ROSARIO ESPINAL

VENTANAS EN EL ESPACIO

¡La patria! ¿Cuál patria? julio 30, 2014

Filed under: Artículos periodísticos de los miércoles — rosarioespinal @ 10:24 am

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Artículo publicado el miércoles 30 de Julio de 2014 en el periódico HOY

La República Dominicana es un país de patriotismo muy distorsionado. Juan Pablo Duarte, inspirador de la independencia, fue desterrado y murió en el exilio. El infortunio recayó también sobre sus principales acompañantes en la gesta independentista. A todos los eliminaron en nombre del bienestar de la patria.

Luego, Pedro Santana, Buenaventura Báez, Ulises Heureaux, Rafael Leonidas Trujillo y Joaquín Balaguer (todos tiranos o tiranitos) se erigieron en “guardianes” de la patria, incluso para anexarla.

En la Era de Trujillo, quienes hablaban de libertad iban al exilio o a la cárcel, y quienes luchaban por la libertad eran asesinados en nombre de la patria.

Después de 1975, Balaguer bajó la represión y amplió la corrupción y el clientelismo. Todavía vivimos en esa patria, donde ahora, para colmo, abunda la delincuencia de todo tipo que consigue más adeptos cada día.

Pero amamos esta patria, el barrio que nos vio crecer, el sol picante, o el mar azul retinto que se expande hasta el infinito. Como amantes de esta patria, muchas veces confundimos la gimnasia con la magnesia, y en eso andamos.

La Sentencia TC 168-13, emitida por el Tribunal Constitucional, desató lo peor de nuestra patria. De un plumazo, el Tribunal quiso eliminar todo derecho de nacionalidad a miles de seres humanos nacidos y criados en territorio dominicano, cuyo pecado es ser hijos de inmigrantes indocumentados.

Por ser pobres, negros y marginados, los que concibieron esa Sentencia creyeron que todos nos quedaríamos callados; y si alguna duda cabía, ahí estarían los “guardianes” de la patria para declarar traidor al que discrepara.

Que quede claro, el propósito de la Sentencia 168-13 fue ilegalizar a todos los nacidos en territorio dominicano hijos de inmigrantes indocumentados, aun tuvieran acta de nacimiento emitida por el propio Estado Dominicano; y la inmensa mayoría es de origen haitiano.

Como he escrito muchas veces, en República Dominicana hay una gran cantidad de inmigrantes indocumentados haitianos porque los gobiernos dominicanos permitieron su entrada para la explotación laboral en plantaciones de azúcar, arroz, café, guineo y plátanos, en la construcción de edificios, calles, túneles, elevados, y también, el Metro de Santo Domingo. De esa mano de obra barata se han beneficiado muchos empresarios y el gobierno sin mirar las consecuencias sociales problemáticas. Ahí está la raíz del problema.

La Ley 169-14 y su reglamento han hecho un poco de justicia ante la injusticia de la Sentencia 168-13, al reconocer la validez del registro civil de los descendientes de inmigrantes indocumentados nacidos en territorio dominicano que tenían acta de nacimiento, y abrir un mecanismo temporal para que los sin papeles nacidos aquí puedan registrarse como extranjeros y posteriormente solicitar la nacionalidad.

Pero los “guardianes” de la patria insisten en la fabulación. Dicen que vendrán autobuses llenos de haitianos a solicitar la nacionalidad dominicana, que llegó la fusión.

Nada de eso. La Ley 169-14 abre una ventanilla de 90 días para que los nacidos y criados en este país de padres indocumentados tengan la posibilidad de regularizar su estatus civil.

El riesgo de la Ley 169-14 no es la fusión de la isla, sino que muchos descendientes de inmigrantes indocumentados nacidos y criados en República Dominicana, no puedan registrarse en 90 días porque viven sumidos en la pobreza.

En esta disputa sobre la Sentencia 168-13, lo que ha quedado claro es que para los “guardianes” de la patria, el poder, los puestos, las papeletas y la política del miedo tienen supremacía sobre la patria de derechos. Así ha ocurrido siempre desde que desterraron a Juan Pablo Duarte, supuestamente, por ser un traidor de la patria.

Enlace al periódico HOY: http://hoy.com.do/la-patria-cual-patria/autor/rosario-espinal/

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PRD: el liderazgo díscolo julio 23, 2014

Filed under: Artículos periodísticos de los miércoles — rosarioespinal @ 11:04 am

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Artículo publicado el miércoles 23 de Julio de 2014 en el periódico HOY

Al PRD le caben muchas glorias. Fue fundado en el exilio por disidentes de la dictadura cuando el país se dividía entre patriotas que se adherían al régimen y traidores que se oponían, según lo definió el mismísimo Trujillo.

Muerto el dictador, el PRD llegó al país y se enfrentó a los remanentes de la dictadura y a la oligarquía anti-trujillista. Con verbo profundo y sencillo, Juan Bosch cautivó las masas que anhelaban libertad. Triunfó en las primeras elecciones democráticas de 1962, pero en esa época este país seguía condenado al autoritarismo. Rápidamente lo derrocaron y el PRD adquirió aún mayor valor político.

Volver a la constitucionalidad fue el llamado a la lucha que culminó con la breve Guerra Civil de 1965. La intervención militar norteamericana y el retorno de Joaquín Balaguer colocaron al PRD en la única opción posible: la lucha por la democracia. Entre intentos unitarios y conflictos, el perredeísmo se contrapuso a la semi-dictadura de Balaguer en 1970, 1974 y 1978.

Juan Bosch se marchó con un grupito en 1973 y José Francisco Peña Gómez se alzó con el liderazgo. Con el negro delante de la oreja cautivó las masas con una oratoria estridente. Tribuna Democrática no fue más la escuela política de Bosch, sino la campanada peñagomista.

Esa gran base política que forjó el PRD, único partido de masas que ha parido la sociedad dominicana, se convirtió en la manzana de la discordia. Las pugnas de figuras políticas por llegar al poder han marcado los años de elecciones democráticas a partir de 1978.

Las presidencias de Antonio Guzmán y de Salvador Jorge Blanco estuvieron marcadas por las llamadas “tendencias”, expresión del grupismo en torno a figuras con aspiraciones presidenciales. Esas confrontaciones fueron mediadas por Peña Gómez, que agotó su liderazgo entre disputas partidarias.

Con el PRD amilanado luego de la derrota electoral de 1986, Peña Gómez, vedado de la presidencia por ser negro y de origen haitiano, decidió impulsar su propia candidatura en 1990, 1994 y 1996. La debilidad del PRD en 1990, el fraude de Balaguer en 1994, y el apoyo balaguerista al PLD en 1996 impidieron que Peña Gómez llegara a ser Presidente de la República antes de morir en 1998.

Rápidamente, el PRD fue beneficiario de los intentos frustrados de Peña Gómez por llegar a la presidencia.  En las elecciones de 1998, los perredeístas se alzaron con la mayoría de las posiciones electivas en el congreso y los municipios, y en el año 2000 con la presidencia. Ese gran partido tuvo en aquel momento la posibilidad de gobernar por largo tiempo, pero la tramposería con la reforma constitucional de 2002 para la repostulación de Hipólito Mejía, y la crisis económica de 2003-2004, barrieron con el PRD.

Desde entonces, en el PRD ha primado la confrontación de grupos por controlar el partido, la imposibilidad de concertación, y la falta de principios políticos. Ese gran partido que forjaron Bosch y Peña Gómez empequeñeció sin liderazgo convincente ni propuestas políticas atractivas.

Generalmente los partidos políticos decaen cuando pierden su base de apoyo. El caso del PRD es diferente. El partido cuenta con una gran base electoral, pero sus líderes son incapaces de dirimir diferencias y articularse.

Todos creen que captarán los votantes porque asumen que el perredeísmo es un sentimiento nacional que trasciende todo conflicto y aguanta todos los embates; pero ahí se equivocan. Por cuenta propia ninguno triunfará, ni siquiera los que utilicen las siglas del PRD como franquicia en un proceso electoral.

Ese liderazgo díscolo ha empobrecido y empequeñecido un gran partido de masas.

Enlace al periódico HOY: http://hoy.com.do/prd-el-liderazgo-discolo/autor/rosario-espinal/

 

Merengue en Palacio julio 16, 2014

Filed under: Artículos periodísticos de los miércoles — rosarioespinal @ 10:15 am

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Artículo publicado el miércoles 16 de Julio de 2014 en el periódico HOY

El merengue fue a pedir ayuda al Palacio Nacional. Cuando leí la noticia me pareció curioso. Una foto del presidente Danilo Medina rodeado de reconocidos merengueros es documento para la historia. Pero cuando leí el propósito de la visita quedé boquiabierta. Los merengueros fueron al Palacio a pedir que el Presidente intervenga para revivir el ritmo que anda de capa caída.

Si el objetivo es revivir y proyectar el merengue, al último lugar que debieron acudir los merengueros fue al Palacio Nacional, porque para revivir el merengue no se necesita intervención gubernamental. Se necesitan nuevas y buenas composiciones, y jóvenes intérpretes que capten la sensibilidad de las nuevas generaciones.

El merengue es patrimonio nacional, ¡qué bueno! Es un ritmo cadencioso que nadie interpreta ni baila mejor que los dominicanos. Pero su popularidad no depende de una política oficial, sino de la creatividad musical que no sale de ninguna oficina pública. Distinto ocurre con la historiografía musical, en la que sí puede ayudar el Estado.

La música no es estática; y bien lo saben los merengueros que a través del tiempo innovaron con ese ritmo del alma dominicana. Excluyendo la Era de Trujillo, cuando el dictador lo llevó al salón, el merengue salió del pueblo, de sus entrañas, y de sus músicos.

El merengue se transformó y llegó a la madurez en la década de 1980. Ahora está en receso porque los artistas jóvenes han encontrado en otros ritmos sus formas de expresión, ya sea en la suavidad de la bachata o en la fuerza del reguetón.

La marca-país no es exclusiva del merengue ni tampoco de la bachata. Es fabuloso que un país tenga dos ritmos que han alcanzado fama internacional. Para mantenerlos en la cima, la intervención gubernamental no es el camino.

En manos del Estado el arte se petrifica, aunque la apariencia sugiera lo contrario. El Ministerio de Cultura puede nombrar un vice-ministro de merengue con un presupuesto y eso no revivirá el merengue; de la misma forma que el auge actual de la bachata no es producto de la intervención estatal, sino de la creatividad de un grupo de artistas que poco a poco fue ganándose el apoyo del público.

La función principal del Estado es la organización y la regulación de la sociedad, no la creación, y eso tiene implicaciones importantísimas para el arte, que por definición se dedica a la creación mágica de lo impensable, expresado en palabras, en tonalidades musicales, en la brocha, la escultura, la imagen fotografiada, o en los movimientos teatrales o danzantes.

En vez de ir al Palacio, los merengueros deben reunirse con grupos diversos de jóvenes dominicanos, entender sus sensibilidades, sus preocupaciones, sus formas de diversión, sus atuendos, sus dilemas. Quizás de ahí surjan nuevas inspiraciones, nuevas letras, nuevas melodías para un merengue que sintonice con ellos. Quizás esos merengueros ya maduros podrían realizar talleres con músicos jóvenes y transmitirles su pasión por el merengue; y hacerlo por iniciativa propia, no auspiciados por el gobierno, sino motivados por el deseo de que las nuevas generaciones vibren con un merengue, al igual que lo hacen ahora con otros ritmos.

La marca de un país no es lo que se escoja como marca-país, sino lo que se haga bien en ese país y sea sui-generis. El merengue ha sido declarado patrimonio cultural dominicano y también puede serlo la bachata. Lo importante en ambos casos es la calidad de las piezas musicales y sus intérpretes, y la capacidad de llegar al público que siempre determina lo que está de moda.

Enlace al periódico HOY: http://hoy.com.do/merengue-en-palacio/autor/rosario-espinal/

 

La reelección: ¿y este relajo? julio 9, 2014

Filed under: Artículos periodísticos de los miércoles — rosarioespinal @ 11:41 am

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Artículo publicado el miércoles 9 de Julio de 2014 en el periódico HOY

Debería avergonzar a los políticos dominicanos hablar de reelección. La favorecen cuando les conviene y la rechazan cuando no.

Repetiré aquí lo que he dicho y escrito en diversas ocasiones: no hay sistema de reelección  perfecto; todos tienen ventajas y desventajas; por lo tanto, los argumentos a favor o en contra dependen fundamentalmente de las conveniencias para determinado grupo politico.

Existen diferentes sistemas de reelección y en República Dominicana se han utilizado varios de ellos en los últimos 50 años.

La Constitución Dominicana de 1966 estableció la reelección indefinida y consecutiva. Este sistema tiene la ventaja de que siempre deja en manos del electorado la decisión de la elección, pero la desventaja de que facilita el uso y abuso de los recursos públicos porque un presidente puede manufacturar directamente sus propios triunfos. Este sistema benefició a Joaquín Balaguer.

La Constitución de 1994 estableció la reelección indefinida no consecutiva con un período de receso. El propósito fue impedir que Joaquín Balaguer se repostulara después de las disputas electorales de  ese año. Esta modalidad se reintrodujo en la Constitución de 2010 para que Leonel Fernández pueda repostularse en el futuro. La ventaja principal de este sistema es que el presidente no puede manufacturar su propia reelección porque no es consecutiva, y permite cierta alternabilidad. La desventaja principal es que limita el surgimiento de potenciales candidatos presidenciales, ya que los ex presidentes pueden querer volver y cuentan con una ventaja acumulada.

La Constitución de 2002 estableció la reelección inmediata y nunca jamás. Este sistema tiene la ventaja de que la ciudadanía pueda reelegir por un período inmediato a un presidente popular, y además, contribuye a erosionar el caudillismo. La desventaja principal es que impide que un presidente con una buena gestión pueda repostularse después de agotar un segundo mandato.

Además de estos tres sistemas de reelección que se han establecido en República Dominicana en los últimos 50 años, hay otras tres modalidades.

Una es la reelección indefinida no consecutiva con dos períodos de receso. Este sistema tiene la ventaja de que permite la repostulación de un presidente pero no en breve tiempo, con lo cual se facilita el surgimiento de nuevos candidatos. La otra es permitir una repostulación inmediata y luego dos períodos de receso. Este sistema tiene la ventaja de que un buen presidente puede optar por una respostulación inmediata, y una vez cumplido ese ciclo, la espera de dos períodos facilita el surgimiento de otros candidatos. Finalmente, la reelección puede estar totalmente prohibida.

Los argumentos para justificar un sistema u otro de reelección no tienen resolución objetiva; dependen del interés y las posibilidades de los políticos en una coyuntura específica.

En República Dominicana, el tema de la reelección se ha convertido en un relajo, tal cual sucede en estos días en que el asunto se discute nuevamente por la alta aprobación del presidente Danilo Medina. Pero si el presidente Medina registrara una baja aprobación, entonces se estaría valorando que no exista actualmente la repostulación inmediata.

Las reglas del sistema político no pueden estar sujetas a los intereses particulares o a los vaivenes del momento político. En la Constitución de 2010 se abolió la reelección consecutiva y el nunca jamás a favor de la reelección no consecutiva, de manera que Leonel Fernández pueda respostularse y Miguel Vargas decir que pactó la no reelección.

Ahora hay que aprender a convivir con ese sistema, no porque sea el mejor, no lo es, sino porque la institucionalidad política no debe ser un capricho ni un relajo, ni siquiera estar sometida a la popularidad de un presidente.

Enlace al periódico HOY: http://hoy.com.do/la-reeleccion-y-este-relajo/autor/rosario-espinal/

 

¿Feminicidios? ¡Oh no! julio 2, 2014

Filed under: Artículos periodísticos de los miércoles — rosarioespinal @ 9:23 am

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Artículo publicado el miércoles 2 de Julio de 2014 en el periódico HOY

La mayoría en este país dice rechazar los feminicidios, y eso incluye autoridades gubernamentales y eclesiales. Sin embargo, a la hora de tomar medidas, tipificar violaciones contra las mujeres en las leyes, o establecer programas de prevención y apoyo surgen las discrepancias e incoherencias.

La palabra feminicidio puede sonar fea o gramaticalmente incorrecta, pero ha permitido que la población tome conciencia de un fenómeno que pasaba desapercibido: la violencia extrema de algunos hombres contra la mujer que fue o es su pareja. Por esta razón, usar el término feminicidio ha sido útil.

Actualmente  se discute en el Congreso la aprobación de un nuevo Código Penal y resurge el debate sobre el feminicidio.

Según el Artículo 82 del proyecto de Código Penal, “comete una infracción grave de feminicidio quien en el marco de tener, haber tenido o pretender una relación de pareja  diere muerte a una mujer”.

Dada la magnitud de este problema en República Dominicana, y para muestra  vale indicar que en la primera mitad del mes de junio pasado se produjeron unos 15 feminicidios,  deberíamos aplaudir  que el proyecto de Código Penal incluya el Artículo 82. Pero hay voces en contra de que el feminicidio se tipifique como crimen en el Código.

Por ejemplo, un alto representante de la Iglesia Católica emitió un documento donde plantea que si se incluye el feminicidio en el Código Penal hay que incluir también el masculinicidio; de lo contrario, sería discriminatorio contra los hombres, y para no incluir los dos términos propone excluir los dos.

Yo, al escribir feminicidio y masculinicidio en mi computadora, encontré que la palabra feminicidio está integrada al léxico formal y no hubo registro de error gramatical, no así en el caso del masculinicidio.  Y me pregunté: ¿será discriminación tecnológica contra los hombres? Pues no, es que la proporción de hombres que matan mujeres que fueron o son su pareja es mucho mayor que la cantidad de mujeres que matan hombres que fueron o son su pareja.

La discriminación no es una ficción, es un rechazo o subordinación que enfrenta un grupo social en relación con otro, y puede llevar al asesinato. Por tanto, que se utilice el término feminicidio, que el vocablo haya sido integrado al léxico formal, y que no haya ocurrido así con el masculinicidio, refleja que el feminicidio tiene una dimensión social amplia por la cantidad de hombres que comenten estos crímenes contra las mujeres, no así las mujeres contra los hombres.

Para enfrentar un problema social lo primero es reconocer que existe; lo segundo es describirlo; lo tercero es analizarlo; lo cuarto es resolverlo.  En la República Dominicana, al igual que en otros países, utilizar el término feminicidio ha permitido reconocer que existe, pero no se ha analizado adecuadamente, ni tampoco se ha abordado en la magnitud que amerita.

No incluir en el Código Penal la figura del feminicidio sería diluir el problema para que no sea reconocido como una grave violación del derecho a la vida de las mujeres.

Una de las razones principales para que ocurra el feminicidio es la idea de que las mujeres son propiedad de los hombres. Algunos hombres al perder el sentido de propiedad se desquician y comenten el crimen, precisamente contra aquellas mujeres que ellos piensan son de su propiedad.

Cambiar esta cultura de posesividad supone un gran esfuerzo educativo de muchos años. Como no podemos esperar tanto tiempo para enfrentar el problema, hay que comenzar con la penalización del crimen. De ahí la importancia de que el nuevo Código Penal incluya el feminicidio como una infracción grave.

Enlace al periódico HOY: http://hoy.com.do/feminicidios-oh-no/autor/rosario-espinal/

 

 
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