ROSARIO ESPINAL

VENTANAS EN EL ESPACIO

Los dominicanos no leen abril 25, 2018

Filed under: Artículos periodísticos de los miércoles — rosarioespinal @ 5:56 pm

Rosario Espinal

Artículo publicado el miércoles 25 de abril de 2018 en el periódico HOY 

No lo digo yo, me lo dijo un mensajero que pasa el día en su motor calle arriba y calle abajo. No recuerdo a qué vino el comentario, pero desde ese día he pensado varias veces en su aseveración: “los dominicanos no leen”. El resultado es que he entendido mejor algunas cosas.

Los insultos. En la cantidad de artículos que leo en los periódicos digitales, lo que aparece al final, fundamentalmente, son insultos de los lectores; casi nunca veo un argumento que refleje compresión del texto y análisis. Es vómito mental.

Las faltas ortográficas. Con la proliferación de las nuevas redes sociales se encuentran a diario muchas faltas de ortografía. Cierto, no es fácil escribir correctamente a la velocidad del relámpago, pero muchas faltas son garrafales y no son producto de la rapidez en el teclado.

Los accidentes de tránsito. Los letreros en las carreteras, cuando aparecen bien indicados, son muchas veces ignorados. Las estadísticas de accidentes están ahí para demostrar que la insensatez, el alcohol y la falta de atención tienen mucho que ver con esas tragedias.

El origen del déficit en la lectura. ¿Cuántos libros, en promedio, lee un estudiante dominicano en primaria, en secundaria? ¿Hay mucha diferencia entre las escuelas públicas y privadas? ¿Y en las universidades? No tengo el dato. Si existe, por favor que alguien me lo pase.

La Feria del Libro. Se decía que vendían más comida que libros. Hay muchas casetas de instituciones del Gobierno con algunas publicaciones que no atraen ni siquiera al burócrata más aburrido. ¡Eso sí, con impresión costosa! Ahora dicen que la Feria está más enfocada en la lectura. ¡Ojalá así sea y tenga buenos resultados!

La caída del libro. En un país de unos 10 millones de habitantes, como es la República Dominicana, la edición de mil copias de un libro se considera todo un éxito porque no hay clientela. Las librerías van quebrando, aquí y en otros lados; y el mundo digital aplasta el impreso. ¿Qué lee la gente? ¿Facebook, WhatsApp y Twitter? La vida definida y expresada en pocas palabras.

No es nostalgia, nunca he sido nostálgica de la sociedad de antes. Pero me preocupa que en la medida que se abren los canales de opinión a más y más personas, no exista un mecanismo de instrucción para desarrollar en la población la capacidad de reflexión, argumentación y expresión.

Sin eso, la interacción social se vuelve irrelevante, prevalece el dime y te diré, la polarización irreflexiva, y un constante denostar porque en la disminución de uno está el triunfo del otro.

La comunicación reflexiva es fundamental para avanzar, alcanzar sociedades más humanistas y menos guerrerista, buscar la justicia, construir la paz, y encontrar mayor bienestar.

El empoderamiento mediante la palabra bruta, agresiva y destructora no augura buen futuro.  La palabra es arma potente de apoyo o agresión, dulzura o amargura.

Pongamos más atención a las palabras con las que organizamos nuestro pensar y accionar.  La lectura es un camino hacia las palabras, hacia la historia, el presente y el futuro.

Alerta: recientemente, la Asociación Internacional para la Evaluación de Rendimiento Escolar (IEA) publicó los resultados del Estudio Internacional de Educación Cívica y Ciudadana, basado en un examen a 94 mil estudiantes de secundaria en 24 países del mundo que evalúa conocimientos y actitudes cívicas. Los cinco países participantes de América Latina obtuvieron los últimos lugares, y de ellos Perú y República Dominicana los últimos. La baja educación cívica, como muestra el estudio, se traduce en valores más autoritarios.

Enlace al periódico HOY: http://hoy.com.do/los-dominicanos-no-leen/

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Abran o cierren, no un arroz con mango abril 18, 2018

Filed under: Artículos periodísticos de los miércoles — rosarioespinal @ 1:53 pm

Rosario Espinal

Articulo publicado el miércoles 18 de abril de 2018 en el periódico HOY

El conflicto sobre el tipo de primarias, producto del enfrentamiento en el PLD entre el danilismo y el leonelismo, es el cuadrilátero donde se enfrentan los dos líderes. No es teoría, es política. Pero veamos primero la teoría.

Hay dos corrientes en la concepción de los sistemas electorales en cuanto al rol de la ciudadanía y los partidos en la selección y elección de los candidatos.

Una enfatiza que los partidos son organizaciones con necesidad de estructuración interna, y, por tanto, los mecanismos de selección de candidatos y la conformación de las listas de candidaturas deben ser cerrados. Es decir, los militantes y simpatizantes de un partido deciden al respecto.

La otra plantea que, en la democracia, la ciudadanía debe tener el mayor involucramiento y poder en la selección de las candidaturas y la elección de los candidatos nominados.

En el sistema cerrado, las listas de candidaturas las decide el partido y son cerradas (no hay voto preferencial). Ganan posiciones aquellos candidatos que ocupan los primeros lugares en las listas, según los escaños que obtenga cada partido. Así era el sistema electoral dominicano por completo antes de que se aprobara el voto preferencial para las diputaciones.

El sistema abierto propugna por la participación directa de toda la ciudadanía como ejercicio democrático en la selección de candidaturas (de eso se tratan las primarias abiertas) y en la elección de candidatos (de eso se trata el voto preferencial). En el caso dominicano también se argumenta que los partidos no tienen ya capacidad de autogestión, que carecen de padrones confiables, y no pueden organizar elecciones internas fidedignas.

Desde la concepción abierta, si los partidos retienen la decisión de elegir sus candidatos, se establece entonces el voto preferencial en las circunscripciones plurinominales como diputaciones y regidurías, para que la ciudadanía escoja entre los nominados.

Involucrar la ciudadanía en los procesos de selección de candidaturas tiene sus complejidades. ¿Se involucra la ciudadanía en la selección de todas las candidaturas o solo en la presidencial? ¿En qué partido tiene derecho a votar cada ciudadano o ciudadana?

Desde el punto de vista logístico, es más fácil involucrar la ciudadanía en la selección de la candidatura presidencial (es una sola), pero los argumentos se aplican a cualquier otra candidatura. Entonces, ¿cuáles se incluyen en primarias abiertas?

La decisión de en qué partido votar es fácil para los militantes y simpatizantes de un partido; se supone que preferirán participar en la selección de las candidaturas de sus partidos. Pero ¿y los demás? ¿Cuál es su motivación para seleccionar candidatos si no tienen interés en ningún partido? Las personas que no tienen preferencia partidaria tienden a no votar, y la participación en primarias, en general, es baja en cualquier país.

Si se aprueba una nueva ley electoral en la República Dominicana, debería estructurarse con una lógica consistente, ya sea de sistema cerrado o abierto. Se abre todo o se cierra todo. Es decir, se involucra la ciudadanía en todos los procesos de selección y elección de candidaturas, o se eligen todos los candidatos internamente en los partidos y se cierran las listas de candidaturas. Si no, es un arroz con mango.

Cualquier sistema electoral, sea abierto o cerrado, tiene ventajas y desventajas. Por eso, en teoría, es difícil ganar la pelea sobre los beneficios de uno sobre el otro.

En política, los intereses y la fuerza (no el consenso) priman, y determinarán cómo y cuándo se modificará el sistema electoral dominicano. Siga usted atento a la pelea, si le interesa.

Enlace al periódico HOY: http://hoy.com.do/abran-o-cierren-no-un-arroz-con-mango/

 

América Latina, siempre a la deriva abril 11, 2018

Filed under: Artículos periodísticos de los miércoles — rosarioespinal @ 10:58 am

Rosario Espinal

Artículo publicado el miércoles 11 de abril de 2018 en el periódico HOY 

Un recorrido panorámico de América Latina muestra que la región, ya avanzando el Siglo 21, sigue plagada de caudillismo y corrupción.

Los presidentes muestran vocación continuista; cambiar la Constitución para lograr su objetivo no es gran problema para ellos. Antes se veía como una marca de los gobiernos de derecha, pero la ola de gobiernos que Hugo Chávez llamó representantes del socialismo del Siglo 21 comprobó que esos males no eran monopolio de la derecha.

Chávez se mantuvo en el poder hasta la muerte. Evo Morales todavía sigue al frente de Bolivia. Rafael Correa se fue a regañadientes. Daniel Ortega sigue ahí haciendo alianzas con sus antiguos enemigos. Todos formaban el ALBA junto a Cuba, donde hasta el sol de hoy prevalecen los Castro.

En Brasil, donde los capitalistas convivieron en mayor armonía con el gobierno de centroizquierda del Partido de los Trabajadores (PT), ya se han visto los resultados. Se instauró un sofisticado sistema de corrupción público-privado, con la empresa Odebrecht a la cabeza. Las contradicciones entre facciones de la burguesía internacional y la brasileña dieron al traste con los gobiernos del PT y se ha generado una inmensa crisis política. El gobierno de Dilma Rousseff cayó y Lula está ya en prisión. Ambos sin cargos criminales de proporción, pero bajo sospecha de ser cómplices del entramado. La justicia brasileña se parcializó y hay una guerra política de todos contra todos. El país está a la deriva.

En Venezuela, líder del movimiento del socialismo del Siglo 21, la crisis política y económica es de grandes proporciones. Desabastecimiento, altísima inflación, descapitalización. Ni siquiera la ampliación de los programas sociales que dio sustento al liderazgo de Chávez puede sostenerse en medio de tantas precariedades. La supervivencia del gobierno de Nicolás Maduro se debe más a la coexistencia de la dirigencia chavista y la fragmentación de la oposición que al apoyo popular de la gestión. Otro país a la deriva.

En Chile, que se mantuvo distante del movimiento regional impulsado por Chávez, la coalición socialista terminó dando paso a los gobiernos de derecha de Sebastián Piñeira. No es un país sumido actualmente en una fuerte crisis, pero el segundo gobierno de Michelle Bachelet terminó sellado con escándalos de corrupción. Si no hay reinvención del proyecto socialista, la derecha, también corrupta, copará la agenda pública.

País tras país vemos que la ola eufórica de gobiernos de izquierda va concluyendo, ya sea con un retorno de gobiernos de derecha (Argentina, Chile, Brasil), o con una imposición de los viejos caudillos (Nicaragua y Bolivia). Ni Daniel Ortega ni Evo Morales dan indicios de querer soltar el mando después de varios períodos de gobierno.

Es posible culpar al imperialismo de los males latinoamericanos, y lo es de algunos. Pero si las sociedades latinoamericanas no se miran en espejo propio, será muy difícil avanzar en la construcción de sistemas políticos democráticos. En casi todos los países, incluida la República Dominicana, predomina un capitalismo rentista, los gobiernos son caudillistas, y el sistema de reparto de riqueza se fundamenta en el clientelismo y la corrupción.

Las sociedades que han dado un salto al desarrollo socioeconómico y político han conjugado dos factores esenciales: la modernización y diversificación de su economía y la construcción de sólidos sistemas de partidos políticos que permitan la alternabilidad y los frenos constitucionales.

Estas condiciones faltan en todos los países de América Latina. Unos cojean mucho más que otros, pero todos pasan actualmente por momentos difíciles y tienen poblaciones con grandes expectativas de bienestar.

Enlace al periódico HOY: http://hoy.com.do/america-latina-siempre-a-la-deriva/

 

¿Tiene tanto poder el PLD? abril 4, 2018

Filed under: Artículos periodísticos de los miércoles — rosarioespinal @ 10:58 am

Rosario Espinal

Articulo publicado el miércoles 4 de abril de 2018 en el periódico HOY 

Los resultados de la recién encuesta Gallup-HOY indican que el Gobierno va por mal camino, la economía no alienta, muchos peledeístas no saben quién debe ser el candidato presidencial en el 2020, y la aprobación de la gestión del presidente Danilo Medina va en declive (por primera vez se colocó en esa encuesta en menos de 50%).

Luis Abinader, por el contrario, se ve favorecido. Encabeza por mucho la intención de votos entre los perremeísta, y en la población en general, puntea por encima de Danilo y Leonel medidos de manera grupal. Sin duda, a simple vista, es un cuadro favorable para el PRM.

Los críticos del PLD que se colocan en el pesimismo enfatizan que, a pesar de esos números favorables para la oposición, el PLD se quedará en el poder porque controla todas las instituciones del Estado y el presupuesto nacional. Ahí termina la alegría de esos oposicionistas.

Los críticos del PLD que enarbolan el optimismo opinan que el Gobierno y el PLD se resquebrajan y el cambio está cerca. Ahí sustentan su alegría.

Los defensores del Gobierno dicen que la Gallup-HOY es antigobiernista, y, por tanto, no es creíble. Enfatizan las ejecutorias del Gobierno como muestra irrefutable de que el país va por buen camino, y con eso se contentan.

Todas estas narrativas políticas circulan a diario en los medios de comunicación, en las redes sociales, y en las conversaciones de la ciudadanía. Pero todas pierden de vista un factor clave. La política es una lucha de poder y el futuro está determinado por la acción conjunta de todas las fuerzas en conflicto. La fortaleza de una es magnificada por la debilidad de otra, y así sucesivamente; y los caminos no son lineales.

Los 16 años consecutivos que lleva el PLD en el poder son una fuente de debilidad para el Gobierno. La gente se cansa de las mismas caras, marca indeleble del PLD que poco cambia. El cansancio sería ya suficiente para producir un cambio.

Pero ¡ah!, el PLD ha estado en el poder por tantos años no simplemente porque controla todas las instituciones ni porque controla el presupuesto (eso ayuda muchísimo, pero no es suficiente), sino porque la oposición se autodestruyó. Léase bien, se autodestruyó; no la destruyó el PLD. Las sentencias amañadas fueron una consecuencia, no una causa de la destrucción.

¿Por qué se autodestruyó la oposición? Porque el caudillismo de poco monto en el PRSC y el PRD puso a los principales dirigentes en disputas irremediables y llevó a varias divisiones.

En vez de fortalecer sus partidos después de la muerte de Balaguer y Peña Gómez, los reformistas y perredeístas se enfrascaron en luchas internas personalistas, y distintos bandos decidieron ser beneficiarios del Estado vía alianzas formales o informales con el PLD. De esas alianzas clientelares ha vivido casi toda la clase política dominicana desde el año 2004. Calcularon: mejor pájaro en manos que cien volando.

Sin oposición, el PLD ha gobernado a sus anchas; con todo el presupuesto nacional y el control de las instituciones del Estado.

¿Hasta cuándo? Hasta que el PLD también colapse. Para eso necesitará un factor de choque como una crisis económica, o una fuerza opositora que, de repente y rápido, motive una mayoría de la ciudadanía a sacarlo del poder (y eso necesita políticos de gran carisma que lo motorice).

El PLD estará en el poder hasta que aparezca esa fuerza arrolladora que lo disminuya; y como esa fuerza aún no está articulada, no puede medirla ninguna encuesta.

Enlace al periódico HOY: http://hoy.com.do/tiene-tanto-poder-el-pld/

 

 
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