ROSARIO ESPINAL

VENTANAS EN EL ESPACIO

Magaly Pineda, con la voz en alto marzo 30, 2016

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Artículo publicado el miércoles 30 de marzo de 2016 en el periódico HOY

No hay otra persona en este país que encarne la representación del feminismo como Magaly Pineda. Fue referente del discurso, las prácticas y la formación de muchas mujeres. Fue combativa y apasionada, y siempre resonaba con su timbre de voz exquisito e inigualable a favor de los derechos de las mujeres y la igualdad de género. Nunca bajó la guardia en las luchas más controversiales, incluidas las que hoy siguen produciendo grandes encontronazos en la sociedad dominicana: un marco legal que permita el aborto y los derechos de la comunidad LGTB.

En el año 2003, Clara Báez y yo entrevistamos a Magaly Pineda para conocer sus pareceres sobre la historia del movimiento de mujeres en República Dominicana. Es una larga entrevista, y comparto aquí algunos párrafos sobre cómo se hizo feminista y contribuyó a que el feminismo fuera parte de la historia dominicana.

Lo que sigue son sus palabras con modificaciones mías de estilo para ajustar el lenguaje oral al escrito y reducir párrafos largos.

¿Cómo te hiciste feminista? “Por un hombre. Recibí en marzo o abril de 1970 a un periodista de Estados Unidos que venía a cubrir la primera reelección de Balaguer. Vino recomendado por el movimiento pro independencia de Puerto Rico…, y como en esa época decían que los gringos eran de la CIA, me explicaron que él era de izquierda, que trabajaba en una agencia de noticias alternativa… Entonces lo ayudé a entrevistar políticos, y él me habló de un movimiento de liberación de la mujer…. Yo asombrada decía ¿qué? Luego me envió un libro traducido al español de Margaret Randall”.

¿Por qué CIPAF? “Porque estábamos dando tumbos y necesitábamos información para hacer una agenda, formar la gente, tener dominio teórico…, y la acción. Entonces invité a 15 o 20 mujeres para plantearles que hiciéramos un proyecto con representación de todos los partidos políticos y de las que no éramos de partidos…, que fuera un proyecto autónomo de las mujeres.  Nadie creyó, dijeron que si estaba loca, que si iba a tirar mi carrera académica por la borda… Con la ayuda de dos amigas escribimos el proyecto para fundar CIPAF” (Centro de Investigación para la Acción Femenina).

¿Qué hicieron en CIPAF? “Queríamos explicar cómo nos socializamos. Los varones para una cosa y las mujeres para otra, con el  énfasis  de  Simone de  Beauvoir de que las mujeres no nacemos, sino que nos hacemos, y que nos hacemos a través del proceso de socialización”.

¿Cuáles son los principales logros del feminismo dominicano? “Tenemos derechos. La gente nos reconoce como ciudadanas… Es una ganancia enorme. Creo que el nivel de conciencia de la ciudadanía de que la violencia es un problema es extraordinario…Y creo que por eso los hombres se suicidan; ya tienen sanción… En este país el que mató una mujer se jodió,… porque estamos en otro momento. Esos son avances del movimiento”.

¿Hay un movimiento feminista en República Dominicana? “En este país y en muchos de América Latina, contrario a Europa, no hay un movimiento feminista de masa. Creo que la búsqueda de las masas fue una herencia de la izquierda, o sea la necesidad de tener masa, y la tensión de no tenerla. Podemos influir a través de los medios; si somos sólidas y tenemos propuestas válidas, podemos usar los medios de comunicación como amplificador de nuestras demandas y ejercer influencia”.

Se fue Magaly llena de ideas y proyectos después de una larga enfermedad. Queda su legado a favor de los derechos democráticos en una sociedad que, aunque lentamente, sí ha cambiado.

Enlace al periódico HOY:  http://hoy.com.do/magaly-pineda-con-la-voz-en-alto/autor/rosario-espinal/

 

Las religiones y sus aberraciones marzo 23, 2016

Filed under: Artículos periodísticos de los miércoles — rosarioespinal @ 8:04 am

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Artículo publicado el miércoles 23 de marzo de 2016 en el periódico HOY 

Los seres humanos necesitamos una dimensión espiritual. La carne y la materialidad no son suficientes para dotar de significado la existencia. Degenerar en polvo nos aterra; abrigamos la esperanza de vivir, luchamos por vivir. La muerte sólo la buscan los suicidas, y sólo ante la desesperación.

Las religiones constituyen una de las principales creaciones de la humanidad. Han existido en todas las sociedades conocidas. Ayudan a organizar la vida, a consolar en medio del dolor, a forjar esperanzas y a hacer promesas. Unas fueron politeístas y otras son monoteístas.

Pero al ser sistemas de creencias dogmáticas, todas las religiones son divisorias, predican el amor pero instan al rechazo de quienes no se adhieren a sus principios. Así producen aberraciones humanas y políticas.

Los judíos no creen que Jesucristo fue el hijo de Dios, los cristianos sí; y los musulmanes creen que fue un profeta. Estas tres religiones monoteístas que dominan el mundo de hoy están divididas en sus creencias sobre quién fue Jesucristo, cómo interpretarlo y adorarlo. Han estado enfrentadas por milenios.

Entre los cristianos hay docenas de denominaciones: católicos, anglicanos, ortodoxos rusos, ortodoxos griegos, cópticos, bautistas, adventistas, presbiterianos, y más; entre los judíos hay ortodoxos y reformistas; y entre los musulmanes hay sunitas, chiitas, y más.

Rivalidad ha existido no sólo entre los judíos, cristianos y musulmanes, sino también entre las denominaciones judías, entre las denominaciones cristianas y entre las denominaciones musulmanas. La inquisición, las cruzadas y el estado islámico son ejemplos del ejercicio de poder brutal en nombre de Dios. Esa es la historia real, no un invento para desacreditar.

El problema fundamental de las religiones radica en que cada una plantea sus ideas de manera absolutista, y exigen a sus seguidores (y muchas veces también a los demás), la adopción del dogmatismo que propagan.

Como sistema de creencias dogmáticas, las religiones facilitan la unión entre personas coincidentes, y la desunión entre quienes no coinciden. La verdad en una religión puede ser la negación de la verdad en otra. Por eso, el sistema de creencias religiosas deja poco espacio para el pluralismo o la diversidad. Todas buscan la homogeneidad de creencias e imponerlas, todas hacen proselitismo en base a su verdad. El dogma impera.

Un sistema político democrático es, por el contrario, el espacio para proteger la diversidad humana, respetar los derechos de la mayoría y de las minorías, y buscar la integración de todo el conglomerado humano en su heterogeneidad.

La democracia debe garantizar la libertad de creencias y cultos religiosos, pero no puede permitir que ninguna religión imponga sus valores de manera absoluta sobre toda la sociedad, como pretenden hacer ahora las iglesias dominicanas. El absolutismo religioso es la antítesis de la democracia.

Las religiones tienen derecho a predicar a sus feligreses sus definiciones del bien y del mal, pero no a normar el Estado de Derecho en una democracia.

En el sistema democrático hay que tolerar el dogmatismo de las religiones para no excluirlas, pero no se puede permitir la imposición religiosa.

El problema es evidente en temas específicos que diversas religiones promueven activamente en el espacio político, como la oposición al aborto aun cuando peligra la vida de la madre, o la oposición a los derechos civiles de las minorías por orientación sexual.

Las religiones pueden expresar sus puntos de vista para guiar sus feligreses, pero no pueden desde su labor pastoral chantajear a los representantes públicos, cuya función primordial es gobernar para garantizar los derechos de toda la población, sean creyentes religiosos o no.

Enlace al periódico HOY: http://hoy.com.do/las-religiones-y-sus-aberraciones/autor/rosario-espinal/

 

¿Segunda vuelta? ¿Y cómo? marzo 16, 2016

Filed under: Artículos periodísticos de los miércoles — rosarioespinal @ 7:42 am

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Artículo publicado el miércoles 16 de marzo de 2016 en el periódico HOY 

La conducta humana, y votar es una, no puede predecirse con el 100% de confiabilidad. Por eso, en el análisis político-electoral hay que conjugar la estructura y las tendencias políticas para estimar lo que podría suceder el día de las elecciones. Tomando en cuenta estos factores, he dicho en los últimos meses que en República Dominicana no hay contexto propicio de segunda vuelta para las elecciones de 2016. Estas son las razones.

Primero, la segunda vuelta se produce cuando en la distribución de preferencias electorales ningún partido es capaz de alcanzar el umbral establecido. Ese no es el caso dominicano. En las últimas tres elecciones presidenciales (2004, 2008 y 2012), el PLD logró la mayoría absoluta de 50+1 en primera vuelta, y está bien posicionado en las encuestas para el 2016.

Segundo, durante tres años de gestión presidencial, Danilo Medina ha registrado un alto nivel de aprobación, entre 70 y 80%. Esta aprobación no se traduce automáticamente, ni en igual magnitud, en apoyo electoral; pero usualmente hay relación en el electorado entre aprobación de la gestión y votación.

Tercero, los sistemas tri- o multi-partidistas, es decir, donde tres o más fuerzas obtienen un porcentaje significativo de votos, son más proclives a producir una segunda vuelta. Desde que se aprobó esa modalidad en la reforma constitucional de 1994, sólo se ha producido en 1996, cuando existió un tripartidismo con el PRSC, PRD y PLD. Eso se esfumó después de la muerte de Balaguer en el 2002. El PRSC se desplomó.

Cuarto, en República Dominicana domina actualmente un partido político con inmensos recursos acumulados en el poder. Ningún otro se acerca en organización ni financiamiento, ni tampoco en intención de votos al PLD. Por ejemplo, en la mayoría de las encuestas realizadas en el 2016, el PRM, ahora principal partido de oposición, registra menos de 40%; y los partidos minoritarios registran bajísimos porcentajes.

Propagar la idea de que para derrotar a Danilo Medina y el PLD se necesita una segunda vuelta ha sido un despiste de la oposición. Para derrotar al PLD se necesita una fuerte oposición que hamaquee el predominio peledeísta, y esa oposición no existe en estos momentos. Una oposición tan fragmentada como la que concurre a las elecciones del 15 de mayo aleja el objetivo de derrotar el oficialismo.

Cada líder político y organización partidaria tiene absoluto derecho de aliarse o no en unas elecciones, pero, que quede claro, las decisiones tomadas impactan los resultados electorales.

A nivel presidencial es muy remota la posibilidad de una segunda vuelta por las razones mencionadas. A nivel legislativo y municipal, la división de la oposición facilita también el triunfo del PLD. Por ejemplo, los senadores y alcaldes se eligen por mayoría simple (quién obtiene más votos gana la elección aunque no alcance el 50+1). Si a las candidaturas del PLD a senadores y alcaldes se enfrentan cuatro o cinco opositores, el voto de oposición se dividirá mucho y la candidatura oficialista irá más cómoda.

Los argumentos y cálculos políticos errados producen derrotas electorales, y entonces hay que esperar cuatro años más para competir nuevamente. De los errores de la oposición se ha nutrido mucho el PLD en la última década. El inmenso poder acumulado por el peledeísmo no se derrota con falsas ilusiones ni estrategias equivocadas, sino con mucha inteligencia y habilidad política de la oposición.

Quedemos ahora a la espera de ver si algún tsunami político imprevisto cambia los vientos. Si no, habrá que aplicar al PLD aquella expresión acuñada para el PRD: sólo el PLD derrota al PLD.

Enlace al periódico HOY: http://hoy.com.do/segunda-vuelta-y-como/autor/rosario-espinal/

 

Un país machista, racista y homofóbico marzo 9, 2016

Filed under: Artículos periodísticos de los miércoles — rosarioespinal @ 9:18 am

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Artículo publicado el miércoles 9 de marzo de 2016 en el periódico HOY 

La primera reacción (y las subsiguientes) de muchos lectores será decir que este artículo no refleja la realidad dominicana. Que exagera y generaliza. Que este país no es más machista que otros, que aquí no hay racismo, y que los gays andan tranquilitos.

Se dirá que en este país el género no es un obstáculo para alcanzar metas, que hay mujeres candidatas a la presidencia y vicepresidencia, que los negros (y hasta los haitianos) tienen las puertas abiertas para el progreso, que Peña Gómez era negro retinto y fue un gran líder político, que ser gay es sólo una perversidad si no se busca sanación.

Para comenzar a derribar prejuicios y conductas discriminatorias, lo primero es admitir que el machismo, el racismo y la homofobia abundan en ésta y en otras sociedades, y que todos los seres humanos, en alguna dimensión, asumimos prejuicios y discriminamos otras personas por una razón u otra.

Se requiere un esfuerzo inmenso, personal y social, para superar prejuicios y contener las discriminaciones. Ahí no ha llegado la sociedad dominicana.

Cuando un hombre golpea o mata una mujer en un arrebato de agresividad porque la ve como su propiedad, está siendo machista. Este país es de los primeros en feminicidios en la región. También es machista quien bloquea el avance de las mujeres en el trabajo o la política.

El machismo ha sido históricamente ventajoso para los hombres porque les ha ayudado a mantener el poder en la familia, en la economía y la política. También pueden ser machistas las mujeres si contribuyen con sus actitudes y conductas a mantener el poder tan desigual entre hombres y mujeres.

América Latina es conocida como una región machista, y aún en este contexto, República Dominicana encabeza la región en la creencia de que los hombres son mejores líderes políticos que las mujeres (datos del Barómetro de las Américas).

El domingo pasado, en su discurso ante un grupo de mujeres, donde anunció la candidatura de Margarita Cedeño a la vicepresidencia, Danilo Medina dijo que las mujeres son más responsables que los hombres en el trabajo. Sin embargo, en su gabinete, de 22 ministros, sólo 4 son mujeres. ¿Y entonces?

Y si examinamos el equipo de campaña de Danilo Medina (el de Luis Abinader también), es territorio de hombres. Las mujeres cuentan muchísimo para los votos, pero no para dirigir cómo se consiguen esos votos.

En este país el pelo crespo es pelo malo. El desrizado llega desde la infancia. Un negro puede ser llamado negro el diablo o maldito negro, pero el blanco no es maldito ni diablo. Es más, el término negro es reservado para los haitianos. Los dominicanos son indios, trigueños, y quizás morenitos. El negro se diluye hasta en la cédula. Y para suerte de la asumida blancura dominicana, existen los haitianos; esos sí son negros.

Si las mujeres han sido subordinadas y los negros discriminados, los homosexuales son burdamente ridiculizados y rechazados. Se toleran en las comedias, en el hazme reír. Fuera de ahí son vistos como malignos, perversos, inmorales, pecaminosos. Por tanto, no tienen derecho a nada en tal condición. Ya el Dios de muchos los condenó al pecado y a la hoguera. ¿Casarse? ¡Oh no! ¿Tener una digna profesión? ¡Oh no! Ni siquiera la famosa pregunta ¿quién soy yo para juzgarlos? del Papa Francisco ha servido para aplacar la homofobia visceral dominicana.

Superar prejuicios es de los mayores desafíos que enfrentan los seres humanos y las sociedades contemporáneas. Intentarlo vale la pena, es profundamente humano y ayuda a la convivencia.

Enlace al periódico HOY: http://hoy.com.do/un-pais-machista-racista-y-homofobico/autor/rosario-espinal/

 

Danilo Medina: el recurso populista marzo 2, 2016

Filed under: Artículos periodísticos de los miércoles — rosarioespinal @ 7:10 am

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Artículo publicado el miércoles 2 de marzo de 2016 en el periódico HOY 

En mi artículo de la semana pasada planteé que en República Dominicana nunca ha existido un régimen político populista. El populismo estructurado como sistema que se ancla en una sociedad, se caracteriza por la interpelación directa de las masas, la movilización social guiada por un líder político, y la promoción de los antagonismos sociales. Eso nunca ha existido en este país.

No obstante, Danilo Medina ha recurrido al recurso populista durante su presidencia más que sus predecesores. ¿Obra del asesor Joao Santana?

Aclaro de entrada que no todo lo popular es populista. Para que una acción política califique mínimamente como populista, se requiere de la interpelación al pueblo y la señalización de antagonismos.

En su discurso del 27 de febrero de 2013, Danilo Medina acudió al recurso populista al colocar el pueblo en antagonismo con la Barrick Gold. La denuncia del contrato se formuló en términos del pueblo versus los intereses de una empresa extranjera. Medina, al querer renegociar el contrato firmado en el gobierno de Leonel Fernández, puso la empresa entre la espada y la pared al plantear que la mina es del pueblo, el contrato era injusto, y había que devolver al pueblo lo suyo. Así lo argumentó Medina con palabras entonadas fuertemente para concitar apoyos (no para movilizar, como sucede en los regímenes populistas).

El recurso populista rindió sus frutos: la Barrick Gold tuvo que renegociar, Medina logró una alta aprobación, y el gobierno obtuvo más recursos económicos para su gestión. Es decir, el episodio populista fue altamente rentable para el gobierno.

En el discurso del 27 de febrero de 2016, Danilo Medina recurrió nuevamente al recurso populista. Esta vez usó a Bahía de las Águilas. Según el Presidente, un grupo de desalmados, en un crimen de lesa humanidad, habían obtenido ilegalmente muchos terrenos del Estado. En sus palabras, habían desfalcado a 10 millones de habitantes de este país. Fue el cierre del discurso, el momento culminante, el de la ovación más larga, donde la argumentación política se combinó con una fuerte emotividad.

Tanto el episodio con la Barrick como con Bahía de las Águilas, demuestran el poder del accionar populista, y aquí fue usado sólo como un recurso puntual, no como un hilo sistémico típico de los regímenes populistas.

En República Dominicana no se utiliza con mayor frecuencia el recurso populista porque todos los sectores se han acostumbrado al clientelismo; un mecanismo de distribución más conservador y menos incierto que el populismo.

Los regímenes populistas se establecen cuando un líder político tiene como proyecto esencial un fuerte sacudión del sistema de distribución de recursos, desde los que más tienen hacia los que menos tienen, así como entre grupos de poder. En la historia latinoamericana, estos regímenes han tenido en promedio una duración de 10 a 15 años, hasta que se agotan en el poder los líderes políticos que los sustentan.

La explicación del alto nivel de aprobación que recibió Danilo Medina en sus primeros tres años de gobierno se debe mucho a la combinación de medidas populares como las visitas sorpresas y la asignación del 4% del PIB a la educación, y el uso del recurso populista como en los casos de la Barrick Gold y Bahía de las Águilas.

La gestión del gobierno del Presidente Medina tiene diversos déficits y limitaciones (inseguridad ciudadana, corrupción e impunidad, entre otros), pero con algunas medidas populares y el uso del recurso populista, Danilo Medina ha desarrollado fuertes apoyos. Socavar esos apoyos requiere de grandes esfuerzos y creatividad política de la oposición, en condiciones de grandes desigualdades económicas y organizativas.

Enlace al periódico HOY: http://hoy.com.do/danilo-medina-el-recurso-populista/autor/rosario-espinal/

 

 
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