ROSARIO ESPINAL

VENTANAS EN EL ESPACIO

La oposición, segunda vuelta y el darwinismo electoral octubre 28, 2015

Filed under: Artículos periodísticos de los miércoles — rosarioespinal @ 10:07 am

Foto de Rosario Espinal para BlogRosario Espinal

Artículo publicado el miércoles 28 de octubre de 2015 en el periódico HOY 

La segunda vuelta es un remiendo al sistema presidencial. Se recurre a ella cuando el electorado no otorga mayoría absoluta a ninguna candidatura presidencial en primera vuelta, si así lo dispone el sistema electoral. No es obligatoria, pero cuando el sistema partidario se fragmenta, existe la posibilidad de triunfo con bajo porcentaje. Por ejemplo, si hay cuatro candidatos presidenciales y los votos se distribuyen 35%,  28%, 22% y 15%, quien obtuvo 35% gana la presidencia de no existir la segunda vuelta con un umbral mayor.

A diferencia del sistema parlamentario, donde las coaliciones en gobiernos de minoría deben mantenerse para gobernar; en el sistema presidencial la doble vuelta establece la mayoría calificada sólo al momento electoral. Después, el ganador se lo lleva todo, aunque dispense algunos beneficios a los aliados. La razón es que en el sistema presidencial, el presidente tiene legitimidad electoral independiente del congreso, y cuenta además con un gran poder ejecutivo. En el sistema parlamentario, por el contrario, el poder descansa en el parlamento.

Desde que en República Dominicana se estableció la segunda vuelta en la reforma constitucional de 1994, sólo se necesitó en las elecciones de 1996. En ese momento, el PLD ascendía electoralmente, mientras el PRD y el PRSC conservaban poder electoral. Ninguno logró la mayoría absoluta de 50+1. El PRD obtuvo la mayoría relativa en primera vuelta, pero perdió en la segunda por la alianza PLD-PRSC.

En el 2000, con unos décimos de distancia del 50+1, el PRD ganó en primera vuelta cuando Balaguer desistió de participar en una segunda en apoyo al PLD. Es decir, después de 1996, nunca se ha producido una segunda vuelta en el país; y después del 2000, el PLD ha ganado todas las elecciones presidenciales en primera vuelta.

Actualmente, con un PLD súper-empoderado en términos económicos e institucionales, la oposición (débil en organización, finanzas y liderazgo) apuesta a la segunda vuelta para llegar al poder.

El PRM asume que heredará un segmento importante de los votos perredeístas, y por tanto, quedará en segundo lugar; y los demás tendrán que plegarse en la segunda vuelta. Otros aspirantes presidenciales de la oposición asumen que superarán el PRM, y por tanto, recibirán en segunda vuelta el apoyo de los perremeístas sin contaminarse con una alianza en primera vuelta que huela a “más de lo mismo”.

Estos razonamientos tendrían validez si la fuerza política a la que se enfrenta la oposición (el PLD) no contara con tantos recursos económicos e institucionales para desarrollar una campaña triunfadora.

Por razones que he detallado en otros artículos, el PLD tiene una alta probabilidad de ganar en primera vuelta. Y si no ganara en primera vuelta, el partido con mayor probabilidad de obtener el segundo lugar es el PRM; no por sus méritos (que ni siquiera ha tenido tiempo de adquirir), sino porque sería el lugar natural al que fluiría un segmento del perredeísmo (no hay que olvidar que el PRD captó en 2012 el 47% de los votos).

Es decir, de darse una segunda vuelta, el partido con mayor probabilidad de competir con el PLD sería el PRM. ¿Qué haría entonces el resto de la oposición que dice no querer ser “más de lo mismo” (Alianza País, APD, Opción Democrática)? ¿Llamar a la abstención en la segunda vuelta? ¿Y qué esperan estos grupos para aliarse? ¿Ver quién sale adelante en las próximas encuestas, en una especie de darwinismo electoral entre débiles?

La votación, como toda actividad humana es incierta. Pero las estrategias electorales no pueden basarse en falsas expectativas.

Enlace al periódico HOY: http://hoy.com.do/la-oposicion-segunda-vuelta-y-el-darwinismo-electoral/autor/rosario-espinal/

Anuncios
 

¿Podría perder el PLD en el 2016? octubre 21, 2015

Filed under: Artículos periodísticos de los miércoles — rosarioespinal @ 10:33 am

Foto de Rosario Espinal para BlogRosario Espinal

Artículo publicado el 21 de octubre de 2015 en el periódico HOY 

Es difícil derrotar un partido enquistado en el poder, con excesivos recursos económicos e institucionales, un vasto sistema clientelar y asistencialista, y una oposición débil. ¡Obvio! Por eso el PLD se proyecta ganador de las próximas elecciones a pesar de las insatisfacciones de un amplio segmento del electorado, de los conflictos internos en el PLD, y de los escándalos de corrupción.

Vale, de todas formas, evaluar las posibles situaciones en que podría perder el PLD.

Una, si se presentara una crisis económica de magnitud que genere no sólo insatisfacción, sino también desesperación en la población.

A menos de siete meses de las elecciones de 2016, esta posibilidad es minúscula. El petróleo registra bajo precio, las tasas de interés siguen bajas, y la economía de Estados Unidos (principal socio comercial de República Dominicana) no está en recesión. Lo que sí podría reducir sustancialmente la actividad económica dominicana es la veda de productos de exportación a Haití (segundo socio comercial); pero el efecto negativo, de persistir esta situación, podría ser temporalmente matizado con dispositivos nacionalistas del Gobierno.

Dos, si surgiera un fuerte movimiento social de protesta que sirva de base para la emergencia de un liderazgo carismático sustentado en ese movimiento.

Esa posibilidad es casi nula. En República Dominicana no se registran grandes movimientos sociales desde la década de 1980, y una parte importante de las fuerzas contestatarias con capacidad de torpedear el Gobierno (los choferes, por ejemplo) son parte integral del sistema clientelar que dispensa el Estado.

Tres, el surgimiento de un partido político fuerte (o coalición) que entusiasme el electorado y genere confianza.

En este momento no existe tal organización ni coalición. El PRM trata de ocupar este espacio al heredar un segmento del electorado perredeísta, pero para lograrlo, tiene que solidificar su estructura organizativa a nivel nacional y forjar un liderazgo convincente que motive un amplio segmento del electorado. Los otros partidos de oposición son, electoralmente hablando, pequeños. Además, están fragmentados.

Cuatro, que las diferencias internas en el PLD se agudicen y lleven a su debilitamiento y fractura.

Es muy difícil que eso ocurra mientras Danilo Medina registre alta aprobación, porque ese es actualmente el elemento aglutinador del peledeísmo. Además, el comité político siempre ha dado muestras de decantarse por quien augure mayor triunfo.

Cinco, si surgiera repentinamente un liderazgo carismático que engrampe con el descontento de la sociedad, aún carente de movimiento social o partido fuerte que sirva de soporte. Generalmente eso ocurre cuando hay un colapso total de los partidos, que no es el caso dominicano porque el PLD sigue estructurado.

Como se deriva de estos planteamientos, es difícil derrotar el PLD en el 2016, pero la oposición parece no admitir la magnitud del problema y prefiere ser ilusa. Los principales aspirantes presidenciales de oposición asumen que sus candidaturas, en alianzas minúsculas, llevarán al triunfo.

Dada la historia política dominicana de grandes formaciones partidarias, de no presentarse una crisis económica de magnitud que arrastre con el Gobierno, el país necesita una organización política sólida (un partido o una gran coalición), para competir electoralmente con el PLD.

Si no, las elecciones de 2016 serán como una serie de béisbol entre un equipo de grandes ligas y varios de ligas menores.

El supuesto de que la insatisfacción de la población llevará indefectiblemente a votar por la oposición es infundado. Sin opciones convincentes, la mayoría del electorado votará por la reelección o se abstendrá.

Si la oposición se resiste a entender esta lógica electoral, cosechará malos frutos el próximo mayo y contribuirá a una nueva victoria avasalladora del PLD.

Enlace al periódico HOY: http://hoy.com.do/podria-perder-el-pld-en-el-2016/autor/rosario-espinal/

 

OISOE: ciudadanía a la intemperie octubre 14, 2015

Filed under: Artículos periodísticos de los miércoles — rosarioespinal @ 7:13 am

Foto de Rosario Espinal para BlogRosario Espinal

Artículo publicado el miércoles 14 de octubre de 2015 en el periódico HOY

La OISOE no es sólo OISOE; el escándalo reciente es la desnudez de las múltiples formas de corrupción en el país: malévola, pervertidora, inhumana; disfrazada con nombres rimbombantes, en este caso: Oficina de Ingenieros Supervisores de Obras del Estado.

La OISOE no es una institución cualquiera. Está adscrita a la Presidencia para servir los propósitos de la Presidencia. No es corrupción en Pedernales, ni en Elías Piñas, ni en Dajabón, ni en la cochinchina. Es en la capital, en la cercanía presidencial.

Pero el encono de la población (que el Gobierno sabe se evapora rápido), es un ejercicio facial u oral, nunca mental; porque si golpeara realmente el cerebro, produjera una revuelta moral y social.

La corrupción gubernamental dominicana es ancestral y persistente. Y si en el sector privado también hay corrupción, es porque lo permite (y hasta fomenta) el Gobierno. Es muy simple, en sus manos está la ley para permitirla o no.

¿Cómo es posible que se asigne una obra de construcción y funcionarios públicos se propongan hundir los ingenieros (o cualquier contratista) dilatando el pago? ¿Cómo es posible que funcionarios vinculados a la misma institución que debe pagar las obras sean prestamistas de extorsión? ¿Cómo es posible que se necesite un suicidio para que el fraude sea noticia?

En República Dominicana, desde tiempos inmemoriales, el raterismo es sinónimo de gobiernismo. Y como tanta gente depende ahora del Gobierno, el raterismo es una condición amplificada en la sociedad dominicana.

Por eso los escándalos se repiten. Por eso los enconos se evaporan. Por eso los políticos aspiran a  ser beneficiarios. Por eso no persiste la crítica contundente. Es un mal tan extendido y profundo que mucha gente lo toma simplemente con cinismo y despecho.

Antes como ahora, se producen algunos encarcelamientos, pero se dilatan los juicios; y el Gobierno espera que pase el reperpero para seguir igualito. Todo vuelve a la normalidad: el robo, la extorsión, el abuso. Una ciudadanía a la intemperie.

La OISOE ilustra la perversidad en el Estado Dominicano. Se creó para un fin (supervisar) y devino en otro (ejecutar). Se creó, supuestamente, para lograr mayor rapidez y efectividad en los proyectos de construcción, pero devino en instrumento reeleccionista de todos los presidentes desde Balaguer que la creó.

La OISOE es duplicidad porque hay un Ministerio de Obras Públicas, pero la duplicidad genera beneficios al partido gobernante, el que sea, porque hay más empleos públicos y más oportunidades de extorsión.

Ningún presidente dominicano está exento de la culpabilidad que emana de una oficina sin misión correcta, y por demás, sellada por denuncias de corrupción. Al director de la OISOE lo nombra el Presidente y responde directamente al Presidente. No hay pues manera de hacerse el tonto o culpar a otros.

Pero ojo, en República Dominicana se puede robar a la luz del día y no pasa nada (pregúntele a un transeúnte asaltado), se puede extorsionar y no pasa nada; siempre y cuando la víctima esté desprotegida, lo que sucede a la mayoría de la ciudadanía.

El baño ensangrentado en la OISOE es el cristal perfecto para mirar todo el Estado Dominicano. No importa en qué dirección, aparece la letanía de escándalos de corrupción o ineficiencia.

Y todavía el Gobierno espera que la población esté feliz, que siga adormecida, y crea que en este país se forja una clase media grande y fuerte.

El Gobierno sobrevive impune a todos los escándalos por una sencilla aunque grave razón: no existe ninguna fuerza con suficiente poder moral y político para cuestionar legítimamente la corrupción.

Enlace al periódico HOY: http://hoy.com.do/oisoe-ciudadania-a-la-intemperie/autor/rosario-espinal/

 

Crecimiento económico fallido: ¿clase qué? octubre 7, 2015

Filed under: Artículos periodísticos de los miércoles — rosarioespinal @ 8:33 am

Foto de Rosario Espinal para BlogRosario Espinal

Artículo publicado el miércoles 7 de octubre de 2015 en el periódico HOY 

Cada año, el reporte sobre la tasa de crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) de República Dominicana deja el país perplejo. Con frecuencia se anuncia alta; por ejemplo, en el 2014 fue 7.1%, la mayor de América Latina, según las autoridades; y para 2015 se proyecta también alta.

En estos momentos, además, voces gubernamentales proclaman que en República Dominicana la clase media va en aumento y ya supera la pobre; ergo, llegó el progreso.

Un país con 10 millones de habitantes, que en los últimos 50 años ha crecido tanto, debería mostrar mejor nivel de vida para la mayoría de su población. Pero no, abunda la pobreza aunque la quieran encubrir con un supuesto aumento de la clase media.

¿De dónde proviene tan alto crecimiento económico año tras año?

En República Dominicana no hay patentes de invenciones importantes ni tampoco sofisticación tecnológica. Las zonas francas, aun en tiempos de auge, pagan bajos salarios. El turismo es de todo incluido cotizado en el exterior. La agricultura se basa en la híper-explotación de la mano de obra barata indocumentada haitiana. En la construcción domina el Gobierno y abunda también el trabajador indocumentado. La minería crea pocos empleos y en el comercio predomina la informalidad.

¿Y entonces? Veamos tres fuentes problemáticas del crecimiento.

Los escándalos del narco que resuenan en la prensa de vez en cuando son ilustrativos. Si las autoridades civiles y militares dejan que abunde el narcotráfico porque participan en los beneficios, el dinero circula en la economía dominicana y contribuye al crecimiento.

Ese negocio necesita agallas, y a algunas autoridades parece no faltarles, sea para el micro o macro-tráfico. Ni el monto ni las características de las transacciones del narco aparecen descritas en las estadísticas económicas oficiales, y probablemente nadie conoce su magnitud exacta, pero impacta en sectores claves del PIB como el comercio, la construcción y el financiero.

La ilegalidad del narcotráfico, sin embargo, limita su impacto positivo en el bienestar de la población porque las transacciones comerciales no están sujetas a la ley, no pagan impuestos, y predomina el chantaje y la corrupción con una participación fundamental de autoridades públicas. El lavado infla la economía y el sistema económico se hace narcodependiente.

Otro motor del crecimiento económico dominicano es Haití en dos vertientes. La República Dominicana exporta muchos productos que necesitan los haitianos; es un mercado cautivo por la cercanía geográfica, donde ha predominado la ilegalidad y el contrabando. Por otro lado, los haitianos indocumentados proveen la mano de obra barata que permite al empresariado dominicano, sobre todo agrícola y de la construcción, crecer y obtener mayores ganancias.

Pero ese crecimiento económico tiene un impacto limitado sobre el bienestar de la población por su alta concentración. Los empresarios pagan bajos salarios a los indocumentados y no los inscriben en la seguridad social, aunque el Estado tiene que costear servicios básicos a esa población. Así, los empresarios obtienen mucha ganancia y la sociedad dominicana tiene que absorber el costo de subsidiar esa mano de obra sumida en la pobreza.

Finalmente, el crecimiento económico dominicano es también producto de los grandes préstamos que toma el Gobierno. Esos préstamos generan un falso progreso, porque tarde o temprano producen una crisis de pago que empobrece a la mayoría de la población, ya que no hay productividad interna para enfrentar las grandes deudas.

El modelo económico dominicano consiste en corromper más y explotar más para acumular más, y endeudarse más para crear ilusión de progreso en medio de la pobreza. Por eso es un crecimiento económico fallido que no forja una sólida clase media.

Enlace al periódico HOY: http://hoy.com.do/crecimiento-economico-fallido-clase-que/autor/rosario-espinal/

 

 
A %d blogueros les gusta esto: