ROSARIO ESPINAL

VENTANAS EN EL ESPACIO

El ring: Leonel, Danilo, Hipólito y Miguel marzo 30, 2011

Filed under: Artículos periodísticos de los miércoles — rosarioespinal @ 12:47 pm

Rosario Espinal

 Artículo publicado en el periódico HOY el miércoles 29 de marzo de 2011.

En el ring político hay cuatro personajes claves en este momento para el desenlace de las candidaturas del PLD y el PRD.

El espectáculo de entrega de firmas del pasado domingo confirmó que en el PLD la decisión de la candidatura está en manos del presidente Leonel Fernández, no del partido a pesar de las palabras en contrario.

Como planteé en mi artículo de la semana pasada, Leonel Fernández tiene tres opciones: repostularse si logra modificar la Constitución o que se reinterprete acomodaticiamente, endosar un candidato, o ser árbitro neutral en la selección de la candidatura.

Nunca he pensado que Fernández será árbitro neutral si considera que el PLD tiene posibilidades de ganar en el 2012; otra sería la historia si considerara que el PLD va a perder. A la fecha no hay indicación de que Fernández estime una derrota peledeísta y por eso no ha querido colgar los guantes siendo “árbitro”. El acto del domingo lo testificó; es león en campaña

Las posibilidades son, y las pongo en el orden que las visualizo por los eventos recientes: que Fernández busque la repostulación, no por casualidad hay tantos legisladores embarcados en la recogida de firmas, o que endose un candidato para impulsarlo.

Ninguno de estos escenarios es auspicioso para Danilo Medina y plantea la interrogante: ¿qué hará Medina si Fernández utiliza todo el poder que ha amasado para repostularse o para endosar otro candidato? Las fuerzas son muy dispares y en una competencia Fernández se impondrá.

Por otro lado, si el Presidente atropella su propia Constitución para repostularse, el PLD pasará a ser oficialmente un partido personalista y caudillista, sin posibilidad de renovar sus dirigentes ni forjar nuevos líderes políticos por largo tiempo.

Si Fernández opta por endosar y promover otra candidatura, al menos establecería un sistema de sucesión, aun sea bajo sus designios. Esta alternativa es preferible a la repostulación para lograr un mínimo de institucionalidad democrática en el PLD y en el país.

En cualquier caso, quedará pendiente qué hará Danilo Medina, porque los eventos a la fecha no indican que será el agraciado de Leonel Fernández. Ningún líder político en un país de baja institucionalidad democrática acumula y exhibe tanto poder para no utilizarlo a su ventaja.

Del lado del PRD hay un tranque que puede prolongarse o resolverse de repente. Después de creer que tenía todo el poder en sus manos, la derrota debe ser amarga para Miguel Vargas. Pero de nada sirve ahora insistir en cuestionar la convención porque su grupo tuvo control del partido, y si no lograron organizar una convención con las seguridades necesarias para evitar votantes intrusos, es tarde para patalear.

Vargas puede prolongar el conflicto y debilitar aún más la candidatura del PRD, pero es a lo único que puede aspirar en estos momentos. Hipólito Mejía se despachó con la mayoría de los votos emitidos, independientemente de dónde procedieran; además, tiene el apoyo de muchos dirigentes del partido, y los resultados han sido aceptados por amplios segmentos de la sociedad.

En perspectiva histórica, lo que acontece actualmente en el PLD y el PRD demuestra que la política dominicana, a pesar de tres décadas de vientos democráticos, no ha logrado superar el personalismo, el caudillismo y el reeleccionismo, que han sido parte integral de la historia autoritaria y se anclan en la débil democracia.

Leonel Fernández insiste en acumular poder legal y simbólico para quedarse o para determinar quién lo sustituirá. Hipólito Mejía desea volver a pesar del infeliz final de su gobierno. Es el eterno retorno de la política dominicana.

Enlace al periódico HOY: http://www.hoy.com.do/opiniones/2011/3/29/368877/El-ring-Leonel-Danilo-Hipolito-y-Miguel

 

Simone de Beauvoir, la revolución íntima marzo 26, 2011

Filed under: Visitas analíticas — rosarioespinal @ 2:21 pm

 Publicado en la Revista Ñ el 24 de marzo de 2011.

Simone de Beauvoir (1908-1986) no quiso ser ni líder ni madre simbólica, sino una mujer que, veinticinco años después de su muerte (se cumplen el 14 de abril), aún puede ayudar a las mujeres a pensar su condición.

Con motivo de ese aniversario, recientemente el diario Le Monde organizó un encuentro conducido por la escritora Josyanne Savigneau en el que participaron la lingüista, psicoanalista y novelista Julia Kristeva; Liliane Kandel, socióloga, feminista e integrante del comité de redacción de la revista de filosofía Les Temps modernes; Wassyla Tamzali, abogada y ensayista argelina; y Caroline Fourest, periodista, ensayista y directora, con Fiammetta Venner, de la revista ProChoix. Se publican aquí algunos extractos de ese encuentro.

Wassyla Tamzali: “Hace largo tiempo, me impactó muchísimo una frase de Beauvoir, que me impulsó a tomar un camino que desde entonces no he abandonado. En Para una moral de la ambigüedad , dice que “considerarse libre, es querer a los demás libres”. Es algo que comprendí muy bien en el medio donde evolucioné y donde habría podido contentarme con una libertad individual. Pero me di cuenta de que no podía ser libre sola, que hacía falta que los demás fuesen tan libres como yo. Sin duda, es ese el comienzo de mi compromiso con el feminismo. Hoy, le doy gracias a Beauvoir porque, en todos los momentos difíciles del período de la islamización –del cual todavía no hemos salido– pero también en el período en que tuvimos dificultades para hacer que se reconociera nuestro deseo de libertad e igualdad en Europa, incluso por algunos intelectuales, ella me permitió construir y mantener este discurso feminista con relación a Argelia. Entendí que una de las formas de oponerse a ese muro de islamización que se estaba levantando entre nosotros y la libertad era mantener vivo y construir ese discurso restableciendo el sentido de la Historia y transmitiéndolo a los jóvenes. Por ejemplo, cuando las jóvenes estudiantes con quienes me reuní en Constantina me dijeron “queremos hacer algo por las mujeres”, yo les contesté: “Hagan algo por ustedes mismas. ¡Lean a Simone de Beauvoir!”

Julia Kristeva: “Quizá una de las razones por las que las calumnias todavía caen sobre Sartre y Beauvoir es que crearon una pareja muy extraña, escandalosa, porque no era conformista. Los dos tenían libertad sexual. Durante un período de su vida, tuvieron una gran complicidad, a la vez sexual e intelectual. Luego, tuvieron una especie de acuerdo que consistía en construir la pareja no como una relación dominante-dominado sino como un lugar de debate. Y hacer de una pareja el lugar de debate entre un hombre y una mujer, donde se respete el cuerpo y el pensamiento del otro, es algo que va contra dos esquemas que tenemos. Uno es el que llamamos sadomasoquista – Beauvoir buscó, además, profundizar esta cuestión de la dominación y el sadomasoquismo en su ensayo ¿Hay que quemar a Sade? – y el otro es el de la pareja romántica. Este es el modelo de la pareja ideal que nos propone la sociedad del espectáculo, una forma moderna de la religión. La religiosidad cree firmemente que el paraíso existe, y ese paraíso no puede ser otro que la pareja que se entiende de manera ideal. Sartre y Beauvoir deconstruyeron esa idea de la pareja. La pareja puede ser un lugar de conflicto, de crueldad pero, ante todo, de respeto. Es eso lo que yo llamo ateísmo. La forma moderna del ateísmo es quizá también mantener la pareja y su acuerdo, ni bajo la forma dominante-dominado ni bajo la forma de la idealización. Y Sartre tiene una idea sobre el ateísmo. Dice: ‘Es un asunto cruel y de largo aliento’. Deconstruir la religiosidad hasta sus raíces, una religiosidad que supone que papá y mamá están en el paraíso, que todo marcha bien entre ellos y que puedo ser como ellos, es algo que ellos supieron hacer. Evidentemente, no se trata de imitar a Sartre y Beauvoir. Pero es una invitación, a cada uno de nosotros, a innovar en la creación de la pareja para que no se convierta en el refugio de la religión sino que se viva en una lucidez permanente. El ateísmo, que forma parte del humanismo, va en ese sentido, pero es un combate de largo aliento. Esto tal vez explica que Sartre y Beauvoir sean aún hoy víctimas de la calumnia.”

Caroline Fourest: “Beauvoir es, en primer lugar, el ejemplo de una intelectual y feminista que abordó la cuestión del feminismo y la del anticolonialismo al mismo tiempo, algo que sigue siendo de total actualidad. Hoy esto elimina dos prismas intelectuales con respecto a todas las cuestiones que nos preocupan, ya se trate de la cuestión de la dictadura o de la del integrismo. Sabemos que hay dos tentaciones: la de ver todo a través del prisma del anticolonialismo y la de ver todo a través del prisma del antitotalitarismo. En medio, hay algo que permite definir cierta línea de conducta: es el feminismo y la cuestión de la mujer. Simone de Beauvoir encarna el comienzo de un camino para poder pensar las cosas a partir de ella, aun cuando hoy pensemos básicamente a partir de las situaciones que tenemos frente a nosotros y que se modifican cada semana. De adolescente, devoré sobre todo a Sartre. Y, cuando abordé a Beauvoir, ya me había hecho ultrafeminista. Creo que El segundo sexo no es para nada anticuado en su mensaje, ni para Francia ni para el resto del mundo, pero su lectura lo era en relación con mi itinerario personal, porque yo ya había atravesado varias etapas. Al mismo tiempo, me di cuenta de que no había tenido necesidad de leer El segundo sexo para convertirme en feminista porque me habían “amamantado” allegadas a Simone de Beauvoir, que lo habían leído y para quienes era importante –y aquí saludo a Liliana Kandel y Nadja Ringart, mis dos madrinas en el feminismo (…).Es particularmente legítimo decir que no se pude disociar la vida de Beauvoir de su obra. Algunos intelectuales escriben sobre grandes causas y permanecen fuera de su tema. Para una feminista, eso no es posible. Porque en primer lugar se trata de una revolución íntima. Beauvoir llevó a cabo una revolución antropológica en la que lo social se metamorfosea a partir de lo íntimo. Todo lo que vivimos hoy, en especial en términos de lo contraproducente, es sólo la consecuencia de ese terremoto que fue la revolución del feminismo.”

Liliana Kandel: “Es cierto que algunas jóvenes feministas de hoy me dejan pasmada por su capacidad para ignorar todo lo que las ha precedido. Pero, cuando éramos jóvenes feministas, no fuimos la excepción. El primer número de la revista salida del primer círculo de lo que luego sería el MLF se llamaba Libérations des femmes, année zéro (Liberación de las mujeres, año cero). ¡Era 1970! Esto nos salva de ser demasiado reivindicativas para con las jóvenes generaciones que, sin embargo, de cuando en cuando, se encuentran extrañamente divididas entre la negación –a saber, que el feminismo está pasado de moda y que ahora la liberación pasa por llevar tacos de quince centímetros– y algo que no es mejor, una especie de “estatuarización” del Movimiento y la repetición al infinito de lo que dijimos en los años 70 y que muchas de nosotras ya no tenemos ganas de volver a decir hoy, teniendo en cuenta que el mundo ya no es como lo conocimos. Nosotras éramos cuatro o cinco mujeres jóvenes que le habíamos pedido a Simone de Beauvoir que nos diera lugar para algunos artículos en Les Temps modernes. Ella nos encargó un número especial que preparamos en seis meses, titulado Les femmes s’entêtent (Las mujeres se empecinan). Y ella nos propuso una crónica regular en la revista. Trabajamos como locas todo el verano y recopilamos toneladas de documentos sexistas, unos más innombrables que otros –¡nosotras también estábamos indignadas en aquella época!– y fue eso lo que cada mes dio material para las Chroniques du sexisme ordinaire (Crónicas del sexismo corriente). Nos reímos mucho. Debo decir que el MLF es, por lo que sé, uno de los movimientos sociales en los que la risa tuvo un lugar preponderante.” © Le Monde, 2011.

Traducción de Elisa Carnelli.

Enlace a la revista Ñ: http://www.revistaenie.clarin.com/ideas/revolucion-intima-Simone-De_Beauvoir_0_446955317.html

 

Leonel Fernández, la hora cero marzo 23, 2011

Filed under: Artículos periodísticos de los miércoles — rosarioespinal @ 9:05 am

Rosario Espinal

Artículo publicado en el periódico HOY el miércoles 23 de marzo de 2011. 

El Comité Político del PLD pospuso por unos días la selección de los precandidatos, y así prolonga la decisión de Leonel Fernández sobre la próxima campaña electoral.

El Presidente tiene ante sí tres opciones, cada una espinosa: buscar la repostulación, endosar un candidato, o asumir un papel neutral en el proceso de escogencia de la candidatura peledeísta.

La reelección es la más espinosa porque requiere una modificación constitucional.

La Constitución es nueva, la impulsó Fernández, y no hay en estos momentos la cantidad de legisladores necesaria para conformar la mayoría especial que requiere una reforma constitucional. Vale aclarar que la Constitución no se reforma con un referendo, pero además, es muy tarde para organizarlo, y es riesgoso porque existe la posibilidad de que se conforme un frente anti-reeleccionista incluso con segmentos peledeístas.

De todas maneras, no hay que descartar del todo la posibilidad de una repostulación si se presentaran algunas condiciones favorables. Por ejemplo, un grupo de legisladores y dirigentes peledeístas programan un acto de adhesión para el domingo, y ahí están los reformistas listos para agitar la reelección si fueran inducidos.

Endosar un precandidato es más factible, pero de no ser Danilo Medina, traería fricciones en el PLD. Por otro lado, para que un candidato peledeísta sea competitivo en el 2012, tendría que contar con el apoyo efusivo del presidente Fernández. Es él quien ha forjado una coalición electoral amplia de derecha a izquierda, leal a él, no al PLD. Si esa coalición se desarticula, se dificultaría una victoria peledeísta.

La posición expresa de algunos precandidatos y dirigentes de que Fernández jugará un papel de árbitro neutral en las primarias es posible pero dudosa. Si ese fuera su interés, ya habría declarado la intención públicamente.

Si el presidente Fernández decide ser árbitro neutral en la selección del candidato, es decir, no endosar ni promocionar a nadie en las primarias, entonces queda pendiente otra interrogante: ¿apoyaría Fernández efusivamente al ganador?

Esta pregunta es crucial porque, como planteé anteriormente, sin un fuerte apoyo de Fernández es muy difícil un triunfo peledeísta. Esto por dos razones fundamentales: el liderazgo de Fernández trasciende el del PLD, y además, sin su involucramiento directo, sería difícil asegurar el apoyo de los sectores de derecha que se han cobijado bajo su liderazgo y tienen gran poder de veto en la política dominicana.

Si Fernández juega un papel neutral en las primarias y no ofrece un apoyo entusiasta al candidato electo, ese sería un indicador claro de que no apuesta al triunfo del PLD en el 2012.

De las tres opciones indicadas, la más tentadora para Fernández y sus seguidores, aunque no sea aconsejable, es la repostulación. No le conviene al país, ni al PLD, ni al propio Presidente. Los gobiernos longevos cansan a la ciudadanía y se tornan incapaces de ingeniar soluciones. Además, anquilosan los partidos y engordan demasiado las clientelas políticas.

Una gabela electoral del PLD para el 2012 es que tendrá de contrincante al mismo candidato que derrotaron en el 2004. Aunque los hechos no siempre se repiten, algunos recuerdos perduran. En la campaña electoral de 2012, el PLD apostará a recordar esos tiempos y a conformar su propaganda con el mismo slogan que han utilizado desde 2004: el PRD es caos y atraso, el PLD orden y progreso.

Ese mensaje le ha sido muy efectivo, pero ojo, en la población dominicana se percibe un cansancio con el gobierno ante tantos problemas irresueltos.

En este momento se acerca la hora cero y el fin de las especulaciones sobre lo que hará Leonel Fernández.

Enlace al periódico HOY: http://www.hoy.com.do/opiniones/2011/3/22/367899/Leonel-Fernandez-la-hora-cero

 

Disputa en el PRD y el padrón marzo 16, 2011

Filed under: Artículos periodísticos de los miércoles — rosarioespinal @ 7:32 am

Rosario Espinal

Artículo publicado en el periódico HOYel miércoles 16 de marzo de 2011

En la reciente convención del PRD votaron más personas de lo esperado, y según el equipo de Miguel Vargas, unos 200 mil peledeístas votaron por Hipólito Mejía por ser un candidato más vulnerable en la contienda electoral.

La controversia con el padrón tiene una dimensión coyuntural y otra de larga data.

Hace unos diez años, el PRD promovió el padrón abierto, y así surgió la Ley de Primarias 286-04 aprobada por el saliente congreso perredeísta el 15 de agosto de 2004.

Ahí se estableció, y cito: “un sistema de elecciones primarias mediante el voto universal, directo y secreto con la participación de todos los electores, como forma de garantizar la democracia interna en la selección de las candidaturas de los partidos y agrupaciones para funciones electivas en los niveles presidencial, congresional y municipal”.

Los perredeístas arquitectos de esta Ley la defendieron como un instrumento para la democratización y modernización de los partidos políticos.

En aquel momento me opuse públicamente a ese sistema de primarias porque en un país con larga historia de marrullería política, el padrón abierto hace más incierta y riesgosa la selección de candidaturas en los partidos.

Después de un corto pero intenso debate, la Ley de Primarias 286-04 fue derogada por inconstitucional. El argumento para la derogación fue que los partidos son asociaciones privadas con derecho a determinar libremente sus métodos de selección de candidaturas y la Ley obligaba a todos los partidos a utilizar el mismo sistema.

Una vez derogada la Ley, ningún partido adoptó el sistema de selección de candidaturas con padrón abierto, y de los dos partidos principales, sólo el PRD adoptó una modalidad de padrón semi-abierto, permitiendo votar a todas las personas registradas en el padrón de la Junta Central Electoral, exceptuando los miembros del PLD y PRSC. Esta fue la modalidad acordada y utilizada en la reciente convención perredeísta.

El riesgo principal de las primarias con padrón abierto o semi-abierto es obvio: personas ajenas a un partido pueden incidir en los resultados de esa organización, y en un país con clientelismo de bajo costo como República Dominicana, la posibilidad de comprar votantes es alta. No obstante, esa fue la regla de juego en el PRD.

También se ha señalado para cuestionar los resultados que en la convención se utilizó un padrón desactualizado del PLD, y por tanto, muchos peledeístas se colaron. De ser así, culpables son todas las facciones perredeístas que tenían acceso a la información y no detuvieron el proceso de votación antes de iniciarse.

Siempre me he opuesto a las primarias de padrón abierto o semi-abierto por dos razones:

Primero, aumentan la posibilidad de chanchullos electorales, y segundo, los partidos deben tener ideologías y programas más o menos articulados para ofertarle una visión de futuro a la ciudadanía en las elecciones generales. Las primarias representan un primer momento de dilucidación y confrontación de ideas, y eso debe darse dentro de cada organización.

Sin duda, los partidos deben realizar primarias democráticas. Pero les toca a ellos establecer el sistema de selección, tener un buen padrón de miembros, vencer el autoritarismo y la manipulación, y articular visiones de gobierno para presentarle al país en las elecciones generales.

Estas son responsabilidades partidarias que no deben traspasarse a todo el electorado, cuya función es elegir entre candidatos de partidos para formar gobierno, no entre pre-candidatos para seleccionar candidaturas.

En el PRD no hay derecho al pataleo porque en la convención no hubo engañó por ingenuidad, sino errores de procedimiento, y sobre todo, excesiva confianza en el triunfo de la parte derrotada.

Enlace a HOY: http://www.hoy.com.do/opiniones/2011/3/15/366853/Disputa-en-el-PRD-y-el-padron

 

Ganó papá, ay papá marzo 9, 2011

Filed under: Artículos periodísticos de los miércoles — rosarioespinal @ 7:31 am

Rosario Espinal

 Artículo publicado en el periódico HOY el miércoles 9 de marzo de 2011

La mayoría de los votantes en la convención perredeísta abandonaron a Miguel Vargas Maldonado por Hipólito Mejía. Unas lecturas de los resultados enfatizarán las habilidades políticas de Mejía; otras las faltas de Vargas.

Sin duda, Hipólito Mejía tiene un estilo personal que empata mejor con un amplio segmento de la población dominicana: es populachero. Pero ese carisma se puso a prueba durante su gobierno y quedó devaluado por el resultado negativo de su gestión. Por eso es difícil argumentar que el triunfo se ha debido fundamentalmente a sus fortalezas.

En mi opinión, el resultado se debe, sobre todo, a las debilidades y los errores políticos de Miguel Vargas.

Bajo su dirección, el llamado “nuevo PRD” encarnó oficialmente un proyecto corporativo-conservador sin vínculo con el populismo y el liberalismo que históricamente sirvieron de sustento al PRD como partido de masas.

Embarcado en ese proyecto para forjar un PRD no combativo, afín a los sectores conservadores que apoyan a Leonel Fernández, Vargas apagó la mecha de inspiración perredeísta. Recibió un alto porcentaje de apoyo para la candidatura en el 2008, y luego para la presidencia del partido en el 2009, pero esos números reflejaban más la falta de opciones que un real apoyo a su liderazgo.

Abatidos por la derrota electoral de 2004, y luego rehenes del opaco liderazgo de Vargas, los perredeístas perdieron la mística política, e incluso la ilusión de retornar al poder. Perdieron las elecciones de 2006 y 2008.

Luego vino el desatino político de Vargas de ser ungido por Leonel Fernández, quien necesitaba desesperadamente la validación de su reforma constitucional.

Al ser escogido por Fernández como líder del PRD para negociar el pacto constitucional, Vargas infló su poder y fue rápidamente electo presidente del partido con aparatosidad visual y sin oposición en el 2009.

El supuesto de esa estrategia era que al coronarse presidente del PRD, Vargas no tendría la sombra de Hipólito Mejía ni otros dirigentes históricos, y podría dominar la estructura partidaria sin mayores dificultades. Bajo esa lógica, también impidieron el acceso de Guido Gómez Mazara a la Secretaría General.

El pacto constitucional Miguel-Leonel simbolizó la imbecilidad de esa estrategia política. En vez de utilizar la reforma constitucional para avanzar un proyecto democrático que sintonizara con el legado socialdemócrata de José F. Peña Gómez, Miguel Vargas reafirmó su proyecto corporativo-conservador. Bajó línea para que sus legisladores votaran a favor del Artículo 30, y disfrazados de defensores de la vida, casi todos los legisladores perredeísta votaron como borregos a favor de ese infame artículo.

Pero además, y sobre todo negativo para Vargas, el pacto incluyó la eliminación del nunca jamás de la reelección, motivo principal por el cual Fernández había promovido la reforma constitucional. Así, Vargas se clavó un doble cuchillo: validó la futura repostulación de sus dos principales contrincantes, Fernández y Mejía.

Bajo el mandato de Vargas como presidente del partido, el PRD perdió también las elecciones de 2010. Obtuvieron muchos votos pero no lograron una senaduría; el PRD no hizo casi oposición al gobierno. El objetivo central del equipo de Vargas era portarse bien para volver al poder con el apoyo de los sectores conservadores que sostienen a Fernández.

El triunfo de Hipólito Mejía en la convención muestra la necesidad perredeísta de fogosidad política. Con su retorno al frente del PRD, la política dominicana vuelve a la polarización, no ideológica ni programática, sino de estilo. Ahora el PLD tendrá un real contrincante.

Para el 2012 queda por verse si en la población general prevalecerá el mal recuerdo del gobierno de Mejía, o la nueva ilusión clientelista que invoca el “llegó papá”.

Enlace al periódico HOY: http://www.hoy.com.do/opiniones/2011/3/8/365670/Gano-papa-ay-papa

 

La decadencia de ‘Occidente’ marzo 6, 2011

Filed under: Visitas analíticas — rosarioespinal @ 12:14 pm

Jorge Volpi, El País, domingo 6 de marzo de 2011

Confieso como mexicano -como occidental excéntrico, en palabras de Octavio Paz- que cada vez me siento más incómodo frente a la palabra Occidente. Durante mi infancia, a la sombra del régimen autoritario del PRI, este término evocaba nuestras mayores aspiraciones: la democracia, los derechos humanos, el libre mercado, la pluralidad de opiniones y la libertad de expresión. La caída del muro de Berlín pareció anunciar un mundo que se dirigía hacia la expansión de estas promesas. Pero el sueño libertario comenzó a resquebrajarse el 11-S: el atentado contra las Torres Gemelas -y, según se dijo, contra “nuestros valores”- cumplió en buena medida su objetivo: demoler poco a poco, como un lento virus, las convicciones que, desde la revoluciones francesa y estadounidense, habían animado a esta parte del mundo. La decadencia de Occidente, el provocador título usado por Oswald Spengler en 1918, resulta idóneo para describir el estado en que se encuentra en nuestros días.

La revuelta en el mundo árabe, un fenómeno de oposición interna al autoritarismo semejante a la ocurrida en el antiguo imperio soviético en 1989, ha servido para poner en evidencia la profunda crisis -y la grotesca hipocresía- que prevalece en Occidente. En un supuesto alarde de altruismo, que en realidad escondía un atávico anhelo de venganza, Estados Unidos y sus aliados, con la tímida oposición de la Vieja Europa, se lanzaron a invadir Afganistán e Irak con el pretexto de extender la democracia: a la fecha, ambas empresas han demostrado su fracaso. En cambio, cuando las propias sociedades árabes han decidido levantarse contra los tiranos que las gobiernan durante décadas, con la complicidad o el apoyo irrestricto de Occidente, Estados Unidos y Europa se quedan pasmados, incapaces de ofrecer una respuesta generosa a los deseos libertarios de los ciudadanos de estos países.

La reacción timorata de Occidente es vergonzosa: las masas mayoritariamente jóvenes que plantan cara a estos regímenes, en ocasiones a riesgo de sus vidas -como en Libia-, representan hoy los auténticos valores occidentales mucho mejor que esos políticos que, en todo el espectro político de Europa y Estados Unidos -izquierda y derecha apenas se diferencian-, no hacen sino mostrarse “preocupados por los acontecimientos” o pedir, casi en voz baja, sanciones contra los tiranos que hasta hace poco exhibían en sus capitales. Obsesionados con la alarma islamista -el pánico sembrado conjuntamente por Al Qaeda y la Administración de Bush- o, peor aún, con la inmigración ilegal a sus naciones en crisis, los políticos de Occidente no dudaron en sostener a los dictadores que prometían colaborar en la guerra contra el terrorismo (pretexto ideal para la represión) o que diluían su apoyo a la causa palestina. ¡Qué cortedad de miras y qué burda renuncia a su tradición democrática!

Francia constituye, en estos días, el peor ejemplo: las vacaciones de su primer ministro y su ministra de Asuntos Exteriores en Túnez y Egipto, a cuenta de los sátrapas, debería desmontar su pretensión de dar lecciones de derechos humanos a diestra y siniestra. Pero ni siquiera el régimen demócrata de Estados Unidos ha sabido hallar una estrategia adecuada. El discurso de Barack Obama en El Cairo, en junio de 2009, encuentra así cierto paralelo con el de Mijaíl Gorbachov en Berlín en 1989: la promesa del diálogo y no intervención despertó a los ciudadanos oprimidos. Pero ahora Obama permanece entrampado entre su idealismo y los intereses comerciales y políticos de la nomenklatura que lo rodea. Acosado por doquier, como Gorbachov en su momento, modera su apoyo a las revueltas ante la posibilidad de que los nuevos regímenes democráticos en el mundo árabe no apoyen con tanto entusiasmo la represión violenta contra el islamismo o no mantengan su forzada connivencia con Israel.

Con un cinismo apenas velado, los países europeos no dejan de señalar que sus verdaderas preocupaciones son económicas -el petróleo de Libia, el canal de Suez- o que temen verse inundados por nuevas oleadas de inmigrantes. Nadie sugiere una intervención humanitaria en Libia y las sanciones comerciales -que con Sadam Husein o Ahmadineyad nadie ponía en duda- resultan tardías o simbólicas. Ni un solo líder europeo ha alzado la voz con la energía suficiente para proclamar que el futuro de la democracia se encuentra allí, en las plazas llenas de manifestantes de Túnez, Egipto, Libia, Bahréin, Yemen o Marruecos.

Qué lamentable luce Occidente: paralizado por sus propios miedos -sobre todo, de nuevo, el miedo al otro- u obsesionado con su propia situación financiera, es una caricatura de sí mismo. Pero la historia es implacable y, si sus líderes continúan en esta tónica, habrá de costarles caro. Democracias plurales, donde tenga cabida el islamismo moderado -en efecto, como el turco- es el mejor escenario para todos.

Excepto, claro, para quienes prefieren negociar con dueños de países en vez de con sociedades abiertas. ¿Quién iba a decirlo? Lo mejor de Occidente está hoy en eso que, con la misma imprecisión geográfica, hoy llamamos Oriente Próximo.

Enlace: http://www.elpais.com/articulo/opinion/decadencia/Occidente/elpepuopi/20110306elpepiopi_5/Tes

 

Por favor, Señor Presidente marzo 2, 2011

Filed under: Artículos periodísticos de los miércoles — rosarioespinal @ 8:11 am

Rosario Espinal

 Artículo publicado en el periódico HOY el miércoles 2 de marzo de 2011

Emplear varios minutos del discurso de rendición de cuentas el pasado 27 de febrero para argumentar que la cantidad de dinero invertido en educación no garantiza la calidad de la educación fue inadecuado e inadmisible.

Primero, es obvio que la cantidad de dinero invertido en cualquier sector no garantiza la calidad, y mucho menos en educación; eso lo saben todas las organizaciones que lucharon a favor del 4% para la educación. Se necesitan también cambios cualitativos. El problema en República Dominicana es que ni se invierte lo que se debe ni se logra la calidad necesaria con lo que se invierte.

Segundo, los autores citados en el discurso que han planteado que mayores recursos económicos no garantizan la calidad deseada se han referido a países donde se hizo un aumento importante de la inversión en educación pero no se ven todos los resultados deseados. Eso no quiere decir que no se haya mejorado el sistema educativo en esos países, tampoco que esos sistemas sean tan malos como el dominicano. No hay comparación entre Francia y República Dominicana.

La lucha por el 4% ha sido una de las manifestaciones de mayor civismo e importancia de la sociedad dominicana en los últimos tiempos. Desvirtuar su objetivo con datos citados fuera de contexto y antojadizamente el 27 de febrero fue traicionar un loable objetivo.

En los últimos 6 años, la inversión en educación se ha mantenido alrededor de 2% del PIB. En una economía que ha crecido, y con una discursiva presidencial que supuestamente valora la educación, esa baja inversión es inconcebible.

En la sociedad dominicana hay una vieja tradición política e intelectual de denigrar la ciudadanía. Lo hizo Trujillo, lo hizo Balaguer, y lo siguen haciendo los gobernantes de esta época de democracia electoral. No educar, o no educar bien, ha sido un instrumento efectivo para subordinar.

Cuando se repite que “sólo la educación salva a la República Dominicana” y no se invierte lo necesario, ni se hacen los cambios de pedagogía, ni se garantiza un desayuno saludable, entonces se está asesinando la sociedad dominicana.

En pleno siglo XXI, donde sobrevivir económicamente requiere formación educativa, cualquier país como República Dominicana que no alcance un promedio de escolaridad ni siquiera de octavo curso de primaria, está destinado a naufragar en la pobreza y la criminalidad.

La corrupción de la clase política dominicana y la sed de explotación de la clase empresarial son los principales obstáculos para avanzar con las reformas educativas.

El Estado impulsa políticas que tienen como objetivo permitir el enriquecimiento ilícito de una capa político-económica a través del desfalco público, mientras impulsa otras dirigidas a mantener la población vulnerable y sin educación para ser explotada.

Por eso muchos dominicanos se van al exterior en busca de mejores oportunidades de vida, mientras el gobierno mantiene abierta la llave de la frontera para nutrir de trabajadores haitianos empobrecidos a los depredadores empresariales. Esto no lo impuso ningún país extranjero, es hechura de los gobiernos y del empresariado dominicano.

Señor Presidente, las palabras valen lo que empeña el emisor por ellas. Mientras en su gobierno se invierta tan poco en educación y los resultados de aprendizaje sean tan bajos en las mediciones internacionales, no hay cabida para auto-elogios, ni son desagradecidos quienes critican y demandan cambios para sacar la República Dominicana de la pobreza y la ignorancia.

En vez de emplear varios minutos del discurso citando autores para justificar lo injustificable, hubiese sido más honorable y democrático haberle explicado al pueblo cómo y con qué recursos se mejorará el maltrecho sistema educativo dominicano.

Enlace al periódico HOY: http://www.hoy.com.do/opiniones/2011/3/1/364618/Por-favor-Senor-Presidente

 

 
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