ROSARIO ESPINAL

VENTANAS EN EL ESPACIO

En política no hay consenso: se gana o se pierde mayo 23, 2018

Filed under: Artículos periodísticos de los miércoles — rosarioespinal @ 2:59 pm

Rosario Espinal

Articulo publicado el miércoles 23 de mayo de 2018 en el periódico HOY 

La política es lucha de poder. Se lucha por ideas y por recursos. Si existiera consenso sobre un tema dejaría de ser político. La política se trata de diferencias enfrentadas.

Mucho se escucha la palabra consenso y la necesidad de alcanzarlo para resolver diversos asuntos de interés político o económico. Se pide consenso para la Ley de Partidos, para el Pacto Fiscal, etc., etc., etc.

Pues resulta que en política no hay consenso. Se logran acuerdos cuando un sector no logra su objetivo, y las consecuencias de persistir en el mismo camino son muy arriesgadas o claramente negativas. Entonces se busca un acuerdo para no perderlo todo.

Tomemos por ejemplo la Ley de Partidos, que lleva casi dos décadas floreteando en el Congreso. El verdadero meollo es el financiamiento, del que poco se habla porque hay acuerdo de antemano. Ningún partido quiere regulación estricta del financiamiento. No aparecen grandes diferencias partidarias.

Cuando la Ley de Partidos se promulgue (algún día), será obvio que es ligera en el tema del financiamiento. Algunos se quejarán de la falta de control y el pataleo no pasará de ahí.

Pero ojo: la regulación del financiamiento es la clave para resolver muchos otros problemas de la desigualdad y el desorden en las campañas electorales, incluidas las manoseadas primarias.

Como el financiamiento no ha sido objeto central de controversia entre los políticos, apareció el debate sobre la modalidad de primarias: que si cerradas, abiertas o semi. En ese dime y te diré llevamos unos dos años.

Se abre ahora un nuevo capítulo en la búsqueda del “consenso”. Una carta del presidente Danilo Medina llama a formar una comisión bicameral (otra más), y se quitó nueva vez el poder de decisión a cada legislador a favor de la negociación. Ya no será la “conciencia” individual de los legisladores que llevará a una decisión, como había proclamado hace unas semanas el Comité Político del PLD.

En la realpolitik esta es la situación: el juego sobre las primarias se trancó cuando en la Cámara de Diputados los números de ningún bando alcanzaron para imponer una modalidad de primarias determinada. Cada grupo de legisladores se mantuvo fiel a su líder. Hasta ahí llegó la “conciencia”. Divididos en cuatro grupos, aunque se juntaran en dos bandos, nadie logró las dos terceras partes requerida para que un grupo saliera victorioso en su versión de primarias. El Proyecto de Ley pasó entonces al limbo (una comisión).

En este momento, si uno de los grupos no se rinde, no habrá “consenso”. Parece que le tocará ceder al presidente Danilo Medina porque casi toda la oposición partidaria (dentro y fuera del PLD) se opone a las primarias abiertas y simultáneas con el padrón de la Junta Central Electoral (JCE). Hasta las jerarquías de las iglesias cantaron ¡bingo!

Dejar que cada partido elija el tipo de primarias que desee parece ser la forma de lograr el clamado “consenso”. Esa opción no es mejor ni peor que las primarias abiertas o cerradas, porque todos los tipos de primarias tienen sus pros y sus contras, pero destiende el ambiente político.

Si Danilo Medina opta por no empujar su modalidad preferida de primarias abiertas de manera que la aprobación de la Ley de Partidos avance, tiene aún dos opciones disponibles: echar el pleito dentro del PLD para establecer las primarias abiertas en su partido, o abandonar totalmente la idea de tener primarias abiertas y aparecer como el sacrificado que logró el reclamado “consenso”. Las cartas están en sus manos.

Enlace al periódico HOY: http://hoy.com.do/en-politica-no-hay-consenso-se-gana-o-se-pierde/

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Cuando caigan los partidos, ¿un pastor evangélico? mayo 16, 2018

Filed under: Artículos periodísticos de los miércoles — rosarioespinal @ 5:18 pm

Rosario Espinal

Articulo publicado el miércoles 16 de mayo de 2018 en el periódico HOY 

En los últimos 25 años, una de las preguntas que más me han hecho es: ¿cuándo caerán los partidos del sistema para que surja algo nuevo? En el ánimo de quienes preguntan, creo que ha estado la idea de que los partidos del sistema no sirven y de las cenizas surgirá algo mejor.

Mi respuesta a través del tiempo fue que, a pesar de sus problemas, los principales partidos dominicanos perduraron porque calaron en el electorado; primero, por las luchas ideológicas que marcaron las décadas de 1960 y 1970, y segundo, por la expansión del clientelismo a partir de la década de 1980.

El colapso, siempre dije, no estaba cerca; y lo que venga después, también he dicho, no necesariamente será favorable para la construcción de un sistema democrático.

Hasta la fecha la realidad me ha dado la razón sobre el colapso: no estaba cerca. Pero ojo: ahora está más cerca que nunca, el sistema de partidos está en su peor momento.

El caudillismo y el clientelismo desataron divisiones en el PRSC y el PRD. La época de gloria electoral de ambos terminó. En el 2016 ninguno llegó al 6% de los votos, y no hay asomo de recomposición para el 2020.

El PRM, vehículo para canalizar el voto perredeísta en el 2016, arrastra serios problemas de articulación y continúa siendo un ensayo en suspenso.

Los partidos pequeños no han dado nunca muestra de crecimiento electoral y no ha surgido a la fecha ningún partido nuevo con enganche en la ciudadanía.

La Marcha Verde, que generó mucho entusiasmo, no ha logrado mantener energías suficientes para posicionarse eventualmente como una fuerza político-electoral.

El PLD, que formalmente se mantiene unido, enfrenta un significativo deterioro institucional por los escándalos de corrupción y las confrontaciones de liderazgos personalistas. Tiene la ventaja de estar en el poder y enfrentar una oposición esquelética, pero la opinión creciente en la ciudadanía de que el PLD es un nido de corrupción inflige una herida mortal al peledeísmo.

El colapso o no del sistema de partidos depende ahora de la capacidad de maniobra del PLD para mantener suficiente legitimidad política y seguir gobernando, y de que el PRM se fortalezca como opción opositora. ¡Inmensos desafíos ambos!

Si el sistema de partidos colapsa, ¿qué podría venir después? No hay forma de saberlo con certeza, pero algunos indicadores sirven de guía para imaginar el futuro.

Cuando un sistema de partidos colapsa, se genera un vacío institucional y el carisma toma prevalencia sobre las instituciones. Surge entonces una figura carismática que convoca la ciudadanía, y puede ir desde un ex militar a un comediante.

La posibilidad de que en la República Dominicana sea un militar es remota. La economía dominicana es muy abierta y carece de un recurso natural importante como el petróleo para sostener un nacionalismo económico. Un Trujillo aspira actualmente con mano dura, pero enfrentará serias dificultades por su origen.

La posibilidad de que surja un líder social con anclaje en las clases populares es remota porque no hay un movimiento obrero, ni campesino, ni indigenista fuerte.

Mi especulación es la siguiente: podría ser un pastor evangélico. Utilizan el discurso carismático-motivacional para captar feligresía y propagarse. Desde hace años los evangélicos incursionan en la política dominicana a nivel legislativo y municipal, y han penetrado los medios de comunicación.  Manejan microempresas religiosas y reciben donaciones internacionales. Articulan un discurso de conservadurismo social que podría calar en un pueblo de bajo nivel educativo como el dominicano.

¡Queden atentos! El fenómeno se propaga en América Latina.

Enlace al periódico HOY: http://hoy.com.do/cuando-caigan-los-partidos-un-pastor-evangelico/

 

No es primarias ni democracia, es marrulla mayo 9, 2018

Filed under: Artículos periodísticos de los miércoles — rosarioespinal @ 10:04 am

Rosario Espinal

Articulo publicado el miércoles 9 de mayo de 2018 en el periódico HOY 

Un sesudo debate sobre los tipos de primarias concluiría fácilmente con el argumento de cualquier tipo de primarias (abierta o cerrada) tiene ventajas y desventajas desde el punto de vista de la participación ciudadana y la logística. No hay nada perfecto en este mundo, y mucho menos en política. Las razones principales para defender un tipo u otro serían legítimas en lo político y en lo conceptual.

A favor de las primarias cerradas predomina el argumento de que beneficia la cohesión de los partidos (argumento legítimo). A favor de las primarias abiertas predomina el argumento de que beneficia la amplia participación de la ciudadanía en el proceso de selección de candidaturas (también un argumento legítimo). Ambos planteamientos tienen méritos conceptuales desde la teoría democrática. Y en la práctica, en unos países se usa el sistema de primarias cerradas y en otros abiertas. Incluso hay países como Estados Unidos donde el sistema de primarias varía de estado a estado, incluyendo una tipología diversa.

En la República Dominicana, si se pone atención a la discusión sobre el tipo de primarias a escogerse, se notará inmediatamente que la razón principal dada a favor o en contra de cada tipo es la marrulla.

Quienes defienden las primarias abiertas plantean que en las cerradas predominan los acuerdos de aposento, que los dirigentes partidarios deciden los candidatos por encima de las bases, y que los padrones están amañados. O sea, la marrulla de los dirigentes partidarios impide que el proceso de selección por parte de los miembros de los partidos se produzca democráticamente. Los dirigentes se imponen con sus triquiñuelas.

Quienes defienden las primarias cerradas plantean que en las primarias abiertas predominaría la compra de votos para incidir en la selección de candidatos, tanto dentro de un partido como en otros. O sea, la marrulla de los políticos se haría sentir para incidir en los resultados de la selección de candidatos dentro y fuera de sus partidos. Por ejemplo, el Gobierno utilizaría los recursos públicos para apoyar los candidatos preferidos en su partido y en los de oposición.

Así planteadas las cosas, no se puede hacer un ejercicio analítico razonable sobre qué tipo de primarias escoger para la República Dominicana, ni tampoco decidir si se establece de manera obligatoria igual para todos los partidos, o se deja la decisión del tipo de primarias a utilizar a cada partido.

Cuando la marrulla es un elemento determinante en la política, no hay forma de construir ni solidificar la democracia, no importa que leyes o dispositivos electorales se adopten. Si se hacen primarias cerradas, los principales dirigentes políticos incidirán de manera determinante mediante sus manipulaciones internas; y si se hacen primarias abiertas será igual. La diferencia será el universo de votantes a marrullar.

Como la política dominicana se ha caracterizado por la marrulla, lo que está entonces en juego actualmente es el tipo de marrulla a establecerse para escoger candidatos. Si las primarias son cerradas prevalecerá la marrulla dentro de cada partido; si las primarias son abiertas prevalecerá la marrulla dentro y fuera de cada partido.

El pleito entre los principales dirigentes políticos sobre las primarias es en torno a qué tipo de marrulla les beneficia más, y a estas alturas ya está claro. La posición de todos es conocida.

Si ningún bando logra imponer su tipo de primarias preferido en la Cámara de Diputados, la Ley de Partidos volverá a dormir en el valle de los caídos.

Enlace al periódico HOY: http://hoy.com.do/no-es-primarias-ni-democracia-es-marrulla/

 

Haitianos, ¿cuántos hay? mayo 2, 2018

Filed under: Artículos periodísticos de los miércoles — rosarioespinal @ 12:40 pm

Rosario Espinal

Artículo publicado el miércoles 2 de mayo de 2017 en el periódico HOY 

Cada quien tiene su número preferido. La gente habla de un millón y hasta de dos millones de haitianos en la República Dominicana. ¿Pero dónde obtienen esa cifra? ¿Han hecho un censo o una encuesta? ¡No! ¡Nunca! Cautela: al ojo no hay forma de saberlo; sencillamente es imposible.

La Encuesta Nacional de Inmigrantes (ENI), la primera realizada en el 2012 y la segunda en el 2017, es el único instrumento con base metodológica científica que reporta el dato de cuántos haitianos hay en la República Dominicana. Ni siquiera el Censo Nacional de Población que realiza la Oficina Nacional de Estadísticas (ONE) cada 10 años, ha utilizado una metodología de tanta precisión y cuidado para contar la población inmigrante en el país.

Según los resultados de la ENI-2017 (que también realiza la ONE con el apoyo de organismos internacionales), en la República Dominicana hay una población estimada (léase bien, estimada, porque es una encuesta) de 570,933 inmigrantes (personas nacidas en el extranjero). De ese total, los haitianos son 497,825, equivalente al 87.2% de todos los inmigrantes.

Dado que en el país se ha generalizado la idea de que los haitianos pasan del millón y crecen exponencialmente, la cifra de 497,825 suena muy baja. Por eso se armó un reperpero hace varios días cuando se presentó un avance de los resultados de la ENI-2017.

La verdad es que nadie sabe exactamente cuántos haitianos hay en la República Dominicana. La ENI ha hecho el trabajo más sistemático para estimar la población inmigrante. Entonces, quien dude, tiene que realizar una encuesta de la magnitud de la ENI para demostrar lo contrario. Si no, todo es un bla, bla, bla.

Ese bla, bla, bla beneficia a los empleadores (Gobierno y empresarios privados) que se aprovechan de la mano de obra barata haitiana (ellos quisieran que el desorden continúe para perpetuar la gran explotación). Beneficia también a los políticos que hacen del tema haitiano su bandera de agitación patriótica sin aportar soluciones cuando han tenido cargos gubernamentales para hacerlo.

Si la ENI se equivocó en su metodología de investigación (porque esa sería la única explicación si las estimaciones son erradas), no se logra nada rebatiendo cuántos haitianos hay en el país. ¡Hay que contar bien!

Lo ideal sería que el Censo Nacional de Población cuente los inmigrantes de manera más confiable, y que esa información se complemente con una encuesta simultánea, porque se sabe que en cualquier país del mundo es difícil contar a los inmigrantes indocumentados. Ellos, por miedo, se esconden o viven en condiciones difíciles de encontrar.

Mientras tanto, la ENI es lo mejor que hay, guste o no guste. Su utilidad radica no solo en estimar la cantidad de inmigrantes que viven en la República Dominicana y sus descendientes, sino también, y, sobre todo, en conocer las características de esa población y sus condiciones de vida.

Con la inmensa muestra que utilizó la ENI, podemos confiar en que la información sobre las características y condiciones de vida de los inmigrantes es adecuada. Se entrevistaron 73,286 habitáculos (viviendas, granjas, talleres, negocios, etc.), y en ellos se obtuvo información demográfica y socioeconómica de 24,547 inmigrantes y descendientes de inmigrantes.

Para enfrentar la situación migratoria en la República Dominicana hay que controlar la frontera (obvio), hay que supervisar a los empleadores para que cumplan con la ley del 80-20% de la mano de obra (fundamental), pero también, hay que conocer las características de los inmigrantes. Esto último es lo que hace fundamentalmente la ENI. ¡Bienvenidos los datos! A estudiarlos.

Enlace al periódico HOY: http://hoy.com.do/haitianos-cuantos-hay/

 

Los dominicanos no leen abril 25, 2018

Filed under: Artículos periodísticos de los miércoles — rosarioespinal @ 5:56 pm

Rosario Espinal

Artículo publicado el miércoles 25 de abril de 2018 en el periódico HOY 

No lo digo yo, me lo dijo un mensajero que pasa el día en su motor calle arriba y calle abajo. No recuerdo a qué vino el comentario, pero desde ese día he pensado varias veces en su aseveración: “los dominicanos no leen”. El resultado es que he entendido mejor algunas cosas.

Los insultos. En la cantidad de artículos que leo en los periódicos digitales, lo que aparece al final, fundamentalmente, son insultos de los lectores; casi nunca veo un argumento que refleje compresión del texto y análisis. Es vómito mental.

Las faltas ortográficas. Con la proliferación de las nuevas redes sociales se encuentran a diario muchas faltas de ortografía. Cierto, no es fácil escribir correctamente a la velocidad del relámpago, pero muchas faltas son garrafales y no son producto de la rapidez en el teclado.

Los accidentes de tránsito. Los letreros en las carreteras, cuando aparecen bien indicados, son muchas veces ignorados. Las estadísticas de accidentes están ahí para demostrar que la insensatez, el alcohol y la falta de atención tienen mucho que ver con esas tragedias.

El origen del déficit en la lectura. ¿Cuántos libros, en promedio, lee un estudiante dominicano en primaria, en secundaria? ¿Hay mucha diferencia entre las escuelas públicas y privadas? ¿Y en las universidades? No tengo el dato. Si existe, por favor que alguien me lo pase.

La Feria del Libro. Se decía que vendían más comida que libros. Hay muchas casetas de instituciones del Gobierno con algunas publicaciones que no atraen ni siquiera al burócrata más aburrido. ¡Eso sí, con impresión costosa! Ahora dicen que la Feria está más enfocada en la lectura. ¡Ojalá así sea y tenga buenos resultados!

La caída del libro. En un país de unos 10 millones de habitantes, como es la República Dominicana, la edición de mil copias de un libro se considera todo un éxito porque no hay clientela. Las librerías van quebrando, aquí y en otros lados; y el mundo digital aplasta el impreso. ¿Qué lee la gente? ¿Facebook, WhatsApp y Twitter? La vida definida y expresada en pocas palabras.

No es nostalgia, nunca he sido nostálgica de la sociedad de antes. Pero me preocupa que en la medida que se abren los canales de opinión a más y más personas, no exista un mecanismo de instrucción para desarrollar en la población la capacidad de reflexión, argumentación y expresión.

Sin eso, la interacción social se vuelve irrelevante, prevalece el dime y te diré, la polarización irreflexiva, y un constante denostar porque en la disminución de uno está el triunfo del otro.

La comunicación reflexiva es fundamental para avanzar, alcanzar sociedades más humanistas y menos guerrerista, buscar la justicia, construir la paz, y encontrar mayor bienestar.

El empoderamiento mediante la palabra bruta, agresiva y destructora no augura buen futuro.  La palabra es arma potente de apoyo o agresión, dulzura o amargura.

Pongamos más atención a las palabras con las que organizamos nuestro pensar y accionar.  La lectura es un camino hacia las palabras, hacia la historia, el presente y el futuro.

Alerta: recientemente, la Asociación Internacional para la Evaluación de Rendimiento Escolar (IEA) publicó los resultados del Estudio Internacional de Educación Cívica y Ciudadana, basado en un examen a 94 mil estudiantes de secundaria en 24 países del mundo que evalúa conocimientos y actitudes cívicas. Los cinco países participantes de América Latina obtuvieron los últimos lugares, y de ellos Perú y República Dominicana los últimos. La baja educación cívica, como muestra el estudio, se traduce en valores más autoritarios.

Enlace al periódico HOY: http://hoy.com.do/los-dominicanos-no-leen/

 

Abran o cierren, no un arroz con mango abril 18, 2018

Filed under: Artículos periodísticos de los miércoles — rosarioespinal @ 1:53 pm

Rosario Espinal

Articulo publicado el miércoles 18 de abril de 2018 en el periódico HOY

El conflicto sobre el tipo de primarias, producto del enfrentamiento en el PLD entre el danilismo y el leonelismo, es el cuadrilátero donde se enfrentan los dos líderes. No es teoría, es política. Pero veamos primero la teoría.

Hay dos corrientes en la concepción de los sistemas electorales en cuanto al rol de la ciudadanía y los partidos en la selección y elección de los candidatos.

Una enfatiza que los partidos son organizaciones con necesidad de estructuración interna, y, por tanto, los mecanismos de selección de candidatos y la conformación de las listas de candidaturas deben ser cerrados. Es decir, los militantes y simpatizantes de un partido deciden al respecto.

La otra plantea que, en la democracia, la ciudadanía debe tener el mayor involucramiento y poder en la selección de las candidaturas y la elección de los candidatos nominados.

En el sistema cerrado, las listas de candidaturas las decide el partido y son cerradas (no hay voto preferencial). Ganan posiciones aquellos candidatos que ocupan los primeros lugares en las listas, según los escaños que obtenga cada partido. Así era el sistema electoral dominicano por completo antes de que se aprobara el voto preferencial para las diputaciones.

El sistema abierto propugna por la participación directa de toda la ciudadanía como ejercicio democrático en la selección de candidaturas (de eso se tratan las primarias abiertas) y en la elección de candidatos (de eso se trata el voto preferencial). En el caso dominicano también se argumenta que los partidos no tienen ya capacidad de autogestión, que carecen de padrones confiables, y no pueden organizar elecciones internas fidedignas.

Desde la concepción abierta, si los partidos retienen la decisión de elegir sus candidatos, se establece entonces el voto preferencial en las circunscripciones plurinominales como diputaciones y regidurías, para que la ciudadanía escoja entre los nominados.

Involucrar la ciudadanía en los procesos de selección de candidaturas tiene sus complejidades. ¿Se involucra la ciudadanía en la selección de todas las candidaturas o solo en la presidencial? ¿En qué partido tiene derecho a votar cada ciudadano o ciudadana?

Desde el punto de vista logístico, es más fácil involucrar la ciudadanía en la selección de la candidatura presidencial (es una sola), pero los argumentos se aplican a cualquier otra candidatura. Entonces, ¿cuáles se incluyen en primarias abiertas?

La decisión de en qué partido votar es fácil para los militantes y simpatizantes de un partido; se supone que preferirán participar en la selección de las candidaturas de sus partidos. Pero ¿y los demás? ¿Cuál es su motivación para seleccionar candidatos si no tienen interés en ningún partido? Las personas que no tienen preferencia partidaria tienden a no votar, y la participación en primarias, en general, es baja en cualquier país.

Si se aprueba una nueva ley electoral en la República Dominicana, debería estructurarse con una lógica consistente, ya sea de sistema cerrado o abierto. Se abre todo o se cierra todo. Es decir, se involucra la ciudadanía en todos los procesos de selección y elección de candidaturas, o se eligen todos los candidatos internamente en los partidos y se cierran las listas de candidaturas. Si no, es un arroz con mango.

Cualquier sistema electoral, sea abierto o cerrado, tiene ventajas y desventajas. Por eso, en teoría, es difícil ganar la pelea sobre los beneficios de uno sobre el otro.

En política, los intereses y la fuerza (no el consenso) priman, y determinarán cómo y cuándo se modificará el sistema electoral dominicano. Siga usted atento a la pelea, si le interesa.

Enlace al periódico HOY: http://hoy.com.do/abran-o-cierren-no-un-arroz-con-mango/

 

América Latina, siempre a la deriva abril 11, 2018

Filed under: Artículos periodísticos de los miércoles — rosarioespinal @ 10:58 am

Rosario Espinal

Artículo publicado el miércoles 11 de abril de 2018 en el periódico HOY 

Un recorrido panorámico de América Latina muestra que la región, ya avanzando el Siglo 21, sigue plagada de caudillismo y corrupción.

Los presidentes muestran vocación continuista; cambiar la Constitución para lograr su objetivo no es gran problema para ellos. Antes se veía como una marca de los gobiernos de derecha, pero la ola de gobiernos que Hugo Chávez llamó representantes del socialismo del Siglo 21 comprobó que esos males no eran monopolio de la derecha.

Chávez se mantuvo en el poder hasta la muerte. Evo Morales todavía sigue al frente de Bolivia. Rafael Correa se fue a regañadientes. Daniel Ortega sigue ahí haciendo alianzas con sus antiguos enemigos. Todos formaban el ALBA junto a Cuba, donde hasta el sol de hoy prevalecen los Castro.

En Brasil, donde los capitalistas convivieron en mayor armonía con el gobierno de centroizquierda del Partido de los Trabajadores (PT), ya se han visto los resultados. Se instauró un sofisticado sistema de corrupción público-privado, con la empresa Odebrecht a la cabeza. Las contradicciones entre facciones de la burguesía internacional y la brasileña dieron al traste con los gobiernos del PT y se ha generado una inmensa crisis política. El gobierno de Dilma Rousseff cayó y Lula está ya en prisión. Ambos sin cargos criminales de proporción, pero bajo sospecha de ser cómplices del entramado. La justicia brasileña se parcializó y hay una guerra política de todos contra todos. El país está a la deriva.

En Venezuela, líder del movimiento del socialismo del Siglo 21, la crisis política y económica es de grandes proporciones. Desabastecimiento, altísima inflación, descapitalización. Ni siquiera la ampliación de los programas sociales que dio sustento al liderazgo de Chávez puede sostenerse en medio de tantas precariedades. La supervivencia del gobierno de Nicolás Maduro se debe más a la coexistencia de la dirigencia chavista y la fragmentación de la oposición que al apoyo popular de la gestión. Otro país a la deriva.

En Chile, que se mantuvo distante del movimiento regional impulsado por Chávez, la coalición socialista terminó dando paso a los gobiernos de derecha de Sebastián Piñeira. No es un país sumido actualmente en una fuerte crisis, pero el segundo gobierno de Michelle Bachelet terminó sellado con escándalos de corrupción. Si no hay reinvención del proyecto socialista, la derecha, también corrupta, copará la agenda pública.

País tras país vemos que la ola eufórica de gobiernos de izquierda va concluyendo, ya sea con un retorno de gobiernos de derecha (Argentina, Chile, Brasil), o con una imposición de los viejos caudillos (Nicaragua y Bolivia). Ni Daniel Ortega ni Evo Morales dan indicios de querer soltar el mando después de varios períodos de gobierno.

Es posible culpar al imperialismo de los males latinoamericanos, y lo es de algunos. Pero si las sociedades latinoamericanas no se miran en espejo propio, será muy difícil avanzar en la construcción de sistemas políticos democráticos. En casi todos los países, incluida la República Dominicana, predomina un capitalismo rentista, los gobiernos son caudillistas, y el sistema de reparto de riqueza se fundamenta en el clientelismo y la corrupción.

Las sociedades que han dado un salto al desarrollo socioeconómico y político han conjugado dos factores esenciales: la modernización y diversificación de su economía y la construcción de sólidos sistemas de partidos políticos que permitan la alternabilidad y los frenos constitucionales.

Estas condiciones faltan en todos los países de América Latina. Unos cojean mucho más que otros, pero todos pasan actualmente por momentos difíciles y tienen poblaciones con grandes expectativas de bienestar.

Enlace al periódico HOY: http://hoy.com.do/america-latina-siempre-a-la-deriva/

 

 
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