ROSARIO ESPINAL

VENTANAS EN EL ESPACIO

PLD: de pecadores, víctimas y victimarios marzo 25, 2015

Filed under: Artículos periodísticos de los miércoles — rosarioespinal @ 8:02 am

Foto de Rosario Espinal para BlogRosario Espinal

Artículo publicado el miércoles 25 de marzo de 2015 en el periódico HOY

Ninguna organización humana está libre de conflictos porque el poder embriaga y la competencia con frecuencia genera más interés que la cooperación. El PLD nunca estuvo exento de conflictos, pero desde principios de la década de 1990, los principales dirigentes pudieron sortear las dificultades mientras avanzaban en la meta de llegar al poder sin las trabas de Juan Bosch.

Después de 1996, el único conflicto interno de trascendencia fue la confrontación entre Danilo Medina y Leonel Fernández por la nominación presidencial en el 2008. Fernández venció en las primarias de 2007, y Medina denunció que lo había derrotado el Estado. Prácticamente desapareció del escenario gubernamental en el cual se había mantenido encumbrado por dos décadas como congresista, estratega y ministro.

El meteórico ascenso de Leonel Fernández frenó el liderazgo de Medina, a tal punto que Fernández se convirtió en el líder indiscutible del PLD hasta hace poco tiempo. Ha contado además con un sólido apoyo desde fuera del PLD, sobre todo, de los sectores ultraconservadores que quedaron sin cobija con la muerte de Joaquín Balaguer.

Encumbrado en su liderazgo, Fernández orquestó una reforma constitucional que le dio la posibilidad de repostularse en múltiples ocasiones (el sistema de reelección indefinida no consecutiva con un período de receso es el más cercano al de reelección indefinida consecutiva). Pudo haber dejado intacto el sistema de una repostulación y nunca jamás, pero su intención era volver.

En 2011, después de recibir dos millones de supuestas firmas para cambiar la Constitución que él mismo había promovido y proclamado en 2010, Fernández se adhirió al postulado y no se repostuló por cuarta vez en el 2012. Lo pospuso para el 2016.

Ahora, en un giro de preferencias políticas sin precedentes en la historia dominicana, el escenario electoral ha cambiado y Fernández se resistió a ajustarse. En 12 años de presidencia su histrionismo político se  resquebrajó, su palabra se devaluó, y algunos de sus cercanos colaboradores han pasado por la justicia aún sea sin juicio.

Los leonelistas culpan del declive de la fuerza política de Leonel Fernández a la oposición anti-leonelista, pero que 89% de quienes simpatizan por el PLD quiera que Danilo Medina se repostule, según mostró la encuesta Penn, Schoen y Berland, es muestra de que el problema traspasa el alcance de la oposición.  Sería difícil argumentar que el 89% de la masa votante del PLD está compuesta por tarados mentales manipulados por la oposición.

En la desorientación política que provoca la transmutación de preferencias electorales, los leonelistas y danilistas se imputan el pecado. A Fernández por haber cambiado la Constitución en 2010 eliminando el sistema de una repostulación y nunca jamás, de la cual se hubiera beneficiado Medina en el 2016, y a los danilistas por promover otro cambio constitucional. De ambos lados se pronostica catástrofe institucional si no se hace lo que desean.

Ante esta situación, los optimistas desean un acuerdo amigable entre Leonel Fernández y Danilo Medina para cambiar la Constitución o dejarla igual. Pero si ese acuerdo fue en algún momento posible sin grandes traumas, ya ese tiempo pasó.

En la lucha abierta actual, el peor posicionado es Leonel Fernández. Si recula en sus intenciones de repostularse (con o sin cambio constitucional) sería un signo de debilidad y derrota política, por lo menos en lo inmediato. Si no recula será visto como un glotón político con cuatro postulaciones. Medina tiene contra sí sus planteamientos anti-reeleccionistas, pero encuentra un escenario político más favorable. Si hay cambio constitucional gobernaría cuatro años más; si no, sería percibido nuevamente como la víctima de Leonel Fernández.

Enlace al periódico HOY:  http://hoy.com.do/pld-de-pecadores-victimas-y-victimarios/autor/rosario-espinal/

Anuncios
 

Leonel Fernández: su nuevo escenario electoral marzo 18, 2015

Filed under: Artículos periodísticos de los miércoles — rosarioespinal @ 10:38 am

Foto de Rosario Espinal para BlogRosario Espinal

Artículo publicado el miércoles 18 de marzo de 2015 en el periódico HOY

Danilo Medina ha ganado amplia aprobación no porque haya impulsado un grandioso cambio social, ni la mayoría de la población haya mejorado sustancialmente su nivel de vida. La ha ganado en buena parte porque ha enviado en múltiples ocasiones la señal de que toma en cuenta la opinión pública. Los críticos lo han llamado populista, pero no es así.

El populismo es un movimiento político que apela a la movilización del pueblo en la consecución de fines políticos, y esa no ha sido la característica del gobierno de Medina ni de ningún otro en República Dominicana. El pueblo dominicano está adormecido por el clientelismo; no movilizado por el populismo.

Sin transformar la naturaleza corrupta y clientelar del Estado, Medina ha impulsado algunas medidas de amplio apoyo como el 4% del PIB para la educación y el sistema de emergencias 9-1-1. Lo pudo hacer Leonel Fernández en sus 12 años de presidencia y no lo hizo porque prefirió las grandes obras de construcción.

Cuando en un gobierno se genera una gran crisis económica como sucedió con Hipólito Mejía, es relativamente fácil gestar una alternativa electoral de alta aceptación. Eso benefició a Fernández en 2004 y 2008.

Ahora el país no enfrenta una crisis económica de magnitud ni de deslegitimación presidencial. Medina es altamente valorado y hay relativa estabilidad económica. Esto presenta un escenario electoral diferente para Fernández comparado con las tres ocasiones anteriores en que compitió.

En 1996, Joaquín Balaguer y los grupos ultra-conservadores buscaron cerrarle el paso a José Francisco Peña Gómez. El PLD fue su opción y Fernández era un joven desconocido que subió con el aura de Juan Bosch y la mano de Balaguer.

En 2004, el país estaba harto de Hipólito Mejía y se gestó el clamor “e’pa fuera que van”. En 2008, el ambiente electoral era todavía similar al 2004. Por eso Fernández pudo fácilmente derrotar a Medina en las primarias del PLD y a Miguel Vargas en las elecciones presidenciales.

Ahora la evaluación que hace la ciudadanía de Fernández no es sólo en relación con la descalabrada oposición, sino también con un popular Medina.

Un amplio segmento de la población sabe que Leonel Fernández no es devoto de la no-reelección. Cambió la Constitución en 2010 para postularse por cuarta vez en el 2016. Saben que si el proyecto reeleccionista a favor de Medina no cuaja es fundamentalmente por la oposición de Fernández. Por eso, en la medida que avance el proyecto leonelista, será mayor el encono de muchos votantes por haberle cerrado el paso a Medina. Fernández no está en la calle por el escándalo Quirino, sino porque siempre ha sido su plan repostularse y es ya mediados de marzo.

En este contexto, para un amplio segmento de la población que prefiere la reelección, incluidos muchos peledeístas, Fernández es peor alternativa. Esto lo coloca por primera vez en una posición electoral desventajosa.

¿Significa que perderá las elecciones de 2016? No necesariamente. Las precariedades de la oposición abren el camino a un triunfo del PLD. Pero si cambiara esta situación, Fernández transitaría un camino muy pedregoso.

La popularidad de Danilo Medina ha debilitado el liderazgo partidario y nacional de Fernández, porque en la comparación, Medina aparece mejor sintonizado y armonizado con la población, y la ciudadanía nunca busca elegir lo que considera peor. Ni el chicharrón ni la tambora solucionan este problema.

Aunque Leonel Fernández gane la nominación y las elecciones, él va ahora mismo a contracorriente; y su gran desafío si gana nuevamente será gobernar con amplia aprobación, no atragantando al pueblo.

Enlace al periódico HOY: http://hoy.com.do/leonel-fernandez-su-nuevo-escenario-electoral/autor/rosario-espinal/

 

PLD: el despelote político marzo 11, 2015

Filed under: Artículos periodísticos de los miércoles — rosarioespinal @ 9:17 am

Foto de Rosario Espinal para BlogRosario Espinal

Artículo publicado el miércoles 11 de marzo de 2015 en el periódico HOY

En los últimos 30 años, siempre que me preguntaron si el sistema partidario dominicano estaba al borde del colapso respondí con un no por tres razones. Cuando una democracia electoral registra un alto nivel de simpatía partidaria, un alto nivel de participación electoral, y cuenta con partidos en capacidad de competir por el poder (aun sean corruptos y clientelistas), no se registra una crisis que conduzca al colapso del sistema partidario.

Todavía hoy la sociedad dominicana sigue mostrando un alto nivel de identificación partidaria y de participación electoral (lo segundo se sabrá mejor en el 2016); pero el sistema partidario transita por un momento muy difícil, y de su capacidad de restructuración dependerá la supervivencia de los partidos principales.

De 1966 a 1986, el sistema político dominicano se caracterizó por el bi-partidismo con el Partido Reformista y el PRD. A partir de 1986 surgió el tri-partidismo con el PLD. El colapso del PRSC muerto Balaguer trajo de nuevo el bi-partidismo a partir de 2008 entre el PLD y el PRD. Pero la división del perredeísmo post-2012 dejó el país con un solo partido de cierta estructuración y capacidad de ganar elecciones: el PLD.

Ahora, la confrontación entre leonelistas y danilistas socava la unidad de ese partido. Por ejemplo, a marzo de 2015, el PLD no ha logrado consensuar posiciones con respecto a leyes importantes como el Código Penal y la Ley de Partidos Políticos, y mucho menos sobre la reelección.

En esta lucha voraz de poder en el PLD, surgen las acusaciones que revelan el despelote y las complicidades en la política dominicana. DICAN, Quirino y Félix Bautista son muestras fehacientes.

Estos casos apuntan a la dificultad del único partido que quedaba en el sistema político dominicano de establecer un sistema de transparencia y consecuencias, esencial para que la República Dominicana dé un salto democrático y no se ahonde el camino hacia la disolución del sistema partidario vigente.

En este momento, la estabilidad del sistema político dominicano proviene fundamentalmente del alto nivel de aprobación de Danilo Medina. Es el pegamento político. Una vez se remueva esa variable, el sistema político no tiene resortes suficientemente fuertes para seguir sorteando con relativa facilidad los desafíos políticos. La corrupción corroe la confianza ciudadana, la delincuencia aterra a la población, y el costo de la vida abate el presupuesto familiar. La relativa estabilidad macroeconómica ha sido el antídoto.

Hoy el sistema partidario dominicano está en alto riesgo y la causa fundamental es evidente: las ambiciones personales desbordan las capacidades institucionales en los partidos. Esto provocó las divisiones en el PRSC y en el PRD, y ahora amenazan el único partido del sistema que había logrado cierta articulación de criterios en los asuntos centrales.

La disyuntiva actual del PLD es si cambia nuevamente la Constitución para permitir la repostulación de Danilo Medina e impedir la de Leonel Fernández, quien la cambió en 2010 en busca de una repostulación en 2016; o si Fernández impone su cuarta postulación. Cualquiera sea el resultado, dejará descontento a un importante segmento del peledeísmo, y las diferencias no podrán ser fácilmente matizadas por el Comité Político como era usual en el pasado.

La evidencia más clara de la magnitud de las tensiones entre el leonelismo y el danilismo es la actual disfuncionalidad del Comité Político para sortear los grandes asuntos políticos del momento. Ante la incapacidad de acordar, no pueden reunirse; y hay una sensación en el ambiente de que el PLD, al igual que los otros partidos, va a la deriva. He aquí su desafío.

Enlace al periódico HOY:  http://hoy.com.do/pld-el-despelote-politico/autor/rosario-espinal/

 

Danilo Medina: el brillo marzo 4, 2015

Filed under: Artículos periodísticos de los miércoles — rosarioespinal @ 9:37 am

Foto de Rosario Espinal para BlogRosario Espinal

Artículo publicado el miércoles 4 de marzo de 2015 en el periódico HOY

Si un turista llega de Noruega a República Dominicana quedará sorprendido al saber que el presidente Danilo Medina registra una altísima aprobación en las encuestas. Tanto apoyo a un presidente es inusual en cualquier país del mundo, y más aún en uno plagado de problemas como República Dominicana.

Al entablar conversación con los primeros dominicanos, el turista escuchará que debe cuidarse de los delincuentes, que la luz se va y el agua también, que las escuelas son de mala calidad y los servicios de salud por igual.

Si lee la prensa el segundo día, el turista encontrará los nombres de corruptos y asaltantes, feminicidas y violadores, narcotraficantes y chapeadores (no sólo chapeadoras). Si camina por las calles encontrará hoyos, basura amontonada, y un mal olor en algunos lugares que espanta. Si se sienta en un parque encontrará vendedores ambulantes, vagos, tigueres al asecho, limosneros y pordioseros. Con estas vivencias su confusión aumentará, ¿por qué es tan popular el Presidente?

Si visita el polígono central de Santo Domingo, quedará impresionado con los edificios, centros comerciales, tiendas caras, restaurantes y bares, túneles y elevados. Pero cada vez que salga del polígono encontrará la dura realidad de la mayoría de los dominicanos.

Para el tercer día sabrá que en el país la oposición política es raquítica, que gobernó malísimo, que el caudillismo abunda y las instituciones son instrumentos para beneficio de algunos.

De repente su raciocinio se iluminará al detectar que dos ex presidentes con altas tasas de rechazo aspiran a competir por cuarta vez. ¡Ah! ¿Será que la gente se aferra al Presidente para mantener esperanzas porque los ex no dan aliento, se preguntará?

Al cuarto día, el turista habrá descubierto la fórmula del éxito. El presidente Medina se desdobla en buen samaritano, el pueblo lo ve misericordioso y auténtico, a diferencia de los soberbios. Ese ha sido combustible de largo metraje.

Cierto, Medina ha tomado medidas públicas de impacto, como el 4% del PIB para la educación y enfrentar el analfabetismo, la renegociación del contrato con la Barrick Gold y el cese al fraude millonario con Bahía de las Águilas, el reparto de créditos agrícolas y el sistema 9-1-1, pero su altísimo nivel de aprobación no es simplemente producto de esos logros.

Danilo Medina tiene el país a sus pies porque en los contrastes políticos, él aparece desinteresado, preocupado, comedido, genuino, modesto y sencillo. Cuando actúa positivamente es el buen presidente, cuando llegan las adversidades lo disculpan.

La alta popularidad de Medina genera un serio problema en el PLD. Ha descarrilado la noción de quién es el líder, aunque Medina proclame que no le interesa el cargo ni el título; y ha descarrilado las aspiraciones presidenciales de sus compañeros, porque hasta que no decida si habrá o no reelección, todos quedan en la gatera.

La popularidad de Danilo Medina debería enseñar dos lecciones a la clase política dominicana, tan adicta al caudillismo. Primero, un beneficio de la democracia es la posibilidad de cambiar; Medina llegó sin brillo y ahora alumbra. Segundo, nadie tiene el monopolio de la magia de gobernar.

Es lamentable que Leonel Fernández para candidatearse por cuarta vez, cambiara el sistema de reelección presidencial en la Constitución de 2010. Dos postulaciones consecutivas y nunca jamás era mejor sistema que el actual de repostulaciones indefinidas no consecutiva. Y si el caudillismo dominicano es tan visceral, hubiese sido preferible establecer una repostulación inmediata y la siguiente después de dos períodos de espera.

Es también lamentable que el caudillismo dificulte, y quizás impida, que en el PLD se abran unas primarias competitivas sin Leonel ni Danilo.

Enlace al periódico HOY: http://hoy.com.do/danilo-medina-el-brillo/autor/rosario-espinal/

 

 
A %d blogueros les gusta esto: