ROSARIO ESPINAL

VENTANAS EN EL ESPACIO

Discurso presidencial: lo bueno, lo malo y lo feo febrero 29, 2012

Filed under: Artículos periodísticos de los miércoles — rosarioespinal @ 8:18 am

Rosario Espinal

Artículo publicado el miércoles 29 de febrero de 2012 en el periódico HOY y en los portales de Acento y Noticias SIN 

En su discurso de rendición de cuentas a la Asamblea Nacional el pasado lunes 27 de febrero, el presidente Leonel Fernández aprovechó la ocasión no sólo para hacer el tradicional reporte anual, sino también para comparar sus últimas dos gestiones presidenciales con el gobierno que le antecedió del PRD.

En un año electoral como es el 2012, se entiende que el Presidente utilizara la ocasión para hacer comparaciones con el principal contendiente de su partido el próximo 20 de mayo.

Hay, sin embargo, dos problemas con esta estrategia: compararse con algo que fue negativo no es particularmente loable ni esperanzador, y rendir cuentas retrospectivamente sin abordar los graves problemas del presente (irresueltos o empeorados) es un truco que deja mal sabor.

En general, el discurso de Fernández contiene lo bueno, lo malo y lo feo de su gestión. Muchos fueron los temas tratados, y en lo que permite el espacio de un artículo periodístico, haré algunos comentarios.

Del lado bueno, es innegable que el gobierno ha ejecutado una política macroeconómica que ha mantenido la inflación y la devaluación del peso moderadas.

Esto no quiere decir que la mayoría del pueblo dominicano viva bien, aunque haya aumentado el monto absoluto de consumo en alimentos y electrodomésticos, sino que la inflación no ha erosionado dramáticamente la capacidad adquisitiva.

En una economía abierta como la dominicana, que depende altamente de la importación de productos de consumo e insumos, la devaluación de la moneda magnifica la inflación.

Consciente del impacto negativo que tiene el binomio inflación-devaluación, el presidente Fernández ha cuidado celosamente la política macroeconómica, y esto es clave para entender la fortaleza de su gobierno a pesar de los problemas.

También ha sido positiva la retórica de progreso con el Presidente siempre ha contextualizado sus acciones. Los países necesitan animadores políticos, y Fernández ha cumplido bien ese rol, ya sea exaltando los valores de la educación, la cultura, o las inversiones en infraestructura; o con un “e’pa’lante que vamos”.

Entre lo malo, es importante resaltar dos aspectos: la baja inversión en educación y la corrupción.

A pesar de la relevancia discursiva que Fernández ha dado a la educación, la inversión pública en ese sector no se corresponde con sus palabras.

Aumentar el presupuesto del Ministerio de Educación de 12 mil 778 millones de pesos en 2004 a 45 mil 83 millones en 2011 puede sonar fabuloso en números absolutos, pero no en términos porcentuales.

La inversión en educación durante los ocho años de gobierno de Fernández se ha mantenido alrededor del 2% del PIB, a pesar de que los expertos y la Ley General de Educación indican un 4% para, con controles de calidad, mejorar el rendimiento escolar.

Utilizar números absolutos cuando debe usarse porcentajes es un feo enmascaramiento de la realidad.

Al igual que en educación, el compromiso del Presidente con la lucha anti-corrupción ha quedado en el plano discursivo. Hay leyes, comisiones y promesas, pero en los últimos ocho años el país ha retrocedido en las mediciones internacionales de combate a la corrupción.

En los indicadores del Banco Mundial de control de la corrupción, la República Dominicana registró en 2010 un puntaje de  menos 0.83 y se colocó entre los países de América Latina con menor puntaje. Además, el puntaje en 2010 fue peor que en 2005, 2000 y 1996.

Baja educación y alta corrupción no son caminos hacia el bienestar real de una nación, independientemente de cuán entusiasta sea el discurso del Presidente, o cuántos rascacielos y avenidas vea desde su helicóptero en el Gran Santo Domingo.

Enlace al periódico HOY: http://www.hoy.com.do/opiniones/2012/2/28/416466/Discurso-presidencial-lo-bueno-lo-malo-y-lo-feo

 

República Dominicana, 2012: agreste y sobrepoblada febrero 22, 2012

Filed under: Artículos periodísticos de los miércoles — rosarioespinal @ 10:28 am

Rosario Espinal

Artículo publicado el miércoles 22 de febrero de 2012 en el periódico HOY y en los portales de Acento y Noticias SIN

Hay un país en el mundo agreste y despoblado, escribió Pedro Mir. Pero mucho ha cambiado la República Dominicana desde que el poeta colocó el país en el mismo trayecto del sol, en un inverosímil archipiélago de azúcar y alcohol; con dos millones de vidas entre cordilleras, valles, ríos, penínsulas y mar.

Hoy, la República Dominicana no es agreste por su geografía inexplorada, sino por su gente, sus apuros, los atracos, robos, y la sensación de inseguridad y desprotección que predomina. No son dos millones sino diez, en la lucha cotidiana por sobrevivir.

En este país agreste, la criminalidad se ha vuelto ley suprema; sea corrupción, delincuencia callejera, narcotráfico o micro-tráfico, trata humana o prostitución. En común tienen la ilegalidad en la acción.

Muchos generan riqueza mal habida para proyectar éxito en medio del fracaso, o para intentar sobrevivir en tiempos malos.

Ser honrado es sinónimo de pendejo o malvado. La sociedad es cómplice del entre manos. La crítica es con frecuencia interesada y significa: quítate tú pa’ ponerme yo.

Se ve a diario en la política. En trajes, jeepetas, fugaces, enriquecidos y enardecidos van los activistas de prestancia, no importa si gobiernan hoy o gobernaron ayer.

Los dominicanos que pueden escapan. Van al gueto de algún imperio, o a alguna islita del archipiélago de azúcar y alcohol. Quieren consumir, vivir mejor, enviar remesas a sus familiares, y sentir que llegaron a ser alguien importante. Algunos naufragan en el intento y llegan vía expreso al reino de los cielos.

Otros entran ilegales. Son 20 millones que pueblan esta isla agreste y sobrepoblada; 20 millones en su mayoría empobrecidos, y mientras más pobres, más explotados, más analfabetos y con menos horizontes.

Dos países colocados en el mismo trayecto del sol ardiente, en medio de fallas sísmicas, rodeados de cordilleras, mar y penínsulas, desforestados de norte a sur y de este a oeste, donde militares y falsos demócratas siempre han gobernado.

En esta isla agreste y sobrepoblada proliferan las iglesias y religiones, como si no dieran a vasto para calmar las penas o alegrar el alma.

Es agreste un país donde la noticia reporta que un nieto violó una abuela de 100 años; donde cada día hombres adultos violan niñas en la infancia o pubertad sin que la sociedad se inmute; y donde los feminicidios son cifras estadísticas a comparar.

Es agreste un país donde una masa desposeída deja las escuelas y se lanza a la delincuencia porque el trabajo digno y honesto no es bien remunerado.

Es agreste un país donde salir a la calle es una expedición en auto-defensa, la cartera atestada al cuerpo, y la mirada siempre atenta para detectar un intruso dispuesto a perpetrar un asalto.

Es agreste un país donde gobernar es sinónimo de robar, donde funcionarios buenos y malos, honestos y corruptos, quedan empequeñecidos porque no hay manera de distinguir entre unos y otros.

Es agreste un país donde los gobiernos se resisten a invertir más en la educación porque prefieren acumular riqueza en vez de redistribuirla para elevar las capacidades humanas.

Es agreste un país de geografía pequeña con 10 millones de habitantes que no establece buen control de fronteras, y permite la trata humana para que muchos empresarios se enriquezcan a costa de la mano de obra barata.

Es agreste un país donde las buenas acciones de muchas personas quedan opacadas por las malas de otros.

¿Qué diría Juan Pablo Duarte si viera por una rendijita su amada patria en este nuevo aniversario de la independencia? ¿Y el poeta Mir, qué escribiría sobre esta isla agreste y sobrepoblada?

Enlace al periódico HOY: http://www.hoy.com.do/opiniones/2012/2/21/415542/Republica-Dominicana-2012agreste-y-sobrepoblada

 

Sociedad civil, en agonía y acosada febrero 15, 2012

Filed under: Artículos periodísticos de los miércoles — rosarioespinal @ 9:56 am

Rosario Espinal

Artícúlo publicado el miércoles 15 de febrero de 2012 en el periódico HOY y en los portales de Acento y Noticias SIN 

Es casi una ley general en las ciencias sociales que la democracia requiere una sociedad civil fuerte.

Tres son las razones principales. Si la ciudadanía no se organiza para defender sus derechos puede ser aplastada por el Estado omnipotente. Segundo, una sociedad civil bien organizada tiene más capacidad de presionar al gobierno para que ejecute mejores políticas públicas. Tercero, a mejores gestiones gubernamentales, mayor confianza en el sistema político y mayor estabilidad de la democracia.

La sociedad civil en cualquier país está compuesta con un sinnúmero de organizaciones de distintos tipos, propósitos y orientación ideológica. Que sea así es natural y positivo porque toda sociedad se caracteriza por la diversidad de creencias y objetivos que deben coexistir en una democracia.

La sociedad civil dominicana comenzó a forjarse de manera significativa después de la caída de Trujillo, y desde su gestación ha enfrentado grandes dificultades.

En los años de 1960 y 1970, muchas organizaciones que buscaban reformar el Estado autoritario fueron reprimidas, en particular, las sindicales, campesinas y estudiantiles.

Con la transición democrática de 1978 se reinició el proceso organizativo. En las décadas de 1980 y 1990 surgieron cientos de organizaciones sociales, entre ellas, organizaciones populares y de capas medias profesionales para democratizar el Estado Dominicano en distintas áreas: electoral, judicial, anti-corrupción y de género, entre otras.

Muchas de estas organizaciones han dependido del financiamiento internacional, sobre todo de Estados Unidos y la Unión Europea, porque en República Dominicana no existe un empresariado realmente comprometido con las reformas democráticas que supla recursos para tales propósitos. El empresariado dominicano, por lo general, apoya proyectos caritativos o corporativos, no de reformas políticas.

La crisis económica que afecta los países capitalistas desarrollados desde el año 2008 ha conllevado una reducción en la ayuda internacional a muchas organizaciones de la sociedad civil, incluidas las dominicanas. Además, por el alto nivel de crecimiento económico que año tras año reporta el Banco Central de la República Dominicana, el país ha dejado de ser prioritario para la ayuda internacional.

El Estado Dominicano, por su parte, es muy clientelar; ayuda a cambio de apoyo al gobierno de turno. Por eso, las organizaciones de la sociedad civil que reciben financiamiento sustancial del gobierno tienden a ser acríticas; se pliegan al gobierno y no luchan por reformar el Estado.

Atrapadas entre el Estado clientelar, el financiamiento internacional en declive, y un empresariado poco liberal, las organizaciones de la sociedad civil dominicana que se dedican a promover reformas democráticas enfrentan una agonía económica.

A estas precariedades se agrega el acoso del gobierno. El más reciente y notorio caso es el de Participación Ciudadana, una organización con claro historial de denuncia pública ante las irregularidades electorales, que ahora, según algunos funcionarios gubernamentales, está incapacitada para observar las elecciones.

Ha sido una constante de los partidos políticos desmeritar a Participación Ciudadana cuando están en el poder y valorarla cuando están en la oposición. Esta es la mejor prueba de que PC ha hecho un trabajo objetivo y crítico de observación electoral en las últimas dos décadas, bajo gobiernos del PRSC, PLD y PRD.

La democracia dominicana cojea por muchos lados, y el desbalance de poder entre los partidos políticos y la sociedad civil es una de sus mayores debilidades.

Mientras los partidos políticos navegan en dinero y son subsidiados por fuentes públicas y privadas sin real rendición de cuentas, muchas organizaciones de la sociedad civil arañan el financiamiento para subsistir o sucumben. Mientras las organizaciones de la sociedad civil que se adhieren al gobierno son favorecidas con recursos, las que lo cuestionan son acosadas y denigradas.

Así no avanza la democracia.

Enlace al periódico HOY: http://www.hoy.com.do/opiniones/2012/2/14/414551/Sociedad-civilen-agonia-y-acosada

 

Delincuencia y la receta de Giuliani febrero 8, 2012

Filed under: Artículos periodísticos de los miércoles — rosarioespinal @ 9:13 am

Rosario Espinal

Artículo publicado el miércoles 8 de febrero de 2012 en el periódico HOY y en los portales de Acento y Noticias SIN

La reciente visita de Rudolph Giuliani, ex alcalde de Nueva York, a Santo Domingo para hablar sobre su estrategia de prevención del crimen, es ocasión para volver sobre el tape con un tema que se ha convertido en prioritario, temeroso y tenebroso para la sociedad dominicana.

La receta de Giuliani para combatir la delincuencia se basa en optimizar la efectividad del sistema policial. Esto conlleva mejorar las condiciones laborales de los policías, entrenarlos en actividades de investigación y control, y sanear la institución.

Aunque Giuliani propague que la reforma policial fue lo esencial en su estrategia, vale aclarar que otros factores también jugaron un papel importante.

Por ejemplo, la criminalidad bajó en muchas ciudades norteamericanas concomitantemente porque la década de 1990 fue de prosperidad económica con crecimiento y bajo desempleo. En el caso de Nueva York, los ataques del 11 de septiembre de 2001 ayudaron también a resguardar la ciudad en años subsiguientes.

De todas maneras, es útil considerar la receta de Giulani aunque las medidas adoptadas en Nueva York enfrenten dificultad en el contexto dominicano. Veamos.

La explosión de la criminalidad de los últimos años en República Dominicana es producto de la correspondencia acumulada del alto nivel de desempleo, predominio de bajos salarios, mayor nivel organizativo de la acción criminal, y la co-participación de distintas instancias del Estado (no sólo la Policía) en las actividades delictivas.

El robo de vehículos, el contrabando, el narcotráfico, el micro-tráfico, el lavado de dinero, los asesinatos y asaltos serían difíciles de realizar sin el consentimiento de sectores de poder, policiales y no policiales, porque son actividades delictivas complejas o extensas en su territorialidad.

En un sistema político de gobiernos civiles, los cuerpos armados se insertan en la delincuencia cuando son amparados por el poder civil.

En este compacto delictivo, la complicidad de los poderes públicos imposibilita al Estado para cumplir con su función primordial de proteger la ciudadanía, mientras la criminalidad se convierte en una forma de violencia estatal contra la población.

Si todas las instancias del Estado están involucradas en las actividades delictivas, es difícil cortar la soga por algún lado.

Para combatir la criminalidad en diversas instancias públicas y privadas no es suficiente el despliegue de policías, o el entrenamiento policial, o la modificación de una ley porque muchos delincuentes son parte de las estructuras organizadas dentro y fuera del Estado, y las actividades delictivas son fuente importante de acumulación de riqueza para distintos sectores.

Giulani tiene razón en que sin una depuración y capacitación de la policía no es posible avanzar en el combate a la delincuencia por más que se proclame la “tolerancia cero”.

Pero en el caso dominicano, lanzar dinero público a la Policía sin que se produzca primero un saneamiento institucional no es solución. Además, queda la interrogante de cuánto habrá que pagarle a los policías de distintos rangos para reducir o eliminar su adicción al macuteo o a los sobornos.

El problema fundamental dominicano es que no hay voluntad política para sanear los cuerpos armados porque los civiles también se benefician de las actividades delictivas.

Por eso la República Dominicana ha entrado en el circulo vicioso de la actividad delincuencial: no hay poder legítimo con interés de pararla porque muchos se benefician de ella.

Se sabe bien, hay que sanear el estamento político, militar-policial y judicial para que las redes delictivas no continúen ancladas en esos órganos, socavando las medidas que podrían debilitar su emporio criminal.  ¿Pero quién sanea? Esta es la pregunta del millón para la cual la receta de Rudolph Giuliani no tiene respuesta.

Enlace la periódico HOY: http://www.hoy.com.do/opiniones/2012/2/7/413557/Delincuencia-y-la-receta-de-Giuliani

 

PRD, ¿a pesar de él? febrero 1, 2012

Filed under: Artículos periodísticos de los miércoles — rosarioespinal @ 8:38 am

Rosario Espinal

Artículo publicado el miércoles 1 de febrero de 2012 en el periódico HOY y en los portales de Acento y Noticias SIN 

Quizás antes del 20 de mayo Miguel Vargas haga la paz consigo mismo, con Hipólito Mejía y con su partido, pero hasta ahora, mantiene el distanciamiento de la campaña y el suspenso político.

En el devenir histórico del Partido Revolucionario Dominicano (PRD), el alejamiento de Miguel Vargas no ha sido un factor determinante en la trayectoria de las preferencias electorales en los últimos meses, pero tampoco es un factor a desdeñar. Veamos.

Comparado con el Partido Reformista Social Cristiano (PRSC) que colapsó, el PRD ha demostrado ser una maquinaria partidaria-electoral resistente y persistente.

A pesar de la debacle del gobierno perredeísta en el 2003-2004, a pesar de que el candidato Hipólito Mejía era el Presidente de la República en aquel momento, a pesar del disgusto de Miguel Vargas, y a pesar de que no hay renovación partidaria, el PRD ha captado en los últimos meses un significativo apoyo electoral que se expresa en la intención de votos.

Dos factores son claves para entender esta paradoja de ascenso electoral no obstante los grandes problemas partidarios.

Primero, el reinado de Miguel Vargas en el PRD fue siempre fofo. Los perredeístas constituyen una masa de tradición movimientista que requiere un liderazgo carismático para su articulación política. Ni Antonio Guzmán ni Salvador Jorge Blanco fueron figuras carismáticas, pero tenían a José Francisco Peña Gómez de sustento.

Cuando Miguel Vargas asumió la dirección del PRD, antes y después de ser proclamado presidente del partido, las huestes perredeístas estaban descabezadas y desenergizadas por la derrota de 2004. La historia los mantenía unidos, pero no el futuro.

Por eso, una vez Vargas firmó el acuerdo constitucional con Leonel Fernández que rehabilitó la candidatura presidencial de Hipólito Mejía, su liderazgo se desvaneció. Ni él ni sus asesores entendieron de dónde provino su poder en el PRD, ni porqué se deshizo tan rápidamente. No fue solo culpa del gobierno como argumentaron al perder las primarias.

Por razones harto conocidas, Hipólito Mejía no es el candidato ideal para llevar el PRD a una victoria electoral, pero es lo más cercano que los perredeistas tenían en las primarias de 2011 para gestar entusiasmo político. Mejía ofrece abundancia de energía personal y carisma vernácula.

Segundo, el PRD se ha beneficiado del cansancio que registra la población con el gobierno del PLD. No está bien estructurado ni ofrece grandes esperanzas, pero es la única opción en la oposición para el 2012. El PRSC colapsó y los partidos minoritarios que participan independientes no han logrado unirse en torno a una candidatura viable.

Sin duda, el distanciamiento de Miguel Vargas de la campaña y las diferencias de opinión que registra la prensa entre Mejía y Vargas, hacen ruido negativo para el PRD y limitan el avance de la candidatura perredeísta.

La razón no es que Vargas sea esencial en la campaña. Su esencialidad, como señalé, derivó de la orfandad del PRD post-2004. Por eso fue fácil para Mejía ganar la nominación, y por eso la mayoría de los dirigentes que apoyaron a Vargas están insertos en la campaña de Mejía.

La integración de Miguel Vargas es importante porque el PRD necesita urgentemente un evento que le ayude a reposicionarse en la campaña electoral. Una vez el PLD se unificó, “llegó papa” no es suficiente munición para echar la pelea.

La integración de Vargas a la campaña tendría un efecto mediático importante, y por tanto, serviría de reanimación electoral.

Si la relación Mejía-Vargas no se restablece, el PRD quedará a expensas de que al gobierno le vaya mal para así beneficiarse del deterioro general y pescar en río revuelto.

Enlace al periódico HOY:http://www.hoy.com.do/opiniones/2012/1/31/412540/PRD-a-pesar-de-el

 

 
A %d blogueros les gusta esto: