ROSARIO ESPINAL

VENTANAS EN EL ESPACIO

¿Qué veo? junio 13, 2018

Filed under: Artículos periodísticos de los miércoles — rosarioespinal @ 3:27 pm

Rosario Espinal

Artículo publicado el miércoles 13 de junio de 2018 en el periódico HOY 

En un artículo reciente escribí que la marrulla es el modus vivendi de los partidos y de muchos políticos dominicanos. Se nutren del dinero de muchas fuentes y no quieren dar cuentas. Tienen vocación vitalicia y para mantenerse en el poder juegan sucio.

Veamos. Reciben dinero del Presupuesto Nacional sin mayor control sobre el uso de esos fondos. Reciben donaciones privadas sin dar cuentas de cuánto reciben, de quién reciben, y en qué lo gastan. No tienen ni quieren control y alegan persecución si se les cuestiona. Por tanto, no hay que esperar buenas garras para el financiamiento si se aprueba una Ley de Partidos o una Ley Electoral.

Tampoco quieren estricta regulación de la publicidad en campaña; mucho menos los partidos y candidatos con más recursos para promocionarse. En ese propósito tienen la ayuda de los dueños de medios de comunicación y los comunicadores que hacen su agosto en época electoral. Muchos viven del bla, bla, bla.

Incluso en época no electoral, hay cantidad de anuncios en los medios de entidades gubernamentales, cortesía del erario público. Por tanto, no esperen en las leyes estrictos controles del tiempo y cantidad de la propaganda.

El tema de las primarias ha copado la atención, y es un gran reto que enfrentan los partidos. Cada bando prefiere un tipo de primarias diferente en función de sus intereses; es decir, cómo ganar más fácil la nominación.

Ojo: no es por democracia que se debaten los tipos de primarias; es por la lucha de poder entre facciones políticas para el control de las nominaciones. Por tanto, hay tremendo tranque.

Después de darle seguimiento a la política dominicana por mucho tiempo, no veo por ningún lado un compromiso serio y sincero de los políticos con la democracia.

¿Qué veo?

Veo bandos enfrentados que se dividen y crean otros bandos. Veo el sistema de partidos fracturándose. Veo la prevalencia del interés grupal.

Veo un Gobierno del PLD sin contrapesos, inmerso en escándalos de corrupción e intenciones vitalicias; incapaz ya de entusiasmar amplios segmentos de la ciudadanía.

Veo una oposición sin rumbo ni propuestas que convoque una mayoría de la ciudadanía a apoyarlos. Veo una oposición tan desgastada como el Gobierno, con la diferencia de que el pastel no les llega tan abundante.

Veo una caterva de políticos con aspiraciones a todos los puestos. Veo la posibilidad de que algún desquiciado de marca mayor llegue eventualmente a dirigir este país por cansancio de la población o por inclinación autoritaria.

Veo una sociedad insatisfecha, que se acomoda porque no hay más opciones en la mesa. Una sociedad en la antesala del hartazgo y los políticos tan campantes, no se dan cuenta o prefieren ignorarlo. Piensan o propagan que hacen el bien como si la ceguera fuera la marca de la dominicanidad.

Veo a las redes sociales llenar el tiempo, la energía y las utopías de los diestros en la comunicación electrónica. Veo que en su ajetreo mediático asumen una realidad distorsionada y entran en guerras imaginarias, en un dime y te diré, que a la inmensa mayoría de la población ni siquiera les llega (por suerte).

Veo delincuencia, zozobras, menores sexualmente abusadas, feminicidios, muertes maternas, basura, apagones, túneles y elevados congestionados, accidentes de tránsito, surcos vacíos de ríos que ya no corren. Veo Odebrecht, Súper Tucanos, la OMSA, etc., etc.

Y también veo un mar azul precioso y mucha gente trabajadora con un sueño: que este país sea un lugar mucho mejor, no en cien años, sino ahora, ¡ya!

Enlace al periódico HOY: http://hoy.com.do/que-veo/

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A la reina la dejaron entrar, ¿y a las dominicanas? junio 6, 2018

Filed under: Artículos periodísticos de los miércoles — rosarioespinal @ 6:25 pm

Rosario Espinal

Articulo publicado el miércoles 6 de junio de 2018 en el periódico HOY 

La reina Letizia visitó la República Dominicana hace unos días y en todas las fotos que vi en los periódicos aparecía con vestido o blusa sin mangas. Eso incluyó la visita al Palacio Nacional.

Quienes no han tenido la experiencia, o no lo saben, en este país hay instituciones públicas donde no se permite a las mujeres entrar con un vestido o blusa sin mangas (también se prohíbe entrar en sandalias, camisetas y en pantalones cortos, incluidos los hombres). Es el código de vestimenta.

Lo de pantalones cortos lo entendería por la informalidad, pero la prohibición de mangas cortas a las mujeres no tiene sentido.

No hablo de mujeres que trabajan en esas instituciones, a ellas les pueden exigir uniformes con mangas si así desean los directivos. Me refiero a que esta exigencia es a personas que buscan un servicio o asisten a una actividad.

No sé la razón de la medida, pero supongo que se justifica con el argumento en que esas instituciones son lugares solemnes, honorables, donde enseñar la carne de los brazos de una mujer es inapropiado (lo mismo dicen los musulmanes que requieren que las mujeres se cubran todo el cuerpo, la cabeza, y en algunos casos hasta la cara para preservar la pureza y honorabilidad).

Para compensar por los inconvenientes que genera el código de vestimenta, en las instituciones públicas tienen chaquetas para prestarlas a las mujeres que lleguen con ropa sin mangas. El momento es engorroso: paran a la mujer, le dicen que no puede entrar, que para entrar tiene que cubrirse los brazos, y que para eso le van a prestar una chaqueta.

Hay por lo menos cuatro razones para rechazar esta exigencia y pedir que se derogue esa medida en las instituciones públicas que la tienen.

Primero, no hay nada negativo o pecaminoso con que una mujer lleve puesto un vestido o una blusa sin mangas. Los brazos no son ni siquiera una zona erótica del cuerpo.

Segundo, no hay razón para exigirle a una mujer que se ponga una chaqueta que otras personas han usado, que no le gusta, o no le pega con la ropa que lleva puesta.

Tercero, es una violación a la honorabilidad de la mujer que la traten como una persona incorrecta cuando no ha hecho nada incorrecto. Repito, llevar un vestido o una blusa sin mangas no es inapropiado ni tampoco muestra de informalidad.

Cuarto, este es un país tropical, de mucho calor, donde muchas mujeres no tienen vehículo con aire acondicionado para transportarse, tienen que tomar un concho o caminar para llegar a un lugar. Exigir que las mujeres lleven todas un vestido o blusa con mangas es contradictorio con el clima de este país y el sistema de transporte.

Si a la reina Letizia (que iba en vehículo muy confortable con aire) la dejaron entrar sin mangas a las instituciones que visitó, incluido el Palacio Nacional, es tiempo de que las instituciones públicas eliminen la disposición de las mangas.

La honorabilidad en esas instituciones no está en cubrirse los brazos y los pies. Está en no robar, en ofrecer servicios de calidad a la ciudadanía, y velar por sus derechos.

Como dice el refrán, la fiebre no está en la sábana. En este caso, la honorabilidad y la solemnidad no están en los brazos ni en los pies.

No hay que ser víctima de medidas arbitrarias ni de ridiculeces administrativas.

Enlace al periódico HOY: http://hoy.com.do/a-la-reina-la-dejaron-entrar-y-a-las-dominicanas/

 

 
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