ROSARIO ESPINAL

VENTANAS EN EL ESPACIO

Cada líder con su combito diciembre 27, 2017

Filed under: Artículos periodísticos de los miércoles — rosarioespinal @ 8:34 pm

Rosario Espinal

Articulo publicado el miércoles 27 de diciembre de 2017 en el periódico HOY 

Un señor ebanista que conozco desde hace muchos años ha sido siempre aficionado de la política. Varias veces me dijo que no criticara el clientelismo porque lo que más alegra un barrio dominicano, según él, son las navidades y las elecciones. Los políticos llevan música, regalos y romo.

Este señor se enganchó a político, y pasó a ser empleado de la alcaldía de su pueblo el año pasado. Cuando me enteré, precisamente porque necesitaba un ebanista, le pregunté:” ¿y por qué dejaste tu taller para ser empleado de la alcaldía?” Su respuesta: “para embullarme”.

Esta explicación, si es que su respuesta alcanza ese rango, podría tomarse como indicación de que, a pesar de que muchas personas entran a la política en busca de beneficios materiales y poder, la política es también una fuente de entretenimiento.

La política es pasional y envuelve a las personas en un activismo constante. Es también adictiva. Para los pocos que tienen la política como misión en busca del bien colectivo, el objetivo es ético y loable. Para los muchos que buscan riqueza, poder y placer, el objetivo es instrumental.

Si no fuera porque la política es el vehículo para llegar al Gobierno, desde donde se toman las decisiones fundamentales que afectan la colectividad, la diversión fuera sabrosa. Pero el embulle político tiene un alto costo para la sociedad.

En un país menos bochinchoso, es más fácil poner presión a los políticos para que realmente resuelvan los problemas. En la República Dominicana es difícil, porque con música, regalos y romo se tranquiliza un gran segmento del pueblo.

No creo que sea simplemente ignorancia de la gente. Los dominicanos no son estúpidos. Es la inclinación cultural al bonche que diluye los posibles esfuerzos para presionar por cambios.

Solo en un país bochinchoso, donde el placer inmediato sobrepasa la capacidad de cambio y raciocinio, sucede que, a pesar de 50 años de crecimiento económico casi continuo, tanta gente viva en la pobreza, prevalezcan los apagones, el agua llegue a chorritos, el tránsito sea un caos, la corrupción abunde, la impunidad sea regla, y la delincuencia prospere sin un plan efectivo para combatirla.

Para vivir en el bonche, el cambio se declara imposible. Ante su imposibilidad, solo queda la queja y la risa. Y así vive el pueblo dominicano: entre quejas y risas. La risa puede ser genuina o sarcástica; dependerá del tema, la persona y la situación.

Solo en un país bochinchoso hay 26 partidos registrados legalmente, con cerca de 20 que no atraen electores, y hay más aspirantes en fila para registrar nuevos partidos. Es por el bonche que no se agrupan; todos los jefes quieren ser candidatos a presidente a menos que saquen más beneficios de una alianza ganadora. Hasta para sus intereses materiales y alcanzar real poder político, unirse en bloques sería más rentable para los opositores. ¡Pero no! Cada líder con su combito.

El PLD ha gobernado tanto tiempo, en parte, porque ha comprendido la cultura del bonche dominicano. Los peledeístas tienen fama de ser agrios, y sus figuras históricas proyectan una cara vetusta. Pero han distribuido efectivamente, para sus fines, los recursos del Estado. La mejor tajada para ellos; al resto, fiesta y mañana gallos. Ojo: en la repartición han estado incluidos muchos políticos de los que hoy conforman la oposición.

Al igual que para el señor ebanista, la política en este país es un embulle; los temas van y vienen. Hasta Odebrecht pasó ya de moda y aún no ha terminado el 2017.

Enlace al periódico HOY: http://hoy.com.do/cada-lider-con-su-combito/

 

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Marcha Verde: pasado, presente y futuro diciembre 20, 2017

Filed under: Artículos periodísticos de los miércoles — rosarioespinal @ 9:27 pm

Rosario Espinal

Articulo publicado el miércoles 20 de diciembre de 2017 en el periódico HOY 

EL movimiento Marcha Verde, que se inició oficialmente con la gran marcha celebrada en la ciudad de Santo Domingo el 22 de enero de 2017, mostró desde su inicio una gran capacidad de convocatoria social. Miles desfilaron por las calles contra la corrupción y la impunidad. El escándalo Odebrecht había cobrado notoriedad internacional, y aquí le precedía el escándalo en OISOE y las protestas de la cadena humana.

Desde el inicio, los voceros de Marcha Verde indicaron que era un movimiento social, no político. Eso facilitó que distintos sectores partidarios y no partidarios convergieran en el movimiento. La acción era de todos y no debía monopolizarla nadie. Se proclamó una estructura de organización horizontal sin una vocería única, y no se permitió a ningún partido político asumir la dirección del movimiento o su encabezamiento visual.

La magnitud del escándalo Odebrecht a nivel nacional e internacional y la aparición de nuevos casos de corrupción en la República Dominicana sirvieron de trasfondo al crecimiento del movimiento. Por primera vez la sociedad dominicana se movilizaba en contra de la corrupción y la impunidad; y en sí mismo, ese era un gran logro.

Luego llegaron los sometimientos a 14 encartados en el caso Odebrecht. La interpretación y el desenlace de esos sometimientos impactó a Marcha Verde. ¿Se enfocaba el movimiento en que los sometimientos se llevaran a término, o los definía como un show mediático del Gobierno?

En la última gran marcha verde en Santo Domingo el 16 de julio, el manifiesto se enfocó en el sometimiento al presidente Danilo Medina y la investigación de los expresidentes Leonel Fernández e Hipólito Mejía. Los encartados pasaron a un segundo plano.

Mientras tanto, en el país se montó una campaña mediática a favor de que los encartados presos fueran liberados porque no constituían peligro de fuga. En las narices de todo el mundo los encartados fueron excarcelados sin mayor protesta social.

Posteriormente, Marcha Verde anunció un proceso de reflexión y consulta para definir el curso a seguir.

Por su lado, algunas personas afines a Marcha Verde, aunque no en nombre de Marcha Verde, publicaron manifiestos donde planteaban la renuncia de todo el Gobierno y la celebración de una constituyente para elegir nuevos representantes. En todo momento, los voceros oficiales de Marcha Verde insistieron en que era un movimiento social, no político.

En la segunda parte de 2017, los principales partidos políticos (PLD y PRM) entraron en una dinámica electoral al introducir temas como la modalidad de primarias para elegir las candidaturas. En el 2018 se intensificará la política partidaria, que regularmente en este país tiende a subordinar los movimientos sociales.

Hacia adelante, Marcha Verde tiene a su favor el mayor desencanto y desvinculación de un amplio segmento de la sociedad con los partidos políticos existentes. Pero la magnitud del clientelismo y la alta dependencia de muchas personas del Gobierno tiende a inclinar la balanza hacia la política partidaria tradicional, a menos que se presente una crisis económica profunda.

Si Marcha Verde tiene como objetivo ser solo un movimiento social, debe volver a mostrar músculo con grandes manifestaciones a principios de 2018 y enfocarse en conquistas específicas para mostrar logros. Si, por el contrario, Marcha Verde buscara convertirse en una plataforma político-electoral tiene también que comenzar a forjar un liderazgo político con capacidad de reemplazar a los partidos de oposición para ser opción de poder. Otra posibilidad es que transfiera su energía política a un partido o coalición opositora.

Sobre cuál de estos objetivos escoger no hay acuerdo ni dentro ni fuera de Marcha Verde.

Enlace al periódico HOY: http://hoy.com.do/marcha-verde-pasado-presente-y-futuro/

 

La delincuencia no es un embuste diciembre 13, 2017

Filed under: Artículos periodísticos de los miércoles — rosarioespinal @ 9:05 am

Rosario Espinal

Artículo publicado el miércoles 13 de diciembre de 2017 en el periódico HOY 

Cuando en este país se presentan datos de encuestas que muestran a la población dominicana asustada por la delincuencia, diversos funcionarios reaccionan diciendo que es una “percepción”. Al usar ese término quieren decir que es un invento, un embuste. Citan como maravilla que ha bajado la tasa de homicidios. ¡Craso error! La gente no es estúpida, y mucho menos, cuando hay tantas víctimas directas de la delincuencia.

La mayoría de los homicidios se comenten en riñas personales o en enfrentamientos entre policías y ciudadanos. Por tanto, los homicidios no son el referente fundamental del problema que atemoriza a la sociedad dominicana. Y sí, es verdad, según las estadísticas oficiales, los homicidios bajaron de 26.3 por 100 mil habitantes en 2011 a 16.0 en el 2016.

Son otras formas de criminalidad que asustan más a la población, entre ellas, asaltos en la calle o robos en los hogares. Sobre estas formas de delincuencia, a diferencia de los homicidios, las autoridades tienen poca información confiable.

Para poder captar la magnitud de la delincuencia común, como robos directos de objetos a la ciudadanía, es necesario utilizar datos de encuestas (la victimización auto-reportada), porque la mayoría de la gente en la República Dominicana no reporta los robos menores a la Policía ya que no confía en ella. Lo perdido, perdido se queda. La rabia y el miedo echan raíces. Las historias se cuentan a familiares, vecinos y amigos, o se reproducen en los medios; y así se propaga el miedo con hechos concretos, no inventos.

Por eso la percepción de inseguridad no es un embuste, es una sensación real que se produce a partir de experiencias propias o de otros.

La Encuesta Nacional de Hogares de Propósitos Múltiples, ENHOGAR-2015, que realiza la Oficina Nacional de Estadística (ONE) en la República Dominicana, hizo diversas preguntas para captar el sentir de la población sobre el tema de la delincuencia, y encontró que, de las personas encuestadas, el 72.2% dijo que el tema de la delincuencia había estado presente en conversaciones con familiares, amigos o colegas en las últimas dos semanas antes de realizarse la entrevista. El tema fue más prevalente entre las personas que viven en las zonas urbanas. Además, el 74.6% de los encuestados identificó la delincuencia como el principal problema del país.

El Barómetro de las Américas 2016/17 recién publicado reporta que de 2010 a 2016 se ha producido un aumento constante en el porcentaje de la población dominicana que indicó haber sido víctima de por lo menos un acto delincuencial en los 12 meses anteriores a la entrevista. La victimización auto-reportada por delincuencia aumentó en la República Dominicana de 16.6% en 2010 a 26.2% en 2016. Este aumento de casi 10% es lo que se llama estadísticamente significativo, es decir, no fue un aumento casual.

Entre los 29 países encuestados en la región en 2016/17, la República Dominicana se coloca en la sexta posición con mayor porcentaje de víctimas de actos delincuenciales ocurridos durante el año anterior a la entrevista.

Estas experiencias directas con la delincuencia no son un embuste de los encuestados, son realidades que afectan su psiquis y su vida material; y son experiencias que fomentan el temor y la sensación de inseguridad más allá de las personas directamente afectadas, porque mucha gente se ve como víctima potencial. Así se generaliza la percepción de inseguridad, que tampoco es un embuste, porque se basa en la realidad de las víctimas.

Ojo: la delincuencia y la percepción de inseguridad destruyen la posibilidad de bienestar en la sociedad.

Enlace al periódico HOY: http://hoy.com.do/la-delincuencia-no-es-un-embuste/

 

PLD: ¿quién se impondrá? diciembre 6, 2017

Filed under: Artículos periodísticos de los miércoles — rosarioespinal @ 2:28 pm

Rosario Espinal

Artículo publicado el miércoles 6 de diciembre de 2017 en el periódico HOY 

El PLD, a través de su historia, no ha estado exento de conflictos, ni siquiera cuando Juan Bosch reinaba, pero siempre ha mantenido sus estructuras de dirección intactas, y ese es un componente explicativo importante de su longevidad en el poder.

Ahora, por primera vez, la situación se pone muy difícil para la operatividad del partido. Se ha estructurado un bi-caudillismo con Leonel Fernández y Danilo Medina que se muestra irreconciliable por la intención continuista de ambos.

En la República Dominicana no hay actualmente una crisis política sistémica porque la economía aún no se ha resquebrajado; y es muy difícil que en el país se produzca una crisis política de magnitud sin una fuerte crisis económica.

Del lado de los partidos, solo el PLD mantiene cierta organicidad; los demás se han desarticulado o muestran incapacidad de avanzar.

El Gobierno, por su parte, permanece relativamente estable, aún con fuertes vientos en contra (hartazgo, corrupción, protestas), ante una oposición que no ha logrado generar amplias adhesiones.

Leonel Fernández cambió la Constitución para eliminar el “nunca jamás” que le impedía volver a postularse después de completar el período 2008-2012. Restableció la reelección intermitente con cuatro años de receso, y asumió que volvería a ser presidente en el 2016. Danilo Medina se lo impidió con un cambio constitucional para restablecer un segundo período consecutivo y nunca jamás.

Actualmente, la situación constitucional es favorable a Fernández y desfavorable a Medina, pero Medina registra mayores niveles de aprobación en la ciudadanía que Fernández. De ahí que las primarias cerradas o abiertas sean el cuadrilátero de la lucha libre entre las dos facciones. El asunto no tiene solución constitucional por más que opinen los abogados sino política.

Para Fernández es vital que las primarias sean cerradas porque en unas internas le ganaría a un delfín de Medina. En unas primarias abiertas, por el contrario, Medina podría favorecer a su precandidato, si es que Medina no encuentra una fórmula para postularse nuevamente.

Cual sea la situación, el punto central es que Fernández no parece será favorecido por Medina ni viceversa. Por lo tanto, ambos, y sus respectivos seguidores, están en una lucha feroz por proyectar control de la nominación presidencial del PLD para el 2020.

Si Medina se impone, él o un candidato escogido, Fernández enfrentará la difícil situación de decidir si se va del PLD. Tendrá franquicias electorales dispuestas a ofrecerle la candidatura presidencial. Por ejemplo, el nuevo proyecto tricolor que conforman el Partido Reformista (PRSC), la Fuerza Nacional Progresista (FNP) y el Partido Quisqueyano Demócrata Cristiano (PQDC) sería una opción. Son viejos aliados de Fernández y se distanciaron del PLD durante el gobierno de Medina.

Mientras algunos dirigentes del PLD se dedican a decir que no habrá división en el partido, la realidad es que constantemente se muestran las tensiones entre las dos facciones, y según avance el tiempo, las tensiones se agudizarán, complicando el escenario para una reconciliación, o por lo menos, para un acuerdo táctico entre Fernández y Medina que mantenga el partido unido.

El PLD lleva muchos años frisado para evitar el desgarre. Sus estructuras de dirigentes no se renuevan desde hace mucho tiempo, y para las elecciones de 2016, se garantizó la repostulación a todos los legisladores a cambio de que aprobaran la reforma constitucional para la reelección.

La pregunta está ya planteada: ¿quién se impondrá en la selección de la candidatura presidencial, Danilo o Leonel, y qué hará el perdedor? No es una simple pregunta coyuntural o de intriga, es crucial para lo que queda del sistema de partidos.

Enlace al periódico HOY: http://hoy.com.do/pld-quien-se-impondra/

 

 

 
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