ROSARIO ESPINAL

VENTANAS EN EL ESPACIO

Xenofobia, racismo, homofobia y machismo octubre 17, 2018

Filed under: Artículos periodísticos de los miércoles — rosarioespinal @ 8:21 am

Rosario Espinal

Artículo publicado el miércoles 17 de octubre de 2018 en el periódico HOY 

Que Jair Bolsonaro obtuviera 47% de los votos en la primera vuelta de las elecciones de Brasil tiene a los analistas opinando sobre las causas. Unos culpan al Partido de los Trabajadores (PT) y su corrupción, otros a la derecha empresarial que derrumbó al PT y ha gestado el caos actual.

Al igual que algunos de sus pares en otros países, Bolsonaro ha arremetido contra quien no le gusta, o contra quien él piensa un amplio segmento de la ciudadanía rechaza.

Busca votos presidenciales de la nada (cambió de partido este año), y para obtenerlos, tiene que ser estridente y excéntrico; y no hay forma más fácil de serlo que atacando o ridiculizando a las personas más vulnerables, de menor poder, o más discriminadas.

Siempre es fácil decir que la gente no es xenófoba, ni racista, ni homofóbica, ni machista. Incluso, la mayoría de la gente no se reconoce a sí misma como tal. Pero cuando se aprietan esos botones en la política, aparece un amplio segmento de la ciudadanía que se suma a tales discursos y propuestas. ¿Son o no?

¡Sí, lo son! Lo que sucede es que esos temas discriminatorios no siempre se presentan con estridencia para ganar elecciones. Hay otros que con frecuencia dominan las campañas: pobreza, desempleo, inflación, impuestos, programas sociales. Pero cuando estos temas no son suficientes para concitar atención y muchos votos, algunos candidatos recurren a los discursos discriminatorios, que siempre concitarán apoyo porque apelan a la parte siniestra de los seres humanos.

¿Es posible ser migrante y xenófobo? ¡Sí! ¿Es posible ser negro y racista? ¡Sí! ¿Es posible ser gay y homofóbico? ¡Sí! ¿Es posible ser mujer y machista? ¡Sí! Por eso, decir que muchos negros votaron por Bolsonaro no quita que sus mensajes sean racistas. Por eso, decir que muchas mujeres votaron por Bolsonaro no quita que él sea machista.

La forma más perversa de ser xenófobo, racista, homofóbico o machista es diciendo que no se es, porque para enfrentar esos demonios internos, el primer paso es aceptar que se es. Lamentablemente, es más fácil serlo que no serlo, porque es más fácil hundir al más débil que enfrentarse a los prejuicios propios.

Cuando hay grandes vacíos de poder, cuando un candidato presidencial carece de un partido fuerte, se aferra a sus propias aberraciones, y explota las aberraciones de un amplio segmento de la ciudadanía en su intento por llegar al poder. La historia tiene suficientes ejemplos.

Los brasileños no son más xenófobos, ni más racistas, ni más homofóbicos, ni más machistas que otros pueblos. Son igualmente.

Cuando en la República Dominicana colapse lo que queda del sistema de partidos, el discurso con mayores posibilidades de recepción no es el de igualdad y justicia; es el xenófobo, racista, homofóbico y machista que impulsará la ultraderecha. ¡Ya lo verán!

El discurso xenófobo y racista engrampará bien con el anti-haitianismo (igual que en otros países engrampa con los movimientos antinmigración), y el discurso homofóbico y machista engrampará bien con el fundamentalismo religioso que crece aceleradamente aquí, en Brasil, en otras partes de América Latina y el Caribe, y del mundo.

La historia de los pueblos no es lineal con conquista de derechos, igualdad y justicia. ¡Lamentablemente no! La historia es pendular. A veces se avanza y a veces se retrocede. Hay que hacer grandes esfuerzos para preservar los avances y evitar los retrocesos; y con frecuencia, las sociedades fracasan en ese intento.

Enlace al periódico HOY: http://hoy.com.do/xenofobia-racismo-homofobia-y-machismo/

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Danilo Medina e Hipólito Mejía: en sus manos está octubre 10, 2018

Filed under: Artículos periodísticos de los miércoles — rosarioespinal @ 10:18 am

Rosario Espinal

Artículo publicado el miércoles 10 de octubre de 2018 en el periódico HOY 

Aún faltan muchos meses para las elecciones de 2020, pero ya mucha gente quisiera saber quiénes serán los candidatos y quien va a ganar. Como no se sabe, muchos ven el panorama complicado e incierto. Hay cierto nerviosismo.

Por otro lado, en la búsqueda de certezas, hay una tendencia equivocada a decir que las encuestan ya marcan claramente una competencia entre Leonel Fernández y Luis Abinader. ¡Quizás! Sabemos que ambos quieren la candidatura en sus respectivos partidos. Sabemos que ellos registran las mayores simpatías electorales entre los aspirantes a la nominación. Sabemos que ganarían la candidatura en sus respectivos partidos si no hubiera otras contingencias.

Pero las hay y faltan piezas claves en el rompecabezas. Los factores cruciales, aún desconocidos, están en manos, fundamentalmente, de Danilo Medina e Hipólito Mejía.

Danilo Medina tiene que elegir entre tres opciones, todas difíciles y con complicaciones.

La primera es si busca o no una repostulación. De hacerlo, tendría que embarcarse en un costoso cambio constitucional, con una matemática congresional adversa si todos los leonelistas y perremeístas se oponen. También existe la posibilidad de que sea mediante una decisión del Tribunal Constitucional, removiendo el artículo transitorio de no repostulación de Medina, pero esa opción sería de menor legitimidad.

La segunda es apoyar a Leonel Fernández. Parecería la opción más fácil, ¡pero no!, es una proposición difícil. La relación entre ellos se ha agriado mucho en los últimos años; sectores que apoyan a Leonel, como la Fuerza Nacional Progresista, han sido duros adversarios de Medina; y Fernández tiene una alta tasa de rechazo.

La tercera es apoyar un candidato nuevo que se enfrente a Leonel Fernández en las primarias. Escoger esa persona es difícil porque varios en el PLD aspiran, aunque todos marcan bajo en las encuestas. Habría entonces que hacer una inmensa inversión para levantar a quien sea elegido (a menos que fuera Margarita Cedeño, que está bien posicionada; pero ella, se supone, no va a enfrentarse a su esposo).

Cualquiera sea la decisión de Danilo Medina, impactará de manera significativa en el proceso electoral y en los resultados. Por eso, mientras no se sepa qué hará Medina, no hay forma de estimar lo que sucederá en el PLD o en las elecciones de 2020.

Hipólito Mejía, por su parte, dice aspirar a la candidatura presidencial del PRM. Es muy difícil que logre ese propósito, a pesar de su carisma, porque muchos en el partido no quieren apostar a un candidato que tiene en su aval una crisis económica en su presidencia de 2000-2004, y lleva dos derrotas electorales (en el 2004 y en el 2012).

Si Mejía aportara la fuerza de su carisma a la causa perremeísta, apoyando un candidato con mayores posibilidades (sea Luis Abinader u otro), sería de gran utilidad para el crecimiento del PRM, ¡pero no!, anda por su camino.

Por el momento, el PRM se ve estancado porque no hay claridad de propósito. Hipólito puede apoyar o perturbar su partido, dependiendo de lo que haga, y mucha gente lo sabe o lo siente. Y la peor pesadilla para el PRM sería que se produjera un contexto de modificación constitucional a favor de la repostulación de Medina y parte de los legisladores perremeístas de la corriente de Hipólito la apoyara.

Por todas estas razones, las incógnitas para las elecciones de 2020 las despejarán Danilo Medina e Hipólito Mejía, y para eso, hay que esperar hasta el 2019.

Enlace al periódico HOY: http://hoy.com.do/danilo-medina-e-hipolito-mejia-en-sus-manos-esta/

 

Encuestas para el entretenimiento octubre 3, 2018

Filed under: Artículos periodísticos de los miércoles — rosarioespinal @ 3:59 pm

Rosario Espinal

Artículo publicado el miércoles 3 de octubre de 2018 en el periódico HOY 

Durante el año 2018 se han realizado diversas encuestas que destacan los datos de preferencia electoral para el 2020. Esas encuestas posicionan mejor un candidato u otro, o simplemente presentan un panorama difuso.

En las últimas semanas, específicamente, la encuesta Asisa presentó a Leonel Fernández en la delantera, la encuesta del Centro Económico del Cibao a Luis Abinader, y la encuesta Gallup-HOY de esta semana presenta una dispersión de las preferencias con Leonel Fernández, Luis Abinader y Danilo Medina en empate técnico.

Con estos resultados tan disímiles, mucha gente podría concluir, como con frecuencia lo hace, que son manipuladas. No voy a suscribir ese argumento porque no tengo pruebas de tal fechoría, pero no puedo ser indiferente ante resultados tan diferentes en tan poco tiempo.

Asumamos que las encuestas no son manipuladas, sino que hay asuntos metodológicos que dan cuenta de las diferencias. Se me ocurren dos particularmente en este caso.

El primero es que las preguntas se hacen de distintas formas en distintas encuestas. Por ejemplo, en una pregunta cerrada se ofrecen a los entrevistados los nombres específicos de los candidatos para escoger entre ellos, mientras en una pregunta abierta se deja la respuesta a la reacción espontánea de los entrevistados.

Lamentablemente, a veces, los reportes periodísticos sobre las encuestas no indican cómo exactamente se hizo la pregunta, sino que hay que inferir. En la encuesta Gallup-HOY la pregunta de preferencia electoral se hizo de manera abierta e indirecta: se preguntó no por quién se va a votar, sino quién le gustaría que fuera el próximo presidente. Esto podría explicar la dispersión en las respuestas.

Lo segundo es que en encuestas que se realizan en fechas muy distantes de las elecciones, es más difícil lograr que la población responda con certeza a las preguntas de preferencia electoral. La gente no sabe cuáles serán los candidatos; entonces, se está pidiendo a los entrevistados hacer una conjetura, aún de sus propias preferencias. Por eso el porcentaje que no sabe tiende a ser alto en estos casos. Cuando se acerquen las elecciones, los que ahora no saben tendrán mejor idea de sus preferencias.

La imprecisión de las encuestas electorales tan prematuras es la razón por la que he señalado en diversas ocasiones que estas encuestas sirven más para entretenerse opinando, mientras llega el tramo final de la competencia electoral.

Las encuestas tienen dos objetivos principales: uno, ofrecer una panorámica (dicen fotografía) del momento sobre un determinado tema expresado en actitudes, preferencias o prácticas de un conglomerado poblacional; dos, ofrecer una proyección o probabilidad de eventos. Las encuestas se basan en la estadística, una rama imprecisa de las matemáticas porque se fundamenta en el cálculo de la probabilidad, a partir de una muestra científicamente seleccionada de un universo específico.

Por estas razones, las encuestas de preferencia electoral tienen mayor precisión cuando se conocen los candidatos de los partidos y cuando se acerca la fecha de las elecciones. Es ahí que la ciudadanía tiene suficiente información para formarse una idea de las opciones electoral reales y escoger una.

Aunque en el cuestionario de una encuesta se diga: si las elecciones fueran hoy…, se sabe que el interés que genera una encuesta sobre la preferencia electoral está vinculado con lo que sugiere hacia el futuro. Hasta el día de hoy, la población dominicana no tiene suficiente información para saber por quién va a votar; ni siquiera sabe quiénes serán los candidatos en el 2020.

Los datos seguirán fluyendo y las opiniones también, pero certeza aún no habrá.

Enlace al periódico HOY: http://hoy.com.do/encuestas-para-el-entretenimiento/

 

 
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