado el miércoles 1 de mayo de 2019 en el periódico HOY 

El momento es ideal para el fortalecimiento de la oposición política. El Gobierno ha cometido serios errores en lo que va de año, el PLD lleva muchos años en el poder, y hay fuertes tensiones en el partido.

No obstante, las encuestas de todos los litorales políticos muestran que el PLD lleva mucha ventaja al PRM en la preferencia partidaria de la ciudadanía. Vale entonces preguntar: ¿por qué?

Podemos enumerar varias razones:

Una, los dos partidos principales de oposición (PRSC y PRD) se dividieron, se debilitaron electoralmente, y han establecido alianzas con el PLD. Ninguno de ellos representa una opción importante de oposición.

Dos, el PRM, producto de la división del PRD, no ha logrado a la fecha proyectar una plataforma propia que entusiasme amplios segmentos de la ciudadanía. Además, la dirección del partido está fraccionada, con aspirantes a la presidencia que necesitan apoyarse mutuamente en vez de enfrentarse o transitar caminos paralelos.

Tres, los partidos minoritarios siguen dando muestras de no crecer electoralmente. Muchos de ellos están oficialmente en alianza con el PLD, o trabajan para el retorno de Leonel Fernández al poder, o salieron del PLD y por tanto carecen de credibilidad alternativa.

Cuatro, con excepción de Ramfis Trujillo, que ha calado en un segmento autoritario de la población, no ha surgido una figura que se coloque favorablemente en el mercado electoral. Es decir, el fenómeno del “outsider” sigue ausente en la política dominicana.

Cinco, los movimientos sociales se han debilitado. Hasta Marcha Verde, que concitó tanto apoyo en el año 2017, se ha desvanecido. Los grupos partidarios que la apoyaban están ahora en labores proselitistas propias del ciclo electoral, mientras otros líderes del movimiento, que no tenían afiliación partidaria, están forjando nuevos movimientos políticos como ejemplifican los grupos Bien Común y el País que Queremos. Es decir, de potente movimiento social, Marcha Verde se ha desintegrado en conformaciones políticas débiles.

En los últimos años se ha hablado mucho del estado de la oposición política en la República Dominicana. Unos opinan que no hay oposición y otros que sí, unos la califican de ineficaz y otros consideran que hace su trabajo. En su defensa, los dirigentes de oposición han expresado que es estrategia del Gobierno decir que no hay oposición, y, a partir de ahí, buscan sacar el tema de la discusión.

El problema es que mes tras mes, año tras año, la población ha dicho en encuestas de distintos litorales políticos que prefiere al PLD sobre los demás partidos. Este es un insumo básico con el cual tienen que trabajar los partidos de oposición para avanzar. El engaño no es buen guía político.

Por otro lado, plantear que la ciudadanía está drogada políticamente por los empleos públicos y programas sociales del Gobierno tampoco debería servir de consolación explicativa a la oposición.

Hay un gran descontento político en el país que los partidos de oposición no logran capitalizar a su favor. Ahí radica el desafío.

Indiscutiblemente es difícil sacar un partido dominante del poder, en un contexto donde la oposición se ha fragmentado y debilitado. Precisamente por eso, en vez de engaños, la oposición, para crecer, necesita mayor inteligencia política, mejor estrategia, y mejores políticos.

A un año de mayo 2020, el tiempo es corto para articular proyectos ganadores, por lo que, el PRM, que cuenta con la principal base electoral fuera del PLD, necesita enfocar mejor sus cañones. Para ganar, necesita arrebatarle al PLD cerca de 15% de los votos. ¡Arduo trabajo!

Enlace al periódico HOY: http://hoy.com.do/y-la-oposicion/

 

El PLD al borde del precipicio abril 24, 2019

Filed under: Artículos periodísticos de los miércoles — rosarioespinal @ 10:44 am

Rosario Espinal

Articulo publicado el miércoles 24 de abril de 2019 en el periódico HOY 

La República Dominicana nunca ha podido establecer un sistema de partidos democrático. Ha predominado siempre el caudillismo, aún en estos últimos 40 años cuando el país ha vivido su período más largo de democracia electoral.

En el PRSC, Joaquín Balaguer fue batuta y constitución. Después de su muerte, el partido comenzó a fraccionarse en la medida que los dirigentes buscaban beneficios económicos y políticos en distintos bandos. Hoy es un partido de insignificante apoyo electoral.

El PRD no tuvo mejor suerte. Las rivalidades por la candidatura presidencial terminaron siempre en luchas fratricidas: una derrota electoral en el 1986 y una división después de las elecciones de 2012. Hoy es también un partido de insignificante apoyo electoral.

A diferencia del PRSC que se ha desarticulado totalmente, del PRD salió el PRM que heredó un tercio de los votos, pero a la fecha no ha mostrado musculatura propia. La lucha por la candidatura presidencial entre Hipólito Mejía y Luis Abinader constituye un impedimento para echar a andar ese partido. Ambos tendrían que aunar esfuerzos.

El PLD, con una estructura histórica de cuadros basada en el centralismo democrático, se convirtió en referente de unidad partidaria ante el descalabro de los otros partidos, pero ese sistema funcionó mientras hubo un liderazgo único: Juan Bosch y luego Leonel Fernández.

La consolidación del poder de Danilo Medina desde la presidencia transformó la dinámica partidaria, y se ha vuelto cada vez más difícil la cohabitación del liderazgo de Fernández y Medina.

Lo ideal hubiese sido que después de salir de la presidencia en el 2012, Leonel Fernández se hubiera dedicado a reorganizar el PLD, a democratizarlo, a establecer mecanismos de sucesión y alternancia en la candidatura presidencial.

No lo hizo. Asumió que con querer volver a ser presidente su candidatura estaba garantizada. No lo logró en el 2016, y a la fecha, aún no se sabe si lo logrará para el 2020. Su proyecto ha estado concentrado en lograr ese objetivo, por lo cual, su presidencia al frente del partido ha sido ineficaz.

Danilo Medina, por su parte, utilizó el poder que forjó desde la presidencia para repostularse en el 2016, y a la fecha, no se sabe si lo intentará de nuevo mediante otra reforma constitucional.

El enfrentamiento entre Danilo y Leonel por la candidatura presidencial coloca el PLD al borde del precipicio porque no se vislumbra un acuerdo adecuado. Aunque se rían juntos en una escena fotográfica en las reuniones del Comité Político, las desavenencias son claras y han llegado lejos para recomponer con credibilidad la unidad.

Alrededor de Leonel y Danilo se han gestado distintos grupos económicos y políticos, dentro y fuera del PLD, que antagonizan constantemente.

Al ser las dos figuras principales de liderazgo político en el partido, su accionar es determinante para la organización. Ya no hay un liderazgo único, ni tampoco un liderazgo plural con reglas claras para permitir la alternabilidad. Hay un caudillismo bicéfalo que no ha encontrado acomodación.

Leonel Fernández con tres períodos presidenciales en su aval está decidido a volver: lo ha dicho y reiterado. Le beneficia que no tiene impedimento constitucional.

Danilo Medina, con dos períodos y un impedimento constitucional para la repostulación, no anuncia su retiro. Por el contrario, mantiene las cartas abiertas a ver qué deparan los números en el Congreso para una reforma constitucional.

El PLD enfrenta los males y dolores del eterno retorno del caudillismo dominicano, y evidencia la incapacidad histórica de los partidos dominicanos para democratizarse.

Enlace al periódico HOY: http://hoy.com.do/el-pld-al-borde-del-precipicio/

 

Irresponsabilidad, repito abril 17, 2019

Filed under: Artículos periodísticos de los miércoles — rosarioespinal @ 12:50 pm

Rosario Espinal

Artículo publicado el miércoles 17 de abril de 2019 en el periódico HOY 

Hace justo dos años, para Semana Santa, escribí el artículo titulado “Irresponsablemente”. Hoy quiero volver sobre el tema antes de que la avalancha electoralista cope toda la atención pública una vez pase esta semana.

Decía en ese artículo que hay razones suficientes para culpar a los gobiernos de los males dominicanos. La corrupción, la impunidad, el clientelismo, el continuismo y la ineficiencia son graves problemas. Pero el foco de aquel artículo no era el Gobierno, sino la ciudadanía.

El argumento central fue que, si bien es cierto que muchos problemas sociales derivan del mal funcionamiento del Estado, enfocarse siempre en las quejas impide ver la cantidad de problemas que derivan del mismo pueblo, y, además, impide buscar soluciones.

El Gobierno nunca podrá resolver todos los problemas, y en la historia dominicana nunca ha resuelto ni siquiera los prioritarios. Por eso, para mejorar la calidad de vida de la población, la sociedad dominicana tiene que iniciar el cambio.

Ese cambio, individual y colectivo, generará a su vez cambios en el Gobierno, porque una sociedad empoderada sabrá poner mayor presión al Gobierno para que mejore su gestión.

Cuando la sociedad se ajusta a los males, o los promueve, o se conforma con la queja, se produce un círculo pernicioso de ineficiencias y déficits en distintos ámbitos de la vida. Para progresar hay que generar un círculo virtuoso.

Tomemos dos ejemplos donde abundan las quejas y las repercusiones negativas: la basura y los accidentes de tránsito.

¡Cierto!, muchos gobiernos municipales no ofrecen buenos servicios de recogida de basura, los vertederos son un desastre, y no instalan suficientes zafacones en las calles. Las ciudades se ven feas y falta higiene.

¡Pero ojo!, la gente también tira mucha basura dondequiera, los comercios privados no ponen zafacones en sus frentes, y muchos edificios no tienen tanques suficientes para la cantidad de basura que generan sus residentes.

En estos días de Semana Santa, en las playas y los ríos se acumula muchísima basura, que se quedará ahí hasta que la naturaleza la desintegre (lo que pueda), o generará contaminación por años y años.

Si la gente tirara menos basura y los comercios y edificios tuvieran suficientes zafacones, recogerla sería más fácil. Falta acción ciudadana.

La situación con los accidentes de tránsito es realmente alarmante.

El Gobierno no ejerce su fuerza, los policías y guardias están más interesados en las propinas que en el orden, y la gente maneja como quiera. El soborno siempre arregla.

Las dos causas principales de accidentes de tránsito son la embriaguez y la alta velocidad. Si el gobierno falla en establecer controles, la gente debería por motivación propia no manejar si toma alcohol ni violentar el límite de velocidad. ¡Es sentido común!, protección de vida hasta para el conductor. ¿No pueden los dominicanos entender eso?

En estos días de Semana Santa, las noticias principales en los medios serán sobre el número de accidentes de tránsito, los heridos y muertos.

¿Qué patología caracteriza a muchos hombres dominicanos que no pueden divertirse sin ingerir alcohol en grandes cantidades? Y peor, después de hacerlo manejan irresponsablemente, montan a sus familiares y amigos en sus vehículos, y causan accidentes que afectan también a otras personas.

La situación con los motores es escalofriante: hasta niños sin cascos llevan en la cola montados.

Para que la República Dominicana tenga mejor Gobierno, primero necesita tener mejor ciudadanía. Así logrará mayor capacidad para enfrentar los problemas, y mayor fuerza para presionar a los políticos que se resisten a mejorar.

Enlace al periódico HOY: http://hoy.com.do/irresponsabilidad-repito/

 

Evaluación de los jueces por los políticos: una farsa abril 10, 2019

Filed under: Artículos periodísticos de los miércoles — rosarioespinal @ 2:30 pm

Rosario Espinal

Artículo publicado el miércoles 10 de abril de 2019 en el periódico HOY 

La recién concluida evaluación de los jueces a la Suprema Corte de Justicia (SCJ) por los políticos que conforman el Consejo Nacional de la Magistratura (CNM), ha evidenciado una vez más que el sistema adoptado constitucionalmente para reelegir o no a los jueces de las altas cortes tiene serias deficiencias.

¿Cuáles fueron los criterios específicos utilizados para evaluar los 10 jueces que se postularon para ser reelectos? ¿Hubo una escala de puntuación para determinar quiénes sacaron mejor calificación? ¿Cuál fue el criterio para decidir que se reeligiera un solo juez por cada sala de la SCJ? ¿Obtuvieron los reelectos mejor puntuación que los demás?

La ciudadanía no tiene respuestas para estas preguntas, y tampoco los miembros del CNM. Por tal razón, llamarle evaluación a ese proceso es incorrecto; y pretender que tal evaluación se realizó es una farsa. Que la Constitución lo disponga no reduce la farsa.

Los políticos no tienen capacidad para evaluar jueces. La Constitución les ha asignado una tarea que no pueden cumplir.

El oficio del político es evaluar situaciones y personas en función, fundamentalmente, del beneficio político que reportan. Una vez electos por la ciudadanía, se supone que los políticos adquieren el poder mágico de gobernar a favor de la ciudadanía. ¡Vaya maravilla! En la realidad, sin embargo, los políticos actúan principalmente en función de sus intereses.

Dado que el sistema está diseñado para que los políticos nombren los jueces de las altas cortes, hay países como Estados Unidos donde los jueces se eligen de por vida (con inamovilidad). Por ejemplo, los jueces de la Suprema Corte de Estados Unidos no pueden ser removidos de sus cargos, a menos que comentan una falta grave o que ellos renuncien por decisión propia. Esa inamovilidad les da independencia de los políticos una vez son nombrados.

Cuando en la República Dominicana se hicieron las reformas judiciales en la Constitución de 2010 se contempló establecer el sistema de inamovilidad para los jueces del Tribunal Constitucional y la Suprema Corte de Justicia, pero los políticos se echaron para atrás. Se estableció entonces que los jueces podían repostularse a sus cargos y serían evaluados por el CNM.

La experiencia dominicana reciente (y la anterior) demuestra que esas evaluaciones no existen. Se toman decisiones políticas en base a ciertos referentes profesionales.

En el caso del Tribunal Constitucional, donde tocaba renovar cuatro jueces el año pasado, se cambiaron todos. Fue una decisión política, no en base a una evaluación objetiva de desempeño en el cargo. Si los nombrados resultan ser mejores que los anteriores nunca lo sabremos, porque no conocemos los criterios utilizados.

En el caso de la recién finalizada elección de 12 jueces de la SCJ, para cuyos 10 de los puestos se presentaron nuevamente los que ocupaban esos cargos, la politización llegó a extremos indignos con la jueza Miriam Germán. Para sacarla se armó un expediente de difamación nunca visto en la historia política de la post transición de 1978.

No conocemos los criterios objetivos que utilizó el CNM para evaluar los 10 jueces que se postularon para repetir en la SCJ porque no los hubo. Primó como siempre el cálculo político.

Por tal motivo, sería más saludable para la democracia que los jueces de las altas cortes se eligieran por un período de tiempo específico (10 o 12 años) sin repostulación. Así no se someten a evaluaciones falsas por los políticos, y tal vez adquieren más independencia judicial para salir con honorabilidad.

Enlace al periódico HOY: http://hoy.com.do/evaluacion-de-los-jueces-por-los-politicos-una-farsa/

 

 
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