ROSARIO ESPINAL

VENTANAS EN EL ESPACIO

Matanza electoral 2013 octubre 30, 2013

Filed under: Artículos periodísticos de los miércoles — rosarioespinal @ 9:51 am

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 Artículo publicado el miércoles 30 de octubre de 2013 en el periódico HOY y en los portales de Acento y Noticias SIN

La Sentencia 168/13 del Tribunal Constitucional tiene varios usos políticos, y uno muy importante es reducir la masa votante. Este era el único objetivo que le faltaba alcanzar al PLD y aliados para facilitar futuros triunfos electorales. Veamos.

Para durar 30 años más en el poder como aspira el PLD, según palabras de su presidente Leonel Fernández (quizás sean 300 al paso que van), necesitaban alcanzar cuatro objetivos básicos: 1) control de todos los poderes del Estado, 2) debilitamiento de la oposición partidaria, 3) expansión del Estado clientelar, y 4) eliminación de un segmento del electorado para reducir el costo clientelar.

Primero, ya el PLD controla todo el Estado Dominicano: el Poder Ejecutivo desde 2004, el Poder Legislativo desde 2006, y el Poder Judicial desde 2010 con la reforma constitucional.

Segundo, ya se produjo el debilitamiento de la oposición partidaria con la división del PRD. Miguel Vargas es la punta de lanza y el resto del partido carece de visión política para reorganizarse. Divididos no volverán al poder.

Tercero, ya el PLD expandió los tentáculos clientelares a todas las instancias públicas, estratos sociales y espacios geográficos.

En once años de gobierno ininterrumpidos, se ha producido el enriquecimiento de la estructura de dirigentes políticos. La empleomanía estatal ha aumentado en todos los niveles. Hay 35 jueces en las llamadas Altas Cortes, cuando en cualquier país institucionalizado la mitad haría el trabajo. Hay 22 ministerios, la mitad innecesaria. Ni hablar de la cantidad de empleados y botellas. Y el presupuesto nacional se ha multiplicado.

La expansión del Programa Solidaridad no tiene precedentes. República Dominicana es el país de América Latina con mayor proporción de hogares que reciben transferencias directas del gobierno. Aproximadamente 30% de los hogares dominicanos tiene tarjeta de solidaridad, que proveen subsidios migajas y no sacan a nadie de la pobreza, pero sí desarrollan lealtades clientelares. La mentalidad de los beneficiarios es: más vale algo que nada, y hay una cola esperando.

Cuarto, al PLD sólo le faltaba reducir la masa votante para reducir el costo clientelar de las elecciones. Los dominicanos de ascendencia haitiana eran la presa fácil.

El efecto cruel inmediato de la Sentencia 168/13 será mantenerlos en zozobra y marginados. Niños y jóvenes que no podrán estudiar porque no tienen actas de nacimiento, profesionales que no podrán ejercer y hacer transacciones civiles porque no tendrán cédula, dificultad para encontrar un trabajo o abrir una cuenta bancaria, etc., etc.

Para los arquitectos de la Sentencia 168/13 (jueces y no jueces), el beneficio inmediato será que esa población no podrá votar. Se estima que hay unos 250 mil, o quizás más. Sin derecho al voto esta gente no recibirá ni siquiera migajas porque el Estado clientelar no necesita su adhesión política.

Atención pueblo dominicano: si ya preparan la fiesta para celebrar el fin de la invasión haitiana, no se emborrachen. El gobierno dominicano seguirá permitiendo la migración ilegal haitiana y en los pueblos y campos seguirán presentes los haitianos. Es la mano de obra barata que da grandes ganancias a empresarios y al Estado.

El reperpero seudo-nacionalista auspiciado por el gobierno y aliados no busca sacarlos. Si así fuera, los empresarios agrícolas y de la construcción estuvieran ya protestando.

Desnacionalizar los dominicanos de ascendencia haitiana tiene como objetivo inmediato sacarlos del registro electoral para que no puedan votar, y para eso tenían que sacarlos del registro civil, y para eso, el Tribunal Constitucional hizo vericuetos jurídicos hasta llegar a 1929. Los mataron electoralmente a todos de un porrazo, haciendo legal lo ilegal. He aquí el nuevo orden constitucional dominicano.

Enlace al periódico HOY: http://hoy.com.do/matanza-electoral-2013/autor/rosario-espinal/

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Nacionalismo xenófobo conservador octubre 23, 2013

Filed under: Artículos periodísticos de los miércoles — rosarioespinal @ 8:01 am

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Artículo publicado el miércoles 23 de octubre de 2013 en el periódico HOY y en los portales de Acento y Noticias SIN 

Las leyes son políticas y una vez emitidas adquieren carácter jurídico. Las sentencias son jurídicas pero expresan un sentir político. Cuando una sentencia no es bien sustentada ni siquiera en lo jurídico, genera legítimas sospechas políticas.

Dejo a los juristas el debate detallado sobre los méritos y desméritos constitucionales de la Sentencia TC 168/13. Pero como ya importantes abogados constitucionalistas han emitido profundas críticas, hay que reflexionar sobre las razones y usos políticos de dicha sentencia. Al hacer mi reflexión encuentro cuatro puntos para resaltar.

Primero: el PLD no tiene oposición política, y en la coalición de partidos que lo apoya está la derecha más rancia y conservadora del país. A casi una década de gobierno ininterrumpido peledeísta, esa facción exige la concreción de las ideas que plasmaron en la Constitución de 2010. Una de ellas es la no nacionalidad a la población de ascendencia haitiana. La Sentencia 168/13 culmina la concreción de este objetivo.

Trujillo y Balaguer trajeron muchos haitianos a trabajar en los cañaverales, y ambos se caracterizaron por conjugar la súper-explotación de la fuerza laboral haitiana con el anti-haitianismo. Lo mismo hacen sus sucesores políticos, y por eso han creado este gran tollo migratorio.

Segundo: mantener segmentos poblacionales pobres, excluidos del derecho a la nacionalidad, y por tanto, del derecho al voto, facilita la estrategia de súper-explotación laboral y predominio político. Quienes no tienen derechos no pueden demandar, y por tanto, son desprotegidos. Y si quieren protestar, serán catalogados de malagradecidos e indignos de vivir en territorio dominicano.

Tercero: por más popularidad que tenga el presidente Danilo Medina, tarde o temprano el gobierno del PLD terminará. Cuando eso suceda, y ahora paso al futuro, la derecha ultra-conservadora dominicana podrá fácilmente reposicionarse en el mercado político-electoral vía otro partido, movilizando la sociedad en torno a los caldeados conflictos que desde ahora se producirán a nivel nacional e internacional por la Sentencia TC 168/13 y su ejecución.

Ya vociferan al estilo trujillista que hay buenos y malos dominicanos, patriotas y anti-patriotas, según se apruebe o rechace la Sentencia; y muchos otros problemas del país se obviarán en medio de estas disputas que ofuscarán la nación.

Cuarto, la República Dominicana tuvo una corriente nacionalista xenófoba en las década de 1930, cuando Trujillo resaltó la dominicanidad masacrando la población haitiana en la frontera, y a los disidentes del régimen en el resto del país. Mirando hacia adelante, cuando el precario sistema democrático se tambalee, la alternativa política con mayores posibilidades de concreción será un gobierno abiertamente de corte nacionalista xenófobo conservador.  Embriagado de nacionalismo, muchos dominicanos apoyarán medidas distantes de la dignidad humana.

El nacionalismo xenófobo es actualmente el componente central de los movimientos ultra-conservadores en muchos países: en Estados Unidos, Rusia, Francia, Italia, Bélgica, Holanda, etc., etc., e igual sucede en República Dominicana.

Que nadie se haga tonto o inocente. El nacionalismo xenófobo es incisivo, discriminatorio, y puede incluso llegar a ser criminal.

El gobierno dominicano debió detener la migración ilegal haitiana hace mucho tiempo y no lo hizo para mantener la ganancia empresarial.  Ahora no puede mutilar a miles de dominicanos de ascendencia haitiana despojándolos de la nacionalidad o negándosela. Hacerlo es una violación a derechos humanos fundamentales que no puede justificarse con nociones erradas de soberanía.

Que el PLD se preste a esta burda acción de despojo y a ser instrumento de la derecha xenófoba dominicana es otra traición a su misión original. Esta traición comenzó en 1996 precisamente con la firma del llamado “Frente Patriótico” que promovió Joaquín Balaguer contra José F. Peña Gómez.

Enlace al periódico HOY: http://hoy.com.do/nacionalismo-xenofobo-conservador/autor/rosario-espinal/

 

Tollo migratorio: diez errores octubre 16, 2013

Filed under: Artículos periodísticos de los miércoles — rosarioespinal @ 8:59 am

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Artículo publicado el miércoles 16 de octubre de 2013 en el periódico HOY y en los portales de Acento y Noticias SIN 

La inmensa mayoría de los dominicanos quiere que se detenga la migración ilegal haitiana, pero ¡ah!, el gobierno no la detiene.

Hemos llegado a este tollo migratorio por la irresponsabilidad y complicidad de los gobiernos dominicanos que han permitido por décadas un flujo de inmigrantes ilegales para ganancias empresariales. Primer error.

En su ineficiencia y desorganización, el Estado Dominicano nunca desarrolló un plan de documentación para los inmigrantes y descendientes. Entre los nacidos en territorio dominicano, unos recibían actas de nacimiento y otros no. Segundo error.

Para encubrir la irresponsabilidad y complicidad, los gobiernos dominicanos y sus voceros siempre han señalado a otros culpables del problema (las ONG, la Corte Interamericana, Estados Unidos, Francia, Canadá), y muchos dominicanos excusan el gobierno repitiendo lo mismo. Tercer error.

Como el gobierno dominicano no ha querido controlar la migración ilegal ni regularizar el estatus de los inmigrantes y descendientes para mantener abundante mano de obra barata, el problema pasó a la justicia. Cuarto error.

En el año 2005, la Suprema Corte declaró a los inmigrantes indocumentados y sus descendientes “en tránsito”, aunque hubiesen nacido y vivido por largos años en República Dominicana. Esa Corte asumió que el mundo era iletrado y no sabía el significado del término “en tránsito”. Quinto error.

Luego la Junta Central Electoral comenzó la cacería, reteniendo documentos o negándoselos a personas de ascendencia haitiana. Sexto error.

La Constitución de 2010 estableció por primera vez de manera explícita, que los hijos de inmigrantes indocumentados no calificaban para recibir la nacionalidad dominicana; y a la vez estableció que los hijos de dominicanos en el exterior podían recibirla. Es decir, un niño nacido en Nueva York de padres dominicanos, que nunca vivirá en República Dominicana, puede obtener la nacionalidad dominicana; pero un niño que nace y vive el resto de su vida en territorio dominicano de padres indocumentados no puede obtenerla. Séptimo error.

Argumentar que la Constitución Haitiana otorga la nacionalidad a los descendientes de haitianos no es razón válida para negar la nacionalidad dominicana, si en territorio dominicano nacen, crecen y viven. Octavo error.

Asumir que las medidas de exclusión forzarán los descendientes de haitianos a auto-deportarse a Haití es una ficción. La inmensa mayoría de los descendientes de haitianos no vivirá en Haití, como tampoco vivirán en República Dominicana la inmensa mayoría de los hijos de inmigrantes dominicanos radicados en Estados Unidos y Europa, aunque le regalen la nacionalidad dominicana. En la historia de la humanidad, la inmensa mayoría de los inmigrantes no vuelve al país de origen y menos sus descendientes. Pensar lo contrario es ignorar la evidencia histórica. Noveno error.

Para coronar la cadena de errores, el Tribunal Constitucional emitió la Sentencia 168/13, que quita derechos en masa retroactivamente a los descendientes de inmigrantes indocumentados (mayoritariamente haitianos). Esta población vivirá empobrecida, resentida y atrapada. Décimo error.

El gran tollo migratorio dominicano no se soluciona con sentencias arbitrarias que aumentan las ilegalidades y matan las esperanzas. La solución requiere de diversas medidas, todas difíciles, pero necesarias.

Primero, el gobierno tiene que controlar eficazmente la frontera para detener la migración ilegal. Segundo, otorgar visas de trabajo a inmigrantes haitianos que necesite la economía dominicana. Tercero, realizar un programa de repatriación ordenado de indocumentados recientes. Cuarto, otorgar la nacionalidad a los descendientes de inmigrantes indocumentados que nacieron y se han criado en República Dominicana (no una amnistía, sino cumplir con las constituciones anteriores a 2010 que no distinguían entre hijos de documentados e indocumentados).

Si el gobierno central sigue siendo cómplice e irresponsable, el tollo migratorio continuará agravándose con o sin sentencias judiciales.

Enlace al periódico HOY: http://hoy.com.do/tollo-migratorio-diez-errores/

 

Migración haitiana: tres falacias octubre 9, 2013

Filed under: Artículos periodísticos de los miércoles — rosarioespinal @ 8:53 am

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Artículo publicado el miércoles 9 de octubre de 2013 en el periódico HOY y en los portales de Acento y Noticias SIN 

Por décadas, funcionarios civiles y militares del gobierno dominicano en alianza con los sectores empresariales más explotadores del país, y sus voceros en los medios de comunicación, han propagado tres falacias sobre la migración haitiana y el estatus de los inmigrantes y sus descendientes en República Dominicana. La sentencia del Tribunal Constitucional 168/13 del 23 de septiembre 2013 ha reavivado el debate, y de nuevo resuenan estas falacias.

Primera falacia: las ONG con financiamiento internacional son las culpables de la invasión de haitianos y sus reclamos.

No es así. La migración haitiana precede la existencia de las ONG en República Dominicana. En 1937, cuando Trujillo mató a miles de haitianos en la frontera, mientras simultáneamente arremetía contra los dominicanos disidentes en el resto del país, no había ONG y los haitianos ya estaban presentes.

Que quede claro: la migración haitiana no ha sido promovida por las ONG, sino por los gobiernos dominicanos para suplir mano de obra barata a los empresarios y al propio gobierno; primero en el sector azucarero y luego en diversos renglones. La irresponsabilidad gubernamental ha creado el desorden migratorio que ahora es difícil resolver.

Segunda falacia: el Estado Dominicano es soberano, y por tanto, puede decidir lo que considere pertinente en materia migratoria.

No es exactamente así. El Estado Dominicano es soberano, pero la soberanía no significa que un Estado pueda hacer lo que le plazca con los seres humanos. En el mundo democrático cada Estado está sometido a un orden jurídico nacional e internacional. Si yerra en la formulación de leyes o en su aplicación, tiene que ser cuestionado y rectificar. De no ser así, entonces el mundo estaría constantemente inmerso en guerras civiles o internacionales.

El nacionalismo xenófobo es una estrategia política comúnmente utilizada por los gobiernos que se posicionan al margen de las leyes. Buscan así concitar el apoyo de la población que acríticamente asume como buena y válida las políticas discriminatorias contra algunos grupos.

Que quede claro: la virulenta explotación de la mano de obra y el nacionalismo xenófobo han sido los dos principales obstáculos para detener la migración ilegal haitiana y solucionar adecuadamente la situación del estatus de los descendientes de haitianos nacidos y criados en República Dominicana.

Tercera falacia: para ejercer su soberanía, República Dominicana debe apartarse de las instancias internacionales que cuestionan sus decisiones.

Veamos. El gobierno dominicano puede retirarse de cualquier instancia internacional: de Naciones Unidas, de la Organización de Estados Americanos, de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y su Corte, de la Organización Internacional del Comercio, etc. Puede romper relaciones con los países que supuestamente quieren imponerse en materia migratoria como Estados Unidos, Francia y Canadá, y puede romper relaciones con Haití.

Y entonces, ¿qué será de República Dominicana? ¿Dónde exportará sus productos? ¿Qué turistas vendrán? ¿Cuán seguros estarán los dominicanos de que sus derechos serán protegidos si los de otros fueron vulnerados?

¡Adelante señores nacionalistas! Rompan relaciones con todos los organismos internacionales y con todos los países que supuestamente complotan contra la nacionalidad dominicana y su soberanía. Si así sucediera, hasta muchos dominicanos de pura cepa (si los hay) saldrán huyendo del país.

Los jueces del Tribunal Constitucional pueden disfrazarse con togas imponentes para emitir sentencias. Leonel Fernández puede propagar por el mundo que los descendientes de haitianos han vivido auto-engañados. Danilo Medina puede prometer consultar con otros poderes. Muchos pueden decir que la sentencia es la “solución definitiva” al problema (la nueva falacia). Pero nada de eso podrá encubrir los yerros de la Sentencia TC 168/13 y sus efectos legales y sociales nocivos para el país.

Enlace al periódico HOY: http://hoy.com.do/migracion-haitiana-tres-falacias/

 

El cuco constitucionalizado octubre 2, 2013

Filed under: Artículos periodísticos de los miércoles — rosarioespinal @ 8:33 am

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Artículo publicado el miércoles 2 de octubre de 2013 en el periódico HOY y en los portales de Acento y Noticias SIN 

Los haitianos son el cuco dominicano. La negritud en oposición a la blancura, el vudú al cristianismo, el creole al español, la pobreza al progreso.

En Haití hay una población empobrecida que habita en un territorio agreste y súper-poblado, y desea irse de su país. El 55% de la población adulta haitiana expresó intención de emigrar en la encuesta del Barómetro de las Américas 2012, el porcentaje más alto registrado en la región. La República Dominicana es el lugar más cercano y accesible porque se pasa a pie.

Por décadas, el gobierno dominicano ha permitido el ingreso de haitianos sin documentación y muchos se han quedado. Procrean hijos que se crían como dominicanos y ahora quedarán sin papeles, obra y gracia del Tribunal Constitucional, que ha decidido considerarlos “en tránsito”, no importa cuánto tiempo hayan vivido en el país, o si tenían o no acta de nacimiento.

Mientras los haitianos vivieron confinados en los bateyes en la Era de Trujillo y los 12 Años de Balaguer, la migración no era de alta preocupación. Los haitianos eran sujetos de explotación laboral y objetos de observación cultural. Ahora no. Se han insertado al trabajo agrícola, a la construcción, al turismo y al comercio informal. Están por doquier.

La caída de la dictadura de Duvalier en 1986, la inestabilidad política en Haití, la pobreza, y el terremoto han contribuido a la avalancha migratoria de los últimos 30 años. En su desorganización y visión explotadora, el gobierno dominicano no ha proveído de documentación adecuada a esos inmigrantes ni a sus descendientes. He aquí el problema.

Hasta el 2005, la entrega de actas de nacimiento se hacía de manera caprichosa, aunque la Constitución Dominicana establecía el derecho a la ciudadanía por territorio de nacimiento. A fines de 2005, la Suprema Corte de Justicia falló que los hijos de inmigrantes indocumentados nacidos en territorio dominicano no eran dominicanos porque estaban en tránsito. Así se justificó el despojo de actas que ha impulsado la Junta Central Electoral en años recientes. En 2010, la nueva Constitución dispuso explícitamente que los hijos de inmigrantes indocumentados no fueran dominicanos. El cuco fue constitucionalizado.

La no certificación de nacimiento conlleva serias restricciones para realizar transacciones civiles y tener derechos políticos y sociales. Es un castigo injusto e inhumano a muchas personas que nacieron y siempre han vivido en República Dominicana. El resultado será un apartheid constitucional.

A la irresponsabilidad del gobierno central de haber permitido una migración desorganizada e ilegal, se une ahora la atroz sentencia del Tribunal Constitucional de revisar expedientes de nacionalidad hasta principios del siglo 20.

Cuando una Constitución es ajena a la realidad social es una mala Constitución, y peor es la situación si los jueces la aplican mal.

La República Dominicana tiene todo el derecho de ejercer su soberanía, pero eso pasa por tener una política migratoria organizada y legal, y una legislación que permita encontrar una salida aceptable para los miles de descendientes de  inmigrantes haitianos que nacieron y han vivido toda su vida en este país.

La decisión del Tribunal Constitucional prolonga la agonía y ahonda las heridas, aumenta la pobreza, la discriminación y los resentimientos.

El gobierno dominicano tiene que detener la migración ilegal ya, pero también tiene que legalizar a los hijos de quienes en el pasado emigraron ilegalmente por decisión o irresponsabilidad del propio gobierno.

Las disposiciones constitucionales excluyentes de segmentos poblacionales no conducen a la justicia ni a la paz. Crear una nación dominicana fuerte supone vencer el miedo al otro, ser organizados y responsables.

Enlace al periódico HOY: http://www.hoy.com.do/opiniones/2013/10/1/500730/El-cuco-constitucionalizado

 

 
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