ROSARIO ESPINAL

VENTANAS EN EL ESPACIO

El populismo: no es panacea, es realidad marzo 27, 2013

Filed under: Artículos periodísticos de los miércoles — rosarioespinal @ 8:20 am

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Artículo publicado el miércoles 27 de marzo de 2013 en el periódico HOY y en los portales de Acento y Noticias SIN 

Uno de los principales desafíos que enfrentamos los analistas de la sociedad es diferenciar el análisis del posicionamiento personal, aunque esta distinción nunca sea perfecta porque todo análisis está impregnado del armazón teórico y ético. Como socióloga tengo mucha conciencia de este dilema, y una parte importante del entrenamiento sociológico consiste precisamente en comprender, y no perder de vista, la tensión entre objetividad y subjetividad. Es un problema epistemológico con el que convivimos.

Sobre el debate que hemos sostenido Eduardo Jorge Prats y yo sobre el populismo y la democracia, quiero puntualizar lo siguiente: el populismo no es panacea, es realidad en América Latina. Se produce, y como tal, hay que entender sus causas, formas y efectos.

Comparto las preocupaciones de Jorge Prats sobre el populismo latinoamericano. Con frecuencia estos sistemas obstaculizan la construcción democrática porque sobredimensionan el personalismo, el centralismo y el hiper-presidencialismo, limitan la libertad de expresión y la autonomía de los poderes públicos, entre otros problemas.

De todas maneras se produce. ¿Por qué? ¿Endrogó Hugo Chávez con cocaína el pueblo venezolano para que lo apoyara? ¿Hizo lo mismo Evo Morales en Bolivia o Rafael Correa en Ecuador? No.

En el caso venezolano, el sistema de competitividad electoral que prevaleció en las décadas de 1960, 1970 y 1980 colapsó en la década de 1990 porque el sistema clientelar y de corrupción en el cual se fundamentó no pudo dar respuesta a las crecientes demandas de inclusión social. Hugo Chávez reemplazó el sistema de partidos y forjó un sistema personalista que se sustentó, en gran medida, en la transferencia de una parte importante de la renta petrolera hacia sectores empobrecidos. Si el sistema político venezolano hubiese institucionalizado mecanismos de redistribución de riqueza adecuados, el chavismo difícilmente hubiese existido.

Bolivia y Ecuador fueron dos sociedades oligárquicas hasta la década de 1990, donde una minoría se mantuvo en control de los recursos económicos y políticos. Los movimientos indígenas se articularon y de ahí salió el apoyo fundamental a Evo Morales y Rafael Correa. Para sostenerse en el poder, estos presidentes tenían que acelerar procesos de redistribución de riqueza hacia las masas depauperadas que les habían apoyado.

El grave problema histórico de América Latina, la región más desigual del mundo, ha sido no haber logrado profundos procesos de redistribución de riqueza a través de acuerdos entre gobiernos, empresarios y sectores populares. Las clases económicamente dominantes han dependido siempre de la super-explotación de la fuerza de trabajo, y han vivido en contubernio con los gobiernos, siempre buscando excesivas concesiones y evadiendo mayores cargas impositivas.

República Dominicana no ha sido nunca parte de la ola populista de la región por diversas razones: el conservadurismo, la compactación de la élite, la extensa red clientelar del Estado y los partidos que desmoviliza, la migración dominicana hacia fuera que quita presión redistributiva, la mano de obra barata haitiana sin derechos, y ahora, el lavado que inyecta dinero en la economía.

Con este fundamento, el sistema político dominicano es altamente corrupto y la sociedad registra mucha desigualdad. Por eso en las comparaciones internacionales, el despilfarro público dominicano es de los mayores y el sistema educativo de los peores.

En mi opinión, una democracia aún muy imperfecta como la dominicana es mejor que una dictadura, pero la dictadura no debe ser nunca la referencia en la lucha por alcanzar una sociedad más igualitaria y una democracia de calidad. Si los principales actores económicos y políticos del país se resisten a cambiar, el sistema se erosiona y la democracia se torna una farsa para muchos.

Enlace al periódico HOY: http://www.hoy.com.do/opiniones/2013/3/26/473229/El-populismo-no-es-panacea-es-realidad

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Los peligros de la farsa democrática marzo 20, 2013

Filed under: Artículos periodísticos de los miércoles — rosarioespinal @ 8:04 am

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Artículo publicado el miércoles 20 de marzo de 2013 en el periódico HOY y en los portales de Acento y Noticias SIN 

“La democracia es el peor de todos los sistemas políticos, con excepción de todos los sistemas políticos restantes” es una expresión de Winston Churchill que hoy se conoce también como: la democracia es la mejor forma de gobierno. Concuerdo.

En América Latina, la democracia ha sido efímera y limitada. De hecho, en los últimos 30 años se ha vivido la experiencia más larga y extendida de sistemas políticos fundamentados en la elección ciudadana de sus gobernantes.

Diversos factores económicos, sociales y políticos explican la escasa experiencia democrática y la naturaleza restringida de los sistemas democráticos en América Latina, y una fundamental es la incapacidad sistémica de reducir sustancialmente los niveles de pobreza y desigualdad.

Es muy conocida la resistencia de los sectores dominantes latinoamericanos a redistribuir riqueza, tanto en regímenes políticos autoritarios como democráticos. El círculo vicioso económico se ha caracterizado por un alto nivel de concentración de riqueza, dificultad para expandir y consolidar la clase media, y amplios sectores populares en condiciones de marginalidad.

Por eso la relación élite-pueblo se ha estructurado en torno a tres modelos fundamentales: regímenes oligárquicos altamente excluyentes y autoritarios de corte militar o civil que dominaron en la región hasta la década de 1970, sistemas de incorporación clientelar y baja movilización social, y regímenes populistas de diferentes coloridos políticos.

Los sistemas democráticos de institucionalidad redistributiva han sido prácticamente inexistentes en América Latina. Costa Rica, y actualmente Chile, son los que más se acercan a este modelo, y Brasil aspira a llegar ahí.

En mi artículo “Danilo no te rajes” publicado en este medio el miércoles 6 de marzo de 2013 indiqué, a propósito de los planteamientos del presidente Medina sobre la Barrick Gold el 27 de febrero, que en República Dominicana no se había producido el fenómeno del populismo tan propio de la historia latinoamericana por el profundo conservadurismo, la alta dependencia externa y la compactada élite.

La crítica de Medina a la Barrick lo coloca en el umbral de una estrategia populista, lo cual no quiere decir que el Presidente la utilice, ya que en República Dominicana no hay tradición populista ni condiciones estructurales favorables para ello.

El populismo es un fenómeno de larga data en la región, mediante el cual gobiernos de distintas orientaciones políticas han apelado al pueblo para gestar procesos de redistribución económica. No es un modelo necesariamente democrático, y en América Latina ha ido de la mano con el personalismo autoritario.

En República Dominicana, el sistema político post-Trujillo se ha estructurado en torno a la redistribución clientelar, tanto en la época más excluyente del balaguerismo de los 12 años (1966-1978), como a partir de la transición democrática de 1978.

Todos los partidos, grandes y pequeños, que han accedido al poder han promovido una redistribución selectiva de recursos para beneficiar grupos favorecidos por el gobierno de turno, sean políticos o empresarios, mientras las grandes masas han permanecido desamparadas y dependen de la cooptación electoral para recibir beneficios.

La naturaleza excluyente y arbitraria de la asignación de recursos públicos hace de la democracia dominicana una farsa, a pesar de que se realicen elecciones y exista libertad de expresión. Esto constituye un serio obstáculo para la construcción democrática.

A diferencia de lo planteado por Eduardo Jorge Prats en su artículo del pasado 15 de marzo en el periódico HOY, el populismo latinoamericano no es fundamentalmente una proclama de algunos intelectuales, ni un rechazo a los derechos que garantiza la democracia constitucional, sino un tipo de respuesta política a la exclusión social en la región. La legalidad no está al margen de la justicia social.

Enlace al periódico HOY:  http://www.hoy.com.do/opiniones/2013/3/19/472118/Los-peligros-de-la-farsa-democratica

 

Desafortunado conflicto por el 4% marzo 13, 2013

Filed under: Artículos periodísticos de los miércoles — rosarioespinal @ 2:41 pm

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Artículo publicado el miércoles 13 de marzo de 2013 en el periódico HOY y en los portales de Acento y Noticias SIN 

El 4% del PIB para la educación no se inventó en República Dominicana. Fue la cantidad mínima estipulada por expertos en la década de 1990 para comenzar a superar las deficiencias del sistema educativo latinoamericano, y lograr que la educación cumpla con la necesaria función de producir movilidad social y achicar la desigualdad.

En República Dominicana, el 4% del PIB se aprobó en la Ley General de Educación de 1997. Por 15 años la ley fue letra muerta. Gobierno tras gobierno la ignoró o planteó que el Presupuesto Nacional no alcanzaba para cumplir con esa disposición.

La resistencia del gobierno se hizo más notoria cuando la lucha por el 4% tomó fuerza en el 2010. El entonces presidente Leonel Fernández asumió la vocería de que la educación dominicana carecía de calidad no de dinero, mientras la Coalición por la Educación Digna señaló carencias de calidad y cantidad.

El impacto positivo del movimiento social y la decisión del presidente Danilo Medina de aumentar la inversión social, hicieron posible la asignación del 4% del PIB a la educación en el Presupuesto Nacional de 2013.

Era de esperarse que los maestros lucharan por un aumento sustancial de salarios porque 8 mil, 10 mil, e incluso 25 mil pesos mensuales no es salario digno para un profesional que debe gestar capital cultural para enseñar bien. Por eso los maestros necesitan un aumento salarial significativo. A la vez, debe iniciarse un proceso eficaz de evaluación del profesorado para jubilar o cancelar unos, entrenar otros y contratar nuevos docentes calificados. Esta tarea es urgente y vital.

El argumento de no pagar bien porque los maestros no están capacitados es inadecuado y no resuelve nada. Si a pesar de tener títulos universitarios no están bien formados, entonces hay un mal de fondo en todo el sistema educativo dominicano que requiere atención inmediata del gobierno y las entidades educativas. Por otro lado, la práctica de perder horas de clases en reuniones o paros es inaceptable, y la Asociación Dominicana de Profesores (ADP) tiene que enfrentar este problema.

Para quienes no son maestros y han desarrollado una posición adversaria hacia el magisterio, la demanda salarial de la ADP es arbitrariedad. Pero no, los salarios actuales son inadecuados. Un profesional capacitado no quiere trabajar por 8, 10, o 20 mil pesos mensuales porque no podrá vivir como clase media.

El gobierno se ha resistido a aumentar significativamente los salarios y la ADP tendrá que transigir porque si no la culpa recaerá sobre los maestros. No obstante, repito, hay que reconocer que los profesores tienen bajos salarios, al igual que los médicos, policías, y otros que rinden servicios públicos vitales a la población.

La ADP necesita cooperar para poder avanzar con la reforma educativa, pero también tiene que cooperar el gobierno inyectando fortaleza pedagógica al profesorado, mejorando las condiciones laborales, y motivando jóvenes capacitados a ingresar al magisterio.

Los resultados negativos de las pruebas nacionales publicados recientemente son alarmantes: la inmensa mayoría de los estudiantes reprobó. ¿Qué cuota de responsabilidad tiene el Ministerio de Educación? ¿Qué cuota los maestros? ¿Qué cuota los padres y los estudiantes? Esto debe evaluarse.

El 4% no es solo para salarios, claro que no, pero tampoco es fundamentalmente para la construcción de escuelas. El sector construcción siempre se ha llevado la mejor tajada porque es la vía expedita para beneficiar colaboradores del gobierno de turno. Las aulas son necesarias, pero lo fundamental es la calidad de la educación y los maestros son vitales.

Hay mucho por hacer con el 4%. Manos a la obra.

Enlace al periódico HOY: http://www.hoy.com.do/opiniones/2013/3/12/470986/Desafortunado-conflicto-por-el-4

 

Danilo no te rajes marzo 6, 2013

Filed under: Artículos periodísticos de los miércoles — rosarioespinal @ 5:56 am

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Artículo publicado el miércoles 6 de marzo de 2013 en el periódico HOY y en los portales de Acento y Noticias SIN 

La República Dominicana en su profundo conservadurismo, alta dependencia externa, y compactada élite, nunca ha experimentado el fenómeno del populismo nacionalista tan propio de la historia latinoamericana.

En la época del populismo clásico nacionalista en las décadas de 1930 y 1940, República Dominicana estuvo bajo la opresión de una dictadura conservadora. Trujiillo usó el nacionalismo como resorte para consolidar poder pero no el populismo; desmovilizó y excluyó al pueblo, mientras los populismos nacionalistas latinoamericanos movilizaron las masas para lograr la redistribución de riqueza. Lázaro Cárdenas en México y Juan Domingo Perón en Argentina fueron casos emblemáticos.

A principios de la década de 1960, América Latina vivió la ola del populismo nacionalista revolucionario que encabezó Fidel Castro. El fenómeno tuvo su impacto en República Dominicana pero el golpe de estado de 1963 y la intervención norteamericana de 1965 impidieron sostener un gobierno de base popular. Las fuerzas conservadoras anti-populares se impusieron nuevamente con Joaquín Balaguer de jefe.

En 1978, República Dominicana inició la ola de democratización que se expandió por América Latina, pero desde entonces ningún presidente dominicano ha asumido el populismo nacionalista para emprender cambios. El PRD y el PLD se convirtieron en instrumentos de las élites dominantes, y sus dirigentes, a cambio de servirles, pasaron a degustar las mieles del poder.

En América Latina, sin embargo, hay varios casos importantes de nacionalismo populista. Los más resonantes son Hugo Chávez en Venezuela, Evo Morales en Bolivia y Rafael Correa en Ecuador.

Esto significa que durante todo el siglo XX y en lo que va del XXI, en República Dominicana se ha impuesto siempre la élite nacional e internacional a expensas del pueblo.

La inmensa migración dominicana al exterior quitó presión redistributiva al sistema económico, y las remesas y el clientelismo político han servido de sustento a muchas familias de capas medias y bajas. Ahora se agrega el narco y micro-tráfico.

La democracia electoral abrió el Estado para que muchos políticos se enriquecieran, y desde principios de la década de 1980, el país ha venido acumulando déficits y endeudamiento. Pero en la medida que la población y sus expectativas aumentan, es más difícil sostener un sistema social caracterizado por la alta concentración del ingreso y la ineficiencia estatal.

Desde la campaña electoral, Danilo Medina prometió mejorar los servicios públicos y estimular la creación de empleos. Para lograrlo necesita muchos recursos y agallas, y para mantener estabilidad macroeconómica, los recursos tienen que provenir de impuestos porque la deuda pública es grande y el FMI espera.

El gobierno le giró al pueblo en octubre pasado con un aumento de impuestos que empeora la redistribución. ¿Le toca ahora a la Barrick Gold aportar?

Es un latrocinio lo que hizo el gobierno de Leonel Fernández con la renegociación del contrato con la Barrick, y que muchos legisladores que aplaudieron efusivamente a Medina de pasado 27 de febrero aprobaran.

Danilo Medina desafió  a la Barrick y veremos qué pasa ¿Irá la empresa a la negociación a hacer concesiones importantes, o se resistirá y Medina tendrá que escalar el populismo nacionalista o recular? Una u otra, habrá implicaciones políticas y económicas distintas.

En América Latina, para redistribuir recursos en sociedades con tanta inequidad como la dominicana, el populismo nacionalista ha sido con frecuencia la fórmula política ante la resistencia de las élites al cambio.

En República Dominicana no hay condiciones políticas ni sociales para que suceda lo de Venezuela, Bolivia o Ecuador, pero algo significativo hay que hacer para revertir la creciente inequidad que empobrece a tantos. Parafraseando aquella canción mexicana: Danilo no te rajes.

Enlace al periódico HOY: http://www.hoy.com.do/opiniones/2013/3/5/470053/Danilo-no-te-rajes

 

 
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