ROSARIO ESPINAL

VENTANAS EN EL ESPACIO

Ley de Partidos: ¡qué parto tan largo! julio 25, 2018

Filed under: Artículos periodísticos de los miércoles — rosarioespinal @ 4:06 pm

Rosario Espinal

Artículo publicado el miércoles 25 de julio de 2018 en el periódico HOY 

El presidente Danilo Medina extendió la actual legislatura por 15 días para que el Congreso siga conociendo la Ley de Partidos y el Régimen Electoral. Ummm, ¿y todavía hace falta más conocimiento? ¿Sufren de déficit cognitivo los legisladores?

Comencemos por lo vital. He dicho muchas veces que primero debió aprobarse una nueva Ley Electoral. Actualizar la existente y darle un poco más de garras era más fácil. Es lo mínimo que, a estas alturas, debió haber aprobado el Congreso. ¡Pero no! Siguen con su tirijala en la Ley de Partidos, un parto largo, muy largo.

De tanto cantaletearla se llegó a creer que la aprobarían a principios de esta legislatura, pero nada. Tienen ahora otra oportunidad: los 15 días de extensión. Si no, como tarde, en la próxima legislatura; o no habrá Ley de Partidos para las elecciones de 2020.

¡Y ellos felices! Los políticos seguirán en su preferido estado natural: como chivos sin ley.

La clase política dominicana, de baja calidad, ha perdurado en el tiempo porque no se somete a la legalidad. Ni siquiera le interesa establecer una legalidad para autorregularse.

El financiamiento carece de control. Lo único que conocemos es la millonada que reciben del presupuesto nacional para su divertimento. El Gobierno, por su parte, distribuye beneficios entre todos los partidos y facciones de aliados, que digamos, es más de la mitad del espectro político. Incluso hay políticos de oposición enrolados en el plan de beneficios gubernamental con asesorías o contratos.

Un amplio segmento de la clase política se ha acoplado al sistema de beneficios de un PLD hegemónico. La lucha dentro del PLD se agrava, precisamente, porque segmentos del peledeísmo en alianza con otros grupos libran una batalla campal por el control de los recursos. Tanto el leonelismo como el danilismo trascienden el PLD y agrupan un amplio espectro político con beneficios actuales o promesas futuras.

Precisamente, que el sistema de partidos en la República Dominicana no haya colapsado se debe, en parte, a los amplios beneficios que recibe la clase política, aunque las luchas personalistas hayan destruido casi todas las estructuras partidarias.

Los reformistas siguen en el poder, muy disminuidos; los perredeístas están en el poder, también muy disminuidos; algunos perremeístas se benefician del poder, aunque de manera limitada; muchos de los partidos minoritarios están en el poder con el PLD, o estuvieron en la época de Leonel y aspiran a volver con él. En esta coreografía política, el PLD sigue siendo el rey.

A la sumatoria de todos esos partidos políticos se adhieren grandes segmentos de la sociedad dominicana, que, al igual que los políticos, buscan beneficios. Por eso, entre corrupción y clientelismo danza el descalabrado sistema de partidos, por lo menos, hasta que llegue una gran crisis económica que arrase con todos.

Una ley que ponga límites a la corrupción y al clientelismo no es del agrado de los políticos. Por eso el parto para actualizar la Ley Electoral y aprobar la Ley de Partidos ha sido tan largo.

Me sorprendería que esas leyes se aprueben en la extensión de 15 días. Quizás, la única esperanza es la próxima legislatura.

Entrado el año 2019, los partidos estarán en full proselitismo y normarlos sería prácticamente imposible. Como bien demostró la disposición administrativa de la Junta Central Electoral llamando a un cese de las actividades proselitistas en espacios públicos, no hay intención de los políticos de dar tregua. Quieren cancha libre, y sin árbitros mucho mejor.

Enlace al periódico HOY: http://hoy.com.do/ley-de-partidos-que-parto-tan-largo/

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Aborto: cuatro mentiras sobre las tres causales julio 18, 2018

Filed under: Artículos periodísticos de los miércoles — rosarioespinal @ 10:34 am

Rosario Espinal

Artículo publicado el miércoles 18 de julio de 2018 en el periódico HOY 

Los defensores de la penalización absoluta del aborto presentan diferentes argumentos falaces para avanzar su causa de obligar a todas las mujeres, en todas las circunstancias, a proseguir y concluir con el embarazo. He aquí cuatro mentiras.

Mentira 1: la vida comienza en la concepción, por lo cual, todo aborto es un crimen a menos que ocurra de manera natural. Este argumento descarta que existen condiciones cuando es necesario médicamente terminar un embarazo, o cuando la mujer, por situaciones adversas, como el caso de una violación, debe tener la opción de decidir. ¡Sí!, de decidir, no que le impongan por ley mantener un embarazo.

Obligar un embarazo fruto de un crimen es castigar doblemente a la mujer. Mandarla a la cárcel por un aborto en esas circunstancias es triple crimen. Si la mujer violada desea mantener su embarazo, debe ser por su elección, no por obligación. ¡Es lo justo ante la tragedia!

Como tantas personas hablan a nombre de Dios, sin Dios haber dicho nada al respecto, es una mentira propagar que las mujeres están obligadas a llevar a término todo embarazo.

Mentira 2: dicen los opositores de las tres causales que, si se aprueba la despenalización en casos de riesgo de vida para la madre, violación o incesto, y cuando la vida del feto es inviable, habrá una carnicería humana en la República Dominicana. Las dominicanas, según este argumento, no están preparadas para tal legislación. Parece que las consideran muy estúpidas o putas.

Ojo: este cuco es falso. En los países donde el aborto está despenalizado en las primeras 12 o 14 semanas (no solo por causales), tiende a bajar el número de abortos que se realizan. La razón es sencilla: en esos países se ofrece más información y acceso a los anticonceptivos, y se confía en que las mujeres sabrán mejor cómo evitar un embarazo no deseado.

Ojo doble: los mismos que se aponen a las tres causales, se oponen a la educación sexual en las escuelas; con lo cual, contribuyen a que aumente el número de embarazos no deseados por falta de información, y, por ende, a más abortos. Los padres son malos educadores sexuales porque con frecuencia no quieren hablar del tema con los hijos.

Mentira 3: propagan los opositores de las tres causales que quienes demandan que se incluyan en el Código Penal lo hacen con agenda y financiamiento internacional. Pues resulta que el movimiento a favor de las tres causales tiene pocos fondos.

Quienes tienen muchos fondos para impulsar su agenda son las iglesias, principales abanderadas del movimiento contra las tres causales. Reciben inmenso financiamiento del Estado Dominicano a través de la construcción de iglesias, donaciones de terrenos públicos, y la asignación de recursos para las instituciones educativas y sociales que dirigen. También reciben financiamiento del empresariado, de los feligreses, y de organizaciones religiosas internacionales.

Mentira 4: los opositores de las tres causales saben que en la República Dominicana se realizan muchos abortos a pesar de la penalización absoluta, pero insisten en que se mantenga la prohibición total dizque para evitarlos. ¡Una farsa! En los abortos ilegales hay gran inseguridad para las mujeres y un inmenso riesgo para su salud.

La penalización absoluta del aborto no ha servido en ningún país para disminuir los embarazos ni para reducir los abortos. Proponer la penalización absoluta refleja ignorancia, hipocresía o perversidad.

Legisladores, decídanse ya a aprobar el Código Penal con las tres causales. Es su deber legislar por derechos para toda la sociedad.

Enlace al periódico HOY: http://hoy.com.do/aborto-cuatro-mentiras-sobre-las-tres-causales/

 

¿Ladrones vigilan ladrones? julio 11, 2018

Filed under: Artículos periodísticos de los miércoles — rosarioespinal @ 9:00 am

Rosario Espinal

Artículo publicado el miércoles 11 de julio de 2018 en el periódico HOY 

Desde el año 2005, los gobiernos del PLD han quedado atrapados en una espiral de delincuencia que no cesa y no logran enfrentar con efectividad.

Es harto sabido que no hay una sola causa que explique el aumento de la delincuencia. No obstante, la solución recurrente es a lanzar mayor cantidad de policías y militares al patrullaje en las calles. La medida tiene un efecto mediático (que la gente vea al Gobierno actuando), y disuadir a los ladrones mientras dura el patrullaje mixto ampliado.

¿Por qué no soluciona el problema de la delincuencia el despliegue del patrullaje?

Primero, porque los policías y militares son parte del problema. Algunos son cómplices de los delincuentes civiles, o salen a las calles al macuteo. En vez de aliviar, representan una nueva carga para la gente. Segundo, porque la población no confía en ellos. En encuestas comparativas de la región, la Policía Nacional dominicana ocupa uno de los últimos lugares en confianza institucional. Tercero, porque aún capturen delincuentes, salen pronto de la cárcel.

La corrupción policial-militar tiene una larga historia en este país. En los 12 años de Balaguer (1966-1978), la corrupción fue el pacto establecido para que los policías y militares se subordinaran al poder civil y no complotaran contra el Gobierno. Los grandes jefes militares prosperaron y los de abajo recibían sus boronas. Este sistema ha continuado intacto hasta el día de hoy.

Es incalculable cuánto reciben los policías y militares en sobornos o por extorciones, y subirles el sueldo no resuelve el problema porque las fuentes irregulares de recursos son probablemente mayores que los aumentos de salarios que podría aguantar el Presupuesto Nacional.

En países donde se la logrado institucionalizar las fuerzas policiales y militares, y donde la corrupción de los oficiales es limitada, es porque nunca antes existió un sistema vasto de corrupción como en la República Dominicana. Este sistema conlleva permitir acciones delincuenciales a civiles a cambio de comisiones para policías y militares; o los mismos oficiales, o ex oficiales, se involucran directamente en las acciones delictivas.

Esto no significa que todos los policías y militares sean delincuentes, sino que existe una estructura de corrupción de 50 años enclavada en las instituciones del orden público, de la cual, muchos oficiales son beneficiarios, en distintas cantidades y formas según el rango.

Sanear el sistema policial y militar no es tarea fácil, ni tienen gran interés en hacerlo el poder militar ni el poder civil porque se sustenta en la complicidad. Si ese saneamiento se lograra, se reduciría mucho el problema delincuencial en el país.

La otra gran causa de la delincuencia es el desempleo y la desigualdad social. En la solución de estos problemas no tienen incumbencia los policías ni los militares; por eso, lanzarlos a la calle no enfrenta una causal fundamental.

Hay que crear muchas fuentes de trabajo con salarios aceptables para incorporar la población joven al sistema productivo. Sin eso, los jóvenes marginados encontrarán en la delincuencia callejera un oficio por cuenta propia para generar ingresos.

A la corrupción policial y militar, y al desempleo y la desigualdad, se agrega la proliferación de armas, los juegos de azar y el consumo de drogas. En busca de dinero para satisfacer esos vicios hay muchos ladrones armados en las calles.

Si para probar efectividad del patrullaje mixto ampliado se anuncia ahora la captura de muchos delincuentes y bienes robados, ¿dónde estaban todos esos policías y militares que no cumplían con esa importante labor? ¿Y qué harán con los bienes confiscados?

Enlace al periódico HOY: http://hoy.com.do/ladrones-vigilan-ladrones/

 

América Latina: de partidos a coaliciones electorales julio 4, 2018

Filed under: Artículos periodísticos de los miércoles — rosarioespinal @ 11:08 am

Rosario Espinal

Artículo publicado el miércoles 4 de julio de 2018 en el periódico HOY 

Un cambio político trascendental en América Latina en las últimas dos décadas es la desarticulación de los sistemas de partidos y el surgimiento de diversas coaliciones electorales para llegar al poder. Algunas se sostienen en el tiempo, otras no.

Las crisis económicas, la corrupción, la exclusión social y la violencia delincuencial son los ejes que estructuran el colapso de los partidos políticos tradicionales. Incapacitados para dar respuesta a las necesidades y demandas de la población, la clase política latinoamericana ha fracasado en los ensayos democráticos, dejando a su paso sociedades en hemorragia económica e inseguridad ciudadana.

Ese vacío lo llena generalmente algún líder mesiánico que alcanza el poder con el montaje de una coalición político-electoral nueva.

El proceso comenzó en Venezuela con el surgimiento de Hugo Chávez a fines de la década de 1990 ante el finado bipartidismo venezolano de ADECO y COPEY. La base militar y el petróleo dieron a Chávez un marco de posibilidades para permanecer en el poder hasta la muerte; y el chavismo, hasta la fecha, ha logrado sortear fuertes crisis políticas y económicas. Su cúpula no se ha desintegrado.

En la década de 1990 también colapsó el sistema de partidos de Perú y dominó Fujimori. Luego, con la caída de las oligarquías de Bolivia y Ecuador en medio de la insurgencia indígena, surgieron Evo Morales y Rafael Correa.

También se vino abajo el sistema de partidos en Argentina, aunque los Kirchner lograron mantener viva una facción del peronismo. Uruguay vio sus partidos tradicionales reemplazados por un frente de centroizquierda. Brasil, que nunca tuvo un sistema de partidos fuertes, vivió la desintegración del incipiente bipartidismo que forjaron Fernando Henrique Cardoso (en la centroderecha) y Lula (en la centroizquierda) ante la magnitud de los escándalos de corrupción. En Costa Rica el PAC reemplazó en años más recientes el llamado bipartidismo tradicional.

El pasado domingo 1 de julio, México asistió a las urnas y los resultados muestran el hoyo electoral en que han caído el histórico PRI y su opositor PAN. Después de 70 años de unipartidismo del PRI, el PAN llegó al poder en el 2000. Se auguró entonces el surgimiento de un bipartidismo, con el PRD (un desprendimiento del PRI) como tercera fuerza electoral. Pero esa estructuración partidaria no duró ni 20 años. El triunfo de Andrés Manuel López Obrador con el Movimiento de Regeneración Nacional (MORENA) evidencia la desarticulación del sistema de partidos mexicano.

López Obrador obtuvo el 53% de los votos a nivel presidencial y arrasó en la Cámara de Diputados. Ya no se puede hablar de unipartidismo, ni bipartidismo ni tripartidismo en México. Una coalición con un nuevo realineamiento de votantes ha llevado a López Obrador al poder. No es un actor nuevo en la política mexicana, ya había intentado ser presidente antes y fue gobernador del DF. Lo nuevo es la coalición, y, sobre todo, el descabezamiento electoral del PRI y del PAN.

La República Dominicana ha sobrevivido a la debacle partidaria en la región, pero viene desde el año 2004 experimentado la desarticulación de su sistema de partidos. El PRSC y el PRD colapsaron electoralmente. El PRM, heredero principal de los votos del PRD, aún no se constituye en fuerte músculo político. El PLD, único partido que aún no se ha dividido ni colapsado electoralmente, enfrenta serios problemas de articulación interna y de credibilidad.

¡Ojo! El sistema de partidos dominicano no tiene vacuna eterna de inmunidad al colapso.

Enlace al periódico HOY: http://hoy.com.do/america-latina-de-partidos-a-coaliciones-electorales/

 

 
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