ROSARIO ESPINAL

VENTANAS EN EL ESPACIO

4%, no es el plátano octubre 26, 2011

Filed under: Artículos periodísticos de los miércoles — rosarioespinal @ 8:41 am

Rosario Espinal

Artículo publicado el miércoles 26 de octubre de 2011 en el periódico HOY y en los portales de Acento y Noticias SIN 

A veces es útil hacer analogías entre el Estado y la familia. Si los padres dicen a sus hijos que no pueden inscribirlos en una buena escuela porque no tienen dinero, pero los hijos ven a sus padres comprar una jeepeta y salir todos los fines de semana a un restaurante, pensarán que la educación no es muy importante. Igual sucede con la ciudadanía cuando el gobierno no invierte recursos suficientes en educación por más que la glorifique.

Desde que la Ley General de Educación se aprobó en 1997, los gobiernos dominicanos (tres del PLD con el mismo presidente y uno del PRD) han violado esa ley año tras año al no asignar el 4% del PIB a la educación.

En un país como República Dominicana donde violar la ley se toma como un chiste de papel en honor a Balaguer, el asunto no parecería tan relevante. De hecho, sorprende que el gobierno no haya eliminado de un porrazo la disposición del 4% para dispersar el movimiento amarillo.

En respuesta a la lucha por el 4%, el gobierno ha ofrecido diversas excusas para justificar lo injustificable.

La primera es que la calidad de la educación es más importante que la cantidad invertida. Ja, ja, ja. No somos estúpidos, sabemos que la cantidad por sí sola no produce calidad. Pero también sabemos que sin la cantidad suficiente no es posible mejorar sustancialmente la calidad de la educación pública.

La segunda excusa gubernamental es la falta de recursos porque el Estado tiene otras responsabilidades que cumplir, entre ellas, el pago de la deuda externa. Pero resulta que la ciudadanía nunca fue consultada sobre los grandes préstamos para obras de cuestionable prioridad. Además, en República Dominicana hay tal despilfarro de recursos públicos, que el país es líder mundial en despilfarro según el Informe de Competitividad Global, 2011-2012 que publica el Foro Económico Mundial.

La tercera excusa del gobierno es la necesidad de aumentar impuestos para invertir más en educación. Pero resulta que hace varios meses aumentaron algunos impuestos, entre otras razones, supuestamente, para asignar más a educación y utilizaron el dinero para otros propósitos.

El resultado de la baja inversión en educación es conocido: las escuelas públicas continúan en deterioro, el aprendizaje es muy deficiente, y el gobierno sigue enviando al pueblo el nefasto mensaje de que la educación no es tan prioritaria.

Ah, y mientras el gobierno dice que no hay más dinero para educación, los legisladores, que hace unos días aprobaron el Presupuesto Nacional de 2012 al vapor, en un espectáculo burlesco, utilizan sus posiciones para asignarse beneficios especiales como barrilitos, exoneraciones de vehículos y apartamentos.

Hace unos días escuché a Minou Tavárez Mirabal decir en una charla que al pasar por migración en Estados Unidos, el oficial que la atendió se sorprendió de que fuera dominicana porque había llenado bien el formulario de entrada. Según contó ella, el oficial le dijo que la mayoría de los dominicanos que pasan por su fila no saben hacerlo bien.

Un formulario podrá ser un indicador irrelevante para evaluar el sistema educativo, pero si tantos dominicanos no saben llenarlo, es probable que tampoco puedan realizar tareas más complejas que requieren habilidad en lectura, escritura y análisis.

Todas estas destrezas se aprenden en buenas escuelas a edad temprana, y son fundamento para el desarrollo intelectual de los seres humanos.

En República Dominicana, los gobernantes de todas las estirpes han procurado siempre tener un pueblo iletrado para subordinarlo. El culpable de la brutalidad no es el plátano, es la educación precaria que se esmeran en ofrecer todos los gobernantes.

Enlace al periódico HOY: http://www.hoy.com.do/opiniones/2011/10/25/398807/4-no-es-el-platano

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Nacionalismo anti-nacional octubre 19, 2011

Filed under: Artículos periodísticos de los miércoles — rosarioespinal @ 10:23 am

Rosario Espinal

Artículo publicado el miércoles 19 de octubre de 2011 en el periódico HOY y en los portales de Acento y Noticias SIN 

Me aterra el nacionalismo extorsionista, el que se erige con el hundimiento del otro, el que azuza el odio, el que alimenta prejuicios para beneficio de los más poderosos, el que acorrala una nación en la ilegalidad.

República Dominicana comparte una pequeña isla con el país más pobre de América.  Eso implica problemas y beneficios. El principal “beneficio”, y lo pongo entre comillas, es que Haití ha ofrecido un caudal de mano de obra barata para el enriquecimiento empresarial.

Desde hace mucho tiempo, incluida la Era de Trujillo, los haitianos han suplido la mano de obra para las actividades económicas más duras y de menor remuneración. Se benefició el Estado cuando era emporio azucarero y ahora con la construcción, y se ha beneficiado históricamente el sector privado en diversos renglones de la producción.

Después de la masacre de 1937, mientras los haitianos estuvieron recluidos en bateyes, no perturbaron mucho a la población dominicana. Pero después de la caída de Trujillo, el éxodo de haitianos aumentó, sobre todo, después del fin de la dictadura de Jean Claude Duvalier en 1986.

El gobierno y los empresarios dominicanos han empleado masivamente esa mano de obra barata sin derechos políticos. Por eso la República Dominicana ha sido y seguirá siendo denunciada y acusada a nivel internacional. Los haitianos llegaron no porque lo ordenara otro país, sino porque el gobierno dominicano y los empresarios vieron las ventajas económicas de esa migración.

Pero en República Dominicana existe la expectativa de que los haitianos pueden trabajar y luego desaparecer del mapa, y no es así. Cuando un país acepta un flujo migratorio masivo, tiene que asumir las consecuencias socioeconómicas y políticas. Los trabajadores necesitan viviendas, transporte, servicios educativos y de salud; tienen relaciones sexuales y procrean, sus hijos necesitan documentos y servicios.

En la medida que la población haitiana y descendiente fue creciendo, se establecieron disposiciones legales y constitucionales más excluyentes. Por ejemplo, en la reforma constitucional de 2010 se estableció que los niños nacidos en territorio dominicano de padres indocumentados no califican para la nacionalidad dominicana.

Sin duda, el país tiene derecho a establecer las leyes que desee, pero esa disposición constitucional crea una situación de apartheid muy perjudicial porque hay una masa poblacional que vivirá sin derechos fundamentales a una identidad.

Si el gobierno dominicano acepta constantemente un flujo migratorio haitiano para satisfacer las necesidades de mano de obra barata, el Estado no puede cerrar las puertas, como ha hecho en la Constitución de 2010, para alcanzar el asentamiento legal de esa población.

Es evidente que en República Dominicana la mayoría de los haitianos se encuentra en estado de ilegalidad. Los inmigrantes llegan sin documentos y permanecen por años (incluso hasta la muerte) sin documentos. Muchos de sus hijos nacidos en República Dominicana tampoco pueden acceder a documentación nacional por ser hijos de inmigrantes indocumentados. Y para completar, hay descendientes de haitianos que obtuvieron documentos anteriormente y luego lo perdieron por las nuevas medidas restrictivas que se aplican retroactivamente.

Cuando República Dominicana es criticada internacionalmente por esta situación surgen las voces nacionalistas a defender el país. Entre esas voces se encuentran el mismo gobierno que ha permitido la migración ilegal, y los mismos empresarios y asociados que se benefician empleando esos inmigrantes.

El nacionalismo dominicano es anti-nacional porque se basa en defender la explotación y la ilegalidad. Si República Dominicana no quiere haitianos, el gobierno dominicano no debe permitir su entrada y los empresarios no deben emplearlos. Lo que no debe hacerse es permitir un flujo de inmigrantes, emplearlos, y luego negarles derechos fundamentales.

Enlace al periódico HOY: http://www.hoy.com.do/opiniones/2011/10/18/397839/Nacionalismo-anti-nacional

 

Tropezón, mal olor, ¡ah! y los delincuentes octubre 12, 2011

Filed under: Artículos periodísticos de los miércoles — rosarioespinal @ 4:09 pm

Rosario Espinal

Artículo publicado el miércoles 12 de octubre de 2011 en el periódico HOY y en los portales de Acento y Noticias SIN 

Me encanta caminar, recorrer poblados y ciudades donde me lleve la vida. Disfruto los olores que empuja el aire, observar el habitad de ricos y pobres, ver gente lenta o apurada, y envolverme en algún pensamiento cuando mis pies deambulan por las calles.

Santo Domingo es una ciudad llena de encantos y contrastes. El mar la reviste de azul y el Ozama, a veces cargado de lodo, la ensombrece. En algunos cachitos se divisan montañas, aunque el terreno es particularmente plano, y en los barrios de clase media y alta se erigen torres impensables hace apenas 20 años.

Pero con tantos hoyos, basura y delincuentes, Santo Domingo va perdiendo su encanto.

El riesgo de una caída en un hoyo mantiene a los transeúntes cabizbajos, atentos a un posible tropezón que produzca rotura o desguañangue.

Algunos hoyos son troneras de guerra, como uno que vi hace varias semanas en el Malecón. Otros son pequeños pero no menos traicioneros; a veces alguien los tapa de manera voluntaria con un pedazo de madera vieja.

Caminar en Santo Domingo es estar al borde de un colapso, es un riesgo constante, y prueba fehaciente de la falta de esmero con que el gobierno municipal y central atienden la cuidad.

En vez de desplazarse regocijados en grandes yipetas, bien haría a muchos funcionarios caminar para que vean la cantidad de hoyos que ponen en peligro la vida de los transeúntes. Tal vez así, después de algún tropezón, se motiven a arreglarlos.

Y si el problema es que los ladrones se roban las tapas del alcantarillado, entonces que se sancione el comercio ilegal de fundición del metálico.

Junto a los hoyos, la basura arropa Santo Domingo. Hay desperdicios en la calle, en las cunetas, en los solares vacíos, frente a las casas y edificios. Con frecuencia el mal olor no se aguanta; indispone el estómago, reproduce roedores, y es un atentado a la sanidad urbana.

Entonces uno se pregunta: ¿y dónde están el síndico y los regidores? ¿Para qué fueron electos? ¿Por qué no hay un movimiento ciudadano contundente que enfrente a las autoridades en torno a estos problemas? No son nuevos, están empeorando, y su empeoramiento exige mayor y mejor intervención pública y privada.

A los hoyos y a la infesta se agregan los delincuentes que circulan por la ciudad como perros por su casa.

Las carteras, los celulares, los relojes y las joyas son blancos de ataque. Para salir a la calle hay que calcular la cantidad de dinero que se lleva en el monedero, dónde se coloca el celular, o si hay que quitarse el reloj y la cadena.

La gente lo dice en las encuestas y en las conversaciones informales: el miedo invade. No es capricho. En cualquier reunión familiar o de amistades es común escuchar más de un incidente de delincuencia: un apartamento robado, un mini atraco con revolver en manos, una cartera halada, o un celular arrebatado. Robar se ha convertido en un oficio. Y a eso se agrega los estrambóticos asesinatos en asaltos y ajustes de cuenta.

A pesar del sol radiante, del mar azul que reviste el litoral, y de la pujante industria de la construcción, Santo Domingo vive un proceso de deterioro urbano que sólo una gestión gubernamental eficiente y eficaz, unida a un movimiento ciudadano de preservación, podría revertir.

Si no, la ciudad se hará cada vez más invivible, un lugar donde la inseguridad, el miedo y el mal olor reinarán.

¿Y qué decir de Santiago? Ahí la delincuencia va ganándole a los hoyos y a la basura.

Enlace al periódico HOY: http://www.hoy.com.do/opiniones/2011/10/11/396975/Tropezon-mal-olor-ah-y-los-delincuentes

 

Jacho apagao, Bosch enterrao, ¿y el gallito? octubre 5, 2011

Filed under: Artículos periodísticos de los miércoles — rosarioespinal @ 8:37 am

Rosario Espinal

Artículo publicado el miércoles 5 de octubre de 2011 en el periódico HOY y en los portales de Acento y Noticias SIN

Este país está de padrecito y madrecita. Necesita bendición, protección y repartición. Llegó papá, con mamá esa pela va. ¿Y cómo será?

 

Repetir el capítulo 2000-2004 espanta. Dicen muchos que hay un nuevo PRD y que un gobierno futuro será mejor, pero caramba, ¿en qué basan tal suposición?

Los parlantes son los mismos, con las mismas mañas, los mismos pleitos, y la misma falta de discurso político (ni en palabras han mejorado). Es un partido que recula y se enchiva, aunque en espejismos esporádicos cuele un engaño de cambio.

Podría escribirse un complejo texto explicando el retroceso del PRD; cómo y por qué devino en un partido sin ideología a pesar de ser prole de Juan Bosch y José Francisco Peña Gómez. Pero la tarea no entusiasma. Los personajes en plena acción son suficientes para entender el drama del jacho apagao a pesar del actual apogeo electoral.

Su ventaja principal, y no hay que desdeñarla, es que salió del poder hace siete años y la gente olvida. La segunda, paradójicamente, es que el candidato papá, aunque asusta a muchos, entusiasta a otros.

Del PLD, un nuevo gobierno será una cruz a cuesta. Mucha gente se cansó del peledeísmo, del mismo discurso hueco, de las mismas obras, los mismos engaños, y sobre todo, de los mismos funcionarios añejados.

El candidato habla en lenguaje tecnocrático que no engancha ni entusiasma. Tampoco alivia a un pueblo acostumbrado al balsámico político de una sonrisa aunque sea falsa.

¿Puede el glamur de la Primera Dama compensar la abulia? ¿Puede el simbolismo de su maternidad enviar una señal de protección que se contraponga al carisma de papá? ¿Puede el Estado llevar el PLD al triunfo con el presupuesto nacional y una legión de empleados públicos dedicados a la repartición? ¿O será el miedo al PRD que enviará una avalancha de votantes al PLD?

El gallito quiquiriquí fue a la gallera después del entierro del caudillo y salió aplastao. Lo golpearon y remenearon porque no ganaba pelea. Sus propios apostadores lo abandonaron. La gallera, que hoy llaman franquicia, quedó sin gallo y sin amo. Todavía se escuchan  gritos triunfales, pero sin un gallito quiquiriquí envalentonao, no habrá pelea real.

El espectáculo electoral se completa con muchos ventorrillos políticos. Hacen promesas, se presentan como alternativas, pero al final, repiten la misma historia: nunca se unen y quedan todos reducidos a puntos decimales después del conteo de votos.

No quiero ser pesimista, pero con este convite no habrá fiesta democrática. Habrá gentíos, mítines, caravanas, promesas y pancartas. Muchos millones rodando, algunos heridos, y ojalá sean pocos los fallecidos.

Unos ofrecerán y otros pedirán a cambio de apoyos. Será un mercado de pulgas políticas, chupasangre cuando llegan al poder. Un jolgorio sin entusiasmo.

Se dará la impresión que el pueblo participa y se involucra. Así nadie cuestionará la fortaleza de la democracia dominicana, esa que no ha logrado garantizar buena educación, ni buena salud, ni generar trabajos adecuados ni ingresos aceptables. La que no ha podido combatir el crimen ni el narcotráfico que hoy aterran la población, y mucho menos castigar la corrupción que enriquece cada legión de políticos de partidos grandes y pequeños que accede al poder.

La democracia es mejor que cualquier otra forma de gobierno dijo Winston Churchil, y concuerdo. Pero esta democracia dominicana carece de luz y brillo. Sobre ella se posan nubarrones y no hay fuerza política capaz de impulsar verdaderos cambios. El jacho está apagao, Bosch enterrao, el gallito nunca fue democrático, y los demás viven brincando la tablita.

Enlace al periódico HOY: http://www.hoy.com.do/opiniones/2011/10/4/396103/Jacho-apagao-Bosch-enterrao-y-el-gallito

 

 
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