ROSARIO ESPINAL

VENTANAS EN EL ESPACIO

La “Ley” como pretexto marzo 26, 2014

Filed under: Artículos periodísticos de los miércoles — rosarioespinal @ 3:10 pm

Foto de Rosario Espinal para BlogRosario Espinal

Artículo publicado el miércoles 26 de marzo de 2014 en el periódico HOY y en los portales de Acento y Noticias SIN

Desde tiempos inmemoriales, la ley ha sido escrita, promulgada y utilizada con justicia e injusticia. Por eso, el argumento del respeto al “imperio de la ley” hay que tomarlo con prudencia y criticidad. A veces es un pretexto para lo injusto e inapropiado.

Podría traer a colación varios ejemplos para explicar el postulado anterior, pero aquí me referiré sólo a los peajes, tema de renovado interés en estos días en que el gobierno busca afanosamente dinero para saldar deudas acumuladas.

El presidente Danilo Medina es de poco hablar, pero a veces se dispara con justificaciones poco dignas del don humanista que busca proyectar desde la Presidencia, y tanto apoyo le ha generado.

En su visita a Samaná la semana pasada expresó que no podía disponer la reducción de los peajes en las carreteras de Samaná y las Terrenas porque las tarifas fueron establecidas en contratos aprobados por el Congreso Dominicano, a favor de las compañías privadas que construyeron esas carreteras, y él, como presidente, tiene que respetar la Ley.

Esos contratos, como ya sabe mucha gente, requieren al Gobierno pagar anualmente la diferencia entre lo recaudado por peajes y la cantidad que dichas compañías constructoras establecieron como monto que debían ganar anualmente.

Esto significa que la construcción de esas carreteras ha sido un negocio redondo para las empresas concesionarias. Si el peaje no deja el beneficio requerido, el gobierno paga la diferencia.

Pregunto: ¿cuántos negocios en este país obligan al Estado a pagar la diferencia entre lo que ganan y lo que desean ganar?

En el capitalismo, supuestamente, reina la capacidad de riesgo empresarial. Si los empresarios ven oportunidad hacen negocios; si no, no lo hacen. Sin embargo, esa no fue la lógica que predominó en la negociación entre las empresas constructoras de esas carreteras y el Gobierno Dominicano.

Pregunto: si el tráfico vehicular por esas carreteras es tan bajo que no genera beneficios, ¿para qué las construyeron? O si el beneficio deseado por las empresas sobrepasa la capacidad de generación de ingresos por peaje, ¿por qué el Estado aceptó un chantaje? ¿Quiénes ganaron comisiones en esas negociaciones?

Danilo Medina no sólo dijo en Samaná que tiene que respetar la Ley, sino también que las compañías constructoras de esas carreteras necesitan el ingreso para pagar sus préstamos. ¿Es esa una justificación válida?

Si una empresa buscó un préstamo por un monto mayor del que podía pagar, entonces el banco que prestó corre el riesgo y debe asumir posibles pérdidas, no el pueblo dominicano que ni siquiera puede usar mucho esas carreteras.

Se podrá decir que los choferes no están obligados a transitar por esas vías, y de hecho, si hay alternativas, evitan los peajes, como ha ocurrido con la nueva circunvalación de Santiago, que para ser utilizada, el gobierno tuvo ahora que reducir el peaje.

Todos los gobiernos ofrecen subsidios a la población en distintas áreas, pero deben limitarse a subsidios directos, no a compensar empresarios en busca de grandes ganancias.

Si el gobierno construye una carretera con un préstamo, tiene que pagarlo con intereses, y para eso cobra impuestos. Pero si una empresa privada construye la carretera y establece por ley sus niveles de ganancia, es una mala ley.

Conclusión: hay que respetar las leyes, pero no todas las leyes son justas. Por eso, antes de emitir una ley, el Congreso y el Poder Ejecutivo deben pensar más en el bienestar de la ciudadanía. Si se equivocan, a propósito o no, entonces hay que modificar la ley en busca de justicia, no usar la ley como pretexto para mantener la injusticia.

Enlace al periódico HOY: http://hoy.com.do/la-ley-como-pretexto/autor/rosario-espinal/

Anuncios
 

Sentencia y haitianos: que quede claro marzo 19, 2014

Filed under: Artículos periodísticos de los miércoles — rosarioespinal @ 10:44 am

Foto de Rosario Espinal para BlogRosario Espinal

Artículo publicado el miércoles 19 de marzo de 2014 en el periódico HOY y en los portales de Acento y Noticias SIN 

En los últimos seis meses, República Dominicana ha estado sometida a fuertes embates políticos producto de la Sentencia TC 168/13, que no es justa ni patriótica. A su favor, los promotores de la Sentencia tienen que la mayoría de los dominicanos no quiere la migración haitiana, y en eso se amparan para confundir la opinión pública.

Primero, el gobierno dominicano es el principal culpable de la gran cantidad de haitianos indocumentados en el país. Por 100 años, el Estado ha permitido la migración ilegal de trabajadores haitianos depauperados para ofrecer mano de obra barata a los empresarios dominicanos, incluido el propio gobierno, y enriquecer funcionarios civiles y militares que trafican. Mientras esa población inmigrante creció, los gobiernos dominicanos nunca la documentaron, precisamente porque quieren trabajadores pobres y sin derechos.

Segundo, a través del tiempo, esos trabajadores indocumentados procrearon, y a sus hijos nacidos y criados en República Dominicana les correspondía la nacionalidad dominicana porque ninguna constitución dominicana antes de 2010 se la negaba.  De unos 200 mil descendientes de haitianos nacidos en territorio dominicano en la actualidad, según la Primera Encuesta de Migración, 22,654 tienen papeles legítimos y 13,672 papeles ilegítimos, según la Junta Central Electoral. La mayoría no tiene ningún papel. La Sentencia TC 168/13 ha declarado todas esas personas ilegales y dispone que se le aplique el Plan de Regularización de Inmigrantes.

Tercero, ante las quejas por la injusticia de la Sentencia, el gobierno de Danilo Medina ha prometido someter al Congreso un Plan de Naturalización, pero eso no tiene sentido. ¿A quién van a naturalizar? ¿A los inmigrantes haitianos indocumentados que son haitianos? ¿A sus descendientes nacidos y criados en República Dominicana que son dominicanos? Reconocer que esos descendientes son dominicanos no significa amnistía ni fusión de la isla como dicen para atemorizar los promotores de la Sentencia.

Cuarto, República Dominicana tiene derecho a establecer sus leyes pero deben ser jurídicamente sustentables. La Sentencia 168/13 no lo es como han mostrado destacados juristas. Por eso países tan disímiles como Cuba, Venezuela y Estados Unidos coinciden en cuestionarla.

En este contexto, Danilo Medina no tiene opción feliz. Se hace rehén de la Sentencia TC 168/13 con sus implicaciones negativas a nivel nacional e internacional, o busca que prevalezca la legalidad y la justicia. Darle largas al asunto con la esperanza de que se diluya el conflicto es un juego de azar.

He aquí el nudo de la contradicción: 1) la mayoría del pueblo dominicano no quiere la migración haitiana, 2) muchos empresarios (incluido el gobierno) quieren mano de obra barata haitiana, 3) hay una Ley de Regularización de Inmigrantes aprobada en 2004 que ha regularizado muy pocos indocumentados, 4) el Tribunal Constitucional ha ilegalizado a todos los descendientes de inmigrantes indocumentados nacidos en territorio dominicano desde 1929, y 5) hay un bosquejo de Ley de Naturalización para nacionalizar a quienes el Tribunal Constitucional desnacionalizó.

¿Cómo avanza un país donde el Estado y los sectores empresariales quieren mano de obra barata sin otorgar derechos en pleno siglo 21?

La solución al tollo migratorio dominicano requiere: 1) control estricto de frontera, 2) documentar los inmigrantes que la economía dominicana necesite, 3) repatriar de manera ordenada los que no puedan ser empleados y no muestren arraigo en la sociedad dominicana, y 4) reconocer derechos de nacionalidad a los descendientes nacidos y criados en territorio dominicano antes de 2010.

Implementar estas medidas es complejo e implica coraje y voluntad gubernamental, pero peor es seguir aumentado la población indocumentada como ha hecho República Dominicana por 100 años.

Enlace al periódico HOY: http://hoy.com.do/sentencia-y-haitianos-que-quede-claro/autor/rosario-espinal/

 

Hechizo del PLD marzo 12, 2014

Filed under: Artículos periodísticos de los miércoles — rosarioespinal @ 10:46 am

Foto de Rosario Espinal para BlogRosario Espinal

Artículo publicado el miércoles 12 de marzo de 2014 en el periódico HOY y en los portales de Acento y Noticias SIN 

El PLD ha logrado convencer un amplio segmento del electorado que el país va bien, “e’pa’lante que vamos”. El progreso se observa en túneles, elevados y el Metro. La ciudad de Santo Domingo tiene rascacielitos y proliferan las yipetas y carros de lujo en medio de accidentes, heridos y muertos. Ah, y comparado con Haití, la prosperidad dominicana es inconmensurable.

Es 2014, y desde agosto de 2004, el PLD gobierna a sus anchas, prácticamente sin oposición política. Los sectores de poder tradicional se enfilaron con el gobierno a cambio de seguir recibiendo beneficios. El aire de renovación que trajeron los jóvenes líderes peledeístas en 1996 se lo tragó el conservadurismo.

El PLD controla el Ejecutivo, el Legislativo y el Judicial. Cambió la Constitución y nombró todos los jueces de las altas cortes. El desdén por la sociedad civil es tema recurrente de sus voceros mediáticos, y no hay real combate a la corrupción, aunque ahora existan las veedurías para cubrir apariencias.

El reciente informe del Banco Mundial, titulado, “Cuando la prosperidad no es compartida” evidencia que el PLD ha gobernado en medio de pobreza y desigualdad, adornada con crecimiento económico.

Según el Banco Mundial, y cito:

“A pesar del fuerte crecimiento económico de la última década, aún subsisten grandes inequidades en la sociedad dominicana, inequidades que han disminuido a un ritmo menor del esperado. El PIB per cápita creció en casi un 50 por ciento del 2000 al 2011, sin embargo, muchos de los 10 millones de habitantes del país no pudieron beneficiarse de este crecimiento. La pobreza moderada se redujo a sólo la mitad del aumento dramático que hubo después del único proceso de retroceso del crecimiento de la década, la crisis económica del 2003-2004. La pobreza crónica – en la que la gente sufre largos y persistentes episodios de privación – sigue siendo alta. Aún más preocupante es el hecho que casi una tercera parte de la población es pobre a pesar de tener las habilidades y los activos para generar un ingreso mayor”.

Agrega el informe:

“La República Dominicana también tiene una baja movilidad económica, con menos del 2 por ciento de la población escalando a un grupo de mayores ingresos durante la década, comparado con un promedio del 41 por ciento en la región de América Latina y el Caribe en conjunto”.

En este contexto, la pregunta crucial es: ¿cómo ha podido el PLD mantenerse en el poder a pesar de la pobreza endémica?

La respuesta tiene tres componentes principales:

Primero, el fuerte endeudamiento externo ha posibilitado el crecimiento de la economía aunque sea sin redistribución de riqueza. Segundo, la ampliación del sistema clientelar a través de programas de compensación de bajos montos ata un segmento importante de la población al partido gobernante. Tercero, la unidad de la dirigencia peledeísta contrasta con la fragmentación de la oposición política.

Para sostener este modelo económico, el PLD ha recurrido a múltiples aumentos de impuestos que se cargan fundamentalmente a la pequeña clase media. Por eso la base impositiva con relación al crecimiento del PIB aparece siempre baja, y existe la tentación de seguir aumentándola. Ahora es el peaje, otro impuesto regresivo que afectará fundamentalmente las capas medias.

A fines de 2012, el significativo aumento de impuestos se atribuyó a los excesos de Leonel Fernández, y Danilo Medina salió ileso del conflicto con un alto nivel de popularidad, que ha servido para mantener el hechizo del PLD. Pero como dice la canción: ¿hasta cuándo, hasta cuándo? Respuesta: hasta tanto no haya oposición política creíble que cautive la mayoría del electorado.

Enlace al periódico HOY: http://hoy.com.do/hechizo-del-pld/autor/rosario-espinal/

 

Al borde del fanatismo marzo 5, 2014

Filed under: Artículos periodísticos de los miércoles — rosarioespinal @ 10:59 am

Foto de Rosario Espinal para BlogRosario Espinal

Artículo publicado el miércoles 5 de marzo de 2014 en el periódico HOY y en los portales de Acento y Noticias SIN 

La anomía, dijo hace mucho tiempo Emilio Durkheim, es la falta de reglas claras para lograr un orden social aceptable. Ante la anomía, la gente se descarrila, el Estado pierde la capacidad de guiar la nación, y el caos arropa la sociedad.

Estos son tiempos de incertidumbre en todo el mundo. En la incertidumbre surge el pánico, y en estado de pánico se pierde la racionalidad efectiva.

El progreso prometido por el capitalismo neoliberal se derrumba ante los ojos de las grandes mayorías del mundo globalizado que no alcanzaron la tierra prometida de la prosperidad. Las desigualdades económicas registran los niveles más altos del último siglo, aún en los países más desarrollados con amplios programas de compensación social.

Se perdió, por otro lado, la utopía socialista. El socialismo del siglo 21 se consume en su propia salsa y no hay paradigmas nuevos que reorienten las naciones. Las dictaduras persisten o se reinventan, y las nuevas democracias apenas subsisten.

Como en cada época de crisis, resurgen las fuerzas xenófobas viscerales. El “otro” es el problema. El “otro” es fuente de resentimiento, miedo, fanatismo. Se apela al atentado a la soberanía y las costumbres. El discurso de civilización y barbarie encuadra la política.

Los proyectos colectivos de protección de derechos no caben en estos estadios sociales y el antagonismo dificulta la solidaridad social. Apegarse a un profundo sentido de justicia es el único antídoto a los resentimientos que se concretan generalmente contra los más vulnerables.

La lista de ejemplos actuales de rechazo social es larga. Sólo hay que mencionar los movimientos contra inmigrantes en Estados Unidos, Francia, Italia, Holanda, Suiza, Austria, Costa Rica, Bahamas, República Dominicana, etc., o contra los homosexuales en Rusia, Nigeria y Uganda entre otros.

Los grandes flujos migratorios han sido consustanciales a la idea de prosperidad en el mundo, y República Dominicana conjuga dos fenómenos que son cara de una misma moneda: la migración hacia fuera de dominicanos y la migración hacia dentro de haitianos. La economía dominicana se nutre de ambos flujos.

La migración dominicana hacia el exterior quita presión al limitado mercado laboral dominicano, genera divisas, y sirve de ingreso complementario a muchas familias dominicanas. La migración haitiana ofrece la mano de obra barata que absorben muchos empresarios, incluido el Estado Dominicano.

El desbalance está en que mientras muchos dominicanos experimentan mejoría económica en el exterior, en particular sus descendientes, muchos inmigrantes haitianos y descendientes viven en la extrema pobreza en República Dominicana. Mientras la mayoría de dominicanos y sus descendientes en el exterior adquieren derechos, los haitianos y sus descendientes en República Dominicana son desprovistos de derechos.

Es una ecuación económica reproductora de gran desigualdad en la sociedad dominicana, y mientras menos derechos tienen esos inmigrantes y sus descendientes, mayor será la desigualdad que se sustenta en discriminación y marginalidad.

Como sucede en cada país donde hay brotes xenófobos, el gobierno enfrenta el dilema de qué hacer: lo agita o lo disuade.

Con frecuencia, el fanatismo nacionalista es rentable a nivel político porque desvía la atención de otros problemas; pero también tiene consecuencias negativas a nivel nacional e internacional. La República Dominicana enfrenta actualmente este dilema.

La Sentencia TC 168/13 ha sido el marco actual para agitar el nacionalismo xenófobo. El silencio de Danilo Medina sobre este tema en su discurso del 27 de febrero intentó aplacar los ánimos.

De todas maneras, la nación y la comunidad internacional esperan por la definición del Presidente, ante la falta de reglas que ha caracterizado el proceso migratorio haitiano hacia República Dominicana para beneficio empresarial, y ante la injusticia de la Sentencia.

Enlace al periódico HOY: http://hoy.com.do/al-borde-del-fanatismo/autor/rosario-espinal/

 

 
A %d blogueros les gusta esto: