ROSARIO ESPINAL

VENTANAS EN EL ESPACIO

Debate presidencial, ¿de qué hablar? abril 25, 2012

Filed under: Artículos periodísticos de los miércoles — rosarioespinal @ 10:34 am

Rosario Espinal

Artículo publicado el miércoles 25 de abril de 2012 en el periódico HOY y en los portales de Acento y Noticias SIN

Los políticos dominicanos se niegan a debatir cara a cara en época electoral. No hay obligación de hacerlo, pero es una práctica instalada en muchas democracias avanzada; y si han adoptado la propaganda mediática y el uso de encuestas de esas democracias, ¿por qué se resisten al debate?

La respuesta es obvia: porque el raciocinio y la honestidad en la relación con la ciudadanía no es el ingrediente principal de las campañas dominicanas, y además, porque los candidatos no difieren significativamente en lo que harán cuando sean presidentes. Entonces, ¿de qué hablar?

No es que el debate cara a cara sea la panacea, ni haga una democracia más auténtica, ni comprometa un candidato a cumplir sus promesas; pero es la única forma de que los candidatos argumenten con la réplica inmediata.

Esto tiene dos ventajas: el electorado puede evaluar mejor las destrezas intelectuales de los candidatos, y la réplica permite la auto-defensa inmediata cuando hay acusaciones incorrectas o irresponsables hacia un candidato.

La reciente suspensión del debate presidencial que sería patrocinado por la Asociación Nacional de Jóvenes Empresarios (ANJE) fue un fracaso esperado por todo conocedor de la política dominicana.

La fecha, los entrevistadores, el formato y la cantidad de candidatos a participar constituían fuentes de escusas para no celebrarlo. Cada candidato culparía al otro del fracaso, como han hecho ya los representantes de Hipólito Mejía y Danilo Medina.

Pero el rechazo al debate presidencial trasciende los candidatos actuales. Leonel Fernández también se opuso a participar en un debate en las elecciones de 2008, a pesar de contar con destrezas discursivas superiores a las de su contendiente. La excusa fue la falta de conceptualización.

Repito, en República Dominicana no ha sido posible organizar un debate nacional cara a cara porque los políticos se resisten a razonar en público con la ciudadanía de jurado, y de eso se trata un debate presidencial.

Los estrategas de campaña prefieren la chismografía propia de la campaña sucia, o que los candidatos vociferen en mítines y caravanas.

Y es que fuera de algunas variaciones de estilo, los políticos hacen lo mismo cuando llegan al poder: clientelismo, corrupción y nepotismo a beneficio de su parcela. Actualmente, no hay diferencias ideológicas ni programáticas importantes entre los principales candidatos.

Los partidos producen programas de gobierno que a veces ni los mismos candidatos leen, y mucho menos implementan. Predomina el caravaneo, el bandereo, las vallas y letreros, los anuncios de campaña en todos los medios, y las tramas acusatorias que no se sustentan bien o nunca se investigan.

En las últimas semanas se ha visto la escenificación de los millones de euros de Margarita Cedeño, los millones de dólares de Félix Bautista, el complot de Pepe Goico contra el Presidente de Haití, y la trama de Guido Gómez contra Miguel Vargas. ¿Son delitos verdaderos o fabricados?

En un estado democrático fundamentado en la legalidad, todas estas denuncias merecerían una investigación judicial profunda para demostrar su veracidad o mezquindad. Se trata de corrupción, falta de transparencia institucional, golpe de estado y asesinato. Pero en República Dominicana esas acusaciones son parte del carnaval electoral.

Si la acusación beneficia al gobierno, se hace un allante de investigación; y si beneficia la oposición, ni siquiera se hace el allante, como el caso de Félix Bautista que sigue tan campante.

Sean ciertas o no, las denuncias estrambóticas tienen un efecto mediático que beneficia un bando u otro. Las elecciones son un juego suma cero, y para ganar en las dominicanas se noquea con acusaciones, no con argumentos. Por eso no hay debate.

Enlace al periódico HOY: http://www.hoy.com.do/opiniones/2012/4/24/424552/Debate-presidencial-de-que-hablar

Anuncios
 

La izquierda dominicana, el eterno fracaso abril 18, 2012

Filed under: Artículos periodísticos de los miércoles — rosarioespinal @ 10:10 am

Rosario Espinal

Artículo publicado el miércoles 18 de abril de 2012 en el periódico HOY y en los portales de Acento y Noticias SIN 

El panorama político dominicano amilana. Dos partidos desgastados compiten por el trofeo constitucional para desfalcar el Estado en el cuatrienio 2012-2016. El tercer partido, antaño mayoritario, se diluyo fuera del poder y se pega como la hiedra a los potenciales ganadores.

El PLD ha devenido en un partido concentrador de poder y traicionero de la ética de su fundador; el PRD es un partido agotado por los fracasos gubernamentales y las luchas intestinas; y el PRSC es una caricatura de partido, minimizado por su propio fundador.  

No obstante, estos tres partidos obtendrán más del 90% de los votos el próximo 20 de mayo según pronostican las encuestas. Realmente asombrosa la capacidad de convocatoria electoral que mantienen a pesar de los desafueros. Mueven masas en mítines y caraveneos, y movilizan un alto porcentaje de la población a votar por ellos.

Podríamos señalar el imperialismo, el balaguerismo, el clientelismo, la corrupción, o cualquier otro factor para explicar esta situación. Pero entre las razones hay que incluir el eterno fracaso de la izquierda dominicana para superar el personalismo y su endémico divisionismo.

Si pasamos revista rápida a América Latina, independientemente de los méritos o desméritos de diversos gobiernos, en varios países han surgido movimientos políticos de izquierda que han generado transformaciones importantes.

En Chile, el Partido Socialista en las presidencias de Ricardo Lagos y Michelle Bachelet impulsó cambios significativos a favor de la inclusión social.

En Brasil, país de gran pobreza y desigualdad, los gobiernos del Partido de los Trabajadores en las presidencias de Lula Da Silva y Dilma Rousseff han impulsado amplios programas de reducción de pobreza y mayores niveles de transparencia institucional.

En Bolivia y Ecuador, Evo Morales y Rafael Correa han socavado el poder de las oligarquías tradicionales a favor de políticas más inclusivas y la expansión de derechos.

En cada uno de estos países hay graves problemas y esos gobiernos no están libres de faltas, pero han generado grandes cambios bajo el manto de la izquierda.

En República Dominicana, en más de 30 años de elecciones pluralistas, no ha surgido un gobierno capaz de impulsar cambios sociales significativos que mejoren las condiciones de vida de amplios sectores y avive el optimismo nacional. Todavía se invierte menos del 2% del PIB en educación.

El PRD, partido históricamente de masas, nunca adoptó, ni siquiera en la transición de 1978, un proyecto de vanguardia a favor de los desposeídos y el fortalecimiento de las capas medias. Su populismo devino rápidamente en clientelismo, corrupción, e incoherencias políticas.

Durante la crisis económica nacional e internacional de la década de 1980, se produjo el mayor éxodo de dominicanos hacia el exterior, y a partir de ahí, irse del país es el anhelo de muchos. Las yolas son testigos.

El PLD, partido que nunca fue de masas, fue capturado tempranamente por la derecha dominicana, pacto que formalizó Joaquín Balaguer en el llamado Frente Patriótico de 1996.

Con Juan Bosch en declive físico y mental, los principales dirigentes peledeístas apostaron al poder y a su enriquecimiento a cambio de mantener intactos los privilegios de los sectores conservadores del país.

Huérfanos de liderazgo ante la muerte de sus caudillos, los balagueristas y peledeístas asumieron a Leonel Fernández como el nuevo líder.

Llegamos al 2012 con la elección presidencial número 10 desde la transición de 1978, sin una opción unificada de izquierda con posibilidades de triunfo. Ni siquiera se vislumbra que obtengan más del 5% de los votos los tres candidatos que se considerarían de izquierda: Guillermo Moreno, Max Puig y Julián Serulle. Una lástima histórica.

Enlace al periódico HOY: http://www.hoy.com.do/opiniones/2012/4/17/423587/La-izquierda-dominicana-el-eterno-fracaso

 

Política del inodoro abril 11, 2012

Filed under: Artículos periodísticos de los miércoles — rosarioespinal @ 8:30 am

Rosario Espinal

Artículo publicado el miércoles 11 de abril de 2012 en el periódico HOY y en los portales de Acento y Noticias SIN

Avanza la campaña, se acercan las elecciones, y el mal olor aumenta entre diatriba y pleitos. Como se dice en lenguaje popular, y excusen la vulgaridad, los candidatos y sus secuaces cagan y no lo sienten. Dominan el campo político y la gente se asfixia con la peste.

La corrupción dominicana es realidad y espectáculo. Las acusaciones van y vienen, hay un constante dime y te diré. Los candidatos prometen honradez y honorabilidad, pero cuando han gobernado no lo han logrado. Caso cerrado, el resto es vacuidad.

El PLD es el gobierno más corrupto, dice el PRD.  Que se investigue a Hipólito, repica el PLD. Pepegate o Felixgate, ¿en qué bando hay más corruptos? Bajen el inodoro.

Cobran comisiones por doquier para asignar obras públicas, o las asignan a los mismos funcionarios. Permiten el narco por aire, mar y tierra; y eso, que compraron aviones tucanos por altos precios. Tienen cuentas bancarias dentro y fuera, y ahora también empresas multinacionales para ir en auxilio de los pobres del mundo.

Políticos convertidos en empresarios cortesía del pueblo dominicano.

La gente escucha las acusaciones y nunca sabe la verdad. Es tanto el dime y te diré y las triquiñuelas que el pueblo queda estupefacto, atónito, perplejo, rabioso, o desarrolla adicción al desfalco para lograr el bienestar exhibido por los políticos y sus allegados.

Cuenten los cientos de movimientos externos de cada candidato para que confirmen cómo prolifera la aspiración al clientelismo en todo el territorio nacional y en todos los estratos sociales. Hay movimientos externos de empresarios micro y macro, de estilistas, motoconchistas, camioneros, taxistas, abogados, maestros, deportistas, artistas, de loma arriba y de loma abajo.

Los jerarcas eclesiales cumplieron con su oficio acostumbrado de meter a Dios en pleitos políticos y no sirvió de nada. Ahí no hay reino divino. Es la ley de la selva, el del cuchillo más afilado llevará la delantera. Después de firmar el pacto se han acusado de ladrones y carteristas.

De nuevo hay que bajar el inodoro. La leña quema, total, ¿para qué apagar el fuego? Que arda; tal vez se lleva el mal olor que cunde e irrita.

El miedo a más de lo mismo lo fomenta el PRD. El miedo de regresar al pasado lo fomenta el PLD. Dictadura constitucional peledeísta o caos perredeísta es ahora el discurso dominante.

¿Quién es peor: el que está o el que estuvo? Sea usted elector el jurado, pero antes, asegúrese de bajar bien el inodoro para que no se asfixie mientras toma la decisión de por quién votar el próximo 20 de mayo, si es que va a votar; y si no, de todas formas baje el inodoro.

Los medios de comunicación van a la vanguardia. Amplifican la contaminación en nombre de la libertad de expresión. Gana el rating quien más contamine; ahí no se ven caras ni hay palabras escritas plasmadas para la posteridad. Se dice lo que place, se juntan amigos y enemigos para crear una ficción de pluralismo político, y después de escuchar todo aquello, de nuevo hay que bajar el inodoro.

El transfuguismo reformista ha estado en alto voltaje y provoca escenas impensables. Aquí no basta con bajar el inodoro, también hay que bajar el telón. Amable, Hipólito y Hatuey juntos en campaña; ay si los viera Balaguer, reiría a carcajadas y tendría la más ilustre justificación de su teoría pesimista sobre el pueblo dominicano.

Para finalizar, si usted se encuentra entre los que ven progreso por aire o tierra, olvide lo aquí escrito y no baje el inodoro.

Enlace al periódico HOY: http://www.hoy.com.do/opiniones/2012/4/10/422483/Politica-del-inodoro

 

Gladiadores hipócritas abril 4, 2012

Filed under: Artículos periodísticos de los miércoles — rosarioespinal @ 8:41 am

Rosario Espinal

Artículo publicado el miércoles 4 de abril de 2012 en el periódico HOY y en los portales de Acento y Noticias SIN 

Me fastidia en cada elección ver la firma del pacto de civilidad. Candidatos y asesores se congregan ante la jerarquía eclesial, que cumple su función acostumbrada de padre y madre de una sociedad incapaz de lograr la civilidad natural en cualquier democracia funcional. Los gladiadores hipócritas asisten como corderitos para luego despotricarse en jauría.

El pacto de civilidad es una de las evidencias de cuán poco ha avanzado la democracia dominicana desde la transición de 1978.

Las campañas electorales son confrontaciones inescrupulosas de intereses grupales y personales. Los insultos sustituyen el debate racional de cómo encaminar el país por mejores senderos. El bandereo tira a las calles numerosos proselitistas a sueldo a promover un color, unas siglas y unas caras. Las caravanas parecen procesiones de reyes decadentes rodeados de un pueblo dócil y empobrecido. Los programas de radio y televisión están repletos de apologistas de un bando u otro, y con pago asignado, encizañan a los opositores.

¿Qué hay en juego? De un lado, cuantiosos beneficios que los grandes políticos arrebatan a la sociedad mediante la tan cacareada corrupción, y del otro, migajas que con ansias esperan las grandes clientelas políticas.

El circo necesita secuencia: emoción, confrontación, conmoción y genuflexión.

El pacto de civilidad es la pacificación por unos días, sobre todo si se firma al comenzar la Semana Santa, cuando la gente va de playa, a la iglesia o de viaje, y los candidatos al exterior a buscar votos.

El pacto abre la última etapa de la contienda, donde los gladiadores echan las grandes peleas. Se determina quién lleva la delantera y se pronostica quién se quedará con el trofeo constitucional para desfalcar el Estado Dominicano, o usarlo de trampolín para ganancias en otros lares como se estila ahora. Por eso aspiran tantos, por eso quieren quedarse los que están y llegar los que no están.

La democracia dominicana es un aparataje constitucional para justificar lo que cada gobernante desea, aún sea con restricciones.

En la época de dictadura había pocas limitaciones a la megalomanía del jefe. En la post-dictadura, las leyes se retuercen en función de los intereses de los gobernantes, y la oposición sigue la corriente en espera de beneficiarse con las mismas reglas.

En la democracia dominicana se malversan fondos públicos para financiar la adición al poder y la acumulación de riqueza de cada grupo político que pasa por el gobierno. Se roba en función del rango y las habilidades para cometer fechorías, y siempre hay algunos funcionarios más descarados que otros. Cada gobierno produce un par de personajes detestables y detestados, pero ojo, todo el sistema está contaminado.

Surge entonces la pregunta, ¿por qué acepta la sociedad dominicana este sistema corrupto y arbitrario sin revelarse? La respuesta es compleja, pero un componente esencial de ella es que amplios sectores se benefician, o aspiran a beneficiarse, de la forma corrupta y desordenada en que opera el sistema. El PRSC, PRD, PLD y aliados constituyen una casta política enriquecida en el poder que monta teatros electorales.

En una sociedad como la dominicana con escasas posibilidades de movilidad social por medios legítimos para muchos, la política es una rama de la economía ilegal, donde se acumula riqueza o se encuentran botellas.

La honradez, la decencia y la honorabilidad no tienen mucha cabida en este sistema. Reina la hipocresía que se capta en eventos como la firma del pacto de civilidad. Y es que la diatriba es esencial para maquillar la corrupción y desinstitucionalización en que se sustenta el sistema económico y político. Por eso no puede haber civilidad democrática.

Enlace al periódico HOY: http://www.hoy.com.do/opiniones/2012/4/3/421836/Gladiadores-hipocritas

 

 
A %d blogueros les gusta esto: