ROSARIO ESPINAL

VENTANAS EN EL ESPACIO

Cuco o hartazgo julio 27, 2011

Filed under: Artículos periodísticos de los miércoles — rosarioespinal @ 2:15 pm

Rosario Espinal

Artículo publicado el miércoles 27 de julio de 2011 en el periódico HOY y en los portales de Acento y Noticias SIN 

En su discurso del pasado domingo 24 de julio, el presidente Leonel Fernández recurrió repetitivamente al miedo de un posible retorno del PRD al poder. En la retórica de Fernández, el PRD es culpable de los males de 2000-2004, y de lo que no ha podido mejorar el gobierno peledeísta después de 2004.

Es cierto que todos los gobiernos del PRD han terminado en tragedia: Juan Bosch derrocado, Antonio Guzmán en suicidio, Salvador Jorge Blanco acusado, e Hipólito Mejía con una gran crisis bancaria. Pero de ahí a culpar el PRD de los grandes problemas del país, y de los desaciertos del gobierno peledeísta, hay un gran trecho.

El PLD ha tenido tiempo suficiente no sólo para enmendar, sino también para generar grandes cambios en la sociedad dominicana y en la forma de gobernar. Pero el gobierno se ha acomodado a reproducir la ineficiencia y el clientelismo que han caracterizado históricamente el Estado dominicano.

Cuando Fernández complete su mandato el próximo año, habrá presidido el país la misma cantidad de tiempo que el PRD en el post-1978, es decir, 12 años. Además, de los últimos 16 años, Fernández habrá gobernado 12.

Sólo los más acérrimos opositores del gobierno restan valor a la relativa estabilidad macroeconómica que ha prevalecido en el país durante los últimos siete años. Esa estabilidad es importante, pero se ha fundamentado en préstamos que, aunque sean avalados por el Fondo Monetario Internacional (FMI), el país debe pagar tarde o temprano.

Además, los problemas pendientes en República Dominicana son inmensos, entre ellos, el desempleo, el ineficiente y cada vez más caro servicio eléctrico, el alto costo de los combustibles, la baja inversión en educación y salud, la mala calidad de esos servicios, y el aumento de la inseguridad ciudadana.

Para desmeritar las críticas al gobierno, el presidente Fernández y el PLD recurren a su reiterativo discurso de campaña de que el PRD es culpable de los males internos, representa el retroceso, y es el cuco a temer.

Este mensaje surtió un efecto favorable para el PLD en las elecciones de 2004, 2006 y 2008. Fue menos efectivo en el 2010, cuando el PRD obtuvo más votos que el PLD sin los aliados, y queda por verse cuán efectivo será en el 2012.

Para ganar las próximas elecciones, el PLD necesita varios condiciones: 1) que la situación económica no se deteriore más, 2) que Danilo Medina encuentre una forma efectiva de hacer campaña, 3) que Fernández le apoye, 4) mantener las fuerzas aliadas, y 5) que un segmento importante de los independientes vote por el PLD por miedo al PRD.

En su discurso del domingo, el presidente Fernández indicó que la economía dominicana repuntará por el acuerdo con el FMI (léase, habrá más dinero prestado para gastar), mostró que apoyará a Medina en la campaña, que intenta retener las fuerzas aliadas, y que el PLD utilizará el miedo al PRD como mensaje central de campaña.

Queda por verse cómo Medina se proyectará en la contienda y qué peso tendrá el hartazgo ciudadano contra el gobierno peledeísta.

El PLD y el PRD aglutinan grandes clientelas políticas, es decir, amplios segmentos de votantes que se benefician (o aspiran a beneficiarse) con contratos, empleos, dádivas, y otros beneficios. Cada bando votará por su partido.

Por otro lado, hay votantes que no son parte de clientelas. Estos se dividirán en tres grupos: unos se abstendrán, otros votarán por el PLD por miedo al PRD, y otros votarán por el PRD por hartazgo con el PLD.

No habrá encantamiento con las opciones electorales en el 2012, pero sí una fuerte confrontación.

Enlace al periódico HOY: http://www.hoy.com.do/opiniones/2011/7/26/385819/Cuco-o-hartazgo

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The lesser depression julio 22, 2011

Filed under: Visitas analíticas — rosarioespinal @ 1:03 pm

Paul Krugman

Publicado en el New York Times el viernes 22 de julio de 2011.

These are interesting times — and I mean that in the worst way. Right now we’re looking at not one but two looming crises, either of which could produce a global disaster. In the United States, right-wing fanatics in Congress may block a necessary rise in the debt ceiling, potentially wreaking havoc in world financial markets. Meanwhile, if the plan just agreed to by European heads of state fails to calm markets, we could see falling dominoes all across southern Europe — which would also wreak havoc in world financial markets.

We can only hope that the politicians huddled in Washington and Brussels succeed in averting these threats. But here’s the thing: Even if we manage to avoid immediate catastrophe, the deals being struck on both sides of the Atlantic are almost guaranteed to make the broader economic slump worse.

In fact, policy makers seem determined to perpetuate what I’ve taken to calling the Lesser Depression, the prolonged era of high unemployment that began with the Great Recession of 2007-2009 and continues to this day, more than two years after the recession supposedly ended.

Let’s talk for a moment about why our economies are (still) so depressed.

The great housing bubble of the last decade, which was both an American and a European phenomenon, was accompanied by a huge rise in household debt. When the bubble burst, home construction plunged, and so did consumer spending as debt-burdened families cut back.

Everything might still have been O.K. if other major economic players had stepped up their spending, filling the gap left by the housing plunge and the consumer pullback. But nobody did. In particular, cash-rich corporations see no reason to invest that cash in the face of weak consumer demand.

Nor did governments do much to help. Some governments — those of weaker nations in Europe, and state and local governments here — were actually forced to slash spending in the face of falling revenues. And the modest efforts of stronger governments — including, yes, the Obama stimulus plan — were, at best, barely enough to offset this forced austerity.

So we have depressed economies. What are policy makers proposing to do about it? Less than nothing.

The disappearance of unemployment from elite policy discourse and its replacement by deficit panic has been truly remarkable. It’s not a response to public opinion. In a recent CBS News/New York Times poll, 53 percent of the public named the economy and jobs as the most important problem we face, while only 7 percent named the deficit. Nor is it a response to market pressure. Interest rates on U.S. debt remain near historic lows.

Yet the conversations in Washington and Brussels are all about spending cuts (and maybe tax increases, I mean revisions). That’s obviously true about the various proposals being floated to resolve the debt-ceiling crisis here. But it’s equally true in Europe.

On Thursday, the “heads of state or government of the euro area and the E.U. institutions” — that mouthful tells you, all by itself, how messy European governance has become — issued their big statement. It wasn’t reassuring.

For one thing, it’s hard to believe that the Rube Goldberg financial engineering the statement proposes can really resolve the Greek crisis, let alone the wider European crisis.

But, even if it does, then what? The statement calls for sharp deficit reductions “in all countries except those under a programme” to take place “by 2013 at the latest.” Since those countries “under a programme” are being forced into drastic fiscal austerity, this amounts to a plan to have all of Europe slash spending at the same time. And there is nothing in the European data suggesting that the private sector will be ready to take up the slack in less than two years.

For those who know their 1930s history, this is all too familiar. If either of the current debt negotiations fails, we could be about to replay 1931, the global banking collapse that made the Great Depression great. But, if the negotiations succeed, we will be set to replay the great mistake of 1937: the premature turn to fiscal contraction that derailed economic recovery and ensured that the Depression would last until World War II finally provided the boost the economy needed.

Did I mention that the European Central Bank — although not, thankfully, the Federal Reserve — seems determined to make things even worse by raising interest rates?

There’s an old quotation, attributed to various people, that always comes to mind when I look at public policy: “You do not know, my son, with how little wisdom the world is governed.” Now that lack of wisdom is on full display, as policy elites on both sides of the Atlantic bungle the response to economic trauma, ignoring all the lessons of history. And the Lesser Depression goes on.

Enlace al New York Times: http://www.nytimes.com/2011/07/22/opinion/22krugman.html?nl=todaysheadlines&emc=tha212

 

El PRSC y la adicción al Estado julio 20, 2011

Filed under: Artículos periodísticos de los miércoles — rosarioespinal @ 9:24 am

Rosario Espinal

Artículo publicado el miércoles 20 de julio de 2011 en el periódico HOY y en los portales de Acento y Noticias SIN

Perder lo más por lo menos es una expresión que bien le cabe al Partido Reformista Social Cristiano (PRSC).

Después de la muerte de Joaquín Balaguer en el año 2002, los reformistas no han podido asegurar un triunfo electoral.

Incapaces de aglutinarse en base a un sistema institucional partidario, y carentes de un líder con potencial presidencial, los reformistas se han desperdigado.

La mayoría pasó al gobierno del Partido de la Liberación Dominicana (PLD), no por identificación ideológica, sino por ser el partido gobernante, y por ende, con posibilidades de incorporar los reformistas a las nóminas del Estado.

Como partido caudillista, era de esperarse que el PRSC pasara por un período difícil después de la muerte de Balaguer. Lo que no era tan fácilmente predecible era la inmensa capacidad de transacción con el mejor postor que mostrarían sus dirigentes y activistas. De ahí el colapso electoral.

Balaguer trilló el camino hacia el PLD con el Frente Patriótico de 1996. Luego en el 2000 quiso halar soga para reagrupar sus fuerzas, pero el reloj biológico y la precaria gestión del PRD llevaron a muchos reformistas a unir fuerzas con el peledeísmo en las elecciones de 2004 y 2008.

La supuesta reunificación del PRSC a fines de 2008 fue un evento curioso.

El partido estaba moribundo y de repente aparecieron los reformistas-funcionarios peledeísta a impulsar la unificación.

¿En qué se sustentó esta reunificación? No había renovación ideológica que los reagrupara, no había un líder que inyectara fuerte entusiasmo electoral, las arcas del partido tocaban fondo, y los reformistas-funcionarios peledeístas no habían renunciado a sus cargos ni habían sido cancelados.

La supuesta reunificación ha sido la estrategia del gobierno para que los principales aliados de Leonel Fernández capturaran la dirección del PRSC, que después de la derrota de Amable Aristy Castro en 2008 había quedado muy debilitada.

Para el PLD, la incapacidad de la dirigencia reformista para encaminar el PRSC hacia una victoria electoral ha sido tabla de salvación. En su condición de partido minoritario hasta 1990, el PLD necesitaba votantes del PRD o del PRSC para crecer.

En 1990, muchos votos del PLD provinieron del PRD. Pero a partir de 1996, la avalancha provino del PRSC.

Sin duda, los reformistas quisieran encontrar su propio líder que los unifique, que concite apoyo electoral, y los lleve de nuevo al poder como en los tiempos de Balaguer. Pero ante las carencias actuales, no hay reunificación posible del PRSC sin el aval del presidente Fernández.

Por ejemplo, si en el PRSC hubiese un proceso real de reunificación, el gobierno cancelaría a los reformistas-funcionarios porque al PLD no le conviene enfrentar dos partidos fuertes en la oposición.

¿Por qué no los cancela?

Porque los dirigentes del PLD no están interesados en dar cobija a los dirigentes reformistas en su estructura partidaria.

Porque un PRSC pequeño, donde los reformistas-funcionarios tengan gran incidencia en la dirección del partido, facilita que el PLD pueda utilizarlo para fines electorales.

Porque para el PLD poder competir eficazmente con el PRD en el 2012, necesitará aliados políticos, y el PRSC es el principal partido minoritario.

Si en vez de desperdigarse, los reformistas hubieran invertido en hacer crecer su partido durante la última década, hoy se perfilarían como segunda opción electoral para el 2012. Pero la adicción a los beneficios estatales, y la incapacidad de operar desde la oposición, los llevó a perder lo más por lo menos.

Actualmente, el PRSC es un partido minúsculo en transacción con el mejor postor, según el interés de quien lo dirija.

Enlace al periódico HOY: http://www.hoy.com.do/opiniones/2011/7/19/384833/El-PRSC-y-la-adiccion-al-Estado

 

La huelga, ¿y las conquistas? julio 13, 2011

Filed under: Artículos periodísticos de los miércoles — rosarioespinal @ 11:04 am

Rosario Espinal

Artículo publicado el miércoles 13 de julio de 2011 en el periódico HOY y en los portales de Acento y Noticias SIN 

República Dominicana registra un alto nivel de asociacionismo social y de activismo político en el contexto latinoamericano. Esto, sin embargo, no se ha traducido en mayor capacidad de la sociedad dominicana para mejorar el nivel de vida de la población y el sistema democrático. Las organizaciones sociales no han podido impulsar grandes reformas desde los partidos y el Estado, ni tampoco en confrontación con ellos.

Diversos estudios de la sociología y las ciencias políticas plantean que una sociedad civil fuerte y con autonomía de los partidos y el Estado contribuye a mejorar las políticas públicas y la democracia. No obstante, el papel de la sociedad civil ha sido controversial por las expectativas que genera y los roles que se le atribuyen. Unos la ven como fuente de civilidad democrática y factor crucial para mejorar la gestión gubernamental, y otros como motor de desarrollo en antagonismo con los partidos y gobiernos desinteresados en profundizar la democracia. Unos la conciben como parte de la estructura de poder que negocia con los agentes políticos, y otros como fuente de agitación.

Cuando la sociedad civil tiene capacidad de presión en el sistema político a través de las instancias institucionalizadas o la movilización social, logra expandir los beneficios a los grupos que representa. Pero cuando es débil por su bajo nivel organizativo, o porque se supedita a los dictados de los partidos o el Estado, resulta difícil que incida de manera significativa en las reformas.

En República Dominicana se presenta la siguiente situación.

La evidencia empírica muestra que en la sociedad dominicana hay amplia vida organizativa. La encuesta del Barómetro de las Américas 2010 mostró que de 23 países de América Latina y el Caribe, República Dominicana ocupa el primer lugar en participación en organizaciones religiosas y en juntas de vecinos, el segundo lugar en participación ciudadana en la solución de problemas comunitarios, el tercer lugar en participación en grupos de mujeres, y el cuarto en participación en asociaciones de padres de la escuela.

Por otro lado, aunque los partidos políticos reciben la peor evaluación entre las instituciones dominicanas, los datos muestran que gozan de amplia simpatía en la población. En la comparación regional, República Dominicana registró altos niveles de simpatía partidaria en 2006, 2008 y 2010.

Además, en el 2010, República Dominicana ocupó el primer lugar en el porcentaje de la población que dijo haber trabajado por un partido o candidato en las últimas elecciones presidenciales de su país, el segundo lugar en el porcentaje que dijo haber asistido a reuniones de organizaciones políticas, el tercer lugar en el promedio de interés en la política, y el primer lugar en el porcentaje de la población que dijo haber asistido a una reunión municipal.

Por diversas razones este asociacionismo social y activismo político no se ha traducido en mayor capacidad de la sociedad para mejorar el nivel de vida de la gente y la democracia.

Primero, la sociedad dominicana se organiza más de lo que se moviliza. Segundo, las protestas son esporádicas o carecen de efectiva coordinación nacional. Tercero, el sistema de partidos políticos es relativamente fuerte y estable, y opaca las organizaciones sociales. Cuarto, el clientelismo engrasa el sistema de apoyo partidario y permea las relaciones entre los partidos, el Estado y muchas organizaciones sociales. Quinto, importantes medios de comunicación juegan fundamentalmente un papel de rechazo hacia los movimientos de protesta.

Por eso los partidos y el Estado no se sienten suficientemente presionados para dar respuesta a las demandas de la población.

Por eso la huelga nacional del lunes, aunque triunfó en parar el país, difícilmente alcance conquistas específicas.

Enlace al periódico HOY: http://www.hoy.com.do/opiniones/2011/7/12/383774/La-huelga-y-las-conquistas

 

 

Neoliberalismo, vivito y coleando julio 6, 2011

Filed under: Artículos periodísticos de los miércoles — rosarioespinal @ 9:35 am

Rosario Espinal

Artículo publicado el miércoles 6 de julio de 2011 en el periódico HOY y en los portales de Acento y Noticias SIN 

En los primeros meses del año 2011, mientras el mundo miró con asombro y esperanzas los cambios políticos en los países árabes, otra lucha se produjo en varios países del capitalismo desarrollado. En Estados Unidos, el caso emblemático fue el estado de Wisconsin; en Europa ha sido Grecia.

Antes la crisis fiscal del estado, el gobernador republicano de Wisconsin presentó una ley de presupuesto que incluía fuertes recortes presupuestarios. La medida más controversial fue el aumento del co-pago en las primas de los seguros de salud y pensión de muchos empleados públicos organizados en sindicatos. La ley también incluyó la eliminación del derecho sindical a la negociación colectiva.

Los defensores del proyecto, en su mayoría legisladores republicanos, argumentaron la necesidad de reducir los beneficios para corregir el déficit fiscal. Los empleados mostraron disposición de aceptar el co-pago, pero se opusieron a la eliminación del derecho a la negociación colectiva. El gobierno estatal planteó, por el contrario, que la única manera de enfrentar el problema fiscal era eliminando el derecho a la negociación colectiva de los empleados públicos.

 Ante la ofensiva republicana, un segmento importante de la población de Wisconsin apoyó el gobierno estatal, porque muchos empleados privados han perdido sus empleos o sus derechos laborales, y ven con recelo a los empleados públicos que aún gozan de protección laboral.

 Así, un proyecto de despojo de derechos sociales se convirtió en una confrontación entre segmentos de capas medias y trabajadoras, azuzados por el gobierno estatal.

 Detrás de esta confrontación hay también una lucha entre el sector financiero y los trabajadores, porque si un estado es incapaz de saldar sus deudas, pierden dinero los compradores de bonos. Por eso los capitalistas ponen presión para que los estados y las municipalidades organicen sus finanzas y puedan cumplir con sus obligaciones financieras.

 Algo parecido, aunque en magnitud nacional, ocurre actualmente en Grecia y otros países de Europa. El déficit fiscal tocó fondo y el Fondo Monetario Internacional (FMI), la Unión Europea y el Banco Central Europeo ponen presión para que los gobiernos impongan austeridad y privatización.

 Las protestas no han cesado en los últimos meses en Grecia porque el gobierno de corte socialista toma las mismas medidas que los gobiernos de derecha: recortes presupuestarios, aumento de impuestos directos o indirectos y privatizaciones.

 El problema del déficit fiscal y el recetario neoliberal es bien conocido en América Latina. Así comenzó a suceder en los años de 1980 cuando México declaró que no podía pagar su deuda externa. El FMI llegó a México y la región a establecer medidas de ajuste económico para que los gobiernos pudieran pagar sus deudas.

 En República Dominicana, el último episodio de ajuste fiscal se produjo hace un par de semanas cuando el congreso aprobó el paquetazo impositivo para que el FMI libere fondos, de manera que el gobierno pueda aumentar la deuda y pagar parte de ella. ¡Vaya paradoja!

 El nuevo capitalismo global en Estados Unidos, Europa, China, América Latina o cualquier otro lugar, se fundamenta en una premisa central: proteger el capital sobre el bienestar laboral. Para los países desarrollados esto significa revertir un siglo de conquistas sociales. Por eso se libran importantes batallas políticas en diversos lugares, aunque en todos, los trabajadores tengan escasas posibilidades de triunfo.

 A nivel federal, Estados Unidos ha podido eludir las medidas drásticas de ajuste porque al ser un poder imperial, puede aumentar su deuda y encuentra compradores de bonos en el mercado internacional. Pero en la medida que se agiganta la deuda pública, también el gobierno federal tendrá que reducir subsidios y aumentar impuestos.

 Enlace al periódico HOY: http://www.hoy.com.do/opiniones/2011/7/5/382845/Neoliberalismo-vivito-y-coleando

 

 
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