ROSARIO ESPINAL

VENTANAS EN EL ESPACIO

PISA, pisan y pisan diciembre 28, 2016

Filed under: Artículos periodísticos de los miércoles — rosarioespinal @ 5:23 pm

Foto de Rosario Espinal para BlogRosario Espinal

 Articulo publicado el miércoles 28 de diciembre de 2016 en el periódico HOY

Este país vive de pisa en pisa. En las últimas semanas fue la prueba PISA. ¡Alarma nacional! ¡Último lugar! Ciencia, matemáticas, lectura.

¿Y cuándo han sido esas materias importantes en este país? ¿Cuántos centros de investigación científica hay? ¿Cuántas horas de clases se imparten en las escuelas? ¿Cuántas en la primada UASD? ¿Y el negocio de muchas universidades privadas? Títulos y títulos para llenar protocolos.

La República Dominicana se puede quemar en todas las pruebas PISA y no pasará nada. Siempre se dirá que estamos comenzando, que hace poco se invierte el 4%, que los resultados de PISA son una base para mejorar, que ahora se invertirá en la formación de maestros, que pronto se verá el buen resultado.

Estimados lectores, la verdad es que no vislumbro los cambios.

¡Ya sé, me dirán, ¿a qué tanto pesimismo? El país marcha bien, la economía crece, el gobierno es estable, vienen más de cinco millones de turistas al año, llegan remesas y muchos dominicanos de afuera. Todo es algarabía: merengue, puerco asado, mucho ron y cerveza. Coja usted todo lo dao: fundas, cajas. Este es el paraíso; y en Navidad ni hablar.

¿Cuál es entonces el grave problema?

Que por mucho tiempo, por demasiado tiempo, el pueblo dominicano se ha acostumbrado a aceptar lo mal hecho. Se queja, es verdad. Pero la queja no lleva a la acción, no lleva a la corrección, no lleva a la transformación. Es una queja hueca, una queja de lamento, una queja que pronto se convierte en risa de incredulidad o en cinismo.

Para que la educación funcione, para que los estudiantes no abandonen la escuela y aprendan, se necesita mucho más que el 4% del PIB, mucho más que nuevas escuelas, mucho más que diplomados y maestrías para maestros.

Para que la educación mejore se necesita, primero y sobre todo, honestidad. La deshonestidad es lo opuesto a la buena educación.

Si los jóvenes del barrio aprenden temprano que para mejorar su situación económica hay que robar, vender droga, pertenecer a una pandilla, y ser cómplices de la Policía mafiosa, es muy difícil incentivar y mejorar la educación.

Para contar dinero mal ganado no hay que ir a la escuela. Para montarse en un motor y asaltar un transeúnte no hay que ir a la escuela. Para ser motoconchista o cuidador de carro en la calle no hay que ir a la escuela. Para ser guachimán no hay que ir a la escuela. Para arreglar camas en hoteles no hay que ir a la escuela. Para trabajar en la agricultura no hay que ir a la escuela. Para ser frutero no hay que ir a la escuela. Para el trabajo doméstico no hay que ir a la escuela. Y en esos sectores trabajan muchos dominicanos. Para esos trabajos basta el plan de alfabetización.

Para incentivar la población a elevar sus conocimientos y su condición humana a través de la educación, los primeros responsables en dar ejemplo de honestidad son los políticos. Ellos guían la nación.

¡Pero no! Ellos están muy ocupados en lo contrario. Pisan y pisan. Viven en un ajetreo brutal por apropiarse de los recursos del pueblo.

Y son tan desalmados esos del Congreso, que después de votar irresponsablemente a favor de muchos préstamos y ventas de tierras, también votaron para prohibir que una mujer en riesgo de muerte o sexualmente abusada pueda interrumpir un embarazo.

Para seguir haciendo esas barbaridades, los políticos dominicanos necesitan muchos analfabetos, totales o funcionales. Por eso este país sale mal en las pruebas PISA.

Enlace al periódico HOY: http://hoy.com.do/pisa-pisan-y-pisan/

Anuncios
 

Repito: bien hecho, Señor Presidente diciembre 21, 2016

Filed under: Artículos periodísticos de los miércoles — rosarioespinal @ 8:25 pm

Foto de Rosario Espinal para BlogRosario Espinal

Artículo publicado el miércoles 21 de diciembre de 2016 en el periódico HOY

En 2004 publiqué el artículo que leerán a continuación cuando el presidente Danilo Medina observó el Código Penal por la penalización total del aborto. En esta ocasión, en que por segunda vez el presidente Medina observa el Código por el mismo motivo, aprovecho para reiterar lo dicho entonces. Reproduzco aquí ese artículo con pequeñas adaptaciones de tiempo y espacio.

Con la observación y las explicaciones sobre los eximentes que la sustentan, el presidente Danilo Medina ha marcado una diferencia histórica para gestar una sociedad de derechos humanos y reproductivos de las mujeres.

El aborto podría verse como un asunto insignificante en la constelación de problemas que afectan la sociedad dominicana; pero no es así. Podría verse como un tema exclusivo de las feministas; pero tampoco es así. Podría considerarse amoral, pero no siempre lo es.

Como señala la observación presidencial, hay circunstancias donde procede despenalizar el aborto. Es el caso cuando peligra la vida de la madre, cuando el embarazo es producto de una violación sexual o incesto, y cuando hay deformaciones que impiden la vida. Pero a pesar de lo obvio, siempre hay opositores furibundos.

A quienes se oponen al aborto cuando peligra la salud de la madre, hay que decirles que los legisladores no tienen derecho a condenar una mujer a la muerte porque se complique un embarazo. ¿Qué harían esos opositores si una hija enfrentara la muerte por un embarazo? Apuesten que la mayoría aceptaría la interrupción.

A quienes se oponen al aborto en caso de violación sexual hay que preguntarles: ¿qué harían si una hija es violada y queda embarazada por un acto aberrante y criminal? Apuesten que la mayoría se inclinaría por la interrupción.

La evidencia internacional es clara: la penalización total del aborto no reduce los abortos, por el contrario, los aumenta.

Un estudio del Instituto Guttmacher con datos de 1997 a 2003 muestra que en Europa Occidental, donde el aborto es permitido en el primer trimestre del embarazo, la tasa promedio de abortos fue de 12 por 1000 mujeres en edad reproductiva, mientras en los países subdesarrollados donde se penaliza totalmente, la tasa fue 29 por 1000.

Cuando el aborto está prohibido totalmente, las mujeres acuden a prácticas inadecuadas para inducírselo. Eso afecta negativamente la salud de las mujeres y es una causa de mortalidad materna. Las mujeres de menores ingresos son las más expuestas al aborto inseguro y sus consecuencias.

Despenalizar el aborto no significa obligar a nadie a hacerlo. Significa que el Estado permite la interrupción del embarazo para quien tome esa decisión ante situaciones adversas establecidas legalmente. Esa es la norma en la mayoría de los países latinoamericanos.

Como la iglesia católica y las evangélicas han llevado la voz cantante en la oposición total al aborto, es importante recordarles que lo pecaminoso en lo religioso no constituye necesariamente un delito público que deba conllevar penas.

La legislación sobre el aborto no debe responder a dogmas religiosos, sino a derechos civiles. Las religiones pueden intentar convencer a sus feligreses de que nunca aborten, pero es injusto que lo impongan a toda la sociedad.

Un sistema democrático debe ser respetuoso de la libertad de culto, y la República Dominicana lo es; pero un Estado democrático no puede legislar solamente para satisfacer dogmas, sino para garantizar una pluralidad de derechos civiles a la sociedad.

Bien hecho, Señor Presidente, por haber observado el Código Penal. Ahora, a los legisladores que actúen con la sensibilidad, sensatez y valentía del presidente Medina. Hasta el Papa Francisco ha flexibilizado con el perdón la oposición al aborto.

Enlace al periódico HOY: http://hoy.com.do/repito-bien-hecho-senor-presidente/

 

¿Qué es la derecha? diciembre 14, 2016

Filed under: Artículos periodísticos de los miércoles — rosarioespinal @ 10:10 am

Foto de Rosario Espinal para BlogRosario Espinal

Artículo publicado el miércoles 14 de diciembre de 2016 en el periódico HOY

No es una ideología única ni uniforme. Sus características cambian en el tiempo y se expresan de manera diferente. Se refiere a lo político, económico y social, y no hay necesariamente una correspondencia lógica entre los distintos postulados. Puede ser férrea o más ligera. Cuando no tiene contraparte clara pierde vitalidad conceptual, se constituye en norma, como sucede ahora.

Que la derecha refiera a diversas argumentaciones y manifestaciones no quiere decir que el concepto no pueda usarse, o que no tenga sentido hacerlo. De hecho, no abordar el concepto de derecha en la política actual sería un error analítico y político.

En el siglo 20, el concepto de derecha se asoció a diversas modalidades del capitalismo. El surgimiento del Estado de Bienestar en los países capitalistas más avanzados permitió la diferenciación en orientación política entre los partidos de derecha conservadores y la izquierda socialdemócrata, dentro de la competencia electoral. En los países capitalistas menos desarrollados, con frecuencia se impusieron las dictaduras de diversos tipos o democracias precarias.

El elemento distintivo de la derecha es la negación sistemática de derechos a sectores sociales oprimidos. En la política, eso significa la construcción de barreras ideológicas e institucionales para sostener la exclusión social, ya sea de clase, género, raza, etnia, o cualquier otro factor que devenga importante en el proceso social.

En los países del capitalismo desarrollado, las décadas de 1960 y 1970 fueron de gran presión social por la inclusión. Surgieron movimientos de lucha por los derechos civiles de diversos tipos. La derecha perdió terreno, y en la década de 1980 se reagrupó.

La primera ola de revitalización de la derecha se produjo con el neoliberalismo. Vino la ofensiva a favor de mercados desregulados, menos impuestos, menos gastos sociales y anti-sindicalismo. Margaret Thatcher y Ronald Reagan impulsaron este proyecto en Inglaterra y Estados Unidos, y luego en el mundo. Los obreros perdieron terreno en el mercado laboral y el sindicalismo declinó.

En Estados Unidos, al neoliberalismo económico se unió también el conservadurismo social fomentado por las iglesias evangélicas y la católica en temas como el aborto y los derechos LGTB; y también, un cambio en geopolítica a favor de un nuevo militarismo. Cayó el comunismo y surgió otro enemigo: el radicalismo islámico.

En los países de América Latina, el neoliberalismo tuvo otras connotaciones en la década de 1980: abrir los mercados a la globalización y pagar la creciente deuda externa con austeridad. Esta economía de “libre mercado” se contrapuso a la de sustitución de importaciones que había predominado en décadas anteriores. Algunos países como Chile se movieron significativamente en esa dirección, otros no.

La segunda ola de revitalización de la derecha se ha producido en esta última década, fundamentalmente en los países del capitalismo central. Los partidos de derecha buscan re-movilizar la clase obrera blanca con promesas de nacionalismo económico y nacionalismo xenófobo contra los inmigrantes.

Los nuevos partidos de la derecha xenófoba avanzan en Europa y en Estados Unidos, donde el Partido Republicano hizo la conversión a partido xenófobo después de haber explotado en la década de 1980 el racismo para ganarse el apoyo de los trabajadores blancos, que desde la Gran Depresión apoyaban el Partido Demócrata.

Sin posibilidad ya de impulsar un capitalismo de vitalidad industrial, con alto crecimiento económico y mayor igualdad, los partidos de derecha en los países del capitalismo avanzado utilizan el nativismo, el racismo y la xenofobia como elementos aglutinadores del electorado.

Hablar de derecha e izquierda ha perdido relevancia no porque no haya derecha, sino por el colapso de la izquierda y las transmutaciones de la derecha.

Enlace al periódico HOY: http://hoy.com.do/que-es-la-derecha/

 

La derecha dominicana, su inmenso poder diciembre 7, 2016

Filed under: Artículos periodísticos de los miércoles — rosarioespinal @ 9:30 am

Foto de Rosario Espinal para BlogRosario Espinal

Articulo publicado el miércoles 7 de diciembre de 2016 en el periódico HOY 

La reacción inmediata de algunos lectores a este artículo será que los términos derecha e izquierda son obsoletos, o que en la República Dominicana no hay diferencia ideológica porque todos los partidos giraron a la derecha. Es cierto, pero falta especificación.

El comunismo colapsó y la social democracia europea anda de capa caída; ambos sistemas fueron variantes de la izquierda. China ha impulsado una economía capitalista y no puede vanagloriarse de ser comunista más allá de usar el término para justificar el  dominio político del Partido Comunista. Los países latinoamericanos del socialismo del Siglo 21 han devenido en regímenes caudillistas. Así, de la izquierda entendida como proyecto progresista de transformación social a favor de las mayorías oprimidas, queda poco en el mundo. Hasta Fidel murió.

El espacio que dejó la izquierda lo ha ido llenado la derecha. Europa occidental y oriental son muestra hoy del crecimiento de partidos de derecha xenófobos, y en Estados Unidos ganó el trumpismo.

En la República Dominicana, la izquierda de la década de 1960 fue aniquilada por Joaquín Balaguer, y por su propio divisionismo. Durante 12 años (1966-1978), Balaguer gobernó el país como le dio su gana. El clientelismo y la corrupción eran rampantes, y el límite lo imponía él mismo, supuestamente, en la puerta de su despacho. Se hablaba entonces de 300 ricos.

En el PRD, la socialdemocracia consistió en posicionamientos y relaciones internacionales de José Francisco Peña Gómez. Los gobiernos perredeístas no impulsaron políticas socialdemócratas. Peña Gómez fue confinado a líder de masas que no hizo mucho por las masa. Su partido se constituyó en una garata y se impusieron las tendencias irreconciliables (Guzmán-Jorge Blanco, Jorge Blanco-Majluta, Hipólito-Miguel), hasta la división en el 2014.

El PLD llegó al poder de la mano de Balaguer. O sea, antes de llegar al Palacio Nacional, ya tenía hipoteca con la derecha. Las alianzas no son pura conveniencia de momento, transforman los proyectos políticos. El PLD es clara evidencia.

Por el apoyo de Balaguer, el PLD se convirtió en el gran heredero de la base social conservadora dominicana, y así se hizo partido mayoritario. Al clientelismo y la corrupción heredada, le agregó el asistencialismo; y esa potente combinación, sin una crisis económica de magnitud durante su mandato, explica su larga estadía en el poder.

A la gran coalición del PLD se unieron derechistas e izquierdistas. El llamado “Bloque Progresista” incluyó los principales partidos de la derecha dominicana: el Partido Reformista (PRSC), grupo a grupo, la Fuerza Nacional Progresista (FNP) y el Partido Quisqueyano Demócrata Cristiano (PQDC), entre otros. Esos partidos salieron de la coalición del PLD durante el primer gobierno de Danilo Medina por diversas razones.

Para las elecciones de 2016, el PRSC se alió al PRM, y ahí mismo murió la remota posibilidad de que el PRM se constituyera en alternativa progresista. Otros partidos de derecha (la FNP, el PQDC y el PUN) llevaron candidaturas propias.

Al final de la campaña electoral y después de las elecciones, estos grupos de derecha se han unido al PRM en la lucha por una supuesta institucionalidad que esos partidos nunca han representado ni impulsado. Por el contrario, siempre han bloqueado.

Más aún, en esa nueva alianza “pro-institucionalidad”, también están los llamados partidos alternativos, que pudieron haber forjado una alianza progresista en las pasadas elecciones y no lo hicieron. Ahora levantan la voz y la mano por la institucionalidad junto a la derecha rancia.

Sobran pues las muestras del inmenso poder de la derecha dominicana. Trastoca todo y siempre sale vencedora. Por eso no hay transformación en la República Dominicana.

Enlace al periódico HOY: http://hoy.com.do/la-derecha-dominicana-su-inmenso-poder/

 

 
A %d blogueros les gusta esto: